Victoria De la Espriella confirma giro a ultraderecha en la región

BOGOTA.- El triunfo de Abelardo de la Espriella, ‘El Tigre’, en las elecciones colombianas confirma una tendencia regional: América Latina se desplaza hacia la ultraderecha. Excéntrico, personalista y antisistema, De la Espriella replica el modelo de Nayib Bukele en El Salvador: mano dura en seguridad, comunicación directa en redes y un estilo que conecta con Donald Trump, referente moral de esta nueva generación de líderes.

El giro no empezó en Colombia. A finales de 2025, el ultraconservador José Antonio Kast ganó en Chile con un discurso centrado en violencia e inmigración. Antes, Daniel Noboa se impuso en Ecuador prometiendo empleo y mano dura contra el crimen.

En Argentina, Javier Milei irrumpió con una ‘terapia de shock’ económica que sedujo a Trump y Bukele. La derecha también venció en Costa Rica en febrero y Keiko Fujimori lidera un recuento ajustado en Perú, con la inseguridad como eje de campaña.

Qué tienen en común

“Cada país tiene una receta diferente, pero comparten elementos”, explica Anna Ayuso, investigadora senior de CIDOB. Además de la mano dura, coinciden en:

– Comunicación: Redes sociales como canal directo, sin intermediarios.

– Valores: Fervor religioso, discursos anti-LGTB y antiinmigración.

– Economía: Recortes de gasto público y desconfianza en el Estado.

– Estilo: Mensajes simples, polarizantes y espectáculo político.

Lisa Zanotti, del Ultra-Lab, apunta al “desencanto con los partidos tradicionales” como causa de fondo. “Ya no hay luna de miel. El electorado se desilusiona rápido, incluso de sus favoritos”. A corto plazo, el catalizador es la inseguridad. “Se puso en el centro del debate político”, dice.

Ayuso recuerda que la región es desigual y golpeada por crisis sucesivas. “La baja calidad institucional empuja a buscar otras vías. Estos líderes prometen soluciones sencillas a problemas complejos, aunque la realidad sea otra”.

El factor Bukele: mano dura exportable

Desde 2019, Bukele construyó un modelo propio: populismo, presencia masiva en redes y un “plan diseñado por Dios” contra las maras. Decretó un estado de excepción vigente hace cuatro años, se autodenomina “dictador cool” y reformó la Constitución para reelegirse indefinidamente. Más de 92.000 detenidos y 530 muertes en prisión alimentan su sistema carcelario, criticado por falta de garantías.

Pese al miedo a la represión, su popularidad sigue alta. “El efecto Bukele” influye en toda la región. “Quisieron copiar su pacificación por la fuerza”, dice Ayuso. Pero advierte: el modelo salvadoreño es “difícil de trasplantar” a países más grandes y complejos.

Seguridad en el centro de todo

El 16 de junio, Noboa decretó estado de excepción en la mitad de Ecuador. Usó al Ejército y construyó una macrocárcel al estilo Bukele. No funcionó: 2025 cerró con 9.300 homicidios y 50 muertes por cada 100.000 habitantes, la tasa más alta de la región. Su referéndum para cambiar la Constitución fracasó.

Kast anunció un “plan de intervención barrial intensivo” y nuevas cárceles que “dejarán de ser escuelas del delito”. Lo hizo en Chile, el cuarto país más seguro de América Latina según el Global Peace Index 2025. Logró, aun así, que la inseguridad dominara la campaña.

De la Espriella promete “perseguir” a narcos, terroristas, secuestradores y corruptos. Dice que cumplirá la Constitución, pero aplicará “mano dura”: abandonará las negociaciones de Gustavo Petro y volverá a la confrontación armada.

Antiinmigración: la nueva bandera

La inmigración irregular, antes ausente de la agenda regional, ya es prioritaria. Ecuador firmó con EE. UU. la ‘Estrategia Frontera Segura’ para blindar su límite con Colombia. Kast propone un “plan de retorno” y un muro con Perú y Bolivia. Fujimori promete expulsar “indocumentados”, con los venezolanos en la mira. Milei elogia la “tarea titánica” de Trump y creará una Agencia de Seguridad Migratoria con “presencia efectiva en cada frontera”.

El vacío del centro y la mano de Trump

Los triunfos, casi siempre ajustados, reflejan la polarización. “El centro se ha vaciado”, explica Zanotti. “La gente migra a los polos. No es solo izquierda-derecha: es establishment contra antiestablishment”.

Estos líderes actúan como bloque. Se reúnen en foros como Madrid, impulsado por Vox, nexo entre la ultraderecha europea y latinoamericana. “Comparten ideas y las adaptan a sus países”, dice Zanotti.

Trump es el faro. “No inventó la ultraderecha, pero le dio legitimidad a un comportamiento alejado de la política clásica”, afirma la investigadora. Personalismo, símbolos patrios, ataques a minorías, insultos, desdén por la prensa y comunicación directa en redes: el manual es el mismo.

“Copian sus eslóganes y hasta a sus asesores”, señala Ayuso. “Venden un personaje, no un programa. Marketing político como espectáculo”. Para Zanotti, la clave es el lenguaje: “Normalizaron decir lo que antes se callaba. Cambiaron los límites de lo aceptable”.

ITALIA: Dominicanos rinden homenaje a Venezuela

MILANO.- La diáspora dominicana en Europa guardó un minuto de silencio por las víctimas de los terremotos en Venezuela durante la cena de gala previa a la 5ta Parada Dominicana en Italia, que se realiza este domingo 28 en Milano.

El acto tuvo lugar en la Casa de la Cultura Dominicana, sede de la Cámara de Comercio de la República Dominicana en Italia (CCRDI), y reunió a delegaciones criollas de todo el continente.

El espacio se consolidó como punto de encuentro para fortalecer el diálogo entre República Dominicana e Italia.

Fueron presentados los padrinos de la edición 2026: el senador Franklin Romero y la cantante italiana Annalisa Minetti.

Romero destacó el respaldo de la comunidad en Italia al grupo Aventura. “Aquí nos dieron el impulso para darnos a conocer en el mundo”, recordó.

Participaron los diputados Jorge Hugo Cavoli, Omar Rojas, Grey Pérez y Naty Novas.

Nancy Polanco, presidenta de la CCRDI, convocó a la parada de este domingo para “resaltar la dominicanidad”.

Julio César Garden Regalado, de Index Italia, y la vicecónsul Ernelis Sierra ratificaron el apoyo institucional a la diáspora.

La gala incluyó al Ballet Folklórico Dominicano de Barcelona y reconocimientos a los gestores culturales Raquel de la Cruz, Julio Regalado, Emely Balby y Orlando González.

También fueron homenajeadas Coralia Santana y Nancy Polanco por su trabajo con la comunidad.

Los asistentes disfrutaron gastronomía dominicana e italiana.

Los organizadores agradecieron a autoridades y empresarios de ambos países por impulsar la cultura y la hermandad entre República Dominicana y Europa.

El pretexto de la “Ley Mordaza”

Pretendiendo prolongar la creencia de internet del “chivo sin ley” (“fake news” o noticias falsas, desinformación, manipulación, coerción, ciberdelincuencia, etc.), el nuevo Código Penal -estipula condenas hasta de 40 años- ha sido rebautizado como la Ley Mordaza por pseudo-periodistas, “comunicadores” sin títulos universitarios ni otro aval académico o gremial que ejercen el chantaje extorsivo mediático monetario. ¿Acaso asistimos a una revancha en favor de la impunidad de los delitos de palabras (más devastadores que una bala), el aborto, la corrupción y el narcotráfico?

Está en marcha, y crece, la industria de la intimidación, amparados los extorsionadores en el libertinaje digital, la dañina viralidad y la percepción de impunidad por la ausencia de sanción penal. Pululan, especialmente en las redes sociales y la radio, las advertencias de divulgar datos comprometedores o retirar los difundidos si no les efectúan transferencias económicas inmediatas.

Nunca como ahora, malandrines con el antifaz de periodistas presionan y emprenden campañas de descréditos contra figuras públicas, empresarios y políticos con noticias falsas o descontextualizadas, montajes digitales, ediciones tendenciosas, titulares sensacionalistas, perfiles falsos, fotografías e informaciones íntimas y sensibles, rumores espúreos, imágenes o videos manipulados y otros datos personales perjudiciales.

¿Por estos y otros tipos de modus operandi, ha oído usted que condenaron a un director de diario, a un egresado universitario de comunicación social o a otros profesionales del ecosistema informativo?

Sencillamente, “agua pasada no mueve molino”. Más que una persecución contra la libertad de expresión, las campanas repican contra el delito de extorsión mediática, una modalidad delictiva que le está ganando a los abogados extorsionistas.

Categóricamente, ha tomado cuerpo un delito penal grave, que conlleva a penas de cárcel, útil como un mecanismo disuasivo para sujetos con patrones de conductas impulsivas, terroríficas e incontrolables. Ellos están atrapados por trastornos episódicos y sin arrepentimiento, que se vuelven un peligro público, y que ameritan de psicoterapia, como palpablemente se ha visto últimamente. La prisión apuntala como un preferible tono de voz para calmar el dolor de las víctimas y evitar que respondan con el castigo de una paliza o la muerte.

Alégase que el Tribunal Constitucional ha despenalizado delitos de prensa, pero no olvidemos que últimamente esa instancia se ha constituido en una afrenta para la sociedad. Ha estado aplicando el derecho desde la Luna, divorciado de la realidad, y creándole más conflictos al Estado, sancionando sentencias absurdas, que instituciones oficiales no están en capacidad de cumplir, porque de hacerlo dejarían sin presupuesto la salud, la educación, las obras públicas y otros servicios sociales.

Igual de mal andan senadores y diputados, que son marionetas del populismo y que se doblegan en un santiamén, como si asistieran a un convite de comadres. Luego de más de 20 años discutiendo para lograr la aprobación del Código Penal, ahora esos legisladores acceden fácilmente, como si tuvieran en brazos de Morfeo, a dar rienda suelta a la propuesta para modificarlo sin ser sometido a pruebas, porque ni siquiera ha entrado en vigencia.

Valga referir, como aporte adicional a las anotaciones preexistentes, que los más diversos autores doctrinarios internacionales sobre el derecho a la información concuerdan en que la libertad de expresión es un derecho fundamental, pero no absoluto, que precisa de límites para proteger derechos de terceros y garantizar el orden social. Basta citar a Alejandro Fuenmayor E. en El derecho de acceso de los ciudadanos a la información pública, Francisco Morera Alfaro en Los derechos de los ciudadanos frente a las tareas de la información, Enrique Villalobos Quirós en El derecho a la información y Manuel Fernández Areal en Introducción al derecho de la información.

Y, ¿cuál otro? Sí, podemos leer a Carlos Soria en Derecho a la información y derecho a la honra; A. Hugo Osorio Meléndez en Políticas de información y derecho. Estudio comparativo; Eduardo Nova Monreal en Derecho a la vida privada y libertad de información. Un conflicto de derechos; Ernesto Villanueva e Issa Luna Pla en El derecho de acceso a la información, y Orrin E. Klapp en Información y moral. Estrategias de apertura y cierre ante la nueva información.

En esa óptica, ¿qué dice el nuevo Código Penal?

Acerca de la difamación extorsiva, el artículo 209  expresa que “Quien haga imputación pública a una persona, física o jurídica, de un hecho preciso o concreto que le afecta en su honor o en su consideración, buen nombre, imagen, dignidad e integridad familiar, por cualquier forma pública, … le cause un perjuicio, y con ello obligue o procure obligar a la víctima a ceder a sus exigencias, será sancionado con pena de cinco a diez años de prisión mayor y multa de diez a veinte salarios mínimos del sector público”.

En esta circunstancia, más que acudir a la violencia como los iracundos, la alternativa más expedita para los injuriados y acosados está en el sometimiento judicial para que un juez decida, interponiendo las pruebas y colocando otras piezas regidos por los fundamentos del derecho, dictaminen la culpabilidad o inocencia del imputado. Y todavía para las partes queda la opción de apelar la sentencia.

Si el Congreso Nacional y el Tribunal Constitucional modifican el nuevo Código Penal, al unísono tendrán que hacer una revolución, en virtud de que en República Dominicana a través de varias leyes son perseguibles y sancionables con prisión el chantaje, las campañas injuriosas y difamatorias, los rumores falsos, las expresiones ofensivas o despectivas por medios informáticos, telemáticos o audiovisuales (redes sociales, internet, blogs) y prensa escrita.

¿Y cuáles son esas disposiciones legales?

Son la Ley 183-02 Monetaria y Financiera, la Ley 126-02 sobre Comercio Electrónico, Documentos y Firmas Digitales; la Ley 53-07 Contra Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, la Ley 136-03 o Código para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, y otras, que contemplan encierros carcelarios de hasta diez años y multas de hasta dos millones 500 mil pesos o 500 veces el salario mínimo del sector público. ¡Muy bien!

Aunque luzca una irreverencia y un riesgo decirlo, el sometimiento judicial a un periodista por difamación e injuria representa una prueba para demostrar su profesionalidad y apego a las leyes y a los principios y valores éticos en el manejo informativo y el análisis interpretativo. Si así fuere, ¿por qué tanto miedo?

Con frecuencia, ciertas esferas de los diarios exageran y procuran rehuir para no colocarse frente a un crucifijo, por la aversión y el temor traumático, arrastrado por sangrientas experiencias pretéritas. Preservemos el contenido del nuevo Código Penal, y actuemos con la potestad de informar y opinar sin censura ni autocensura, pero ajustados al derecho, y caminando derecho.

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La degradación política en la RD (OPINION)

Cuando yo era adolescente mis referencias artísticas, literarias, intelectuales y políticas, al igual que las de mi generación, eran distintas: Raphael de España, Armando Manzanero, Nino Bravo, Carlos Gardel, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés. Mercedes Sosa, Ana Belén, Víctor Manuel, Danny Rivera, Francis Santana, Niní Caffaro, Rafael Solano, Sandro, entre muchos otros. Escritores como Jean Paul Sartre, Franz Kafka, Simone de Beauvolir, García Márquez, Federico Henríquez y Carvajal, Juan Bosch, Juan Rulfo, Miguel Hernández, Pablo Neruda, Walt Whitman, Miguel de Cervantes, Jorge Luís Borges, Eduardo Galeano, Mario Benedetti, Karlos Marx, Mao, Lenin, Frank Moya Pons, Salomé
Ureña de Henríquez, Pedro Mir, Manuel Rueda, Fernando Casado, Manuel del Cabral, los enciclopedistas del siglo 18, etc., etc.

Recuerdo que “los muchachos” del barrio teníamos un “círculo de lectores”; Narciso González, “Narcisazo”, nos regaló una enciclopedia que luego rifamos para adquirir más libros que nos permitiera elevar nuestro acervo cultural. La juventud de esos años tenía un compromiso con su pueblo. Militaba en los partidos, principalmente de izquierda. Luchaba en los movimientos estudiantiles, sindicales y barriales. La conciencia social era diferente.

Los políticos que seguíamos en los años 60, 70 y 80 eran Juan Bosch, Manolo Tavares Justo, Joaquín Balaguer, Juan Isidro Jiménez-Grullón, Fidel Castro, Che Guevara, Salvador Allende, José Francisco Peña Gómez, Salvador Jorge Blanco, Antonio Guzmán, Hipólito Mejía, Narciso Iza Conde, Fafa Taveras, González Espinosa (Guayubín o Eduardo María); más recientemente Leonel Fernández, entre muchos otros. Tenían un denominador común: El compromiso con una causa o con otra, de izquierda o derecha. Le sumo el nivel intelectual, la preparación, la militancia histórica.

Los referentes culturales actuales distan muchos a los de antes. Es como si, lejos de avanzar, hemos retrocedido. Le preguntaba a uno de mis hijos, ¿cuáles son sus referentes culturales en la música, la literatura, la lectura y la política? ¿Sabrán ustedes, los jóvenes de ahora quienes fueron y qué hicieron compositores y músicos de la talla de Beethoven, Mozart, Sebastián Bach, Vivaldi, Brahms, entre otros clásicos de reconocimiento mundial? .

¿Cuántos jóvenes de esta generación han acudido a un concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por José Antonio Molina? ¡Muy pocos, me temo!

Como dijera Galeano, el mundo está “patas arriba”. La inversión de valores enorme, la degradación de la cultura con su consecuencia nefasta en la política y en todo el quehacer de la humanidad. Tal vez nadie
describiera el mundo actual tan brillantemente como el compositor argentino Enrique Santos Discépolo en su tanto Cambalache escrito en los años 30 del siglo pasado.

No es nostalgia simplemente, pero antes, para aspirar a dirigir un Congreso, una ciudad o un país, había que tener nivel, estar preparado para ser diputado, senador, alcalde o presidente de un país. La formación, el compromiso social, la vocación de servicio hacia los demás; hoy nada de eso importa.

Ahora cualquier pelafustán, analfabeto por demás, anclado en las redes sociales, el narcotráfico, el juego de azar, el bajo mundo, no solo aspira, sino que puede dirigir cualquier país.

¡La democracia se nutre de las religiones y de la ignorancia!

Las redes sociales y el móvil, que no podemos abandonar en ningún momento, constituyen una trampa moral, como un cuchillo de doble filo atraviesa el corazón del conocimiento y la cultura.

Los sectores dominantes, las oligarquías criollas de todos los países durante siglos han invertido recursos incalculables en mantener a los pueblos postrados ante la ignorancia que produce la religión y un sistema educativo diseñado para mantener a la gente enajenada y embrutecida.

La “clase política”, embrutecida y corrompida, es la responsable de la degradación política, de la enajenación y la incultura del pueblo dominicano. No está lejos el día en que llore lágrimas de sangre por sus inconductas, por su falta de visión y de compromiso con el desarrollo integral del país. (No olvidemos que la cultura es un eje transversal que lo abarca todo).

Los payasos dedicados a la política, no los dueños del circo, con aspiraciones de todo tipo, incluso presidenciales, tienen el campo abierto. El escenario es suyo. Tienen los recursos para entretener y encañar con falsas promesas. La capacidad critica de la población ha sido anulada a través de las redes sociales y demás medios de comunicación.

No me sorprendería si un día de estos al despertar, me entere de la “elección democrática” de un cómico analfabeto que no se ha leído un solo libro en su vida. (No sería la primera vez. Este país tuvo un presidente que firmaba con una ¨equis” (X) porque no sabía leer ni escribir).

of-am

 

Santiago Matías: prototipo del desorden institucional de RD

Después de las primarias en el Distrito NY-13 (OPINION)

Por CARLOS SUAREZ

Por razones que aún no comprendo, la campaña de Adriano Espaillat en el distrito NY13 fue convertida en un referéndum sobre la dominicanidad. Y lo peor: ocurrió en un distrito diverso, con votantes de todos los orígenes y colores. Se le imprimió un matiz racista, con prejuicios antihaitianos que irritó a muchos, sobre todo a los no dominicanos.

Fue una aberración. Eso no representa los valores ni la esencia del pueblo dominicano.

Soy uno de tantos dominicanos y dominicanas que aman a su país. Conozco la bondad y la solidaridad de mi gente. Creo en la República Dominicana: en su independencia, en su soberanía. Y mientras tenga voz, la alzaré para defenderla en el sentido más amplio e íntegro de la palabra.

Pero no creo en la propaganda de odio. No creo en un nacionalismo xenófobo y cínico.

Desde mi convicción de que toda vida merece respeto, rechazo esa campaña de prejuicio. Reducir la dignidad de una persona o de un pueblo —llámese Haití o cualquier otro— es inaceptable.

El senador estatal Gustavo Rivera no es alguien que yo considere humilde. Sin embargo, reconozco la firmeza con que denunció lo que veía en esa campaña. Lo rechazó sin apoyar a ninguna candidatura. Fue una forma clara de sostener principios cuando otros vacilan.

Era, y sigue siendo, deber de toda persona que defienda la humanidad, la justicia y la igualdad, rechazar ese absurdo.

Dos pueblos, una isla

República Dominicana y Haití son como gemelos que nacen de un mismo vientre. Probablemente tomen caminos distintos, formen familias diferentes y vivan realidades propias. Serán dos personas distintas, pero hermanos para siempre. Si son inteligentes, se llevarán bien, se respetarán y se ayudarán dentro de lo posible.

Así ambos países: surgieron de una misma isla, tomaron rumbos propios y hoy son naciones separadas. No hay mejor ni peor. Son dos pueblos con culturas y características propias. Deben practicar la solidaridad y la cooperación para sobrevivir, sobre todo frente a quienes por siglos han abusado de ambos. No hay espacio para el odio. El entendimiento y el reconocimiento mutuo benefician a los dos.

La lección que queda

Lo ocurrido en las primarias debe servirnos para reflexionar como dominicanos. No para separarnos más, sino para corregir desviaciones que nos impiden enfocarnos en los problemas reales de nuestra gente, aquí en la diáspora y en la isla.

La unidad es vital para impulsar una agenda común: vivienda digna, educación de calidad, seguro médico, alimentos asequibles, más guarderías y oportunidades para pequeños emprendedores.

Eso exige un plan de políticas públicas coordinado entre comunidad y oficiales electos. Y eso solo es posible con la participación de todos los grupos.

Mirar a noviembre

Llamo a la sensatez: sigamos unidos hacia adelante. No importa por quién votaste en primarias. En noviembre se elige al congresista del NY13. No podemos permitir que una agenda ultraconservadora hable por esta comunidad en Washington.

Saber diferenciar lo superficial de lo fundamental es clave. Hoy lo fundamental es que Darializa sea la voz del distrito, no un republicano alineado con Trump y MAGA.

Las diferencias de las primarias deben superarse. Lo que viene determinará quién nos representa en el Congreso. Trabajemos juntos.

¿Quién Defiende al Pueblo cuando el Defensor calla?

Algunas instituciones son creadas para administrar. Otras para ejecutar políticas públicas. Pero existen algunas cuya misión es todavía más delicada: servir de contrapeso frente al poder y convertirse en refugio institucional del ciudadano cuando siente que nadie lo escucha.

Entre ellas, pocas cargan con una responsabilidad tan simbólica y trascendental como la figura del Defensor del Pueblo.

Su razón de existir no es ocupar espacios protocolares ni acumular presencia pública. Tampoco es administrar relaciones cómodas con quienes gobiernan. Su propósito es mucho más exigente y aguerrido: vigilar, señalar, defender derechos, acompañar reclamos y representar institucionalmente la voz de quienes no tienen poder.

Por eso, resulta preocupante que cada vez más ciudadanos se hagan eco de una percepción incómoda de escuchar: que frente a muchos de los problemas que más golpean a la población dominicana, el Defensor del Pueblo parece mantenerse distante, selectivo o insuficientemente presente.

El país vive tensiones y desafíos que no necesitan explicación para quien los enfrenta todos los días: inseguridad, presión sobre el costo de vida, interrupciones en servicios básicos, dificultades en salud, desafíos educativos, incertidumbre económica y una sensación creciente de desgaste en la calidad de vida.

No son asuntos aislados ni casos individuales. Son preocupaciones colectivas que afectan a miles de familias.

Y es precisamente ahí donde surge una pregunta que empieza a repetirse con más fuerza en distintos sectores de la sociedad: ¿Dónde está la institución creada para defender al ciudadano cuando éste siente que está enfrentando solo sus dificultades?

No se trata de pedir que el Defensor del Pueblo gobierne. No se le exige sustituir ministros ni resolver por sí solo problemas históricos del Estado. Pero sí se espera algo esencial: una institución con iniciativa, con criterio independiente y con capacidad de colocar los derechos ciudadanos en el centro del debate público.

Porque defender al pueblo no significa procurar que el conflicto desaparezca, significa entrar donde el conflicto existe.

Una institución de defensa ciudadana no demuestra fortaleza por la cantidad de actividades que realiza ni por la frecuencia con que aparece en titulares. Su relevancia se mide por su disposición a intervenir donde están las preocupaciones reales de la población.

Y cuando empieza a instalarse la percepción de que la energía institucional se concentra más en casos de alto rendimiento mediático que en problemas estructurales que afectan a millones, el cuestionamiento deja de ser coyuntural y se vuelve más profundo.

Porque la ciudadanía no evalúa solamente si una institución existe o sale todos los días en los medios de comunicación. Evalúa, más bien, si se siente defendida por ella ante todos los problemas que la agobian.

Cuando los ciudadanos perciben que las instituciones llamadas a protegerlos guardan silencio frente a los temas que generan angustia colectiva, comienza a deteriorarse la confianza institucional.

Y una democracia donde la gente deja de confiar en sus órganos de protección empieza lentamente a perder mecanismos de equilibrio.

Porque una institución puede emitir comunicados, asistir a eventos y mantener presencia pública, pero si el ciudadano no siente acompañamiento frente a los problemas que condicionan su vida diaria, se instala la sensación de que la representación existe solo en el papel.

El Defensor del Pueblo no está llamado a agradar al poder. Está llamado a incomodarlo cuando sea necesario. No está para administrar prudencias excesivas. Está para recordar que los derechos fundamentales de los ciudadanos no esperan momentos oportunos.

No está para seleccionar únicamente causas que generen exposición. Está para estar donde le duele al país.

La República Dominicana necesita un Defensor del Pueblo valiente, independiente y cercano a la gente. Que no tema elevar la voz cuando las circunstancias lo demanden. Que entienda que el prestigio no se construye con presencia mediática, sino con presencia social.

Porque al final, toda esta discusión termina reducida a una sola pregunta que ninguna democracia debería permitirse ignorar: ¿Quién defiende al pueblo cuando su Defensor calla?

Osiris Guzmán presenta libros exploran historia global fútbol

SAN CRISTOBAL.– El ingeniero Osiris Guzmán puso en circulación la segunda edición de sus obras Enciclopedia de los Mundiales y Fútbol, Geopolítica y Poder, durante un acto celebrado en la Cámara de Comercio y Producción de San Cristóbal, que reunió a dirigentes deportivos, intelectuales y personalidades vinculadas al ámbito cultural.

Las publicaciones ofrecen una visión amplia del deporte más popular del mundo. Mientras Enciclopedia de los Mundiales realiza un recorrido por la historia de las Copas del Mundo, incorporando estadísticas, datos poco conocidos y relatos que conectan el fútbol con la memoria colectiva, Fútbol, Geopolítica y Poder analiza cómo este deporte ha influido en procesos políticos, diplomáticos y sociales a lo largo de la historia.

Durante la actividad se destacó la trayectoria de Guzmán, expresidente de la Federación Dominicana de Fútbol, extesorero del Comité Olímpico Dominicano y exintegrante de la Comisión de Seguridad de la FIFA, quien ha desempeñado un papel clave en el fortalecimiento institucional del fútbol nacional.

Entre sus principales aportes fue resaltada la fundación del Real San Cristóbal, considerado el primer equipo de la provincia integrado exclusivamente por jugadores dominicanos, iniciativa que contribuyó al desarrollo y promoción del balompié en el país.

La ceremonia fue conducida por el doctor Elvin Sánchez y contó con la presentación de las obras a cargo del doctor Ramón Puello Báez, quienes resaltaron el valor histórico, académico y cultural de ambas publicaciones.

Además de la presentación editorial, el encuentro sirvió como espacio de reflexión sobre el fútbol como fenómeno social capaz de unir pueblos, fortalecer identidades y reflejar las dinámicas del poder en el escenario internacional.

Los asistentes también reconocieron los aportes de Guzmán al desarrollo de San Cristóbal desde instituciones como la Cámara de Comercio y Producción, la Fundación Loyola, la Unión Deportiva de San Cristóbal y la Federación Dominicana de Fútbol.

Con estas publicaciones, Osiris Guzmán busca preservar parte de la memoria del fútbol y ofrecer una perspectiva que trasciende lo deportivo, mostrando este fenómeno como una expresión cultural y un protagonista de la historia contemporánea.

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Frente Cívico advierte crisis de arraigo laboral y migración RD

SANTO DOMINGO. — El Frente Cívico y Social, a través de su coordinador el doctor Isaías Ramos, advirtió que la República Dominicana no enfrenta únicamente un debate salarial, sino una crisis más profunda de arraigo, identidad, soberanía laboral y cumplimiento del orden constitucional.

Ramos sostuvo que durante las últimas tres décadas se ha consolidado un modelo de bajos salarios, débil fiscalización laboral y desorden en la gestión migratoria-laboral, situación que —según afirmó— contradice el mandato del Estado Social y Democrático de Derecho establecido en la Constitución de 2010, y que en la actualidad se ha agravado.

El dirigente citó el Informe sobre Democracia y Desarrollo 2026 del PNUD, el cual indica que un 39.5% de los dominicanos contempla emigrar para vivir o trabajar en otro país, cifra superior al promedio regional de 31.7% en América Latina y el Caribe.

“Dicho claro: 395 de cada 1,000 personas contemplan irse, no porque no amen esta patria, sino porque trabajan, luchan, pagan impuestos y deudas, y aun así sienten que no avanzan”, expresó.

Ramos también señaló que, de acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), el salario promedio formal es de RD$34,621, mientras que la canasta básica familiar nacional supera los RD$49,000, lo que —a su juicio— evidencia una brecha estructural.

“Están convirtiendo la pobreza salarial en ventaja competitiva. Eso no es desarrollo; es una contradicción frontal con el mandato constitucional”, afirmó.

El representante del Frente Cívico y Social propuso cuatro medidas urgentes: garantizar salarios dignos; aplicar la indexación del mínimo exento del impuesto sobre la renta; condicionar las exenciones fiscales al cumplimiento de salarios adecuados; y hacer cumplir la normativa laboral 80/20, que establece que al menos el 80% de la mano de obra debe ser dominicana, con las excepciones previstas por la ley.

Asimismo, pidió una auditoría nacional sobre la situación migratoria y laboral en sectores productivos, citando informaciones divulgadas por Almomento y datos de la Encuesta Sectorial de Construcción 2025 del Instituto Nacional de Migración, que señalan que la mano de obra haitiana podría representar el 68.3% del sector construcción.

“El problema no es el inmigrante vulnerable que busca trabajo. La responsabilidad recae en los gobiernos que han permitido el desorden”, afirmó Ramos, al señalar que corresponde a las autoridades hacer cumplir la Constitución, el Código de Trabajo, el sistema tributario y el orden migratorio.

Finalmente, concluyó que la defensa del país pasa por el cumplimiento institucional y la garantía de condiciones laborales dignas.

“Ya basta. Llegó la hora de activar, de verdad, el Estado Social y Democrático de Derecho: de pie junto al pueblo trabajador”, concluyó.

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R. Dom. envía a Venezuela un nuevo contingente rescatistas

SANTO DOMINGO.- El Gobierno envió un nuevo grupo de especialistas en búsqueda y rescate a Venezuela para apoyar las labores de rescate tras los recientes terremotos.

El equipo lo integran rescatistas del CEMED del Ministerio de Defensa, del COE y de la Defensa Civil, que se suma a los esfuerzos internacionales de localización y rescate en las zonas afectadas.

El traslado se realizó en una aeronave de la Fuerza Aérea de República Dominicana (FARD).

El ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre, despidió al contingente y destacó su preparación, profesionalismo y vocación de servicio.

Lo acompañaron Edwin Olivares, subdirector de Operaciones del COE; Jesús Vargas, director de la Defensa Civil de Santo Domingo, y el general de brigada piloto Manuel A. García Lithgow, subcomandante general de la FARD.

Fernández Onofre instó a los rescatistas a actuar con disciplina y espíritu solidario, y reiteró el respaldo del Gobierno a las acciones humanitarias en apoyo al pueblo venezolano.

Con este despliegue, el Estado dominicano fortalece la Operación Quisqueya Solidaria 2026, que ya incluye envío de personal especializado, material de apoyo, asistencia a dominicanos en Venezuela y canales para ayuda humanitaria a la población venezolana.

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APAP es reconocida como el tercer mejor lugar trabajar RD

SANTO DOMINGO.- La Asociación Popular de Ahorros y Préstamos (Asociación Popular de Ahorros y Préstamos (APAP)) fue reconocida como el tercer mejor lugar para trabajar en la República Dominicana en 2026, de acuerdo con el más reciente ranking de la firma internacional Great Place to Work, que evalúa la calidad del clima organizacional en empresas de distintos sectores.

Con este resultado, la entidad financiera se mantiene por más de diez años consecutivos dentro del listado elaborado por GPTW, consolidando su posicionamiento en la gestión del talento humano y en la promoción de una cultura interna basada en el bienestar y el compromiso de sus colaboradores.

De acuerdo con la institución, el reconocimiento refleja la efectividad de sus estrategias orientadas a fortalecer la productividad, el desarrollo profesional y un ambiente laboral de alta confianza.

“Hemos construido una cultura donde el bienestar de las personas y el alto desempeño se fortalecen mutuamente, creando una experiencia laboral que impulsa el desarrollo y el compromiso de nuestros colaboradores”, expresó Amelia Prota, vicepresidenta senior de Transformación, Talento y Sostenibilidad de APAP.

Great Place to Work destaca cada año a organizaciones que implementan prácticas de gestión humana enfocadas en la confianza, el liderazgo y la experiencia del empleado. La evaluación combina auditorías de políticas internas y la percepción directa de los colaboradores sobre su entorno laboral.

El posicionamiento de APAP en el ranking reafirma su continuidad en modelos de gestión centrados en el capital humano como eje estratégico de la institución financiera.

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