Realizarán el segundo Festival del Café RD 2022 el 1 y 2 de octubre

SANTO DOMINGO.- Con motivo de la conmemoración el 1 de octubre del Día Internacional del Café será celebrada la segunda edición del Festival de Café en la República Dominicana “COFFEST 2022”, que reunirá a importantes productores y comerciantes de este renglón.

Será realizado el 1 y el 2 de octubre en el Hotel Hodelpa Casa Real, antiguo Hotel Francés, en la Zona Colonial, de 10:00 de la mañana hasta 8:00 de la noche, como espacio de oportunidad para que interactúen todos los actores de este mercado.

Contará con la participación de productores de café de especialidad nacionales y de productos complementarios que desean promover sus marcas y aumentar sus ventas a nivel local.

El público podrá disfrutar de actividades como barismo, cooking show, charlas, conferencias, degustaciones y capacitaciones.

Es una actividad organizada por Luis Acosta, Rafael Tejada y Albert Santos de la empresa Visual Image.

El 01 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, con el objetivo de rendir homenaje a una de las bebidas más consumidas y populares del mundo.

También es una oportunidad para promover prácticas cafeteras más sostenibles y para visibilizar la difícil situación de los productores de café en el mundo. En el marco de la

El café de especialidad toma mayor auge cada día, convirtiéndose así en una cultura. Los clientes son cada vez más exigentes y demandan productos exclusivos que les garanticen un proceso de producción de máxima calidad.  El café de especialidad reúne las condiciones climatológicas idóneas y resalta por su aroma y sabor únicos.

Para más información sobre el COFFEST 2022, acceder a www.cafedominicano.com

cfl-am

RD vence a campeonas de EEUU en la Copa Panamericana Voleibol

HERMOSILLO, MEXICO.- La Selección de Voleibol de la República Dominicana derrotó 3-2 (23-25, 24-26, 25-26, 25-22 y 15-8) a las campeonas olímpicas 2021 de Estados Unidos para cerrar invictas con (4-0) la serie regular de la XIX Copa Panamericana de Voleibol Femenino que se celebra aquí.

Con su triunfo, las Reinas del Caribe avanzaron a la semifinal.

Las dominicanas tuvieron que emplearse bien a fondo, ya que perdieron los primeros dos parciales y rebasar en tres parciales consecutivos a Estados Unidos no fue tarea facil.

La ofensiva de las criollas recayó sobre Gaila González, Yonkaira Peña y Bethania de la Cruz que consiguieron potentes remates, sobre todo en los parciales cuatro y cinco.

La defensa dominicana también fue clave y, nueva vez, Brenda Castillo fue vital en la organización defensiva de las triunfadoras.

Gaila logró 27 puntos, seguida de Yonkaira Peña con 17 y Bethania de la Cruz con 14 tantos.

of-am

El proceso del monóxido de carbono 

POR HUMBERTO CONTRERAS VIDAL

El monóxido de carbono (CO) es un gas causante de numerosas muertes en la República Dominicana. La mayoría de estas muertes permanecen ocultas por la vergüenza que acompaña a los familiares de los fallecidos, y también, porque no conviene que se divulgue los nombres de los lugares donde se encuentran los cadáveres.

Sí, el monóxido de carbono, generalmente puede explicar el fallecimiento de muchas parejas que son encontradas en cama sin señales de violencia en su cuerpo en el interior de cabañas y moteles.

Por tanto, conviene aclarar que la situación anterior está relacionada con una reacción de combustión. En una reacción de combustión deben estar presentes tres factores. Estos son: combustible, comburente y temperatura de inflamación. En un vehículo de motor esta reacción se puede describir como se indica a continuación.

Cuando la gasolina (combustible) se mezcla con el aire que contiene oxígeno (comburente), y en esa mezcla se genera una chispa (temperatura de inflamación) desde una bujía; allí se produce una explosión que provoca una reacción de combustión en la que se forma dióxido de carbono (CO2), óxido de hidrógeno (H2O) y energía.

Generalmente, en toda reacción de combustión de combustibles líquidos los principales productos de la reacción son dióxido de carbono, óxido de hidrógeno y la energía que resulta del proceso (flama = luz y calor).

De aquí que, ¿cómo podríamos explicar que la combustión de un vehículo en el interior de una cabaña produzca monóxido de carbono (CO) y no dióxido de carbono (CO2)?

La explicación más evidente para un profesional de la química es la siguiente: Un vehículo encendido en un espacio cerrado va consumiendo el oxígeno hasta el punto de que si no se suministra nuevo oxígeno la combustión se detiene y el vehículo se apaga.

En la práctica, cuando queda poco oxígeno en el interior de una cabaña, el vehículo deja de producir dióxido de carbono y comienza a producir monóxido de carbono.

El monóxido de carbono es un gas inodoro (que no tiene olor).  Tampoco tiene color. Por tanto, las personas que respiran monóxido de carbono no sienten dolor, ardor…nada; según se ha reportado. Lo único que se sabe es que produce un dulce sueño. Quien se llega a dormir con este gas, jamás despierta porque allí fallece.

Recientemente, se especuló que el monóxido de carbono pudo haber sido responsable de la muerte de una persona que fue encontrada dentro de su vehículo en un estacionamiento. Al parecer, desperfectos mecánicos en el motor de un vehículo también podrían producir este gas.

Lo que debe quedar claro en este texto es que cuando se encienda un fuego (fogatas, estufas de gas, fogones, vehículos, lámparas de gas queroseno, velas….); en general, cuando haya una combustión debe hacerse en un lugar donde haya garantía de ventilación para que el oxígeno consumido pueda reponerse. Mientras tanto, cuando visites ciertos lugares procura apagar el motor de tu vehículo a tiempo.

¡Qué emocionante es vivir con la conciencia que te da los conocimientos básicos de la Química!

huco71@gmail.com

jpm-am

P. RICO: Consulado y Ferries del Caribe firman acuerdo beneficiaría obreros RD

SAN JUAN, Puerto Rico.- El Consulado General de la República Dominicana en Puerto Rico y la compañía naviera Ferries del Caribe firmaron un acuerdo que establece la larifa de viaje de US$99.00 para obreros contratados en República Dominicana bajo modalidad de visas especiales H2-B y H2-A.

El acuerdo también contempla el pago de US$600.00 para la repatriación de cadáveres, US$200 menos que los US$800 de la tarifa vía aérea.

En reunión participaron Néstor González, presidente del Ferries del Caribe; Félix A. Lizasuaían Martínez, subsecretario auxiliar adjunto de Relaciones Exteriores del gobierno de Puerto Rico; Nelson Torres Martínez, director de la Oficina Comercial de Puerto Rico en República Dominicana, el cónsul Opinio Antonio Díaz Vargas y Ana Mejía, encargada de Asuntos Sociales y Protección a Nacionales.

También, la vicecónsul Altagracia Peña y la encargadas del Departamento de Notificaciones y Visas, Belinda Beauchamps.

jt/am

Ciudadanos de Santiago visitan Consejo de Apoyo a Jarabacoa

JARABACOA.- Un grupo de ciudadanos de la zona Sur de Santiago de los Caballeros visitó la sede del Consejo de Apoyo a Jarabacoa para conocer sus actividades y tratar de aplicar su sistema operativo en la ciudad norteña.

A la comisión –integrada por los señores Francisco Fernández, María de Los Ángeles Villamán, Luis Alfredo Arias, Evanklys Arias Jorge y Enmnuel Cerda- se unió el general Claudio González Moquete, director regional del Cibao Central de la Policía.

Fernández informó que un nutrido núcleo de santiagueses -entre ellos empresarios y comerciantes- planea constituir una entidad similar para impulsar acciones en favor de la comunidad de la zona Sur de su pueblo y que por ello decidieron conocer pormenores de la conformación y manejo del Consejo de Apoyo a Jarabacoa.

José A. Tejeda, presidente del Consejo de Apoyo a Jarabacoa, ilustró a los visitantes sobre la constitución de la entidad en el 2003 y las múltiples y variadas acciones ejecutadas, entre las que están contribución a la Policía Nacional, Policía Turística, Cuerpo de Bomberos, entidades medio ambientales, educativas, deportivas y comunitarias de Jarabacoa, así como a personas de escasos recursos.

Fernández, empresario de Santiago, agradeció las orientaciones y expresó el deseo de desarrollar y garantizar la seguridad y el desarrollo de la zona Sur de Santiago.

Opinó que el patrón del Consejo de Apoyo a Jarabacoa “debe multiplicarse no solo en la región sino a nivel nacional”.
Aparte de Tejeda, los visitantes fueron recibidos por Jacqueline Sierra, Andrés Dilonex, Guelín Ramírez, Marifer Durán y el coronel Miguel Rodríguez, comandante de la dotación policial de Jarabacoa.

josepimentelmunoz@hotmail.com

Retroceso democrático en América Latina 

Los sistemas democráticos los constituyen grupos de hombres que se diferencian entre sí por el lugar que ocupan en la producción económica, social y política, por tanto el retroceso de la democracia se agrava cuando esos grupos de hombres se asocian entre sí y crean un liderazgo populista que mantiene una alta polarización electoral a base de engaños y mentiras  y producen un creciente deterioro económico y mucha desinformación, a fin de mantener el sistema democrático dictatorialmente.

Es el caso de la R.D. que después de la dictadura de Trujillo a partir de 1961 decidió mantener la producción económica, social y política, asociada entre los políticos de turno y los empresarios tradicionales. Esta alianza, en el fondo, es positiva cuando los entes envueltos no se desbordan en sus ambiciones y no frenan la corrupción administrativa para una mejor distribución de la riqueza.

En esta alianza de los políticos y los empresarios en la actualidad se acrecienta el malestar social y ese malestar se trata de tapar y encubrir abriéndose expedientes judiciales a los  dirigentes políticos del sistema, que finalmente quedan desacreditados y apartados, cuando en realidad fueron marionetas o títeres de los empresarios tradicionales que cada día se hacen más poderosos y ambiciosos.

Si seguimos deteriorando el sistema democrático y de partidos, vamos a caer en el retroceso de Nicaragua, Venezuela, Cuba, etc, y luego no nos quejemos cuando surja un dictador que destruya la clase empresarial, que es motor de desarrollo y progreso de nuestro pueblo.

jaimeu_fl@hotmail.com

jpm-am

Terror en pueblo del Sur por muerte de guardia

A los guardias del jefe se le respeta”, proclamó el jefe del Ejército en Neyba cuando arengó a su tropa para que actuaran contra quienes mataron a un militar en El Palmar.

La acción expresada por este alto jefe militar funcionaba como “una doctrina” en los estamentos castrenses que se aplicó “a pies juntillas” en la época del tirano. A partir de entonces los uniformados gozaron de esa protección que los hacía entes cuasi omnímodos, intocables, lo cual añoran todavía viejos guardias ya puestos en retiro.

La práctica –gracias a Dios- se ha ido diluyendo en el transcurrir del tiempo. Persisten, no obstante, remanentes de esos comportamientos en organismos castrenses.

Y resulta que muchos de estos males que inciden en la sociedad y que fueron sembrados durante la tiranía, no han cambiado, no han sido superados, simplemente han “mutado de manera maléfica” para desgracia de la sociedad dominicana.

Persisten a través del tiempo valores patéticos, no con la misma contundencia de antes, pero existen. Predominó durante la tiranía la imposición de la fuerza, el militarismo, el terror político, la asechanza y la persecución.

En cuanto a la imposición, este mal perdura disfrazado de una democracia que cuando usted la analiza fríamente, descubre sus hálitos sobre cómo fuerzas dominantes terminan imponiendo los gobernantes de turno. No se utiliza, como antes, la fuerza militar. Ahora los métodos son más persuasivos, convincentes, esperanzadores, ilusionadores.

Total, visto a profundidad esto es casi lo mismo. Una fuerza minoritaria –pero fuerza al fin- usa los resortes del poder para imponerse a una mayoría que previamente ha sido adocenada. Antes era la coerción de la fuerza militar y policial, ahora es la persuasión y el convencimiento “democrático”.

Pero terminan gobernando las mismas fuerzas, aunque con diferentes ropajes.

Los habitantes de la pequeña comunidad de El Palmar no hubieran sufrido lo que sufrieron si esa doctrina militar no existiera.

En esa ocasión en la comunidad rural de El Palmar, a unos nueve kilómetros de Tamayo, provincia Bahoruco, un raso del Ejército Nacional que intervino en defensa de una prostituta durante una celebración de las Fiestas Patronales de Nuestra Señora del Carmen, fue ultimado por unos parroquianos.

Eso bastó para que “se soltara el demonio” en aquel poblado. Los “guardias del jefe” llegaron al lugar imponiendo el terror, afectando casuchas de ciudadanos indefensos que no tenían nada que ver con la reyerta que terminó con la muerte del raso Gustavo Reyes Cordero, hijo de Pagüé e Ignacia Reyes, descendiente de un conocido tronco familiar de la zona, Ninín Reyes.

El raso Gustavo estaba de servicio en Neyba, pero ese día había acudido a El Palmar a disfrutar de las fiestas patronales. Pese a que se trataba de un pequeño y empobrecido poblado, allí se realizaban para esa fecha, tres y cuatro fiestas con “picó” y “pericos ripiaos” en diferentes partes de la comunidad.

-“En la fiesta había una muchacha muy hermosa ella que ejercía la prostitución y que al parecer era conocida del militar”, nos relató  mi hermana Aida que para ese entonces era la novia de otro guardia, Humberto, hermano de la víctima.

-“Una vez Gustavo llegó al lugar, la muchacha se le acercó para quejarse de que Nory, un dueño de tienda radicado en Batey 3 del Ingenio Barahona, había estado con ella y no quería pagar por su servicio”, agregó.

El comerciante le “había echado un cubo”, como se decía entonces en ese mundo de los cabarets. Se resistió a pagar a la dama de “vida alegre” por “el tiempo que había estado con ella” durante la fiesta. La joven mujer insistió en que Gustavo como militar al fin, aunque no anduviera de servicio, exigiera al comerciante para que le pague.

Al parecer los presentes en el pequeña “enramada-bar” que era uno de los lugares de festejos, incluyendo al comerciante y sus acompañantes, “estaban pasados de romo”. Como se trataba de gente conocida, el militar se acercó a Nory para interceder a favor de la dama reclamante.

-“Nory, mira, de por Dios hazlo por mí, dale algo a esa pobre mujer”, imploró el guardia al comerciante que se mantenía reacio a pagar a la prostituta. –“Esa mujer vive de eso y usted es un negociante que maneja dinero, dale algo”, casi suplicó.

-“Tú siempre te estás metiéndote en todo. No tienes que estarte metiendo, la guardia siempre está como la mierda, en medio de todo”, expresó el comerciante afectado –tal vez-por los efectos del alcohol.

Nory, era un comerciante puertorriqueño conocido como “El americano” que se había radicado con una tienda en el Batey 3 en los tiempos de bonanza de la industria azucarera.

La expresión ofensiva contra los militares enfureció a Gustavo, quien no obstante, reclamó al negociante que se calmara.

-“Deja tus ofensas contra la guardia”, expresó el militar visiblemente molesto. Pero no terminó bien la frase cuando uno de los acompañantes del comerciante dio a éste un sillazo mortal, mientras otros les propinaron botellazos y apuñalaron. Las heridas y golpes fueron contundentes, demoledores. Gustavo se desplomó a causa de este brutal ataque causante de su muerte.

Todo ocurrió muy rápido. Era un pleito casi familiar, ya que se dio entre gente conocida.  Resultó que Antonio, que era oriundo de Hato Nuevo, Tamayo, y de quien se dijo dio el primer sillazo al militar, “era cuñado de Ignacia, la madre del muerto”. Éste era esposo de una hermana de Ignacia, hermana de Machito, quien a su vez era tío de Gustavo, la víctima”.

Desatado el pleito la gente corrió despavorida en medio de un griterío. Un ambiente de pesar acompañado de un espeso silencio se apoderó del lugar. Las gentes, los vecinos, se miraban e irrumpían en llantos acosados por esta inesperada tragedia. Los pobladores de El Palmar se recogieron en sus hogares, presagiaron que una desgracia se abalanzaba sobre su localidad por la muerte de este militar.

-“Nory, “El americano” de Batey 3, mató a Gustavo en un pleito por una prostituta”, se propagó de inmediato en la pequeña comunidad.

La trágica noticia llegó rauda a la comandancia del Ejército Nacional en Neyba. El comandante de esa fortaleza organizó su tropa, la cual marchó rumbo hacia El Palmar con la orden de que no quede nada de pies en esa localidad.

-“Vamo a hacé respetá a la guardia del jefe”. “A lo guardia del jefe se le respeta”, fue la arenga que el comandante hizo a los militares que entraron a El Palmar.

Devastación

Cuentan moradores del lugar que cuando los guardias llegaron implantaron el terror, iban arrasando con todas las casas  que encontraron por delante, mientras repartían culatazos y golpes a hombres, mujeres y a adultos que no tenían nada que ver con la reyerta. Algunos incluso tuvieron que huir despavoridos a esconderse por montes y cañaverales cercanos.

Desde entonces no se han vuelto a celebrar las fiestas patronales del Santuario del Carmen de El Palmar.

No fue hasta el año pasado cuando los devotos de la Virgen Nuestra Señora del Carmen decidieron reanudar de nuevo estas fiestas religiosas en esta comunidad.

El comerciante y sus acompañantes, los cuales participaron en el pleito en que murió el raso Gustavo, fueron arrestados. Curiosamente, días después la persona que dio el primer sillazo al militar apareció ahorcado en la cárcel.

Los guardias pusieron a circular la especie de que a éste “lo había matado el remordimiento”. Otros decían que se le dio un “escarmiento” para que “no se meta con los guardias del jefe”. Se rumoreó después que el comerciante se escapó de ser eliminado porque era “ciudadano americano” y que además, sus padres tuvieron que gastar “millones de pesos” para salvarle la vida. No obstante, sus negocios en el Batey 3 se vieron languidecer y desaparecieron poco tiempo después. De los otros arrestados no se ha sabido nada.

De ese trágico y conmovedor hecho que ocurrió hace más de 60 años en El Palmar y que todavía merodea en la sociedad, ha quedado como herencia imborrable aquella fatídica frase  : “No te metas con la guardia del jefe”.

Todavía algunas de estas prácticas se observan y parecen dar viso de actualidad a esta antigua maña. ¿Será por eso que aún resulte dificultoso juzgar en los tribunales de la República a jerarcas militares que se le imputan algunos ilícitos?

¿Todavía hay que respetar la guardia del jefe?

jpm-am

Donde puedas, chofer

A quienes nunca han necesitado hacer uso del transporte público, lo más seguro es que haya que explicarles las tres palabras que ponen título a este escrito.

Sencillamente se trata de una especie de punto medio para lograr un entendimiento entre el conductor y el usuario del transporte público.

En cierto modo, el criterio del conductor se impuso ante usuarios que pretendían desde pedir una parada como si se tratara de tirar de la brida de un caballo o como si para nada importara que el desplazamiento ocurriese por un carril central o se estuviera transitando por algún tramo en el que se ha prohibido detenerse.

Ante el “déjame aquí” o “en la esquina, chofer”, los conductores terminaron imponiendo el “donde puedas, chofer”.

Vale recordar que la parada, cuando no está establecida, puede ser solicitada por diversas razones. Por haber llegado al destino, por recordar algo que te hace devolver, por reparar en algo o alguien que te provoca interrumpir el desplazamiento, porque se haya presentado una emergencia y hasta ante una situación que te expone a inminente peligro son razones para pronunciar el socorrido “donde puedas, chofer”.

Ahora, ante la creciente violencia que vivimos, situación que nos expone a gran diversidad de peligros, se hace cada vez más necesario y urgente que pidamos una parada.

Cierto es que el común de la gente solo repara en lo que eso significa cuando le toca de cerca. Mientras se trate de algo a lo que se pueda decir “que por allá pegue y aquí no llegue”, se acostumbra a asumir el clásico “eso no es asunto mío”.  Cuando así se opera, muchas veces se llega a caer en la cuenta cuando ya es demasiado tarde.

Eso provoca que la mayor parte de la gente no asocie las conductas violentas con estímulos como el tipo de música o el contenido de los videos o películas que vemos.

El común de la gente no repara en que cada estímulo recibido por el cerebro genera sentimientos y emociones que son parte de un proceso que incluye conductas y consecuencias.

Y es entendible porque la velocidad a la que se nos ha sometido en la modernidad, para algo que se hace necesario revisar si se ha de seguir llamando vida, no nos permite el tiempo que necesitamos para procesar la inmensa mayoría de los estímulos que nos llegan.

Por ahí hay que dar seguimiento y buscar explicaciones a los hechos violentos de los últimos días, así como también a los correctivos que necesitamos con suma urgencia. Recordemos que el propio Presidente de la República, a raíz del asesinato de Orlando Jorge Mera, expresó que “esta sociedad se está enfermando y por cualquier cosa se pelea”.

Profesionales de la conducta han explicado que, ya para 2019, 20 % de la población dominicana sufría de algún trastorno mental. A esa cifra se debe sumar el incremento de ese mal a partir de la pandemia.

Ante semejante cuadro, no es raro que ocurran hechos estremecedores vinculados a actuaciones de personas que evidencian, aunque sea de manera momentánea, serios trastornos de tipo conductual.

La velocidad a la que nos llevan no nos permite identificar que acciones tan aparentemente sencillas como abordar a alguien sin el uso de apelativo o con el uso de uno inadecuado pueden convertirse en punto de partida para experimentar acciones inusuales.

¿Qué esperamos para pedir o hacer una parada que usemos para identificar y clasificar los estímulos que condicionan nuestros sentimientos, pensamientos y acciones?

nestorestevez@gmail.com 

jpm-am 

Llegó borracho el borracho

Cuando la noche está avanzada y alguien con un par de tragos en la cabeza llega a un lugar, solo o acompañado, y con alguna disponibilidad metálica para pedir a su capricho, pueden suceder muchas cosas, algunas de ellas que luego no quisiéramos contar.

El citadino, al pasar algún tiempo comienza a sentirse dueño de todo el escenario. Piensa que todo gira a su entorno, y quien llega después, cualquier cosa que haga o diga, lo hace o lo dice, poniendo en riesgo el dominio inexpugnable de quien ya estaba, y que con su poder de dispendio y consumo tiene a su total disposición la gracia y empatía de los demás presentes.

Cuando esta sensación posesiva se apodera de quien que ya lleva un rato en el lugar, todos cuantos llegan después dan una sutil sensación de importunar, de provocar a quien o quienes, entre elogios desmedidos y exageradas comparaciones, han captado la atención y han creado el ambiente que los han convertido en los dueños del escenario.

Miradas, gestos, pisadas y cualquier incidencia imprevista adquieren una dimensión dramática y temeraria. El lenguaje corporal, los susurros, las bajadas o subidas de las voces empiezan a emitir señales de cautela y desafío, de insinuación provocativa y calibración de dominio y presencia protagónica. 

Es la escena recreada y harto repetida en las películas del viejo oeste del cine norteamericano. Es la misma que inspiró al compositor mexicano José Alfredo Jiménez, cuando escribió la conocida canción “Llegó borracho el borracho”, una narración reveladora de los fieros instintos que terminaron dominando la racionalidad, la tolerancia y la prudencia, y que solo se detuvieron cuando degeneraron en tragedia.

Cuando en ciertos lugares (cantinas, bares, discotecas, puntos nocturnos de expendio y encuentro) el presagio de fatalidad enrarece el ambiente, esto es un aviso de retirada que quien está sobrio percibe. José Alfredo Jiménez al evocar este mal presagio en su legendaria canción decía: 

Y borracho y cantinero

seguían pidiendo y pidiendo,

mariachis y cancioneros

los estaban divirtiendo

pero se sentía el ambiente

muy cerquita del infierno.

Cuando esa fuerza posesiva se apodera de los hombres, y se inicia esa lucha psicológica de poder y dominio, cuando en algún momento en medio de la juerga algunos de los presentes se creen dueños del destino y presumen estar por encima de todos, porque para ellos “la vida no vale nada”, es hora de emprender retirada y marcharse.

Si usted por casualidad o equivocación entra a un establecimiento así, no presuma de guapo, recoja, ponga sus pies en marcha y retírese. Quizás tenga, aunque no sea ese su deseo, que ver el infortunado desenlace de todo a través de las redes.

Es que en esos lugares la conversación más simple y tonta tiende a degenerar en la discusión más acalorada y violenta.

Evitemos coincidir en esos puntos donde egos sueltos están danzando sobre las cuerdas de la vanidad irreflexiva y siniestra.  Evitemos coincidir con esos egos desbordados y condicionados por nuestra cultura de machos guapos que no barajan pleitos y no pierden ocasión para manifestar sus impulsos vesánicos y siniestros.

Si nos marchamos a tiempo, podríamos encontrarnos después con la información de vidas que terminaron, como dice la canción, “por un mal entendimiento”.

El cantor mexicano,  Pedro Saavedra Jara, sacó una versión evangélica de esta canción de José Alfredo Jiménez con un desenlace feliz en la  que borracho y cantinero “a Cristo se convirtieron, uno cerró la taberna y el otro se ahorró el dinero, y ahora los dos se dedican solo hablar del evangelio”.

jpm-am

¿Quién fue Neney Cepín? (2 de 2) 

El día 6 de abril de 1903 Neney Cepín arriesgó su seguridad y se dirigió al entonces poblado de San Carlos de Tenerife (fundado el 18 de febrero de 1685 por familias canarias en una colina de cercana a la parte norte de la capital dominicana) para avisarle al mencionado general Perico Pepín de la traición de un notorio jefe de tropas que había desertado de sus filas. 

Perico Pepín, con su carácter cerril, no le dio importancia a la advertencia de Cepín y el resultado fue que horas después caía fulminado por balas que impactaron su cuerpo en la calle El Perdón (hoy Trinitaria).  

Valga la digresión para decir que ese general Perico Pepín fue el que el 26 de julio de 1899 rescató en Moca el cadáver ensangrentado del tirano Lilís. Algunos lo han calificado como “el más valiente de los generales de su época, o por lo menos ninguno más que él.”(Clío No.109, año 1957.p46). 

Fue enfrentando a los coludos que Neney Cepín perdió su brazo derecho al  manipular mal una pieza de artillería, en la insurrección llevada a cabo en la ciudad de Santo Domingo el 23 de marzo de 1903. 

A los 4 días de aquella pérdida personal se incorporó de súbito y comenzó a recorrer las trincheras de sus compañeros de lucha, quienes le apodaron desde entonces el Mocho Neney. Él decía que había quedado mocho para ser como los demás hombres. Cuando así hablaba pareciera que había oído la frase del gran guerrero Alejandro Magno: “No hay nada imposible para aquel que lo intenta.” 

Ahí comenzó  otra etapa en su leyenda de hombre excepcional en el fragor de los combates. La pérdida de su brazo derecho no le impidió seguir combatiendo. Cargaba el tambor de su revólver con agilidad felina, utilizando la mano izquierda, sus dientes y la punta de lo que le quedó del brazo mutilado. 

Relatos de la época de más actividad de Neney Cepín recogen que cada bala que disparaba (“con gallardía de postura militar”) significaba un muerto o un herido. Como jefe militar se movía entre los combatientes, animando a los                                                                                                                                                                                                                                                                        perezosos y lanzando proclamas de guerra. Cuando sabía que los enemigos estaban tan cerca que podían escucharlo decía: ¡Aquí está Neney Cepín! Era la advertencia de lo que estaba por llegarles, pues nunca dudaba en matar a sus rivales.  

En los frecuentes enfrentamientos armados que tuvo en diferentes lugares del país no dejaba vías de escape ni conocía la indulgencia para sus adversarios. Neney Cepín atacaba sin piedad. No entendía aquello de mantener prisioneros en su zona de dominio. La muerte era el sendero directo de los que quedaban atrapados bajo sus tenazas. 

Aunque posiblemente Neney Cepín no tenía información sobre los juicios del filósofo indio Kautilya, (quien esparció sus saberes por la península del Indostán 3 siglos antes de la era cristiana) ponía en práctica sus terribles  consejos: “Nunca se debe ignorar a un enemigo, creyéndolo débil. Puede tornarse peligroso en cualquier momento, como una chispa en una parva de heno…Por lo tanto, al enemigo debe exterminárselo por completo.”                                         

Neney Cepín fue gobernador de la ciudad de San Pedro de Macorís durante una parte de la guerra de 6 meses (1904) que libraron los jimenistas contra el gobierno de Carlos Felipe Morales Languasco. 

Esa designación fue hecha por el general Demetrio Rodríguez Peña, que era el jefe de operaciones de la revolución entonces en curso en la parte oriental del país.  

Poco antes de desempeñar el referido cargo Neney Cepín participó en las batallas  contra las tropas dirigidas por el Ministro de Guerra general Raúl Cabrera, que estaban acantonadas en las comarcas de Guerra, Bayaguana, San José de Los Llanos y Los Montones. 

En ese último sitio, muy próximo a La Sultana del Este, el combate fue tan aguerrido que el famoso escritor Juan Bosch escribió un romance que se hizo popular, exaltando la figura del culto y valiente general Demetrio Rodríguez Peña. 

En el Macorís del mar Neney Cepín ordenó fusilar a un criminal que allí fue condenado a muerte por la justicia por haber asesinado a una mujer y su hijo. Esa decisión fue anulada por la Suprema Corte de Justicia, imponiéndole 20 años de cárcel, que purgaba en la ciudad de  Santo Domingo. Luego dicho sujeto se fugó en medio de la gran confusión que provocó el golpe de Estado del 23 de marzo de 1903 contra el presidente Horacio Vásquez. 

El individuo en cuestión volvió a San Pedro de Macorís, donde fue reapresado, y el gobernador Neney Cepín lanzó una proclama diciendo que ignoraba el fallo del máximo tribunal de justicia del país y que en cambio acataba la sentencia del juzgado petromacorisano: “para garantía y sosiego de la sociedad.” 

Cuando la llamada Guerra de la Desunión (1904) se fue a pique, y el legendario Demetrio Rodríguez Peña (nacido en el sitio Las Aguas, paraje Juan Gómez, Guayubín) tuvo que dejar los escenarios de combates en el este del país, le correspondió a Neney Cepín dirigir la vanguardia  de las tropas que partieron hacia la Línea Noroeste. 

Con motivo de la muerte del general Rodríguez Peña en el puente de La Guinea, a pocos kilómetros de la ciudad de Puerta Plata, Neney Cepín se convirtió en General en jefe de los alzados. El fracaso del ataque del 2 de enero de 1906 a la ciudad de Santiago le hizo comprender lo difícil de continuar guerreando en esas condiciones. 

El miércoles 7 de marzo de 1906, en el gobierno de Ramón Cáceres, Neney Cepín cayó en una trampa. Fue asesinado por órdenes del gobernador de Montecristi, un siniestro personaje conocido como Manolo Camacho. Es lo que se conoce en la historia dominicana como la matanza de Guayubín.

jpm-am