Canadá gana y avanza a octavos de un Mundial por primera vez

Inglewood (EE.UU.).- Canadá agregó este domingo un nuevo capítulo a su mejor historia de participaciones en los mundiales al eliminar a Sudáfrica por 0-1 con un gol en los 92 minutos y avanzar a los octavos de final, donde se citará con Países Bajos o Marruecos.

Un disparo de Stephen Eustáquio desde fuera del área en el minuto 92 se coló en la portería de los Bafana Bafana y desató la locura en el estadio de Los Ángeles.

Canadienses y sudafricanos abrieron este domingo la fase de dieciseisavos de final del Mundial, que se extenderá hasta el 3 de julio.

El partido fue abierto y generoso en oportunidades de gol, que no fueron concretadas por la el nerviosismo de los delanteros.

Para contrarrestar el dibujo táctico de los canadienses, que mostraron más orden entre líneas, los sudafricanos plantearon un 4-2-3-1, más dispuesto a dificultar el control del balón.

Sudáfrica tuvo su primera ocasión clara bien entrada en la segunda parte, con un disparo desde fuera del área que se fue al travesaño.

Poco después, en el minuto 62, Canadá volvió a buscar con mayor intensidad el gol con un remate de Tani Oluwaseyi, jugador del Villarreal, que alcanzó a despejar Williams.

La espera se hizo eterna, pero en medio de la desesperación, a Marsch no le quedó más remedio que mandar a Alphonso Davies al campo.

El retorno de la gran estrella canadiense a las canchas se notó de inmediato a pesar de haber estar un más de año apartado: en los primeros compases, firmó una asistencia para Jacob Shaffleburg que estuvo a punto de terminar en gol en el minuto 75 de juego.

Con Sudáfrica eliminada de la competición, los canadienses aguardan por su próximo rival de octavos de final, que se decidirá el próximo 6 de julio entre el ganador del duelo de dieciseisavos que se disputará mañana en el Estadio de Monterrey (México) entre Marruecos y Países Bajos.

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El cerco de David Collado

Uno de los argumentos más repetidos contra una eventual candidatura presidencial de David Collado es que carece del control territorial y de las estructuras partidarias del Partido Revolucionario Moderno para imponerse en una convención interna.

La premisa parte de una lógica tradicional: en la política dominicana, quien domina las bases suele dominar la candidatura. Pero esa lectura podría estar ignorando un cambio de época.

La fortaleza de Collado parece descansar en una estrategia distinta: construir una presión política desde la opinión pública para alterar la correlación de fuerzas dentro del partido.

No busca, al menos por ahora, disputar el control de los organismos internos, sino convertir su alta valoración ciudadana en un factor de presión sobre los dirigentes que sí controlan esas estructuras.

Es una táctica conocida en política. Cuando un aspirante no posee la maquinaria, procura elevar el costo político de ignorarlo. Si las encuestas lo mantienen competitivo, si el empresariado lo observa con interés y si la ciudadanía lo identifica como una opción ganadora, las estructuras comienzan a preguntarse si conviene enfrentarlo o sumarse a él. La presión externa empieza a erosionar las resistencias internas.

Sin embargo, esa estrategia también tiene límites. La popularidad no siempre se traduce en votos partidarios. Las convenciones las ganan delegados, dirigentes y operadores que responden a dinámicas muy distintas de las mediciones nacionales.

La historia política dominicana registra más de un favorito de las encuestas que terminó derrotado por carecer del músculo organizativo suficiente.

El verdadero desafío de Collado consiste en transformar el capital simbólico en capital político. Es decir, convertir simpatía en lealtades, aprobación en organización y prestigio en estructura.

Sin esa transición, la presión externa puede convertirse en una demostración de fuerza mediática, pero insuficiente para conquistar la candidatura.

La incógnita, entonces, no es si puede seguir creciendo fuera del PRM. La pregunta decisiva es si ese crecimiento obligará a las estructuras internas a reacomodarse.

Porque en política las maquinarias no son inamovibles: cuando perciben que el poder cambia de dirección, suelen moverse antes de que sea demasiado tarde.

Allí podría residir la verdadera apuesta estratégica de David Collado: no derrotar inicialmente a las estructuras, sino persuadirlas de que resistirse puede resultar más costoso que respaldarlo.

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NY: FP habilita locales para colectar ayuda para Venezuela

NUEVA YORK.- El partido dominicano Fuerza del Pueblo (FP) ordenó habilitar todos sus locales en el exterior como centros de acopio para recolectar ayuda para los damnificados por los terremotos en Venezuela.

La instrucción fue girada por Gregorio Morrobel, vicesecretario de la Secretaría General para el Exterior, por órdenes del secretario general de FP, Antonio Florián, según un comunicado dirigido a presidentes de circunscripciones (OCLEE), seccionales y de estados en el exterior.

FP solicitó donaciones de alimentos no perecederos, agua potable, medicamentos básicos, artículos de primeros auxilios, ropa, mantas, productos de higiene personal, linternas, baterías y herramientas.

Cada dirigente deberá coordinar la recepción, clasificación y almacenamiento de los insumos en su jurisdicción y mantendrá comunicación con la Secretaría General para asegurar el envío organizado a las zonas afectadas.

“Este esfuerzo colectivo no solo representa un acto de solidaridad, sino también un testimonio del compromiso humano y moral que distingue a nuestra organización”, señaló Morrobel en el documento.

Venezuela fue sacudida el miércoles por dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que dejaron al menos 920 muertos, según cifras oficiales, y cientos de edificios colapsados en Caracas y La Guaira.La medida busca canalizar la solidaridad de la diáspora dominicana. Los interesados pueden acudir al local de FP más cercano en su ciudad.

Victoria De la Espriella confirma giro a ultraderecha en la región

BOGOTA.- El triunfo de Abelardo de la Espriella, ‘El Tigre’, en las elecciones colombianas confirma una tendencia regional: América Latina se desplaza hacia la ultraderecha. Excéntrico, personalista y antisistema, De la Espriella replica el modelo de Nayib Bukele en El Salvador: mano dura en seguridad, comunicación directa en redes y un estilo que conecta con Donald Trump, referente moral de esta nueva generación de líderes.

El giro no empezó en Colombia. A finales de 2025, el ultraconservador José Antonio Kast ganó en Chile con un discurso centrado en violencia e inmigración. Antes, Daniel Noboa se impuso en Ecuador prometiendo empleo y mano dura contra el crimen.

En Argentina, Javier Milei irrumpió con una ‘terapia de shock’ económica que sedujo a Trump y Bukele. La derecha también venció en Costa Rica en febrero y Keiko Fujimori lidera un recuento ajustado en Perú, con la inseguridad como eje de campaña.

Qué tienen en común

“Cada país tiene una receta diferente, pero comparten elementos”, explica Anna Ayuso, investigadora senior de CIDOB. Además de la mano dura, coinciden en:

– Comunicación: Redes sociales como canal directo, sin intermediarios.

– Valores: Fervor religioso, discursos anti-LGTB y antiinmigración.

– Economía: Recortes de gasto público y desconfianza en el Estado.

– Estilo: Mensajes simples, polarizantes y espectáculo político.

Lisa Zanotti, del Ultra-Lab, apunta al “desencanto con los partidos tradicionales” como causa de fondo. “Ya no hay luna de miel. El electorado se desilusiona rápido, incluso de sus favoritos”. A corto plazo, el catalizador es la inseguridad. “Se puso en el centro del debate político”, dice.

Ayuso recuerda que la región es desigual y golpeada por crisis sucesivas. “La baja calidad institucional empuja a buscar otras vías. Estos líderes prometen soluciones sencillas a problemas complejos, aunque la realidad sea otra”.

El factor Bukele: mano dura exportable

Desde 2019, Bukele construyó un modelo propio: populismo, presencia masiva en redes y un “plan diseñado por Dios” contra las maras. Decretó un estado de excepción vigente hace cuatro años, se autodenomina “dictador cool” y reformó la Constitución para reelegirse indefinidamente. Más de 92.000 detenidos y 530 muertes en prisión alimentan su sistema carcelario, criticado por falta de garantías.

Pese al miedo a la represión, su popularidad sigue alta. “El efecto Bukele” influye en toda la región. “Quisieron copiar su pacificación por la fuerza”, dice Ayuso. Pero advierte: el modelo salvadoreño es “difícil de trasplantar” a países más grandes y complejos.

Seguridad en el centro de todo

El 16 de junio, Noboa decretó estado de excepción en la mitad de Ecuador. Usó al Ejército y construyó una macrocárcel al estilo Bukele. No funcionó: 2025 cerró con 9.300 homicidios y 50 muertes por cada 100.000 habitantes, la tasa más alta de la región. Su referéndum para cambiar la Constitución fracasó.

Kast anunció un “plan de intervención barrial intensivo” y nuevas cárceles que “dejarán de ser escuelas del delito”. Lo hizo en Chile, el cuarto país más seguro de América Latina según el Global Peace Index 2025. Logró, aun así, que la inseguridad dominara la campaña.

De la Espriella promete “perseguir” a narcos, terroristas, secuestradores y corruptos. Dice que cumplirá la Constitución, pero aplicará “mano dura”: abandonará las negociaciones de Gustavo Petro y volverá a la confrontación armada.

Antiinmigración: la nueva bandera

La inmigración irregular, antes ausente de la agenda regional, ya es prioritaria. Ecuador firmó con EE. UU. la ‘Estrategia Frontera Segura’ para blindar su límite con Colombia. Kast propone un “plan de retorno” y un muro con Perú y Bolivia. Fujimori promete expulsar “indocumentados”, con los venezolanos en la mira. Milei elogia la “tarea titánica” de Trump y creará una Agencia de Seguridad Migratoria con “presencia efectiva en cada frontera”.

El vacío del centro y la mano de Trump

Los triunfos, casi siempre ajustados, reflejan la polarización. “El centro se ha vaciado”, explica Zanotti. “La gente migra a los polos. No es solo izquierda-derecha: es establishment contra antiestablishment”.

Estos líderes actúan como bloque. Se reúnen en foros como Madrid, impulsado por Vox, nexo entre la ultraderecha europea y latinoamericana. “Comparten ideas y las adaptan a sus países”, dice Zanotti.

Trump es el faro. “No inventó la ultraderecha, pero le dio legitimidad a un comportamiento alejado de la política clásica”, afirma la investigadora. Personalismo, símbolos patrios, ataques a minorías, insultos, desdén por la prensa y comunicación directa en redes: el manual es el mismo.

“Copian sus eslóganes y hasta a sus asesores”, señala Ayuso. “Venden un personaje, no un programa. Marketing político como espectáculo”. Para Zanotti, la clave es el lenguaje: “Normalizaron decir lo que antes se callaba. Cambiaron los límites de lo aceptable”.

ITALIA: Dominicanos rinden homenaje a Venezuela

MILANO.- La diáspora dominicana en Europa guardó un minuto de silencio por las víctimas de los terremotos en Venezuela durante la cena de gala previa a la 5ta Parada Dominicana en Italia, que se realiza este domingo 28 en Milano.

El acto tuvo lugar en la Casa de la Cultura Dominicana, sede de la Cámara de Comercio de la República Dominicana en Italia (CCRDI), y reunió a delegaciones criollas de todo el continente.

El espacio se consolidó como punto de encuentro para fortalecer el diálogo entre República Dominicana e Italia.

Fueron presentados los padrinos de la edición 2026: el senador Franklin Romero y la cantante italiana Annalisa Minetti.

Romero destacó el respaldo de la comunidad en Italia al grupo Aventura. “Aquí nos dieron el impulso para darnos a conocer en el mundo”, recordó.

Participaron los diputados Jorge Hugo Cavoli, Omar Rojas, Grey Pérez y Naty Novas.

Nancy Polanco, presidenta de la CCRDI, convocó a la parada de este domingo para “resaltar la dominicanidad”.

Julio César Garden Regalado, de Index Italia, y la vicecónsul Ernelis Sierra ratificaron el apoyo institucional a la diáspora.

La gala incluyó al Ballet Folklórico Dominicano de Barcelona y reconocimientos a los gestores culturales Raquel de la Cruz, Julio Regalado, Emely Balby y Orlando González.

También fueron homenajeadas Coralia Santana y Nancy Polanco por su trabajo con la comunidad.

Los asistentes disfrutaron gastronomía dominicana e italiana.

Los organizadores agradecieron a autoridades y empresarios de ambos países por impulsar la cultura y la hermandad entre República Dominicana y Europa.

El pretexto de la “Ley Mordaza”

Pretendiendo prolongar la creencia de internet del “chivo sin ley” (“fake news” o noticias falsas, desinformación, manipulación, coerción, ciberdelincuencia, etc.), el nuevo Código Penal -estipula condenas hasta de 40 años- ha sido rebautizado como la Ley Mordaza por pseudo-periodistas, “comunicadores” sin títulos universitarios ni otro aval académico o gremial que ejercen el chantaje extorsivo mediático monetario. ¿Acaso asistimos a una revancha en favor de la impunidad de los delitos de palabras (más devastadores que una bala), el aborto, la corrupción y el narcotráfico?

Está en marcha, y crece, la industria de la intimidación, amparados los extorsionadores en el libertinaje digital, la dañina viralidad y la percepción de impunidad por la ausencia de sanción penal. Pululan, especialmente en las redes sociales y la radio, las advertencias de divulgar datos comprometedores o retirar los difundidos si no les efectúan transferencias económicas inmediatas.

Nunca como ahora, malandrines con el antifaz de periodistas presionan y emprenden campañas de descréditos contra figuras públicas, empresarios y políticos con noticias falsas o descontextualizadas, montajes digitales, ediciones tendenciosas, titulares sensacionalistas, perfiles falsos, fotografías e informaciones íntimas y sensibles, rumores espúreos, imágenes o videos manipulados y otros datos personales perjudiciales.

¿Por estos y otros tipos de modus operandi, ha oído usted que condenaron a un director de diario, a un egresado universitario de comunicación social o a otros profesionales del ecosistema informativo?

Sencillamente, “agua pasada no mueve molino”. Más que una persecución contra la libertad de expresión, las campanas repican contra el delito de extorsión mediática, una modalidad delictiva que le está ganando a los abogados extorsionistas.

Categóricamente, ha tomado cuerpo un delito penal grave, que conlleva a penas de cárcel, útil como un mecanismo disuasivo para sujetos con patrones de conductas impulsivas, terroríficas e incontrolables. Ellos están atrapados por trastornos episódicos y sin arrepentimiento, que se vuelven un peligro público, y que ameritan de psicoterapia, como palpablemente se ha visto últimamente. La prisión apuntala como un preferible tono de voz para calmar el dolor de las víctimas y evitar que respondan con el castigo de una paliza o la muerte.

Alégase que el Tribunal Constitucional ha despenalizado delitos de prensa, pero no olvidemos que últimamente esa instancia se ha constituido en una afrenta para la sociedad. Ha estado aplicando el derecho desde la Luna, divorciado de la realidad, y creándole más conflictos al Estado, sancionando sentencias absurdas, que instituciones oficiales no están en capacidad de cumplir, porque de hacerlo dejarían sin presupuesto la salud, la educación, las obras públicas y otros servicios sociales.

Igual de mal andan senadores y diputados, que son marionetas del populismo y que se doblegan en un santiamén, como si asistieran a un convite de comadres. Luego de más de 20 años discutiendo para lograr la aprobación del Código Penal, ahora esos legisladores acceden fácilmente, como si tuvieran en brazos de Morfeo, a dar rienda suelta a la propuesta para modificarlo sin ser sometido a pruebas, porque ni siquiera ha entrado en vigencia.

Valga referir, como aporte adicional a las anotaciones preexistentes, que los más diversos autores doctrinarios internacionales sobre el derecho a la información concuerdan en que la libertad de expresión es un derecho fundamental, pero no absoluto, que precisa de límites para proteger derechos de terceros y garantizar el orden social. Basta citar a Alejandro Fuenmayor E. en El derecho de acceso de los ciudadanos a la información pública, Francisco Morera Alfaro en Los derechos de los ciudadanos frente a las tareas de la información, Enrique Villalobos Quirós en El derecho a la información y Manuel Fernández Areal en Introducción al derecho de la información.

Y, ¿cuál otro? Sí, podemos leer a Carlos Soria en Derecho a la información y derecho a la honra; A. Hugo Osorio Meléndez en Políticas de información y derecho. Estudio comparativo; Eduardo Nova Monreal en Derecho a la vida privada y libertad de información. Un conflicto de derechos; Ernesto Villanueva e Issa Luna Pla en El derecho de acceso a la información, y Orrin E. Klapp en Información y moral. Estrategias de apertura y cierre ante la nueva información.

En esa óptica, ¿qué dice el nuevo Código Penal?

Acerca de la difamación extorsiva, el artículo 209  expresa que “Quien haga imputación pública a una persona, física o jurídica, de un hecho preciso o concreto que le afecta en su honor o en su consideración, buen nombre, imagen, dignidad e integridad familiar, por cualquier forma pública, … le cause un perjuicio, y con ello obligue o procure obligar a la víctima a ceder a sus exigencias, será sancionado con pena de cinco a diez años de prisión mayor y multa de diez a veinte salarios mínimos del sector público”.

En esta circunstancia, más que acudir a la violencia como los iracundos, la alternativa más expedita para los injuriados y acosados está en el sometimiento judicial para que un juez decida, interponiendo las pruebas y colocando otras piezas regidos por los fundamentos del derecho, dictaminen la culpabilidad o inocencia del imputado. Y todavía para las partes queda la opción de apelar la sentencia.

Si el Congreso Nacional y el Tribunal Constitucional modifican el nuevo Código Penal, al unísono tendrán que hacer una revolución, en virtud de que en República Dominicana a través de varias leyes son perseguibles y sancionables con prisión el chantaje, las campañas injuriosas y difamatorias, los rumores falsos, las expresiones ofensivas o despectivas por medios informáticos, telemáticos o audiovisuales (redes sociales, internet, blogs) y prensa escrita.

¿Y cuáles son esas disposiciones legales?

Son la Ley 183-02 Monetaria y Financiera, la Ley 126-02 sobre Comercio Electrónico, Documentos y Firmas Digitales; la Ley 53-07 Contra Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, la Ley 136-03 o Código para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, y otras, que contemplan encierros carcelarios de hasta diez años y multas de hasta dos millones 500 mil pesos o 500 veces el salario mínimo del sector público. ¡Muy bien!

Aunque luzca una irreverencia y un riesgo decirlo, el sometimiento judicial a un periodista por difamación e injuria representa una prueba para demostrar su profesionalidad y apego a las leyes y a los principios y valores éticos en el manejo informativo y el análisis interpretativo. Si así fuere, ¿por qué tanto miedo?

Con frecuencia, ciertas esferas de los diarios exageran y procuran rehuir para no colocarse frente a un crucifijo, por la aversión y el temor traumático, arrastrado por sangrientas experiencias pretéritas. Preservemos el contenido del nuevo Código Penal, y actuemos con la potestad de informar y opinar sin censura ni autocensura, pero ajustados al derecho, y caminando derecho.

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La degradación política en la RD (OPINION)

Cuando yo era adolescente mis referencias artísticas, literarias, intelectuales y políticas, al igual que las de mi generación, eran distintas: Raphael de España, Armando Manzanero, Nino Bravo, Carlos Gardel, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés. Mercedes Sosa, Ana Belén, Víctor Manuel, Danny Rivera, Francis Santana, Niní Caffaro, Rafael Solano, Sandro, entre muchos otros. Escritores como Jean Paul Sartre, Franz Kafka, Simone de Beauvolir, García Márquez, Federico Henríquez y Carvajal, Juan Bosch, Juan Rulfo, Miguel Hernández, Pablo Neruda, Walt Whitman, Miguel de Cervantes, Jorge Luís Borges, Eduardo Galeano, Mario Benedetti, Karlos Marx, Mao, Lenin, Frank Moya Pons, Salomé
Ureña de Henríquez, Pedro Mir, Manuel Rueda, Fernando Casado, Manuel del Cabral, los enciclopedistas del siglo 18, etc., etc.

Recuerdo que “los muchachos” del barrio teníamos un “círculo de lectores”; Narciso González, “Narcisazo”, nos regaló una enciclopedia que luego rifamos para adquirir más libros que nos permitiera elevar nuestro acervo cultural. La juventud de esos años tenía un compromiso con su pueblo. Militaba en los partidos, principalmente de izquierda. Luchaba en los movimientos estudiantiles, sindicales y barriales. La conciencia social era diferente.

Los políticos que seguíamos en los años 60, 70 y 80 eran Juan Bosch, Manolo Tavares Justo, Joaquín Balaguer, Juan Isidro Jiménez-Grullón, Fidel Castro, Che Guevara, Salvador Allende, José Francisco Peña Gómez, Salvador Jorge Blanco, Antonio Guzmán, Hipólito Mejía, Narciso Iza Conde, Fafa Taveras, González Espinosa (Guayubín o Eduardo María); más recientemente Leonel Fernández, entre muchos otros. Tenían un denominador común: El compromiso con una causa o con otra, de izquierda o derecha. Le sumo el nivel intelectual, la preparación, la militancia histórica.

Los referentes culturales actuales distan muchos a los de antes. Es como si, lejos de avanzar, hemos retrocedido. Le preguntaba a uno de mis hijos, ¿cuáles son sus referentes culturales en la música, la literatura, la lectura y la política? ¿Sabrán ustedes, los jóvenes de ahora quienes fueron y qué hicieron compositores y músicos de la talla de Beethoven, Mozart, Sebastián Bach, Vivaldi, Brahms, entre otros clásicos de reconocimiento mundial? .

¿Cuántos jóvenes de esta generación han acudido a un concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por José Antonio Molina? ¡Muy pocos, me temo!

Como dijera Galeano, el mundo está “patas arriba”. La inversión de valores enorme, la degradación de la cultura con su consecuencia nefasta en la política y en todo el quehacer de la humanidad. Tal vez nadie
describiera el mundo actual tan brillantemente como el compositor argentino Enrique Santos Discépolo en su tanto Cambalache escrito en los años 30 del siglo pasado.

No es nostalgia simplemente, pero antes, para aspirar a dirigir un Congreso, una ciudad o un país, había que tener nivel, estar preparado para ser diputado, senador, alcalde o presidente de un país. La formación, el compromiso social, la vocación de servicio hacia los demás; hoy nada de eso importa.

Ahora cualquier pelafustán, analfabeto por demás, anclado en las redes sociales, el narcotráfico, el juego de azar, el bajo mundo, no solo aspira, sino que puede dirigir cualquier país.

¡La democracia se nutre de las religiones y de la ignorancia!

Las redes sociales y el móvil, que no podemos abandonar en ningún momento, constituyen una trampa moral, como un cuchillo de doble filo atraviesa el corazón del conocimiento y la cultura.

Los sectores dominantes, las oligarquías criollas de todos los países durante siglos han invertido recursos incalculables en mantener a los pueblos postrados ante la ignorancia que produce la religión y un sistema educativo diseñado para mantener a la gente enajenada y embrutecida.

La “clase política”, embrutecida y corrompida, es la responsable de la degradación política, de la enajenación y la incultura del pueblo dominicano. No está lejos el día en que llore lágrimas de sangre por sus inconductas, por su falta de visión y de compromiso con el desarrollo integral del país. (No olvidemos que la cultura es un eje transversal que lo abarca todo).

Los payasos dedicados a la política, no los dueños del circo, con aspiraciones de todo tipo, incluso presidenciales, tienen el campo abierto. El escenario es suyo. Tienen los recursos para entretener y encañar con falsas promesas. La capacidad critica de la población ha sido anulada a través de las redes sociales y demás medios de comunicación.

No me sorprendería si un día de estos al despertar, me entere de la “elección democrática” de un cómico analfabeto que no se ha leído un solo libro en su vida. (No sería la primera vez. Este país tuvo un presidente que firmaba con una ¨equis” (X) porque no sabía leer ni escribir).

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Santiago Matías: prototipo del desorden institucional de RD

Después de las primarias en el Distrito NY-13 (OPINION)

Por CARLOS SUAREZ

Por razones que aún no comprendo, la campaña de Adriano Espaillat en el distrito NY13 fue convertida en un referéndum sobre la dominicanidad. Y lo peor: ocurrió en un distrito diverso, con votantes de todos los orígenes y colores. Se le imprimió un matiz racista, con prejuicios antihaitianos que irritó a muchos, sobre todo a los no dominicanos.

Fue una aberración. Eso no representa los valores ni la esencia del pueblo dominicano.

Soy uno de tantos dominicanos y dominicanas que aman a su país. Conozco la bondad y la solidaridad de mi gente. Creo en la República Dominicana: en su independencia, en su soberanía. Y mientras tenga voz, la alzaré para defenderla en el sentido más amplio e íntegro de la palabra.

Pero no creo en la propaganda de odio. No creo en un nacionalismo xenófobo y cínico.

Desde mi convicción de que toda vida merece respeto, rechazo esa campaña de prejuicio. Reducir la dignidad de una persona o de un pueblo —llámese Haití o cualquier otro— es inaceptable.

El senador estatal Gustavo Rivera no es alguien que yo considere humilde. Sin embargo, reconozco la firmeza con que denunció lo que veía en esa campaña. Lo rechazó sin apoyar a ninguna candidatura. Fue una forma clara de sostener principios cuando otros vacilan.

Era, y sigue siendo, deber de toda persona que defienda la humanidad, la justicia y la igualdad, rechazar ese absurdo.

Dos pueblos, una isla

República Dominicana y Haití son como gemelos que nacen de un mismo vientre. Probablemente tomen caminos distintos, formen familias diferentes y vivan realidades propias. Serán dos personas distintas, pero hermanos para siempre. Si son inteligentes, se llevarán bien, se respetarán y se ayudarán dentro de lo posible.

Así ambos países: surgieron de una misma isla, tomaron rumbos propios y hoy son naciones separadas. No hay mejor ni peor. Son dos pueblos con culturas y características propias. Deben practicar la solidaridad y la cooperación para sobrevivir, sobre todo frente a quienes por siglos han abusado de ambos. No hay espacio para el odio. El entendimiento y el reconocimiento mutuo benefician a los dos.

La lección que queda

Lo ocurrido en las primarias debe servirnos para reflexionar como dominicanos. No para separarnos más, sino para corregir desviaciones que nos impiden enfocarnos en los problemas reales de nuestra gente, aquí en la diáspora y en la isla.

La unidad es vital para impulsar una agenda común: vivienda digna, educación de calidad, seguro médico, alimentos asequibles, más guarderías y oportunidades para pequeños emprendedores.

Eso exige un plan de políticas públicas coordinado entre comunidad y oficiales electos. Y eso solo es posible con la participación de todos los grupos.

Mirar a noviembre

Llamo a la sensatez: sigamos unidos hacia adelante. No importa por quién votaste en primarias. En noviembre se elige al congresista del NY13. No podemos permitir que una agenda ultraconservadora hable por esta comunidad en Washington.

Saber diferenciar lo superficial de lo fundamental es clave. Hoy lo fundamental es que Darializa sea la voz del distrito, no un republicano alineado con Trump y MAGA.

Las diferencias de las primarias deben superarse. Lo que viene determinará quién nos representa en el Congreso. Trabajemos juntos.

¿Quién Defiende al Pueblo cuando el Defensor calla?

Algunas instituciones son creadas para administrar. Otras para ejecutar políticas públicas. Pero existen algunas cuya misión es todavía más delicada: servir de contrapeso frente al poder y convertirse en refugio institucional del ciudadano cuando siente que nadie lo escucha.

Entre ellas, pocas cargan con una responsabilidad tan simbólica y trascendental como la figura del Defensor del Pueblo.

Su razón de existir no es ocupar espacios protocolares ni acumular presencia pública. Tampoco es administrar relaciones cómodas con quienes gobiernan. Su propósito es mucho más exigente y aguerrido: vigilar, señalar, defender derechos, acompañar reclamos y representar institucionalmente la voz de quienes no tienen poder.

Por eso, resulta preocupante que cada vez más ciudadanos se hagan eco de una percepción incómoda de escuchar: que frente a muchos de los problemas que más golpean a la población dominicana, el Defensor del Pueblo parece mantenerse distante, selectivo o insuficientemente presente.

El país vive tensiones y desafíos que no necesitan explicación para quien los enfrenta todos los días: inseguridad, presión sobre el costo de vida, interrupciones en servicios básicos, dificultades en salud, desafíos educativos, incertidumbre económica y una sensación creciente de desgaste en la calidad de vida.

No son asuntos aislados ni casos individuales. Son preocupaciones colectivas que afectan a miles de familias.

Y es precisamente ahí donde surge una pregunta que empieza a repetirse con más fuerza en distintos sectores de la sociedad: ¿Dónde está la institución creada para defender al ciudadano cuando éste siente que está enfrentando solo sus dificultades?

No se trata de pedir que el Defensor del Pueblo gobierne. No se le exige sustituir ministros ni resolver por sí solo problemas históricos del Estado. Pero sí se espera algo esencial: una institución con iniciativa, con criterio independiente y con capacidad de colocar los derechos ciudadanos en el centro del debate público.

Porque defender al pueblo no significa procurar que el conflicto desaparezca, significa entrar donde el conflicto existe.

Una institución de defensa ciudadana no demuestra fortaleza por la cantidad de actividades que realiza ni por la frecuencia con que aparece en titulares. Su relevancia se mide por su disposición a intervenir donde están las preocupaciones reales de la población.

Y cuando empieza a instalarse la percepción de que la energía institucional se concentra más en casos de alto rendimiento mediático que en problemas estructurales que afectan a millones, el cuestionamiento deja de ser coyuntural y se vuelve más profundo.

Porque la ciudadanía no evalúa solamente si una institución existe o sale todos los días en los medios de comunicación. Evalúa, más bien, si se siente defendida por ella ante todos los problemas que la agobian.

Cuando los ciudadanos perciben que las instituciones llamadas a protegerlos guardan silencio frente a los temas que generan angustia colectiva, comienza a deteriorarse la confianza institucional.

Y una democracia donde la gente deja de confiar en sus órganos de protección empieza lentamente a perder mecanismos de equilibrio.

Porque una institución puede emitir comunicados, asistir a eventos y mantener presencia pública, pero si el ciudadano no siente acompañamiento frente a los problemas que condicionan su vida diaria, se instala la sensación de que la representación existe solo en el papel.

El Defensor del Pueblo no está llamado a agradar al poder. Está llamado a incomodarlo cuando sea necesario. No está para administrar prudencias excesivas. Está para recordar que los derechos fundamentales de los ciudadanos no esperan momentos oportunos.

No está para seleccionar únicamente causas que generen exposición. Está para estar donde le duele al país.

La República Dominicana necesita un Defensor del Pueblo valiente, independiente y cercano a la gente. Que no tema elevar la voz cuando las circunstancias lo demanden. Que entienda que el prestigio no se construye con presencia mediática, sino con presencia social.

Porque al final, toda esta discusión termina reducida a una sola pregunta que ninguna democracia debería permitirse ignorar: ¿Quién defiende al pueblo cuando su Defensor calla?

Osiris Guzmán presenta libros exploran historia global fútbol

SAN CRISTOBAL.– El ingeniero Osiris Guzmán puso en circulación la segunda edición de sus obras Enciclopedia de los Mundiales y Fútbol, Geopolítica y Poder, durante un acto celebrado en la Cámara de Comercio y Producción de San Cristóbal, que reunió a dirigentes deportivos, intelectuales y personalidades vinculadas al ámbito cultural.

Las publicaciones ofrecen una visión amplia del deporte más popular del mundo. Mientras Enciclopedia de los Mundiales realiza un recorrido por la historia de las Copas del Mundo, incorporando estadísticas, datos poco conocidos y relatos que conectan el fútbol con la memoria colectiva, Fútbol, Geopolítica y Poder analiza cómo este deporte ha influido en procesos políticos, diplomáticos y sociales a lo largo de la historia.

Durante la actividad se destacó la trayectoria de Guzmán, expresidente de la Federación Dominicana de Fútbol, extesorero del Comité Olímpico Dominicano y exintegrante de la Comisión de Seguridad de la FIFA, quien ha desempeñado un papel clave en el fortalecimiento institucional del fútbol nacional.

Entre sus principales aportes fue resaltada la fundación del Real San Cristóbal, considerado el primer equipo de la provincia integrado exclusivamente por jugadores dominicanos, iniciativa que contribuyó al desarrollo y promoción del balompié en el país.

La ceremonia fue conducida por el doctor Elvin Sánchez y contó con la presentación de las obras a cargo del doctor Ramón Puello Báez, quienes resaltaron el valor histórico, académico y cultural de ambas publicaciones.

Además de la presentación editorial, el encuentro sirvió como espacio de reflexión sobre el fútbol como fenómeno social capaz de unir pueblos, fortalecer identidades y reflejar las dinámicas del poder en el escenario internacional.

Los asistentes también reconocieron los aportes de Guzmán al desarrollo de San Cristóbal desde instituciones como la Cámara de Comercio y Producción, la Fundación Loyola, la Unión Deportiva de San Cristóbal y la Federación Dominicana de Fútbol.

Con estas publicaciones, Osiris Guzmán busca preservar parte de la memoria del fútbol y ofrecer una perspectiva que trasciende lo deportivo, mostrando este fenómeno como una expresión cultural y un protagonista de la historia contemporánea.

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