Abinader inaugura obras en Peravia; anuncia avances presa

BANÍ, Peravia.- El presidente Luis Abinader inauguró este sábado el puente Los Hierros, en Baní, y el campo de béisbol Nelson Mateo, en Pizarrete, dos obras que ponen fin a demandas de más de cuatro décadas y 26 años, respectivamente, y que el Gobierno presenta como parte de su programa de inversión en infraestructura vial, deportiva y de desarrollo provincial.

Las obras beneficiarán a miles de residentes de Peravia, al mejorar la comunicación entre comunidades, facilitar el transporte de productos agrícolas y ampliar los espacios destinados a la práctica deportiva y la recreación. Durante las actividades, el mandatario también anunció avances en la presa de La Gina, considerada estratégica para garantizar el suministro de agua en períodos de sequía.

PUENTE LOS HIERROS CAMBIA CONECTIVIDAD DE BANÍ

Puente Los Hierros en Baní

Abinader afirmó que la construcción del puente Los Hierros responde a una necesidad histórica de Baní y contribuye a fortalecer la seguridad vial de la región Sur.

El presidente recordó que durante años la zona dependió de un solo puente para la comunicación con Baní y otras localidades, situación que calificó como un problema de seguridad. Señaló que su administración también ha construido los puentes de la Circunvalación de Baní y Villa Güera, ampliando las alternativas de conexión vial de la provincia.

El ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, explicó que el nuevo puente permite mejorar el acceso hacia Baní desde comunidades como Fundación, Río Arriba, El Recodo, La Gina, El Limonar, Sabana Larga, Arroyo Salado, Higuana y Los Jovitos.

La estructura, de aproximadamente 87.73 metros de longitud, cuenta con aceras, drenaje, pavimentación, señalización y obras de protección contra la erosión y la socavación.

PRESA DE LA GINA PARA GARANTIZAR AGUA

Durante el acto, Abinader informó sobre los avances en la ejecución de la presa de La Gina, proyecto que permitirá aumentar la disponibilidad de agua para consumo humano y las actividades productivas.

El mandatario explicó que la obra tendrá especial importancia durante los períodos de sequía y contribuirá al abastecimiento de La Gina y Baní, en una provincia cuya economía depende en gran medida de la actividad agropecuaria.

PIZARRETE RECIBE MODERNO CAMPO DE BÉISBOL

En Pizarrete, el presidente inauguró el campo de béisbol Nelson Mateo, construido luego de 26 años de espera y con capacidad para beneficiar a unas 5,000 personas entre niños, adolescentes, jóvenes y familias.

El estadio de beisbol

La instalación, levantada con una inversión de RD$50,564,705.40, dispone de gradas, backstop, dos dugouts con baños, cafetería, verja perimetral, cisterna de 3,000 galones, acceso de 200 metros lineales en hormigón armado e iluminación para actividades nocturnas.

RD$950 MILLONES EN NUEVOS PROYECTOS

El director de Desarrollo Provincial, José Andújar, anunció que el Gobierno continuará ampliando la infraestructura deportiva de Peravia.

Informó que están en ejecución obras como el campo de béisbol Ramón Pimentel, en La Montería; el estadio de sóftbol de Villa Güera y el estadio de béisbol de Sabana Buey, con una inversión conjunta de unos RD$130 millones.

FELICITACIÓN A MARILEIDY PAULINO

Previo al acto, Abinader felicitó mediante una llamada telefónica a la velocista dominicana Marileidy Paulino, tras conquistar el primer lugar en el World Athletics Ultimate Championship, celebrado en Budapest, Hungría.

El mandatario expresó su orgullo y el del pueblo dominicano por el nuevo triunfo de la atleta, a quien consideró un referente del deporte nacional.

Las actividades contaron con la presencia de autoridades provinciales y municipales, entre ellas la gobernadora Ángela Yadira Báez, el senador Julito Fulcar, diputados y alcaldes de Peravia.

of-am

¿Volveremos al efectivo para comprar combustible? (OPINION)

Por RAFAEL RAMIREZ MEDINA

La advertencia de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (ANADEGAS) sobre la posibilidad de suspender el pago con tarjetas de crédito en las estaciones de combustible coloca sobre la mesa un
problema que va mucho más allá de una disputa entre comerciantes y entidades financieras.

Aunque hasta el momento se trata de una advertencia y no de una medida generalizada, sus posibles consecuencias afectarían directamente al consumidor, la seguridad, la bancarización y la
modernización del sistema de pagos del país.

El origen del conflicto está en las comisiones que deben asumir las estaciones por las transacciones realizadas mediante tarjetas. Según los planteamientos del sector, estas pueden oscilar aproximadamente entre un 1.95 % y un 4 % del monto procesado. El problema es que el expendio de combustibles no funciona como un comercio ordinario, el precio y los márgenes de comercialización están sujetos a regulación, por lo que el detallista tiene una capacidad limitada para absorber costos
adicionales o trasladarlos al consumidor.

Existe además una distorsión que merece especial atención. La comisión por el procesamiento de la tarjeta se calcula sobre el valor total pagado por el consumidor en la estación. Ese precio contiene una importante carga tributaria que forma parte de la estructura oficial del precio de los combustibles. En consecuencia, la comisión financiera no recae exclusivamente sobre el componente económico que corresponde al detallista, sino sobre el monto completo de la operación.

Cuando aumenta el precio del combustible, también aumenta en términos absolutos el costo de procesar una transacción calculada porcentualmente, mientras el margen regulado del detallista no
necesariamente aumenta en la misma proporción. De ahí surge una reclamación que merece ser analizada: ¿resulta razonable aplicar a un producto de precio regulado el mismo esquema porcentual utilizado para actividades comerciales cuyos márgenes y precios pueden ser determinados libremente?

Sin embargo, eliminar las tarjetas tampoco parece ser la solución. El ciudadano perdería comodidad, seguridad y facilidades de pago, mientras las estaciones tendrían que manejar mayores cantidades de efectivo, aumentando los riesgos de robos, errores, custodia y transporte de valores.

Sería paradójico que, mientras el mundo avanza aceleradamente hacia medios electrónicos de pago, en la República Dominicana tuviéramos que regresar al efectivo para realizar una operación tan cotidiana como comprar combustible.

Existe además otro elemento que no debe ignorarse, la trazabilidad de las operaciones. El pago electrónico deja un registro verificable de las transacciones y fortalece la formalización y los mecanismos de
información financiera y tributaria. Aunque dejar de aceptar tarjetas no constituye por sí mismo evasión fiscal, una migración significativa hacia el efectivo reduciría esa trazabilidad electrónica.

No parece coherente impulsar la bancarización y la formalización de la economía mientras, al
mismo tiempo, se permite que millones de operaciones puedan regresar al efectivo.

Por esa razón, el Estado no debería observar este conflicto como un simple desacuerdo comercial entre bancos y estaciones de combustible. El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, conjuntamente con las autoridades monetarias y financieras dentro del ámbito de sus respectivas competencias, puede propiciar una mesa técnica que permita encontrar una solución equilibrada antes de que el problema termine perjudicando al consumidor.

Entre las alternativas que deberían evaluarse se encuentra establecer un tratamiento diferenciado para las transacciones de combustibles, considerando que se trata de productos con precios y márgenes
regulados. También podría analizarse la viabilidad de tarifas fijas por transacción, tasas preferenciales o mecanismos que eviten que la comisión porcentual recaiga de igual manera sobre componentes del
precio que no representan ingresos propios del detallista.

Cualquier solución deberá respetar el marco contractual, financiero y regulatorio vigente. El objetivo no debe ser favorecer exclusivamente a los bancos ni a los detallistas. Debe ser preservar un sistema de pagos moderno, seguro y económicamente sostenible. Las estaciones tienen derecho a plantear que
sus costos financieros están afectando su rentabilidad; las entidades inancieras tienen derecho a cobrar por los servicios que prestan; pero el consumidor tampoco debe convertirse en quien finalmente pague las
consecuencias de una estructura que puede y debe ser revisada.

La República Dominicana ha realizado importantes esfuerzos para promover la bancarización, la inclusión financiera y los medios electrónicos de pago. Obligar al ciudadano a regresar al efectivo para comprar combustible sería caminar en dirección contraria. El problema de las comisiones debe resolverse mediante regulación, negociación y equilibrio económico, no sacrificando los avances alcanzados en
seguridad, transparencia y modernización.

Evitar que esta advertencia se convierta en realidad requiere diálogo y voluntad entre las estaciones, las entidades financieras y el Estado. El combustible ya representa una carga importante para el bolsillo de las familias; no agreguemos ahora la dificultad de tener que cargar efectivo para poder comprarlo. Modernizar significa corregir las distorsiones del sistema, no obligar al ciudadano a retroceder.

Finanzas para no financieros.

sp-am

MIAMI: República Dominicana lanza nueva campaña turística

MIAMI.- República Dominicana lanzó aquí su nueva campaña turística «Siente RD», una estrategia dirigida al mercado estadounidense que apuesta por promocionar el país a partir de las emociones, más allá de playas y hoteles.

La presentación fue realizada en el Four Seasons Hotel Miami, en Brickell, y estuvo encabezada por el ministro de Turismo, David Collado, ante empresarios, figuras del entretenimiento e invitados del sector.

Collado explicó que la propuesta busca conectar con el recuerdo que permanece después del viaje. «La fortaleza más grande que tiene nuestro país es su gente, el sentimiento. Dicen por ahí que sentir es estar vivo», expresó.

«Lo único que nos llevamos son nuestras experiencias, esa última sonrisa, ese abrazo, ese lugar donde fuiste feliz», afirmó Collado al relatar el testimonio de un turista colombiano que al ver una imagen de Casa de Campo respondió: «Ahí yo fui feliz».

ESTRENO EN MERCADO CLAVE

Miami fue elegida por el peso de Florida en la estrategia turística. Según datos del ministerio, 627.094 residentes del estado viajaron a República Dominicana en 2025. Estados Unidos se mantiene como su principal mercado emisor.

La actriz venezolana Gaby Espino y la ex Miss Universo puertorriqueña Dayanara Torres respaldaron el lanzamiento con experiencias personales.

«¿Cuándo me van a invitar de nuevo a República Dominicana? Yo muero por República Dominicana», dijo Espino. «Me he sentido viva, feliz, alegre y querida».

Torres recordó que su primer viaje en avión, a los 12 años, fue a República Dominicana. «Desde ese día me enamoré de su hospitalidad, su belleza, su gente, su comida y su música. Siempre me siento como en casa. Para mí es un paraíso».

«Siente RD» busca convertir esas vivencias en herramienta para atraer nuevos viajeros y fidelizar a quienes regresan, asociando al país con una experiencia humana completa sustentada en cultura, música, gastronomía y hospitalidad.

Empresa de RD ejecutará obras civiles nuevo teleférico Panamá

SANTO DOMINGO.- La empresa dominicana Malespín Constructora tendrá a su cargo la ejecución de las obras civiles del nuevo teleférico urbano de San Miguelito, en Panamá, un proyecto de movilidad valorado en aproximadamente 255 millones de dólares y cuya ejecución principal corresponde a la firma austríaca Doppelmayr, adjudicataria del contrato por parte del Metro de Panamá.

La infraestructura tendrá una extensión aproximada de 6.6 kilómetros, contará con seis estaciones y dispondrá de 46 torres de soporte para el sistema de transporte aéreo.

Las estaciones estarán ubicadas en Balboa, Cincuentenario, Samaria, Mano de Piedra, Valle de Urracá y Torrijos Carter, con una conexión directa con la Línea 2 del Metro de Panamá en la estación Cincuentenario, lo que permitirá integrar ambos sistemas de transporte masivo.

ALCANCE DE LAS OBRAS

El contrato asignado a Malespín Constructora incluye los trabajos de cimentación, construcción de las estaciones y levantamiento de las torres de soporte estructural que sostendrán el sistema del teleférico.

La participación de la compañía dominicana representa su entrada al mercado internacional de infraestructura pública y constituye su primer contrato de gran escala fuera de República Dominicana, después de 32 años de operaciones concentradas principalmente en proyectos de infraestructura vial y edificaciones en el país.

Antonio Dell’Ermo, director general de Malespín Constructora, destacó que la incorporación de la empresa al proyecto junto a Doppelmayr constituye un reconocimiento a la capacidad técnica de la ingeniería dominicana para participar en obras de gran magnitud en la región.

El proyecto del teleférico de San Miguelito forma parte de los planes de Panamá para ampliar y fortalecer las alternativas de transporte público, mediante la integración de nuevos sistemas de movilidad con la red existente de Metro.

PUCMM y CESUDEX gradúan a decenas de profesionales en NY

NUEVA YORK.- La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), en coordinación con el Centro de Educación Integral del Exterior (CESUDEX), celebró la graduación del Diplomado Internacional en Formación Política, Gerencia y Liderazgo.

El programa, de modalidad semipresencial y con una duración de dos meses, integró a dominicanos residentes en el exterior y en el país, procedentes de Nueva York, Florida, Puerto Rico y República Dominicana, con el objetivo de fortalecer sus capacidades en liderazgo, gerencia y participación política.

La formación académica se complementó con un intenso trabajo de campo internacional en Washington D.C. y Nueva York, bajo la dirección ejecutiva del licenciado Bolívar Veras, director de CESUDEX y representante de la PUCMM en el exterior, y el doctor Fernando Aquino, docente de ambas instituciones.

AGENDA INSTITUCIONAL EN WASHINGTON

En la capital estadounidense, la delegación desarrolló una agenda que incluyó al Congreso de los Estados Unidos y visita al Capitolio, donde los estudiantes fueron recibidos en la oficina del congresista de origen dominicano Adriano Espaillat.

Los estudiantes también recibieron certificados de participación y conocieron de primera mano el funcionamiento del Poder Legislativo estadounidense.

La embajadora de la República Dominicana en Estados Unidos, María Isabel Castillo Báez, y los funcionarios de la misión diplomática Pablo Asencio y Emmanuel Lora Jaques expusieron sobre las relaciones bilaterales y los servicios consulares y diplomáticos.

En la Organización de los Estados Americanos (OEA) los estudiantes fueron recibidos por Maryerlyn Cordero Díaz, embajadora representante permanente, quien ofreció una conferencia sobre diplomacia multilateral y el rol de República Dominicana en el sistema interamericano.

En Georgetown University el doctor Angelo Rivero, catedrático y exdirector del Instituto Latinoamericano de Georgetown, dictó una conferencia sobre los desafíos políticos, sociales e institucionales de América Latina.

El recorrido incluyó además una visita educativa a los alrededores de la Casa Blanca.

AGENDA EN NUEVA YORK 

En la ciudad de Nueva York, los participantes realizaron una visita guiada a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y sostuvieron un encuentro con Wellington Bencosme, embajador representante permanente de la República Dominicana ante ese organismo, y funcionarios de la Misión Permanente, para dialogar sobre la participación del país en el sistema internacional.

El programa culminó con el acto oficial de graduación y entrega de certificados en el Harlem Community Center, de Manhattan.

Los organizadores destacaron que este diplomado constituye un paso firme en la formación de ciudadanos con visión global, compromiso democrático y herramientas para incidir de manera efectiva en los procesos políticos y sociales, tanto en la República Dominicana como en la diáspora.

La deuda de EE.UU. y el costo de financiarnos

“Los efectos de las exigencias de los mercados de mayores redimientos por los bonos que emite Estados Unidos para cubrir su déficit fiscal, impactarán en la situación fiscal de República Dominicana de manera negativa”. 

Lo que está ocurriendo con la deuda pública de Estados Unidos merece especial atención. El problema ya no es solo su tamaño, sino la interacción entre deuda, déficit, intereses, vencimientos y confianza de los mercados. Para una economía pequeña, abierta y altamente vinculada a la de ese país, como la dominicana, las consecuencias pueden ser importantes.

La deuda federal acaba de superar los US$40 billones y el pago anual de intereses se aproxima a US$1.4 billones, equivalentes a aproximadamente 25% de los ingresos federales. Más revelador aún: la deuda prácticamente se ha duplicado desde 2017, cuando se situaba por debajo de US$20 billones. Para 2026 se proyecta un déficit cercano al 6% del PIB, lo que apunta a un desequilibrio de carácter estructural:Estados Unidos mantiene déficits muy elevados incluso con una economía relativamente fuerte.

El Tesoro financia esos déficits mediante letras (instrumentos de corto plazo, desde pocos dias a 52 semanas), notas (instrumentos de mediano plazo, desde 2 a 10 años) y bonos de diferentes vencimientos (de 20 a 30 años). Más de la mitad de la deuda está constituida por notas de mediano plazo. Pero, ante las dificultades fiscales y las expectativas sobre la política de la Reserva Federal, el mercado ha comenzado a exigir mayores rendimientos. Durante la tercera semana de agosto, el bono a 30 años alcanzó 5.3%, su nivel más alto desde 2007, y la nota a 10 años alcanzó 4,7%.

En ese contexto, el Tesoro ha recurrido con mayor intensidad a emisiones de letras que pagan 4.2%. Estas pueden reducir temporalmente el costo financiero frente a comprometerse durante décadas a tasas superiores al 5%, pero trasladan el problema hacia adelante: obligan a refinanciar con mayor frecuencia y aumentan la exposición a futuras variaciones de las tasas de interés.

Significado para RD

¿Qué significa esto para la República Dominicana? La deuda del sector público no financiero ronda los US$68,000 millones, alrededor del 48% del PIB, y aproximadamente 71% corresponde a deuda externa. El país es, en estos términos, sensible al costo internacional del dinero.

El primer efecto es un aumento del costo de referencia de nuestro financiamiento externo. Cuando República Dominicana coloca bonos internacionales debe pagar, en términos generales, la tasa de los bonos del Tesoro estadounidense más la prima de riesgo dominicana. Si sube el rendimiento de los bonos del Tesoro, aumenta nuestro costo de financiamiento aunque el riesgo país permanezca estable.

El segundo efecto es el encarecimiento del refinanciamiento. Los bonos dominicanos que venzan durane el periodo de tasas internacionales elevadas tendrán que sustituirse potencialmente por deuda más costosa, aumentando el pago de los intereses y reduciendo el espacio fiscal disponible para la inversión pública.

En tercer lugar, aumenta la competencia por el capital. Si Estados Unidos ofrece alrededor de 5% en instrumentos considerados de bajo riesgo, los países emergentes tiene que ofrecer rendimientos considerablemente mayores para atraer inversionistas.

En cuarto lugar, tasas estadounidenses persistentemente elevadas pueden fortalecer el dólar, presionar las monedas de economías emergentes, incluido el peso dominicano. Finalmente, también limitan el margen del Banco Central para reducir agresivamente sus tasas, pues un menor diferencial podría generar presiones cambiarias.

Por todo ello, el problema fiscal estadounidense puede convertirse en un problema fiscal dominicano sin que República Dominicana haya provocado ese deterioro. Estados Unidos proporciona el activo libre de riesgo sobre el cual se valora buena parte del capital mundial. Cuando aumenta el costo al que se financia ese emisor, se encarece el dinero para los demás.

Por eso, más que el monto absoluto de los US$40 billones, importa su trayectoria en relación con la capacidad económica y fiscal de Estados Unidos. Para República Dominicana resulta especialmente revelador rendimiento del Treasury a 30 años: si el mercado exige persistentemente una prima fiscal mayor, podríamos entrar en una etapa de capital internacional estructuralmente más caro.

La conclusión es clara: la época del dinero excepcionalmente barato parece haber terminado. República Dominicana debe diseñar su política fiscal contemplando un escenario en el que el capital internacional será más costoso que entre 2010 y 2021.

Esa politica debería priorizar los siguientes temas: 1) alargar vencimientos cuando las condiciones sean favorables y evitar concentraciones de amortizaciones; 2) fortalecer los ingresos y controlar el crecimiento del gasto corriente para proteger la inversión pública; y, 3) sobre todo, evaluar cada nuevo endeudamiento por su capacidad de aumentar el crecimiento potencial y la productividad.

jpm-am

Voto del exterior: no podemos permitir que desaparezca

Por JOSE ALVAREZ VALLEJO 

Es una triste realidad que hoy tengamos que preguntarnos si el voto dominicano del exterior, una conquista por la que tantos dominicanos luchamos durante años, está en peligro de desaparecer o de ser reducido a una expresión cada vez menos significativa.

Y quienes participamos en aquella lucha tenemos hoy una responsabilidad ineludible: defender lo que conquistamos y exigir que se respete nuestra participación como dominicanos, sin importar dónde vivamos.

Como coordinador del Voto del Dominicano del Exterior en la Florida, fui testigo de los esfuerzos, sacrificios y obstáculos que tuvimos que superar para que nuestros compatriotas pudieran ejercer un derecho que nunca debió ser considerado secundario: el derecho a elegir y ser parte de las decisiones de nuestra nación.

Pero hoy tenemos que hacer una reflexión seria y, sobre todo, imparcial.

La abstención no es solamente un problema del exterior

Es cierto que el dominicano residente en el exterior enfrenta dificultades particulares para votar. Nuestra comunidad está distribuida por diferentes ciudades, estados y continentes, y en muchos casos nuestros compatriotas tienen que recorrer grandes distancias para llegar a un centro de votación.

Pero aquí aparece una realidad que no podemos ignorar:

La abstención electoral también ha sido enorme dentro de la República Dominicana, donde los centros de votación están generalmente mucho más cerca de los ciudadanos.

Esto nos obliga a mirar el problema desde otra perspectiva.

Si un ciudadano que vive en República Dominicana, muchas veces a pocos minutos de su centro de votación, decide no votar, entonces no podemos explicar toda la abstención del exterior simplemente por la distancia.

Estamos frente a un fenómeno mucho más profundo.

Hay una crisis de participación, de motivación y de confianza en el sistema político.

Y esto también demuestra una falla importante del liderazgo político y de los partidos.

Los partidos políticos tienen que hacer su trabajo.

No pueden aparecer solamente durante la campaña electoral para pedir el voto y después responsabilizar al ciudadano por no participar.

La democracia necesita educación, orientación, organización y contacto permanente con la ciudadanía.

Si queremos que la gente vote, tenemos que explicarle por qué su voto importa.

Si queremos combatir la abstención, tenemos que preguntarnos por qué la gente se está alejando de las urnas.

Y si millones de dominicanos, tanto dentro como fuera del país, están dejando de votar, la primera pregunta que debemos hacernos no es cómo eliminar al votante, sino qué estamos haciendo mal como sociedad y como clase política.

El problema del exterior sí tiene una solución

Esto no significa ignorar las dificultades particulares de la diáspora.

Al contrario.

La distancia sigue siendo un obstáculo real y debemos buscar mecanismos para superarlo.

Por eso hemos planteado durante años la necesidad de estudiar alternativas que hagan el voto más accesible.

Una de ellas es el voto por correo.

El voto por correo podría convertirse en una herramienta importante para facilitar la participación de los dominicanos residentes en el extranjero, especialmente aquellos que viven a grandes distancias de los centros de votación.

Naturalmente, tendría que implementarse con rigurosos mecanismos de identificación, seguridad, seguimiento, verificación y transparencia electoral.

No se trata de sustituir necesariamente la votación presencial.

Se trata de darle al ciudadano otra posibilidad de ejercer su derecho.

Si el problema es la distancia, acerquemos la democracia al ciudadano.

Si el problema es la dispersión geográfica de nuestra comunidad, utilicemos mecanismos que respondan a esa realidad.

No podemos exigir mayor participación mientras hacemos difícil la participación.

¿Es realmente demasiado invertir en nuestro voto?

También debemos hacernos otra pregunta:

¿Cuánto representa realmente para la República Dominicana la inversión necesaria para garantizar el derecho al voto de sus ciudadanos en el exterior?

Algunos pueden verlo como un gasto.

Yo lo veo como una inversión en ciudadanía y democracia.

Somos una diáspora que representa una enorme fuerza económica, social y familiar para la República Dominicana.

Lo demostramos con nuestras remesas.

Lo demostramos con nuestras inversiones.

Lo demostramos comprando propiedades, creando negocios, ayudando a nuestras familias y manteniendo permanentemente nuestros vínculos con la patria.

Por eso debemos poner las cosas en su justa perspectiva.

La inversión que hace la República Dominicana para garantizar la participación electoral de sus ciudadanos en el exterior es pequeña frente a lo que la diáspora representa y aporta al país.

No podemos medir nuestra importancia solamente por el número de votos depositados en una urna.

Nuestra relación con la República Dominicana es mucho más grande que eso.

No somos solamente remesas. Somos ciudadanos.

Y los ciudadanos tienen derechos, independientemente de dónde hayan decidido construir sus vidas.

Los partidos tienen una responsabilidad histórica

La baja participación electoral debe ser una llamada de atención para todos.

No solamente para la Junta Central Electoral.

No solamente para el ciudadano.

También para los partidos políticos.

Los partidos tienen recursos, estructuras, dirigentes y militantes.

Tienen la responsabilidad de educar, organizar y motivar.

No pueden desincentivar la participación y después utilizar la abstención como argumento para cuestionar la importancia del voto del exterior.

Si el ciudadano está desmotivado, hay que preguntarse por qué.

Si ha perdido confianza, hay que escuchar sus razones.

Si no conoce las propuestas de los candidatos, hay que llevarle información.

La democracia no se construye únicamente el día de las elecciones.

Se construye durante los cuatro años.

Las clases se protegen

Hay una frase que debemos recordar: “las clases se protegen.”

Y nosotros, como diáspora dominicana, también tenemos que entender que tenemos intereses comunes que debemos defender.

No se trata de apoyar a un partido determinado.

Se trata de defender nuestros derechos como dominicanos.

Podemos pensar diferente políticamente. Podemos votar por candidatos diferentes. Podemos tener ideologías distintas.

Pero debemos estar unidos en algo fundamental:

nuestro derecho a participar.

Un derecho conquistado después de tantos años de lucha no puede ser tratado como algo prescindible simplemente porque existe abstención.

La respuesta a la abstención debe ser más democracia, más educación, mejores mecanismos de participación y mayor liderazgo, no menos derechos.

Una conquista que debemos perfeccionar, no eliminar

Yo no creo que la solución sea eliminar el voto dominicano del exterior.

Creo que debemos perfeccionarlo.

Debemos estudiar el voto por correo.

Debemos analizar la distribución de los centros de votación.

Debemos mejorar la educación electoral.

Debemos actualizar y facilitar los mecanismos de inscripción.

Y, sobre todo, debemos exigir a los partidos políticos que hagan su trabajo de orientación y movilización ciudadana.

Porque si la abstención es alta tanto dentro como fuera del país, queda demostrado que estamos frente a un problema nacional.

No es simplemente un problema del dominicano que vive en el exterior.

Es una señal de que nuestra democracia necesita recuperar la confianza y la participación de sus ciudadanos.

Los que abrimos el camino tenemos también el deber de defenderlo.

Y a las nuevas generaciones de dominicanos en el exterior les corresponde comprender que la ciudadanía no termina cuando uno cruza una frontera.

Podemos vivir lejos de la República Dominicana, pero la República Dominicana sigue viviendo dentro de nosotros.

Nuestro voto es nuestra voz.

Nuestras remesas son nuestra contribución.

Nuestras inversiones son nuestro compromiso.

Y nuestra participación es nuestro derecho.

No pidamos privilegios. Exijamos respeto.

El voto dominicano del exterior no debe desaparecer.

Debe fortalecerse.

Y si algo nos ha demostrado la abstención, tanto dentro como fuera del país, es que no necesitamos menos democracia: necesitamos más liderazgo, más compromiso y mejores formas de hacer que el ciudadano vuelva a creer que su voto realmente importa.

Porque una nación que cuenta con sus hijos cuando necesita de ellos también debe contar con ellos cuando llega el momento de decidir su futuro.

Cultura inicia intervención del Museo de Historia de Santiago

Santo Domingo, 13 sep (EFE).- El Ministerio de Cultura inició el proceso de intervención y recuperación del Museo de Historia y Tradiciones de Santiago, con el objetivo de convertir el inmueble en un espacio para preservar y difundir la historia y el patrimonio cultural de la ciudad.

El ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, presentó a los medios los avances del proyecto durante un encuentro celebrado en el antiguo edificio del Instituto Postal Dominicano (Inposdom), donde funciona el museo.

La iniciativa, desarrollada en coordinación con la Dirección General de Museos, se encuentra en la etapa final de contratación de las empresas y equipos responsables de ejecutar los trabajos, después de completar la planificación, los documentos técnicos y el diseño de la propuesta museográfica.

Los trabajos contemplan intervenciones estructurales, mejoras en las instalaciones eléctricas y de comunicaciones, así como la restauración de puertas y ventanas.

Según el Ministerio de Cultura, las obras buscan conservar las características arquitectónicas del inmueble y, al mismo tiempo, adecuarlo para garantizar condiciones de seguridad y funcionamiento como espacio museístico.

El proyecto también pretende fortalecer la conservación, interpretación y divulgación de la memoria histórica de Santiago y facilitar el acceso de la ciudadanía y las nuevas generaciones a su patrimonio cultural.

La Dirección General de Museos, encabezada por Joan Ferrer, participa en la coordinación de la iniciativa, que forma parte de los proyectos de recuperación y puesta en valor de espacios destinados a la conservación y difusión del patrimonio histórico y cultural dominicano.

an/am

Los del exterior y sus dos mundos (OPINION)

Hay un país que no aparece en el mapa. No tiene presidente ni himno, pero tiene más de tres millones de habitantes. Se llama la diáspora.

El dominicano del exterior no emigró una vez. Emigra todos los días. Cada mañana cuando se monta al tren en El Bronx, en Lawrence, en Madrid o en Providence, y escucha a su alrededor un idioma que no es el de su infancia, vuelve a cruzar el mar.

Vivimos en dos mundos, pero no a medias. Vivimos en dos mundos completos, y esa es nuestra condena y nuestro privilegio.

Ningún dominicano se va del todo. Dejamos la casa de zinc o de block de la madre, pero nos llevamos el patio. Nos lo llevamos en la forma de hablar, en la bulla, en la necesidad de ponerle sazón a todo, hasta a la tristeza.

El dominicano del exterior es un administrador de la nostalgia. La administra como se administra un salario corto: con cuidado. Una llamada por videocámara a las 7 de la noche. Un viaje en diciembre aunque el pasaje esté carísimo. Un servicio de remesas que es, en realidad, un cordón umbilical. Según el Banco Central, mandamos más de once mil millones de dólares al año. Pero las estadísticas no dicen lo que realmente mandamos: mandamos la prueba de que no nos hemos olvidado, de que seguimos perteneciendo.

Y sin embargo, cuando volvemos, algo se ha movido sin nosotros. El colmado de la esquina ya no es del mismo dueño. El primo que dejamos niño ya tiene hijos. Nosotros hablamos con un acento levemente contaminado, decimos «guau» y «vaina» en la misma frase. Nos miran raro. Somos de allá, pero ya no del todo. En el aeropuerto Las Américas nos sellan el pasaporte como turistas en nuestra propia tierra.

Ese es el primer duelo: descubrir que la isla siguió sin ti.

En el segundo mundo lo tenemos todo y nos falta todo.

El autor es periodista, jefe de periodista en ALMOMENTO.NET. Reside en Nueva York.

Tenemos trabajo. Tenemos papeles, o estamos luchando por ellos. Tenemos el tren a tiempo, el crédito, la escuela que sí funciona. Tenemos la seguridad de que si llamas al 911, alguien viene. Lo que no tuvimos allá, lo construimos aquí a fuerza de dos trabajos, de madrugadas limpiando oficinas, de manejar taxi doce horas, de estudiar inglés con un hijo en brazos.

Pero aquí somos una nota al pie. Somos el «hispanic» en la planilla. El que tiene que explicar que dominicano no es lo mismo que mexicano o puertorriqueño. El que tiene que traducirse a sí mismo todo el tiempo: traducir su nombre para que lo pronuncien, traducir su humor para que no lo confundan con agresividad, traducir su dolor para que quepa en el formulario del seguro médico.

En Washington Heights tú puedes vivir toda tu vida en español. Puedes comprar plátanos, ir a la barbería, escuchar a Anthony Santos a todo volumen y pensar que nunca te fuiste. Pero basta con salir de la 181 para entender que eres minoría. Y el hijo que nace aquí lo entiende antes que tú. Él ya no sueña en español. Te responde en inglés aunque tú le hables en español. Y ahí empieza el segundo duelo: crías a un dominicano que no será dominicano como tú lo fuiste.

VIVIR EN EL GUION 

El dominicano del exterior vive en un guion. En ese guioncito que une dos palabras: dominicano-americano, dominican-york, dominicano en Europa. Ese guion es nuestro verdadero país.

Es un lugar incómodo. No te deja ser ingenuo. Te obliga a comparar todo el tiempo. Comparas el sistema de salud, la política, la forma en que la gente se saluda. Te vuelves un crítico feroz de ambos mundos porque conoces las mentiras de ambos. Sabes que en República Dominicana no todo es alegría y bachata, y que aquí no todo es oportunidad y orden. Has visto el racismo aquí y la corrupción allá. Ya no te venden paraísos.

Pero ese guion también te da una lucidez que nadie más tiene. Entiendes que la identidad no es un terreno, es una práctica. No eres dominicano porque naciste en Santiago o en San Pedro. Eres dominicano porque decides seguir siéndolo. Porque sigues haciendo el moro con guandules en un apartamento de 40 metros donde no entra bien el aire. Porque le pones a tu hija Altagracia aunque la maestra en la escuela no lo pueda pronunciar. Porque sigues mandando dinero aunque sabes que a veces lo malgastan. Porque votas allá sin vivir allá. Porque defiendes la bachata en una discoteca de Nueva Jersey como si defendieras una bandera.

Somos el puente que nadie agradece pero que todos usan. Sostenemos dos economías, dos familias, dos culturas con la espalda. El país nos necesita para sobrevivir y a veces nos acusa de habernos ido. Este país nos necesita para trabajar y a veces nos acusa de haber llegado.

LA RECONCILIACION

A cierta edad, el dominicano del exterior deja de querer elegir.

Deja de intentar demostrar que es más americano que los americanos o más dominicano que los de la isla. Entiende que su destino no es pertenecer por completo a ningún lado, sino pertenecer de forma diferente.

No somos mitad y mitad. Somos el doble. Tenemos dos formas de reírnos, dos formas de llorar a un muerto, dos formas de entender qué es la hora: la hora americana que es exacta, y la hora dominicana que es humana.

La gran victoria del dominicano del exterior no es la residencia, ni la casa, ni el carro. Es cuando logra que sus dos mundos dejen de pelearse dentro de él. Cuando entiende que no traicionó a la isla al irse, sino que la expandió. Que cada bodega, cada salón, cada taxista que pone a Luis Vargas a las 6 de la mañana en Queens es una embajada sin bandera.

No estamos perdidos. Estamos regados. Que no es lo mismo.

Y mientras haya un dominicano en Paterson pelando un plátano y escuchando al mismo tiempo la sirena de una ambulancia neoyorquina, la isla seguirá siendo más grande que sus 48 mil kilómetros cuadrados.

Fatídico 11 de septiembre

Desde 16 minutos antes, cuando el fotógrafo David Monderer captó lo que las últimas imágenes de las torres gemelas derribadas por los impactos de sendos aviones, ha transcurrido una generación de más de cien millones de estadounidenses que nacieron después de ese fatídico 11 de septiembre de 2001.

Esa generación Z ha oído decir que en el atentado terrorista perpetrado por el grupo Al Qaeda, liderado por Osama bin Laden, murieron 2,977 personas, que más de cuatro mil socorristas y civiles han muerto de cáncer y males respiratorios ligados a ese suceso y que cerca de cien mil aún bregan con esas enfermedades.

La mayoría de jóvenes que hoy tienen o se acercan a los 25 años de edad quizás ignoren que cientos de miles de personas murieron durante las guerras en Afganistán (2001-2021) e Irak (2003-2011), conflictos relacionados con la respuesta militar de Washington a esos ataques, que incluyó estrellar otro avión contra el edificio del Pentágono y un tercero que se precipitó en Pensilvania.

De ese día recuerdo a Radhames Gómez Pepín (qepd) exclamar en la redacción de El Nacional que el vuelo 587 de American, que cada mañana despegaba desde el aeropuerto Kennedy al de Las Américas, se había estrellado contra de una de las torres gemelas, pero cuando minutos después un segundo aparato colisionó contra el otro rascacielos, entonces se habló de ataque terrorista.

Fue ese un acto criminal de lesa humanidad, ideado y dirigido por Osama Bin Landen, muerto diez años después, el 2 de mayo de 2011, por un comando elite estadounidense en un complejo de Abbottabad, Pakistán, durante la Operación “Lanza de Neptuno”, ordenada por el presidente Barak Obama.

Las guerras en Afganistán e Irán, cuyo motivo estuvo relacionado con los atentados contra las torres gemelas, la primera como respuesta inmediata contra Al-Qaeda y El Talibán, y la segunda como expresión bélica de la nueva doctrina de prevención del terrorismo, causaron en conjunto cientos de miles de muertos.

Más que la doctrina Monroe (América para los Americanos), lo que Estados Unidos aplica hoy es la doctrina de prevención del terrorismo, diseñada a partir de los atentados del 9-11, aunque se admite que ambas estrategias procuran también ampliar y consolidar control económico, militar y geopolítico, por lo que no resulta descabellado afirmar que la guerra en Irán se conecta con esos ataques.

La conmemoración del 25 aniversario del 9-11 encuentra al liderazgo político de Estados Unidos muy dividido, al punto que el presidente Donald Trump no acompañó a los ex mandatarios que asistieron a la ceremonia de recordación en Nueva York, porque asistir al ceremonial efectuado en el Pentágono, en Washington.

Los ataques contra las torres gemelas y la sede del Pentágono constituyeron un vil atentado terrorista que conmocionó a Estados Unidos y al mundo, que cambió bruscamente el curso de la historia con secuelas de guerras y conflictos geopolíticos que todavía se conectan con ese infausto suceso.

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