Un análisis de estas reacciones demuestra que América Latina muestra una fuerte división política sobre este tema.
LOS QUE CONDENAN
Colombia, Brasil, México, Uruguay y Cuba condenaron el ataque —aunque con tonos distintos— y llamaron a Naciones Unidas a actuar y buscar una solución pacífica máxime porque nadie sabe cuáles serán los futuros movimientos de Donald Trump, que el mismo sábado mandó un mensaje a México al recordar que son los cárteles los que gobiernan ese país. “Tenemos que hacer algo”, dijo.
LOS QUE CELEBRAN
Mientras, gobiernos aliados a la administración de Trump, como el de Argentina, Paraguay y Ecuador, celebraron la salida de quien consideran un criminal y confiaron en que se acabe imponiendo la victoria que la oposición logró en las presidenciales de 2024. El salvadoreño, Nayib Bukele, inusualmente callado, posteó una foto de Maduro detenido.
DECLARACIONES CAUTAS
Panamá, escenario de otra intervención estadounidense hace menos de cuatro décadas, mostraba sentimientos encontrados. En Guatemala se imponían declaraciones cautas con llamados al diálogo y otros estados comenzaban a hablar sobre el futuro de los emigrantes venezolanos desperdigados por toda América Latina.
Gobierno de RD reitera respaldo a la democracia en Venezuela
AQUI ALGUNAS DE LAS REACCIONES MÁS DESTACADAS:
COLOMBIA: El presidente Gustavo Petro arremetió con dureza contra el ataque a su aliado, ordenó el despliegue de la fuerza pública en la frontera y anunció “toda la fuerza asistencial que dispongamos en caso de entrada masiva de refugiados”.“Los conflictos internos entre los pueblos los resuelven los mismos pueblos en paz”, señaló el primer presidente de izquierda de Colombia.
BRASIL: Luiz Inácio Lula da Silva, izquierdista pero crítico con Maduro, consideró que las acciones del sábado “sobrepasan un límite inaceptable” y sientan “un precedente extremadamente peligroso”.
“Atacar a países en flagrante violación del derecho internacional es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad en el que la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo”, afirmó. “Esta acción nos recuerda los peores momentos de injerencia política… y amenaza la preservación de la región como un lugar de paz”.
MÉXICO: En la misma línea se manifestaba el gobierno de Claudia Sheinbaum diciendo que “cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional”.
México dijo que el ataque viola la Carta de la ONU y, siempre tibio con Maduro, pidió el cese de las agresiones “contra el gobierno y el pueblo venezolano” y se ofreció para mediar en cualquier diálogo.Pero Sheinbaum sigue en el ojo del huracán.
Tras atacar Venezuela, Trump recordó que “los cárteles dirigen México”, no Sheinbaum, y que habría que “hacer algo”. La mexicana insistió el sábado por la tarde en que hay “comunicación” y “entendimiento” con el estadounidense.
URUGUAY: “El fin no puede justificar los medios”, resumía el presidente izquierdista Yamandú Orsi en X.5.
CUBA: El aliado más incondicional del venezolano, el cubano Miguel Díaz-Canel, consideró el ataque un acto “criminal” y “terrorismo de Estado”. En un mitin en La Habana pidió una “fe de vida” de Maduro y aseguró que el objetivo de Estados Unidos es quitarle a Venezuela su petróleo y sus recursos naturales.El pasado se hace presente
PANAMÁ
El presidente José Raul Mulino reconoció tener sentimientos encontrados. “ Nosotros sufrimos una invasión norteamericana y sabemos de lo que se trata”, dijo en referencia a los hechos de 1989 que derrocaron al dictador Manuel Antonio Noriega y en donde murieron medio millar de personas.
El ataque a Venezuela “nos preocupa, pero nos causa cierto grado de tranquilidad, si se puede decir, para que Venezuela pueda retomar el camino democrático”, afirmó a Actualidad Radio, una emisora de Florida.
Panamá guarda las actas de las elecciones de 2024 que sustentan el triunfo de la oposición por lo que su presidente insistió en que “no va a reconocer ninguna otra fórmula que no sea el respeto legítimo de la voluntad popular” expresada en esas urnas. En un comunicado previo, su gobierno pidió a las autoridades venezolanas “rectificar su conducta” y que entregar el poder.
Aliados de Trump celebran; piden reconocer victoria de la oposición
ARGENTINA: El presidente Javier Milei lanzó su popular “Viva la libertad carajo” poco después de conocerse el ataque. Más tarde, en una televisión local, aseguró que Argentina brindará un “apoyo total a la moción de Estados Unidos”. Su gobierno consideró el ataque “un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región” que permitirá “recuperar plenamente la democracia” y reconocer la victoria del opositor Edmundo González Urrutia en 2024.
ECUADOR: El conservador Daniel Noboa señaló en X que “a todos los criminales narco chavistas les llega su hora”. “Su estructura terminará de caer en todo el continente”. Además, envió un mensaje a la líder de oposición venezolana María Corina Machado, a González y al pueblo venezolano: “Es momento de recuperar su país. Tienen un aliado en Ecuador”.
PARAGUAY: El derechista Santiago Peña calificó como “una buena noticia” la caída de Maduro, quien lideraba un “régimen ilegítimo, rapaz y dictatorial”. Ofreció su colaboración y experiencia “para el cambio del régimen hacia uno de vigencia plena de libertades y derechos”.
BOLIVIA: El gobierno boliviano, de centroderecha, dijo apoyar “al pueblo venezolano en el proceso de recuperación de la democracia” y consideró que la crisis actual ”es consecuencia del colapso del Estado de derecho, así como la consolidación de estructuras criminales que han capturado el aparato estatal”.
PERÚ: El presidente interino José Jerí deseó la pronta recuperación del orden interno en Venezuela —a Maduro le consideraba ilegítimo— y anunció que dará facilidades al más de millón de venezolanos que viven en su país para un “regreso inmediato sin importar su condición migratoria”. “Muchas familias podrán reencontrase”.
CHILE: El país sudamericano fue el más claro ejemplo de las divisiones continentales que vive la región. El presidente saliente, el izquierdista Gabriel Boric, muy crítico con Maduro, condenó el ataque y la injerencia extranjera y pidió una “salida pacífica”, reafirmado su apoyo al derecho internacional.
Sin embargo, el ultraderechista José Antonio Kast, que asumirá la presidencia en marzo, dijo que la detención de Maduro “es una gran noticia para la región” e instó a los líderes latinoamericanos a colaborar para el regreso de los venezolanos a su país. “Su permanencia en el poder, sostenida por un narco régimen ilegítimo, expulsó a más de 8 millones de venezolanos y desestabilizó a América Latina a través del narcotráfico y el crimen organizado”, afirmó en X.
Rusia e Irán
El Ministerio de Exteriores de Rusia condenó la «agresión militar» de Estados Unidos contra Venezuela y abogó por el diálogo para evitar una mayor escalada en la región.
«En la situación actual es crucial, sobre todo, evitar una mayor escalada y centrarse en encontrar una salida (a la situación) a través del diálogo», señala el comunicado oficial.
Irán definió el ataque militar de Estados Unidos como «violación flagrante del derecho internacional».
Comisión Europea
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha manifestado este sábado que cualquier «solución» para Venezuela, tras el ataque estadounidense sobre Caracas y alrededores y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, debe respetar el derecho Internacional.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Von der Leyen ha indicado que está siguiendo «muy de cerca» la situación en Venezuela y declarado que la UE «está de parte del pueblo de Venezuela y respaldará una transición pacífica y democrática».
España
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho un llamamiento a la «desescalada» en Venezuela y ha defendido la necesidad de respetar el Derecho Internacional.
«Hacemos un llamamiento a la desescalada y a la responsabilidad», ha reclamado Sánchez en un mensaje en la red social X. «Hay que respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas», ha defendido, en línea con el comunicado publicado previamente por el Ministerio de Asuntos Exteriores.