NUEVA YORK.- Luego de un prolongado proceso de apelaciones y un caso que causó gran impacto en la ciudad y entre la comunidad dominicana en el exterior, Jonaiki Martínez Estrella recibió una nueva condena que oscila entre 25 años y cadena perpetua por su implicación en el caso de Lesandro “Junior” Guzmán Feliz, un joven de 15 años asesinado en un incidente considerado por las autoridades como «de identidad equivocada».
El hecho ocurrió el 20 de junio del año 2018, cuando Martínez Estrella, identificado como integrante de la conocida banda “Trinitarios”, persiguió junto a otros pandilleros al joven hasta una bodega ubicada en el sector Belmont, en El Bronx.
A pesar de que el adolescente suplicó y explicó que no tenía vínculos con agrupaciones delictivas, fue sacado del establecimiento por la fuerza, herido con objetos cortantes y dejado a su suerte en la vía pública.
El joven, herid0 de gravedad, logró trasladarse por sus propios medios hasta el Saint Barnabas Hospital, donde murió minutos después.
En el año 2019 Martínez Estrella fue declarado culpable de homicidio en primer y segundo grado y recibió una sentencia de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
No obstante, esa condena fue apelada, y en 2023 un tribunal anuló la sentencia más grave, argumentando que no se había comprobado de forma suficiente un elemento legal necesario para mantener la acusación por homicidio en primer grado.
NUEVA YORK.- Las calles de Nueva York se convirtieron en un verdadero escenario de celebración tras la sorpresiva noticia del pase de Caramelo a la gran final de “La Casa de los Famosos All Stars”.
Desde la madrugada, cientos de seguidores se congregaron en lugares emblemáticos como Times Square y el Puente de Brooklyn.
Ondeando pancartas y gritando consignas a favor del concursante, que se ha convertido en un ídolo inesperado de esta edición.
La euforia de los fanáticos se tradujo en una avalancha de personas que no dudaron en interrumpir el tráfico para formar caravanas improvisadas.
Vehículos adornados con globos y carteles de apoyo se desplazaron lentamente por las principales avenidas, mientras la policía trataba de mantener el orden.
Las bocinas, la música y los vítores crearon un ambiente que contrastó con la habitual rutina de la ciudad.
No faltaron los vendedores ambulantes que, viendo la oportunidad de negocio, sacaron a relucir camisetas, gorras y tazas con la imagen de Caramelo.
Muchos bares y restaurantes se sumaron a la fiebre del momento, ofreciendo promociones especiales y decorando sus locales con fotos y mensajes alusivos al finalista.
La economía local se vio beneficiada de manera inesperada gracias a este movimiento espontáneo de apoyo.
A medida que avanzaba la jornada, algunos ciudadanos expresaron su malestar ante los retrasos y la congestión vehicular que provocó la multitud.
República Dominicana vive una creciente crisis urbana marcada por el colapso del tránsito, especialmente en ciudades como Santo Domingo y Santiago.
El aumento imparable del parque vehicular —más de 250 mil unidades nuevas por año—, contrasta con una infraestructura vial obsoleta y mal planificada, provocando tapones diarios que afectan la productividad, la calidad de vida y el desarrollo nacional.
A esta crisis se suma el fenómeno del motoconcho, una forma de transporte informal que, aunque responde a la necesidad urgente de movilidad, plantea serios riesgos.
Estos conductores, en su mayoría sin licencia, sin seguro ni formación en seguridad vial, circulan de forma caótica: invaden aceras, andan en contravía y muchas veces sin casco. Además, han sido vinculados a actos delictivos, especialmente en horarios nocturnos.
El desorden parece haberse normalizado. La falta de control por parte de las autoridades y la actuación irregular de la Digesett alimentan una sensación de impunidad.
Mientras tanto, miles de ciudadanos, principalmente de sectores populares, se ven obligados a aceptar esta peligrosa alternativa como su único medio de transporte.
El motoconcho no debe ser visto como enemigo, sino como síntoma de una falla estructural. En países como Colombia y Brasil, los mototaxis han sido integrados formalmente al sistema de transporte mediante regulación, capacitación y organización por zonas. República Dominicana podría tomar nota de estas experiencias.
Sin embargo, la solución real no pasa sólo por regular los motoconchos, sino por transformar el sistema de transporte público. Aunque el metro y el teleférico han sido pasos en la dirección correcta, resultan insuficientes. Se requiere una red eficiente de autobuses modernos, rutas planificadas y una política nacional de movilidad urbana sostenible.
Además, es clave limitar la importación indiscriminada de vehículos, rediseñar el urbanismo con visión a largo plazo y fomentar la educación vial desde la infancia.
En resumen, el problema del tránsito en RD no es sólo técnico, sino profundamente institucional. Mientras se sigan aplicando soluciones improvisadas, el desarrollo seguirá atrapado en un tapón eterno. El país necesita una revolución en su modelo de movilidad, una que priorice la seguridad, la dignidad y la eficiencia de todos sus ciudadanos.
BUENOS AIRES.- Un hombre de 31 años fue detenido en la ciudad de Buenos Aires, luego de que fuera identificado como el prófugo acusado de haber baleado a la cajera de un supermercado chino de La Plata el pasado 8 de abril.
El sospechoso fue puesto a disposición de la Justicia y, además, fue detenido un presunto cómplice con el que circulaba al momento de la detención.
El arresto fue concretado luego de que la Policía de la Ciudad recibiera una alerta por un automóvil Renault Logan, blanco, que circulaba de manera sospechosa por el barrio porteño de Monserrat. Fue así como el personal de la Comisaría Vecinal 1 B se dirigió hacia la calle San José al 100, en donde retuvo a las personas que circulaban en el vehículo.
En ese momento, las autoridades identificaron a un hombre de 34 al volante y a otro de 31 años, que viajaba en el asiento de acompañante. Según confirmaron fuentes oficiales a Infobae, el más joven de los sospechosos contaba un pedido de captura activo, debido a que había sido imputado por balear a una joven de 19 años que trabajaba en un supermercado platense.
Concretamente, sobre el individuo pesaba una orden de detención por homicidio en grado de tentativa, agravado por el uso de arma de fuego. Asimismo, remarcaron que el automóvil también tenía un pedido de secuestro emitido el 16 de abril por la Departamental de La Plata, ya que había sido identificado como el auto que el sospechoso utilizó para escapar del comercio.
Por este motivo, ambos fueron detenidos y se procedió al secuestro del vehículo, por autorización de la jueza Bruniard, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 27, y la doctora Martínez, quien se encuentra al frente de la Secretaría 124. De igual forma, no está confirmado que el presunto cómplice haya participado del ataque que le imputaron a su acompañante.
El hecho que se le imputa ocurrió el pasado 16 de abril. Según las autoridades, el acusado ingresó a un supermercado chino, ubicado en la intersección de la Avenida 7 y 80, en la zona sur de La Plata. Se trataba de un negocio nuevo, que llevaba abierto tan solo una semana.
Las cámaras de seguridad del lugar captaron al acusado cuando extrajo un celular y un arma de fuego al pasar por la línea de cajas. Acto seguido, disparó a quemarropa a una cajera en el estómago y en la mano. Finalmente, huyó en el Renault Logan.
Después de que se diera aviso a las autoridades, la víctima fue trasladada de urgencia hacia el Hospital San Martín, en donde confirmaron que su estado de salud era estable y se encontraba fuera de peligro. Incluso, se constató que la joven se había mudado hace un mes de la localidad de Ingeniero Budge, situada en el partido de Lomas de Zamora.
El caso es investigado por la Unidad Funcional de Instrucción N° 15 de La Plata que, en principio, había caratulado a la causa como “abuso de arma y lesiones”. No obstante, los investigadores también analizaron la posibilidad de que se hubiera tratado de un presunto ajuste de cuentas propiciado por la mafia china.
Al constatarse que el atacante había escapado del lugar sin haberse robado ningún objeto de valor, la teoría cobró fuerza entre el resto de las líneas investigativas. Asimismo, destacaron que el tirador habría grabado con su celular toda la secuencia del ataque. Sin embargo, se desconoce con qué fines, debido a que la grabación en primera persona que realizó no se filtró en ninguna red social hasta el momento.
A lo largo de las últimas décadas, la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo Molina (1930–1961) ha sido objeto de múltiples estudios históricos, literarios y políticos. La mayoría de estas interpretaciones tienden a centrarse, con razón, en los aspectos represivos y autoritarios del régimen, caracterizado por un control absoluto del poder, el culto a la personalidad y la eliminación sistemática de la disidencia.
Sin embargo, un análisis integral del período exige considerar también los elementos que, en su momento, fueron percibidos como logros, particularmente en los ámbitos económico, institucional y nacionalista. Esta aproximación no pretende justificar la dictadura, sino contribuir a una comprensión más compleja y matizada de la historia dominicana del siglo XX.
La dictadura trujillista se consolidó en un contexto de inestabilidad política regional y bajo la sombra de las grandes transformaciones globales que definieron el siglo XX: la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. En este escenario, Trujillo impulsó un modelo de desarrollo centralizado, con fuerte intervención estatal, basado en la creación de infraestructura, la modernización de ciertos sectores productivos y el fortalecimiento de la autoridad gubernamental. A pesar de los métodos autoritarios utilizados, no se puede negar que el régimen promovió la expansión del aparato estatal, la construcción de obras públicas significativas y una política de saneamiento y orden que contrastaba con los gobiernos previos.
Trujillo en 1961
El discurso oficial de la época exaltaba la soberanía nacional, la disciplina cívica y la defensa de los valores patrióticos. En efecto, el gobierno de Trujillo procuró posicionar a la República Dominicana como un bastión anticomunista en el Caribe, especialmente en el contexto de la Guerra Fría. En 1941, el país declaró simbólicamente la guerra a las potencias del Eje, alineándose con los Aliados y buscando un lugar más visible en la política internacional. Al mismo tiempo, se promovió una reforma educativa con enfoque nacionalista y se instituyeron medidas como el servicio militar obligatorio, en nombre de la “civilización” del pueblo dominicano.
Sin embargo, estos avances fueron acompañados de un sistema de represión sistemática. La Policía Secreta, los centros de detención y la vigilancia ideológica crearon un clima de miedo que limitó severamente las libertades civiles. La censura, el encarcelamiento, la tortura y el asesinato de opositores fueron prácticas institucionalizadas. La sociedad dominicana quedó estratificada: una élite cercana al poder accedía a privilegios, mientras la mayoría de la población vivía bajo constante supervisión y con escasas posibilidades de participación política real. La represión fue, por tanto, el precio pagado por la estabilidad autoritaria.
El magnicidio del 30 de mayo de 1961, perpetrado por miembros del entorno militar y civil de Trujillo, marcó el fin de una era. A diferencia de lo que muchos anticipaban, no fueron las fuerzas opositoras externas las que lograron el derrocamiento, sino sectores internos que, por razones estratégicas o de supervivencia, se volvieron contra el dictador. Este episodio reveló tanto las fisuras del régimen como la fragilidad de su legitimidad.
La transición posterior estuvo marcada por tensiones ideológicas y conflictos armados. La Revolución de Abril de 1965 y la posterior intervención militar estadounidense desencadenaron un proceso complejo de reconfiguración política, del cual emergió la figura del Dr. Joaquín Balaguer, quien gobernó durante doce años (1966–1978) con métodos que heredaban ciertos mecanismos de control del pasado. A partir de 1978, con la llegada al poder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), se inicia una etapa de apertura democrática, con avances significativos en términos de participación ciudadana y libertades públicas.
Sin embargo, la democracia no vino acompañada de una consolidación plena de las instituciones ni de una adecuada gestión del patrimonio estatal. La desincorporación del sector público productivo —ingenios azucareros, empresas estatales como Seagana, fábricas y otras infraestructuras— se realizó en muchos casos sin transparencia ni planificación, bajo la lógica de un neoliberalismo incipiente. Esta desarticulación del Estado productor contribuyó a un aumento de la desigualdad y a la pérdida de soberanía económica, factores que aún hoy condicionan la vida política y social del país.
En la actualidad, la democracia dominicana se enfrenta a nuevos desafíos: la corrupción estructural, la compra de votos, la cooptación del poder por élites económicas y un sistema migratorio desregulado que ha generado tensiones sociales significativas. La percepción de que se ha debilitado la autoridad del Estado y que los intereses privados dominan la esfera pública plantea interrogantes serios sobre el rumbo del país. En este contexto, algunas voces evocan con nostalgia los aspectos de “orden” y “soberanía” del pasado trujillista, olvidando el alto costo humano que implicó dicho régimen.
El análisis histórico no debe caer en la tentación de idealizar ni demonizar sin matices. La dictadura de Trujillo fue un fenómeno complejo, con luces y muchas sombras. Comprenderla en su totalidad, reconociendo tanto su legado autoritario como sus efectos estructurales, es una tarea pendiente en la construcción de una memoria histórica crítica, madura y útil para las nuevas generaciones.
La historia, como la verdad, rara vez es absoluta. Solo el examen riguroso, desapasionado y completo permite entender de dónde venimos y hacia dónde queremos dirigirnos como nación.
NUEVA YORK.— Francisco Lindor volvió a conectar un jonrón en una victoria y Clay Holmes lanzó siete entradas, la mayor cantidad en su carrera, en la victoria del domingo 5-3 de los Mets de Nueva York ante los Rockies de Colorado para barrer la serie de tres juegos.
Pete Alonso conectó un jonrón de tres carreras y Juan Soto también se fue profundo para que los Mets ganaran por séptima vez en ocho juegos y con lo que concluyeron una estadía en casa de 7-2. Con este resultado recuperaron la posesión exclusiva del primer lugar en la División Este de la Liga Nacional, un juego por delante de Filadelfia.
Los Rockies perdieron su octavo juego consecutivo y tienen marca de 9-50, el peor récord después de 59 juegos para cualquier equipo de las Grandes Ligas en la era moderna (desde 1901). Han perdido 10 de 20 series por barrida y empataron con la mayor cantidad de barridas en 20 series con los Mets de 1962, los Cerveceros de Milwaukee de 1970 y los Atléticos de Oakland de 1994.
Alonso conectó un jonrón en la cuarta antes de que Lindor desempatara el juego en la entrada siguiente. Los Mets han ganado los últimos 26 juegos en los que Lindor ha conectado un jonrón, la segunda racha más larga en la historia de las Grandes Lias detrás de los 29 juegos lograda por Carl Furillo y los Dodgers de Brooklyn de 1951-53.
Soto conectó en la octava para poner el marcador 5-3 arriba.
Por los Rockies, los venezolanos Ezequiel Tovar de 4-0, Orlando Arcia de 3-1 con una anotada y una remolcada.
Por los Mets, el puertorriqueño Francisco Lindor de 4-1, con una anotada y una remolcada. Los dominicanos Sterling Marte de 2-0 con una anotada, Juan Soto de 2-1 con dos anotadas y una empujada. El venezolano Luisangel Acuña de 3-0.
SANTO DOMINGO. – Al cierre de marzo de este año, los activos del sistema financiero dominicano experimentaron un crecimiento interanual de 10.5%, al alcanzar un total de RD$3.92 billones (un billón es un millón de millones).
Los datos están recogidos en el Informe de desempeño trimestral que publica la Superintendencia de Bancos (SB) de República Dominicana.
La cartera de créditos ascendió a RD$2.24 billones, para un aumento de RD$225,831 millones (11.2%) con respecto al similar periodo del año anterior.
A marzo de 2025, el alza de la cartera privada en pesos dominicanos fue de un +3.7%, liderado por el crédito de consumo mediante tarjetas de créditos personales (+18.6%) e hipotecarios (+7.9%).
ÍNDICE DE MOROSIDAD
El índice de morosidad fue de 1.75%, un alza de 0.45 punto porcentual respecto a marzo de 2024.
Mientras, la eficiencia operativa del sistema cerró el trimestre en 59.4%, con una mejora en relación con el anterior.
Respecto a marzo de 2024, la eficiencia empeoró en 0.7 punto porcentual, al pasar de 58.7% a 59.4%.
Esto significa que por cada RD$100 ingresados por el sistema financiero, se gastaron RD$59.4 en sus operaciones, a marzo de este año.
Traer los restos de Rafael Leónidas Trujillo Molina a suelo dominicano no solo sería una afrenta a la memoria histórica del pueblo que él oprimió por más de tres décadas sino una peligrosa validación simbólica del autoritarismo, la violencia política y la opresión sistemática que marcaron su régimen.
República Dominicana no puede, no debe, convertirse en el sepulcro de honor de quien fue verdugo de su propia gente.
Trujillo: dictador, no héroe
Aunque se argumenta que Trujillo tuvo un impacto significativo en la historia del país —y en eso coincidimos—, no todo impacto merece homenaje. Su legado no puede ser separado de sus crímenes: persecución política, censura, encarcelamientos arbitrarios, corrupción, y desapariciones forzadas. Esos hechos no pueden ser blanqueados con alabanzas a sus “luces”, porque no hay desarrollo que justifique el terror.
Comparaciones históricas fuera de contexto
El autor del artículo original intenta justificar el traslado de los restos de Trujillo comparándolo con otros genocidas cuyos cuerpos reposan en sus respectivos países. Sin embargo, ignora un detalle clave: ninguno de esos lugares ha construido mausoleos para exaltar la figura del dictador. Los espacios donde reposan Hitler, Stalin o Mao, lejos de glorificar su memoria, son objeto de debate, protesta o vigilancia para evitar su uso como centros de culto al autoritarismo.
No hay turismo con memoria borrada
Convertir los restos de Trujillo en una “atracción turística” es una propuesta morbosa y cínica. La memoria histórica no se explota; se honra. En países con pasado dictatorial, los museos de la memoria, los espacios de reflexión, las placas en honor a las víctimas y los testimonios de sobrevivientes son las verdaderas herramientas para educar a las generaciones futuras. No una lápida de mármol para el tirano.
¿Cristiana sepultura?
Pedir “cristiana sepultura” para quien violó los derechos fundamentales de miles de ciudadanos es una contradicción ética. Trujillo no murió como un hombre cualquiera: murió huyendo, temido y repudiado. Su destino ya está escrito en los libros, no en tumbas de privilegio.
El verdadero temor
El autor pregunta a qué se le teme. No se trata de miedo, sino de principios. Se teme que el retorno simbólico de Trujillo sirva como caldo de cultivo para nuevas nostalgias autoritarias, para justificar lo injustificable. Se teme que el olvido nos convierta en cómplices pasivos de una historia que no debe repetirse jamás.
Conclusión
Trujillo no debe volver, ni simbólica ni físicamente. Su lugar está en la historia, sí, pero en la historia como advertencia, no como ejemplo. La República Dominicana no debe rendirle honores a quien intentó aplastarla con puño de hierro. Que descanse donde está, lejos de la tierra a la cual tanto daño le hizo.
SANTO DOMINGO ESTE. – Los Bravos de San Luis se impusieron en un partido lleno de emociones y alternativas 7 por 6 a los Patriotas Orientales en el quinto y decisivo encuentro de la gran final del segundo torneo de béisbol superior copa Seaboard, organizado por Abeprosado.
El combinado de San Luis madrugó anotando tres vueltas en la primera entrada producto de un cuadrangular con uno en circulación de Leandro Castro y luego enviaron dos más en el tercer episodio con el bate de Jomar Reyes que pegó jonrón, repitiendo la historia en el noveno.
Mientras que el abridor de los campeones Gabriel Pérez navegó la ruta completa por segunda ocasión en la final donde permitió once hits, seis carreras, la misma cantidad de boletos y abanico doce bateadores.
La ofensiva campeona la encabezó Jomar Reyes con un par de vuelacercas y cuatro producidas, Leandro Castro cuadrangular con dos empujadas y Esmerlin Vásquez quien bateó de 4-3.
Por los Patriotas Isacc De León se fue de 4-1, 1 CA, 1 HR, 3 RBI y Sandy Encarnación de 4-3, con un jonrón y una carrera empujada.
Isaac Valdez fue el lanzador que cargo con el revés al permitir cuatro hits, tres carreras, un cuadrangular, un pasaporte y un ponche.
Con el triunfo los Bravos de San Luis retienen la copa Seaboard, ganando en el partido decisivo al repetir la historia del 2024, pero frente a los Astros de Santo Domingo Norte.
Luego de finalizar el encuentro Cristian Pimentel, presidente de la asociación de béisbol de la provincia de Santo Domingo, junto a Mirtilio Feliz, director técnico de Abeprosado, César Ortiz, miembro del comité ejecutivo de dicha asociación, Domingo Pérez, presidente de la delegación del distrito municipal de San Luis y Alberto Arias, presidente de la delegación de Santo Domingo Este, hicieron entrega del trofeo de campeón al conjunto de los Bravos.
SANTO DOMINGO. El seleccionado nacional de judo se alzó con dos medallas de oro, una de plata y cinco de bronce en la Copa panamericana cadete, junior y senior de esa disciplina que concluyó este domingo en Guayaquil, Ecuador.
La delegación quisqueyana, que asistió al evento con recursos de la Federación Dominicana de Judo (Fedojudo), consiguió un total de ocho medallas y dos quintos lugares.
El Open Panamericano Senior otorgó puntos válidos para el ranking mundial de la Federación Internacional de Judo.
En la categoría cadete, Diego García logró el oro al derrotar en la final -60 kilos a Luis García, de Ecuador, quien se quedó con la plata, y el bronce recayó Omar Campos Marte y Agustín González, de Ecuador.
En -66 kilos, Adrian Lapaix Ramírez se hizo del oro al imponerse en la final ante Agustín Ledesma, de Paraguay, y el bronce fue para Anthony Reyes, de Estados Unidos.
En Junior, Lapaix Ramírez se alzó con la plata al caer en la final -66 kilos ante Jhordan Vanegas, de Colombia. El bronce lo compartieron Yang Lama y Tyrone Chila, de Ecuador.
En -60, el también dominicano Diego García, invadiendo la categoría junior, al igual que Lapaix, obtuvo la presea de bronce.
En el open senior, se alzaron con presea de bronce Coral Velásquez, en -52 kilos; Maikor Lous Pierre, en -73 kilogramos; Albis José Castro Matos, en -81 kilos, y Creymarlin Valdez, en -63 kilogramos.
Antony Matos, en -73 kilos, y Marcos Cola Rosario, en -60 kilogramos, se alzaron con sendos quintos lugares.
La delegación estuvo integrada además por los árbitros Juan Manuel Minier y Crystian Reyes, así como el entrenador Junior Gerez.