Una tarde de violencia absurda

Hay hechos que no solo estremecen, sino que obligan a mirarnos con crudeza. Lo ocurrido el 18 de abril con el chofer Deivy Carlos Abreu Quezada no es únicamente un crimen atroz; es, sobre todo, un espejo incómodo de lo que somos o de lo que estamos dejando que seamos.

El expediente del Ministerio Público describe una escena que parece sacada de un relato de barbarie primitiva, pero que ocurrió a plena luz del día, en calles transitadas, en una ciudad viva, vigilada, organizada… o al menos eso creemos.

Durante aproximadamente tres horas —según la reconstrucción que hoy se debate en los tribunales— un hombre condujo un camión recolector de desechos sólidos por cerca de tres kilómetros, mientras era perseguido por una jauría de motoristas. No se trató de un instante, ni de un arrebato fugaz. Fue una persecución prolongada, visible, ruidosa, imposible de ignorar.

Y, sin embargo, nadie intervino.

Preguntas

Esa es la primera herida que deja este caso: no la estocada final, sino el silencio previo. ¿Cómo es posible que un recorrido de esa naturaleza no haya activado ninguna alarma institucional? ¿Dónde estaban las patrullas, los sistemas de vigilancia, los mecanismos de respuesta? ¿En qué momento la ciudad se volvió incapaz de percibir —o de reaccionar— ante una violencia tan evidente?

El Ministerio Público ha descrito a los agresores como una “manada asesina”, una expresión dura, pero difícil de rebatir cuando se observan los detalles: una persecución coordinada, persistente, con un objetivo claro. No era un conflicto espontáneo; era una cacería.

Y en el centro de esa cacería, un hombre solo.

Deivy Carlos Abreu Quezada no estaba huyendo de la justicia ni participando en una actividad ilícita. Estaba trabajando. Tenía apenas nueve meses como chofer de un camión recolector, cumpliendo una labor esencial que muchas veces pasa desapercibida. Era, en esencia, un ciudadano común, atrapado en una espiral de violencia que nunca debió ocurrir.

El expediente recoge sus últimas palabras, y leerlas —o escucharlas en los videos que circulan— resulta devastador. “No me dejen desangrar… no me dejen morir”. No es solo el grito de un hombre herido; es el clamor desesperado de alguien que aún confía en que los demás harán lo correcto.

Pero esa ayuda no llegó.

Algunos de los presentes preguntaban, curiosos, qué había pasado. Otros observaban. Otros, según el Ministerio Público, continuaban la agresión, lanzando piedras y gritando “mátalo, mátalo”. Entre la indiferencia, la confusión y la crueldad, se fue apagando la vida de un hombre que pedía auxilio.

Hay algo profundamente perturbador en esa escena: no solo la violencia, sino la incapacidad colectiva de detenerla. Como sociedad, solemos indignarnos después, cuando el hecho ya es irreversible. Compartimos videos, opinamos, exigimos justicia. Pero en ese momento crítico, en ese punto exacto donde una acción podía cambiar el desenlace, predominó la inacción.

Y esa inacción también mata.

El caso revela, además, fallas estructurales que van más allá del episodio puntual. El principal acusado, Jhovanny de Jesús Metz Cruz, no era un desconocido para el sistema. Tenía antecedentes por violencia armada, por tentativa de homicidio, por asociación delictiva.

En un incidente previo, según el propio expediente, llegó a disparar múltiples veces contra un agente policial. Aun así, enfrentaba medidas como presentación periódica e impedimento de salida.

Hoy está prófugo.

La pregunta es inevitable: ¿cuántas oportunidades tuvo el sistema para evitar que esto ocurriera? ¿Cuántas señales fueron ignoradas? No se trata de juzgar decisiones pasadas con la ventaja del tiempo, sino de reconocer que la reincidencia violenta no puede seguir siendo tratada con ligereza.

Deivy Carlos Abreu Quezada deja cinco niños huérfanos.

Cinco vidas marcadas para siempre por una tarde de violencia absurda. Cinco historias que crecerán con la ausencia de un padre que salió a trabajar y no regresó. Esa es la consecuencia más profunda, la que no aparece en los expedientes judiciales ni en las estadísticas.

jpm-am

Presidente Abinader activa la cuenta regresiva hacia JCC

SANTO DOMINGO.- El presidente de la República, Luis Abinader, puso en funcionamiento el reloj oficial de cuenta regresiva hacia los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, marcando así el inicio simbólico de la recta final rumbo al mayor evento deportivo de la región.

El Mandatario accionó el dispositivo que indica el tiempo restante para la inauguración de los Juegos, programados del 24 de julio al 8 de agosto de este año.

Abinader estuvo acompañado de la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía; el presidente del Comité Organizador, José P. Monegro; y el presidente de Centro Caribe Sports, Luis Mejía Oviedo.

En la actividad también estuvieron presentes los ministros de Vivienda, Habitat y Edificaciones (MIVHED) Víctor –Ito- Bisonó; el de Deportes, Kelvin Cruz y Fernando Langa, miembro del Comité Organizador de los Juegos.

El acto se realizó previo a la inauguración del Paseo Marítimo Malecón Deportivo, un moderno espacio urbano y recreativo llamado a convertirse en uno de los principales escenarios de la cita multideportiva.

El reloj fue instalado en una zona intervenida por la Alcaldía del Distrito Nacional, donde se han desarrollado nuevas áreas deportivas y recreativas destinadas al disfrute ciudadano y al montaje de competencias oficiales. El stand que alberga el cronómetro está ambientado con la imagen de Colí, mascota oficial de los Juegos.

“Esto es una obra impresionante”, expresó Monegro, al resaltar la transformación realizada por la Alcaldía y el valor estratégico de estas instalaciones para Santo Domingo 2026.

of-am

Una sociedad apresada por la barbarie

Como elementos de una obra de teatro macabra o de película de terror que nadie debe presenciar, esta semana y en secuencia, han ocurrido hechos horribles que nos hacen rasgarnos las vestiduras, rabiar, clamar por justicia.

Ojalá que esta vez esa indignación, esa sed de que las cosas cambien, no sea por poco tiempo, no dure hasta que los días arrastren esa secuela de espantos, como ocurre en este universo convulso, de un ajetreo que envuelve en neblina el existir.

Las cosas que han ocurrido tan juntas, son para dejar estupefacto al más flemático. Ya hemos presenciado horrores similares, solo que ahora llegaron muy seguido, con tan chin margen para que la siquis asuma, para reponernos.

Dos de estos casos son atribuidos a agentes policiales, a los uniformados, por cierto, con uniforme nuevo, que están para protegernos y cuyo lema antes “ley y orden” fue variado preciso por “proteger y servir”.

El conteo empieza en Santiago. Una joven de 18 años es baleada por una patrulla que confunde el vehículo en el que viaja con uno que habría participado en un asalto, sigue en Villa Mella, con una de 28, también tiroteada por agentes en un cumpleaños. Ambas están graves.

En la primera agresión, las denuncias indican que los policías además golpearon a los dos muchachos que la acompañaban. En esa misma localidad, un chofer de camión recolector de basura fue herido por degenerados que le perseguían por una supuesta deuda y a esa persecución entraron motoconchistas ajenos al acoso.

Murió ¡oh ironía!, a las puertas del Palacio de Justicia y después de pasar por un destacamento policial. Pereció cuando clamaba una ayuda que nadie ofreció, porque quienes podían hacerlo estaban ocupados en otra cosa, incluso en grabarlo cuando pedía socorro.

En Hatillo, San Cristóbal un conductor de un “volteo” en competencia con otro pierde el control del guía (porque del cerebro parece que nunca tuvo) y mata a cuatro personas, un niño, un hombre y una embarazada de siete meses de gestación.

En Los Girasoles, Distrito Nacional, el cuerpo de una pequeña de un año es hallado en una mochila y nadie sabe nada y así va esta sociedad, sin saber, entre charcos de sangre que la cubren, estremecida por la barbarie, por actos espeluznantes que la apatía no debe relegar.

jpm-am

Equipo K-61 mantiene invicto en béisbol RBI Fundación Rica

VILLA ALTAGRACIA-. El conjunto del Kilómetro 61 de la Autopista Duarte del Béisbol RBI Fundación Rica de Villa Altagracia mantuvo su invicto en la categoría 16-18 años al superar por partida doble con resultados de nueve carreras por dos y blanqueada y seis anotadas a su similar de la comunidad de Básima.

En la XV versión del certamen que el Grupo Rica coordina con la oficina de Major League Baseball (MLB) y que reconoce la trayectoria del ex beisbolista de Grandes Ligas Nelson Cruz, el K-61 extendió su invicto a seis victorias, amparado en sus lanzadores Reinier Burgos y Josiel de la Cruz, que se impusieron a Jerson Figuereo y Cristopher Lebrón.

En el doble cotejo, Yandel A. Martínez combinó dos dobles, un triple y dos sencillos, con cuatro anotadas y tres impulsadas; Luis Daniel Ferreros un triple; Raúl Eliezer Castro dos dobles y sencillo, 3CE, 2CA; José Luis Vargas tubey y simple. Por Básima, Ángel Alberto Prensa ligó tres sencillos, Jefry Pie un triple y single y Luis Junior Fermín dos hits.

Repartición de triunfos

En el resto de la cuarta jornada del torneo Fundación Rica se produjo división de triunfos en las tres categorías en disputa: 12-13, 14-15 y 16-18 años.

En la división mayor, La Cumbre ganó el primero por 4-3 a San José del Puerto, que se desquitó en el segundo 4-0 carreras. Andreulis de los Santos ganó el primero sobre Víctor Ml. Rodríguez; Rubén Doñé el de cierre ante Lisandro Mesa. Por La Cumbre, Ransés de Jesús ligó doble y sencillo. De El Puerto, Keiner Felipe Reyes un doble, Alonso Pichardo remolcó tres vueltas, ligó un sencillo.

En 14-15 años, Los Mogotes propinó blanqueada con cuatro anotadas a Guananito, que en el segundo se llevó el triunfo 3-2 carreras. Frayer Aquino ganó el primero a Ryan Pineda y Joshua Báez el segundo a Eskeler Cabral. Por Los Mogotes, Jadiel Espósito pegó doble y dos sencillos, Ángel Miguel Lara tubey y simple, Lewis Abreu un triple, Enmanuel Vásquez un doble. De Guananito, Ángel Gabriel Adames doblete y single, Jean Carlos Soto dos hits.

También en 14-15 años, Básima dominó 8-2 al Barrio Puerto Rico, que se desquitó en el segundo por 11-8. Armando Soriano le ganó el primero a Alan Grabes y José de la Cruz el segundo a Lían Figuereo. Por Básima, Andy Tejeda combinó dos dobles con 3CA y 3E. Del Puerto Rico, Yojancel Arciniega un doble y sencillo, 2CA y 2E; Harold Rodríguez dio dos sencillos, con tres carreras anotadas.

Los Barrios INVI y Villa se llevaron una victoria en su doble enfrentamiento en los 12-13 años. INVI ganó el primero 9-3 con Harly Rivera de ganador a costas de Jeremías Pérez. Villa doblegó el segundo 10-4 con Jerlyn Montás ganándole a Frederick Peña.

Por el INVI, Jeremías Pineda combinó triple y dos sencillos, con seis carreras llevadas al plato y anotó una. Por Villa, Enmanuel Solano soltó triple, doble y sencillo, 3CA y 2E; Jhonel Cruz un triple y sencillo, cuatro impulsadas; Yan Luis Correa triple y simple, 2CA; Erlin del Olmo dos sencillos.

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Debate de la izquierda mundial: el rumbo de Venezuela

La intervención militar de Estados Unidos del 3 de enero de 2026 y las decisiones adoptadas posteriormente por el gobierno de Delcy Rodríguez han abierto una controversia política de gran alcance sobre el rumbo de Venezuela. En el centro del debate confrontan dos interpretaciones opuestas: si la estrategia responde a una maniobra de supervivencia política o si, por el contrario, constituye una capitulación ante el imperialismo.

Como punto de referencia histórico las partes evocan el Tratado de Brest-Litovsk, firmado el 3 de marzo de 1918, uno de los acuerdos de paz más controvertidos de la historia moderna. Dicho tratado puso fin a la participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial y permitió al gobierno bolchevique retirarse del conflicto, aunque a un costo territorial, económico y político extremadamente elevado.

Ante el peligro inminente de colapso del poder soviético, Lenin impuso su criterio y defendió aceptar condiciones profundamente desfavorables como un mal necesario para preservar el nuevo régimen. Se trataba, en sus palabras, de una paz “increíblemente dura, rapaz y humillante”, asumida en un contexto de agotamiento social y ausencia de capacidad militar, lo que condicionó de manera decisiva la decisión adoptada.

El dilema venezolano en perspectiva histórica

Delcy Rodríguez

Este antecedente ilumina el dilema actual venezolano y permite establecer un paralelo analítico, aunque no mecánico, entre contextos históricos distintos. En el caso presente, también se enfrentan dos posiciones claramente diferenciadas: una que interpreta las decisiones como un repliegue estratégico condicionado por la correlación de fuerzas y otra que las considera expresión de una lógica de claudicación frente a la presión externa.

Desde la primera perspectiva, un análisis centrado en la correlación real de fuerzas sugiere que no estamos ante una capitulación, sino ante una maniobra de supervivencia política en condiciones adversas. Se trataría de la adopción de medidas excepcionales en una coyuntura límite, donde la preservación del proyecto bolivariano se impone como prioridad frente a debates doctrinarios o consideraciones de coherencia ideológica.

Por el contrario, otra lectura sostiene que los acontecimientos recientes deben interpretarse como expresión de una “lógica de la claudicación”. Desde este enfoque, Venezuela atravesaría una fase de entrega nacional sin precedentes, caracterizada por una creciente subordinación a los intereses de Estados Unidos y por la pérdida de control sobre sectores estratégicos, lo que apuntaría hacia una reconfiguración más profunda del modelo político.

Reconfiguración del escenario y lecturas en disputa

La intervención militar estadounidense y el abrupto cambio en la conducción política de Venezuela han reconfigurado el escenario regional, desplazando el debate en la izquierda mundial. Ya no se trata únicamente de defender o criticar el proceso, sino de interpretar el sentido de las decisiones adoptadas en este nuevo contexto, marcado por negociaciones con Washington y por una redefinición de las prioridades políticas inmediatas.

En ese marco, el levantamiento de sanciones, los acuerdos energéticos y las medidas de amnistía han sido leídos de manera divergente por distintos actores políticos y académicos. Para algunos constituyen una adaptación pragmática a una correlación de fuerzas adversa, mientras que para otros representan un giro que altera el sentido original del proyecto, lo que intensifica la discusión a medida que avanzan los acontecimientos.

El debate, sin embargo, trasciende el ámbito venezolano y se proyecta sobre América Latina y otras regiones, convirtiendo la coyuntura en un punto de referencia para analizar la relación entre soberanía, intervención externa y viabilidad de proyectos políticos bajo presión internacional. En ese sentido, la experiencia venezolana adquiere una dimensión que excede su propio contexto nacional.

Tensiones estratégicas en la izquierda internacional

Una corriente de análisis interpreta las decisiones adoptadas como un repliegue táctico frente a una correlación de fuerzas desfavorable, situando como prioridad evitar la desarticulación total del Estado. Desde esta perspectiva, las concesiones serían instrumentos temporales orientados a preservar capacidades estratégicas, reducir la presión externa y generar condiciones para una eventual recomposición de fuerzas en escenarios posteriores.

Otra corriente sostiene, en cambio, que no se trata de una maniobra táctica sino de una transformación del carácter del proyecto político. La apertura a capitales externos, el acercamiento a Washington y la cesión en sectores estratégicos serían indicios de una reconfiguración estructural, lo que podría debilitar los fundamentos ideológicos del proceso y afectar su capacidad de sostener una política autónoma en el largo plazo.

El intercambio de posiciones revela una tensión histórica en la izquierda mundial respecto a cómo enfrentar contextos de presión externa sin sacrificar principios ni perder viabilidad política.

La coyuntura venezolana actúa como catalizador de esa tensión y obliga a replantear la relación entre realismo político y coherencia ideológica, en un debate que permanece abierto y en evolución.

jpm-am

La escuela como prioridad

La educación es el arma más poderosa con la que puede contar una nación para cortar de manera efectiva la miseria, la ignorancia, la traición, la angurria, la ignominia y fortalecer los valores que hacen grande a toda sociedad forjada en el conocimiento, el patriotismo y la justicia social.

Los dominicanos como nación, hemos perdido en gran parte la oportunidad de preservar ese valor legado por los padres de la patria, Salomé Ureña de Henríquez, Pedro Henríquez Ureña y otros grandes referentes, que concibieron la educación como un valor absoluto, al educador como sacerdocio y al educando como soldado garante y continuador de esos valores.

Cuando la instrucción pública dejó de ser un instrumento estatal y se convirtió en negocio, la oportunidad de empresas se abrió y todo el que tenía recursos e influencias optó por invertir en esa naciente industria que pasó a ser parte del mercado común.

El 4% del Producto Interno Bruto que tantas horas de lucha agotó a favor de la educación, recorrió de inmediato el trayecto de los políticos y el sendero de los negocios, convirtiendo los recursos del Estado en otro botín sin frutos para la nación.

Hoy, las aulas están llenas, con muy honrosas excepciones, de alumnos, no de estudiantes, que van en busca de certificados, títulos y reconocimientos, muchas sin estar bien alfabetizados ni contar con los conocimientos básicos de Historia, Geografía, Lengua Española, Matemáticas ni Biología, para citar algunas de las materias elementales y políticos que dan clases.

Por esa razón, son soberbios, irrespetuosos, pagan su dinero, en el sector privado y el público; al maestro le pagan para eso, porque ya no hay inspectores, supervisores ni autoridad educativa formada, que pueda llevar eso controles.

Por eso hoy, tenemos una sociedad en desorden, una escuela sin rumbo y el gran negocio universitario por su camino empresarial, sin importar, reitero con muy honrosas excepciones, el destino final del país, mientras su negocio crece. Estos son los puntos a colocar en agenda para un estudio profundo de la realidad dominicana y la falla profunda que arropa al Sistema Educativo. Gastar menos y hacer más.

jpm-am

Hiraldo y Paniagua son electos Jugadores Semana Beisbol SD

SANTO DOMINGO.– Los destacados jugadores Abraham Hiraldo y Christopher Paniagua fueron reconocidos como los Jugadores de la Semana en el Torneo de Béisbol Superior de la Provincia Santo Domingo (TBS-PSD), Copa Seaboard, en un acto celebrado en Marcus by Digna Restaurant.

Hiraldo, representante del conjunto de Pedro Brand, se alzó con la distinción de Mejor lanzador de la Semana, gracias a su sobresaliente desempeño siendo clave para el éxito de su equipo durante la jornada.

El derecho trabajo durante 12.2 IP, 7 H, 3 ER, 4 BB, 21 SO, 2.64 PCL, WHIP 0.98, registro récord de (1-1).

De su lado,  Paniagua, de los Jinetes del Bonito, fue premiado como Mejor Bateador de la Semana, tras una ofensiva consistente que lo posicionó como uno de los jugadores más productivos en el periodo evaluado. Destrozó la pelota durante los tres partidos de su equipo al registrar las siguientes estadísticas: AB: 12 , R 5, H 7, HR 2, H2 1,  RBI 6, BB 2, SB 4 y AVG. 583.

La premiación se llevó a cabo en un ambiente ameno, el cual contó con la presencia de Cristian Pimentel, presidente de Abeprosado; Sanzon Peguero, en representación del doctor Rodolfo Valera, director de la  Dirección General de Embellecimiento de Carreteras y Avenidas (DIGECAC); Wendy Castillo y Mía Liberato en representación de Seaborad y Juan Alcántara, CEO de Marcus By Digna Restaurant.

Los premios fueron entregados por los representantes de la DIGECAC, Seaborad y Marcus By Digna Restaurant y recibidos por los señores Cristóbal Paniagua y Miguelina Hinojosa, padres de Christopher Paniagua de los Jinetes del Bonito, mientras que Abraham Hiraldo recibió su reconocimiento.

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Macarfi reconoce lo mejor de la gastronomía dominicana

SANTO DOMINGO.– La plataforma gastronómica internacional Macarfi celebró su segunda gala en República Dominicana, reuniendo a destacadas figuras del sector gastronómico, empresarial y turístico en una noche dedicada a reconocer la excelencia culinaria nacional.

El evento tuvo lugar en el Hotel JW Marriott Santo Domingo, donde se presentó oficialmente la Guía Macarfi República Dominicana 2026 y se entregaron los reconocimientos a los restaurantes mejor valorados en las provincias de Santo Domingo, Santiago, La Altagracia, La Vega, Puerto Plata y Samaná.

La gala estuvo encabezada por los miembros del consejo de directores de Macarfi República Dominicana: Franklin Lithgow, Luis Ros, Luis Manuel León, Franklin León, Antonio Alma, Antonio Ramírez, Helbert Stern y Luis Andrés Cordero.

Por parte de Macarfi España, estuvieron presentes Cristina Carreras, fundadora, y Cristina Arana, vicepresidenta ejecutiva. La velada congregó a los principales exponentes del sector y destacó la diversidad, evolución y calidad de la oferta culinaria del país.

REAFIRMA PAPEL DE LA PLATAFORMA

Con esta segunda edición, Macarfi reafirma su papel como una plataforma clave para el desarrollo y proyección de la gastronomía dominicana, impulsando la visibilidad del talento local y contribuyendo al posicionamiento del país como un destino gastronómico relevante en la región.

Durante la ceremonia, se destacó el crecimiento sostenido del sector y su impacto en la economía, el turismo y la identidad cultural del país.

En ese contexto, Lithgow resaltó el valor de la gastronomía como motor de desarrollo.

“La gastronomía dominicana vive un momento excepcional y está llamada a convertirse en uno de los grandes motores económicos, turísticos y culturales del país”, mientras que Cristina Arana subrayó el potencial de República Dominicana para consolidarse como un destino competitivo a nivel internacional: “República Dominicana tiene producto, talento e identidad para situarse entre los destinos gastronómicos más relevantes de la región; nuestra misión desde Macarfi es acompañar y proyectar ese crecimiento”, dijo.

La Guía Macarfi se caracteriza por su sistema de evaluación basado en la experiencia real de comensales experimentados y expertos gastronómicos, lo que le ha permitido posicionarse como una referencia independiente en los mercados donde opera.

Más allá de los reconocimientos, la gala reflejó el momento actual de la cocina dominicana: una propuesta en evolución, con mayor identidad, técnica y proyección internacional.

El evento contó además con la presencia de invitados del ámbito gastronómico, empresarial, institucional y medios de comunicación, quienes se dieron cita para celebrar los avances del sector y reconocer a sus principales protagonistas.

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OPINION: Alianza Dominicana, una entelequia

La llamada “Alianza Dominicana” es una entelequia. Existe en los comunicados, en las fotos de apretones de manos y en los discursos de campaña. En la vida real, no significa nada.

Una marca sin contenido

Nos dicen que la Alianza Dominicana une a la diáspora, que articula a empresarios, políticos y líderes comunitarios para defender los intereses de los quisqueyanos en el exterior. Suena bonito. Pero ¿dónde está el plan? ¿Dónde están los resultados? No hay una sola ley impulsada, ni un solo fondo creado, ni una sola crisis resuelta por esa supuesta alianza. Es un nombre elegante para reuniones que terminan en canapés.

Todos quieren hablar por la diáspora, nadie la representa

El problema de fondo es viejo: la diáspora dominicana tiene muchos voceros y cero representación real. Cada partido político tiene su “seccional”. Cada ONG tiene su “alianza”. Cada empresario con aspiraciones tiene su “fundación”. Todos compiten por salir en la foto con el cónsul o el senador de turno. Pero cuando cierran una bodega en el Bronx, cuando deportan a un padre de familia en Lawrence, cuando suben los pasajes a Santo Domingo, la Alianza Dominicana guarda silencio. Porque no existe.

La unidad como excusa

El término “alianza” se ha convertido en la excusa perfecta para no hacer nada. Convocan a la unidad, firman un manifiesto, crean un chat de WhatsApp y dan el tema por resuelto. Mientras tanto, los dominicanos en Nueva York pierden población, en España pierden derechos y en Chile pierden la paciencia. La unidad sin agenda es coartada. La alianza sin acción es ficción.

La diáspora no necesita más siglas

Lo que necesita la comunidad son cosas concretas: abogados migratorios, programas de vivienda, defensa comercial, becas, voto real desde el exterior, reducción de impuestos a los pasajes y remesas. Nada de eso lo da una entelequia. Lo da el presupuesto, la ley y la presión política sostenida. Y para eso se necesita menos alianza y más militancia.

La diáspora dominicana mueve US$10,000 millones al año. Es la segunda provincia del país en términos económicos. Merece estructuras serias, no clubes sociales con membrete. Mientras sigamos inventando alianzas de papel, seguiremos siendo una fuerza dividida, usada por todos y representada por nadie.

Basta de entelequias. O la Alianza Dominicana se convierte en algo real, con gente, dinero y poder de decisión, o que admitan que es lo que siempre fue: un buen título para un evento vacío.

Candidatos PRM-NY declinan y anuncian apoyo a Ducasse y Nivar

 

NUEVA YORK.- Varios precandidatos a la presidencia y secretaría general del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en Nueva York declinaron este jueves y anunciaron su apoyo a Luis Emilio Ducasse e Isaura Nivar en un acto en que abogaron por la unidad de esa organización.

Entre los que decidieron unirse a la candidatura de Ducasse a la presidencia de la seccional figuran Tony María, Ney Fernández, José Fernández, Radhamés Marte, Manny Félix y Henrry Almonte.

A Nivar, que aspira a la secretaría general, se unieron Alberto Jiménez, Marisol Pérez, Rolando Caraballo, Francia Vargas, Mílciades Álvarez, Alberto Cruz, Roberto Santana, Sandra Cespedes, Henry Rosario y Rafael Taveras.

“Hoy damos un paso al costado para fortalecer la seccional», declaró Fernández.

Dijo que «entendemos que Luis Emilio Ducasse representa el consenso y la experiencia que necesita el PRM en Nueva York”, expresó.

COMPROMISO 

Ducasse agradeció el respaldo y se comprometió a trabajar por la integración de todos los sectores del partido. “Esta no es una victoria personal, es un triunfo de la unidad. Vamos a construir una seccional fuerte, organizada y lista para garantizar el triunfo del PRM en 2028”, indicó.

Entre sus propuestas figuran la apertura de locales en los cinco condados, la formación política de la militancia y la creación de un comité de enlace con la comunidad dominicana.

PIDE APOYAR A ADRIANO ESPAILLAT

Ducasse, además, pidió a los asistentes que apoyen al congresista de origen dominicano Adriano Espaillat, quien busca reelegirse en el cargo.

El dirigente perremeísta resaltó la trayectoria de Espaillat y su trabajo en favor de la comunidad dominicana en Estados Unidos. “Debemos apoyar a Adriano Espaillat, un líder que nos representa dignamente en el Congreso de los Estados Unidos y que ha sido una voz constante en defensa de nuestra diáspora”, expresó.

Espaillat representa el distrito 13 de Nueva York, que incluye sectores de alto impacto para la comunidad dominicana como Washington Heights, Inwood y parte de El Bronx. Es el primer dominicano-estadounidense que llega al Congreso.

Ducasse explicó que la unidad partidaria también implica respaldar a los representantes dominicanos en posiciones electivas.

La seccional del PRM en Nueva York es una de las más grandes del exterior y clave en los procesos electorales dominicanos.

La convención para elegir la nueva dirección está pautada para el primer trimestre de 2026.

Al acto, denominado “binomio del consenso y la unidad”, asistieron dirigentes de Manhattan, Queens, Brooklyn y El Bronx, así como representantes de movimientos aliados al PRM.

Asistentes

La actividad, celebrada en el 809 Restaurant, Bar & Lounge, del Alto Manhattan, contó con la presencia de connotados dirigentes perremeistas, entre ellos José Peralta Plasencia, Ramona Almonte (Monin), Jhonny González, Dulce Collado, Mariluz Fermín, Rolando Machado, José Valdez (Boché), José Colón (Sasá), Félix Félix, Francisco Sandoval, Gregorio Camilo, Juan Cáceres, José Pichardo, Carmen Ramírez, Luisa Guerrero, Pedro Henríquez y Eridenia Lora.