Los jenízaros y el poder militar otomano

Los Jenízaros (en turco yeniceri, que significa nuevas tropas/soldados), constituían unidades de infantería con alto nivel de entrenamiento, entre sus muchas misiones destacaba la de ser los encargados de la custodia y salvaguarda del sultán otomano, así como de las dependencias de palacio, siendo considerados como la guardia pretoriana del Sultán. El cuerpo fue creado por el Sultán Murad I alrededor de 1330 y fue abolido en 1826 por órdenes del Sultán Mahmud II. El sultán Orhan I, gobernante del naciente Imperio otomano, fundó el organismo militar de los jenízaros aproximadamente de 1330. Estuvo en un principio constituido por combatientes no musulmanes, sobre todo jóvenes cristianos y prisioneros de guerra. Orhan tal vez fue influido por los sultanes mamelucos para la creación de este arquetipo de organismo militar. Los jenízaros se transformaron en el primer ejército otomano indisoluble, suplantando a fuerzas que estaban conformadas máximamente por guerreros tribales, en cuyo acatamiento y moral no siempre e podía confiar. Además, ningún combatiente libre (no esclavizado) consentiría ser un soldado de infantería, considerando el arriesgado destino que le era asignado. Las primeras unidades jenízaras tenían entre sus filas a cautivos de guerra y esclavos. Después de los años 1380, el sultán Selim I incrementó sus filas como resultado de un impuesto en forma humana denominada devshirmeh. Los hombres del sultán reclutarían a varios niños no musulmanes, por lo común niños cristianos_ elegidos en un principio al azar y más tarde mediante una estricta selección_, para ser adiestrados. En siglos posteriores parecen haber tenido predilección principalmente por candidatos griegos y albaneses. Por lo general seleccionaban a niños de entre siete y catorce años, y su número se regía por la necesidad de soldados del momento. Más tarde las autoridades otomanas ampliarían el devshirmeh a Hungría. Podría esperarse que residentes locales no apreciaran la costumbre otomana cuando se procedía al reclutamiento forzoso, aunque numerosas poblaciones veían en ello una fuente de riqueza y un próspero futuro para sus hijos por los beneficios que derivaban de pertenecer a dicho cuerpo militar. Los jenízaros eran adiestrados bajo una disciplina estricta con duros entrenamientos físicos, enseñanzas en el manejo de armas de la época y tácticas militares, así como una impecable educción (aprendían diversos idiomas, literatura, contabilidad, etc.) y en condiciones prácticamente monásticas en las escuelas Acemi Oglani. En dichas escuelas de instrucción se esperaba que permanecieran célibes y fueron al menos alentados a convertirse al Islam, lo que la mayoría así hizo. En la práctica, los jenízaros pertenecieron al sultán. A diferencia de los musulmanes libres, les estuvo expresamente prohibido dejarse crecer la barba, permitiendo tan solo un bigote. Se les inculcó desde un primer momento que consideraran al cuerpo de jenízaros como su casa y familia, y al sultán como su padre real, de facto. Solo aquellos que demostraron ser lo suficientemente fuertes durante el periodo de instrucción alcanzaron el rango de un jenízaro verdadero, normalmente a la edad de veinticuatro a veinticinco años. El regimiento heredaba las propiedades de los jenízaros fallecidos. Los jenízaros también aprendieron a seguir los dictados del santo derviche Haci Bektasi Veli, que había bendecido las primeras tropas. De este modo, la orden sufí Bektasi y sus derviches se convirtieron en una especie de capellanes para la guardia jenízara. En este aspecto, así como sus similitudes en su vida aislada, los jenízaros se asemejan a las órdenes monásticas cristianas de guerreros monjes, como la de los Caballeros de San Juan o la Orden del Temple. El número de integrantes de las tropas jenízaras varió según la época desde 100 a más de 200.000. La guardia jenízara estaba organizada en orta /equivalente en turco a regimiento). Suleiman Kanuni poseía 165 ortas, pero el número con el tiempo aumentó a 196. El sultán era el comandante supremo de los jenízaros, si bien el cuerpo era organizado y comandado por el aga (comandante). La guardia jenízara se dividía en tres categorías: Cemaat (tropas fronterizas), con 101 ortas. Beyliks o beulks (la guardia personal del sultán), con 61 ortas. Sekban o seirmen, con 34 ortas. Además existían 34 ortas integradas por los acemi (aprendices). En un principio, los jenízaros podían ascender de rango tan solo dentro de su propia orta y solo por criterios de antigüedad y jerarquía. Abandonaban la unidad tan solo para asumir el mando de otra. Esta guardia era tan fuerte y poderosa que al sultán selim I (1512-1529) se le fue mostrada cuando el descontento de muchos de estos jenízaros causo muchos disturbios y el incendio de la ciudad de Constantinopla, Maquiavelo los nombra en su libro “Il príncipe” y los adula como una excelente guardia con mucho poder, tanto que ni una rebelión de todo el imperio otomano los podía detener. Los éxitos militares del imperio otomano desde fines del siglo XV habían aumentado el prestigio de los jenízaros entre la élite otomana, pero paulatinamente habían dado a este cuerpo militar mayor poder politico e influencia ante el sultán. Tras los triunfos bélicos del siglo XVI, los jenízaros habían acumulado gran cantidad de riqueza y botín, relajando su disciplina militar y permitiéndose su entrada en actividades ajenas a la milicia. La importancia militar de los jenízaros les dio a su vez una creciente influencia política, la cual utilizaron a partir de fines del siglo XVI para exigir concesiones y privilegios al sultán y su familia, así como la guarnición militar de Estambul, sultanes, aristócratas y visires trataban de atraerse el favor de los jenízaros mediante sobornos e intrigas, lo cual afectó la disciplina y eficiencia de todo el cuerpo. Estimulados por este poder, los jefes jenízaros lograron que en 1648 el sistema de devsirme fuese abolido, para que solo los jenízaros ya reclutados pudieran transmitir sus empleos y privilegios a sus hijos, lo cual dañó mas todavía el real poder militar de todo el cuerpo. Tras décadas de ineficiencia en combate y abusos de influencia política, mezclados con indisciplina y ambición, los jenízaros se habían convertido en un problema para el gobierno del sultán, pero su poder militar los hacía aún temibles para la aristocracia otomana, en tanto los jenízaros podían promover revueltas palaciegas para deponer o nombrar sultanes, a imitación de la corrupción ocurrida en la guardia pretoriana de Roma. Finalmente, en 1826, los jenízaros fueron disueltos y abandonados violentamente por el sultán Mahmud II en el llamado Incidente Afortunado, que suprimió por la fuerza a esta tropa. Por último, El árbol de los jenízaros de Jasón Goodwin, es la novela histórica y detectivesca, ambientada en el Imperio Turco de 1830, en la cual se cometen luna serie de asesinatos, vinculados directamente con estos, luego de su desintegración del ejército. También, la Sublime puerta de Jesús Sánchez Adalid, narra las aventuras de un soldado español, apresado por los turcos. Por último, “El entierro de Lord Byron”, es una historia que Byron nunca pudo terminar, por razones desconocidas. El entierro, lo poco que se puede saber de la misteriosa historia, es que hay un jenízaro turco llamado Solimán que escolta a los extranjeros protagonistas. Guardando las distancias y la época, se han comparado los jenízaros, con los actuales militares salidos de West Point.

La fusión de la isla: carnada maquiavélica

Lo de la fusión de la isla fueron las ideas iniciales de los dictadores haitianos que tiranizaron bestialmente su caricatura de nación, desde que obtuvieron su independencia de la metrópolis francesa. Ideas que concretizaron vilmente durante 22 largos años de ocupación canallesca, de abusos e inolvidable oprobio. Sin embargo, aunque estas fueran todavía las intenciones haitianas, eso nunca sería posible, por razones obvias que no sería necesario detallar, porque seria como llover sobre mojado. Actualmente, en su versión local, eso de la fusión, no es mas que puro cuento salido desde lo mas profundo del oportunismo y la intriga política. Esa leyenda –es harto sabido–, surgió coyunturalmente desde las mismas entrañas del maquiavelismo balaguerista y ha sido acicateada por la politiquería y el fanatismo ultranacionalista. El problema con los haitianos se debe indudablemente, a que somos una nación con instituciones en el papel, y ese papel lo han usado los gobernantes de todas las épocas en lo que les ha dado la gana menos correctamente. El asunto es que a estos seres los han utilizado los gobernantes de Haití y los de aquí para beneficio personal y político. Solo como un instrumento de lucro de carácter antinacional y perverso trafico humano. Esto sin importarles un bledo los perjuicios que pueda ocasionar tales acciones al presente y futuro de la nación. Para acabar con este problema, debe surgir en algún momento e invadir las mentes oportunistas y subdesarrolladas de nuestros gerentes institucionales, un verdadero proyecto de nación que catapulte a nuestro país hacia estadios de desarrollo, que garanticen un futuro de patria, y un poderoso estado de derecho. Que garantice un ejercicio gubernamental rigurosamente respetuoso de nuestras instituciones y proteccionista sin cortapisa de nuestro espacio geográfico, de nuestro quehacer nacional. Y del ejercicio de nuestra soberanía sin aceptar imposiciones foráneas, ni de grupos locales al servicio de intereses antinacionales. El invento de la fusión no es más que una carnada que se tragaron los incautos. Los que son siempre receptores de las perversas teorías de la eterna conspiración. De los que se inventan historietas interesadas en tergiversar la verdad para perjudicar a contrarios. Historias malsanas que se quedan en el aire promovidas por esos mismos tontos útiles que les sirven de receptores y luego de perennes divulgadores. Ejemplo de esas falsedades son las teorías escritas en un libelo que se convirtió en un best seller, donde se lanzó la infamante idea de que las torres gemelas de Nueva York no fueron destruidas por el terrorista Bin Laden, sino por el mismo gobierno de Jorge Bush. ¡Cuidado con caer en el error de creer en esas perversas canalladas! Hay que dejar eso de estar culpando a terceros de lo que nuestros dirigentes han sido los únicos culpables. Con eso lo que hacemos es cubrir a los verdaderos responsables, que son y han sido nuestros propios gobernantes, en complicidad con los gobiernos haitianos y los intereses empresariales. Sabemos que esa falsedad de los supuestos planes de fusión sería una locura irrealizable por disparatada y coyunturalmente nada sustentable. Aparte de que es poco creíble que naciones desarrolladas donde realmente existen estados de derecho, se embarquen en ideas tan absurdas, que de ser ciertas, serían francamente, proyectos medievales. De manera que debemos dejar atrás esa irrealizable distracción y concentrarnos mejor en exigirles al gobierno dominicano que actúe en función de expulsar de nuestra nación a todo inmigrante ilegal y de sellar la prácticamente abierta y desprotegida frontera, de modo que no siga infiltrándose esa innecesaria inmigración, tan beneficiosa para una minoría de oportunistas que solo les interesa su bienestar, pero tan dañina para las mayorías, y naturalmente para el presente y futuro de nuestra nación. joseflandez@hotmail.com

Pena de la vida por nuestro país

Ante tantas cosas inverosímiles que a diario siguen escandalizando nuestro sufrido país, he analizado muchas epopeyas gloriosas, que aunque al principio parecían imposibles, debido al hartazgo se han hecho realidad con la decisión y el coraje del pueblo. Para muestra he aquí un botón y es que el pasado 7 de noviembre se cumplió el 206 aniversario de una célebre batalla librada entre los criollos que a partir del 27 de febrero del 1844 pasaron a llamarse dominicanos, en contra de las tropas invasoras francesas del emperador Napoleón Bonaparte. Esta sangrienta batalla se produjo un día 7 de noviembre del 1808 en el paraje de Palo Hincado, a media legua al oeste de la población del Seibo, donde los criollos dirigidos por el brigadier Juan Sánchez Ramírez a machete y tiro certero de fusil hicieron trizas los batallones franceses dirigidos por el general Jean Louis Ferrand, quien al verse derrotado tocó el tambor de retirada con un grupo de oficiales supervivientes mientras que el campo quedaron tendidos cientos cadáveres franceses. Antes de la batalla, Sánchez Ramírez arengó a las tropas nacionalistas con su famosa frase «Pena de la vida al que volviere la cara atrás, pena de la vida al tambor que tocare retirada, y pena de la vida al oficial que lo mandare aunque sea yo mismo». De esta manera el héroe de la batalla de Palo Hincado obligó a todos, inclusive a él, a pensar que era mejor morir peleando que deshonrosamente fusilado. Entonces, ya es hora que los “quisqueyanos valientes alcemos, nuestro invicto glorioso pendón” ante tantas diabluras que a diario amenazan nuestra soberanía y la democracia en la República Dominicana.

Carta pública a Joaquín Ricardo

Joaquín Ricardo, usted se ha molestado por la exposición de una galería fotográfica de las víctimas de los gobiernos de facto de su tío y mentor, don Joaquín Balaguer, exhibida por el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana en el Monumento a Los Palmeros. Usted prácticamente justifica esos crímenes de Estado en un país donde no existe la pena de muerte, al argumentar que eran delincuentes nuestros valientes y nobles familiares. Jóvenes que sin ser sometidos a la justicia, fueron cobardemente asesinados en la vía pública, a plena luz del día y en muchos casos desarmados e indefensos y frente a sus esposas e hijos. Señor Ricardo, no se me haga el inocente; usted sabe que ellos fueron asesinados por sus ideales políticos, que renunciaron a todo lo que tenían derecho, pensando primero en el bienestar colectivo de su pueblo y país; enfrentando fuerzas poderosas, nacionales e internacionales, que mancillaban el ideario libertario de los patricios y fundadores de nuestra nacionalidad. Usted sabe también, perfectamente, aunque esto no le importe ni le moleste, que delincuentes son los que se sirven del erario, los que se pegan como garrapatas a la teta del Estado, en perjuicio del desarrollo económico, la salud, la educación y la justicia social de un pueblo. Señor Ricardo, usted debería molestarse, sí, pero por la delincuencia que significa que partidos con escasa militancia se presten al juego de venderse al mejor postor en amañados procesos electorales, convirtiendo la democracia en una mascarada clientelista y ominosa. Delincuencia fue la de robarse las elecciones cada cuatro años durante 21 años durante el balaguerato, amparados en la fuerza represiva, como si Trujillo les hubiera regalado el poder y traspasado, con títulos de propiedad, el país que gobernara como su finca privada. Delincuencia fue la que enriqueció a un grupito de reformistas durante los gobiernos de Balaguer; delincuencia fue la que se entronizo en la Cancillería y en otros estamentos del Estado por más de diez años, como premio al regalo del poder. Señor Ricardo, hay cosas que usted no está en capacidad de entender ni de asimilar y yo no osaría reclamarle por eso. Cosas como que “La rebelión se justifica” y que los que se rebelan contra la opresión y la injusticia, los que se sacrifican por su patria y lo dan todo; los que no se humillan, ni se venden, ni se arrastran, ni se acobardan, son todo lo opuesto a esa irrespetuosa calificación que usted hace de nuestros familiares caídos. La memoria de los muertos se respeta, es sagrada; y mas la de los que se han ganado con su sangre ese respeto. La rebelión se justifica frente a regímenes de facto, impuestos al pueblo y sostenidos por fuerzas extranjeras, por la bayoneta militar, por elecciones fraudulentas, por intereses empresariales insaciables, por vagos mantenidos como príncipes con el erario, por adulones ruines y lambones como los que auparon y mantuvieron a Trujillo y a Joaquín Balaguer en el poder durante más de 51 años. Lo que usted debe hacer don Joaquín Ricardo—por su propia sanidad espiritual y por un sentido de justicia social–es pedirle perdón a los familiares de las víctimas de los gobiernos de su tío, y al pueblo dominicano, en su nombre, en el de su familia y en el nombre de todos los reformistas que apoyaron esos crímenes. Y también por las deportaciones, (muchas de las cuales les costaron la vida a valiosos dominicanos), por los prisioneros políticos, y por todos los latrocinios y abusos cometidos bajo los gobiernos de Joaquín Balaguer. Y yo le diría que de paso, para que el arrepentimiento fuese más efectivo y abarcador, debería usted también pedir perdón hasta por los crímenes cometidos durante los 31 años de la dictadura de Trujillo ya que su tío, JB, fue mentor, guía, secretario personal, escribidor de los discursos de chapita y era quien recibía a los familiares de las personas apresadas y asesinadas, cuando éstas iban a palacio en busca de noticias acerca de la suerte corrida por ellos. Y también debería usted pedir perdón porque JB, –no conforme con los más de 51 años en que trabajó empeñosamente en fastidiar a este pueblo–al final de sus días, tuvo el tupé de aliarse con el PLD, regalándole prácticamente el poder que usurpara durante 21 años; haciéndose corresponsable de todos los desmanes que hoy la sociedad dominicana les reclaman a Leonel Fernández y compartes. Desmanes que se traducen en muertes de niños inocentes en nuestros hospitales y de jóvenes abandonados a su suerte y a la delincuencia en nuestros barrios; así como al empobrecimiento de la gran mayoría de dominicanos de bien. Que usted nos pidiera perdón sería un acto de decencia que mandaría al pueblo el mensaje de que ni usted ni su PRSC pretenden seguir emulando esas políticas Trujillo-balagueristas. Pedir perdón al pueblo dominicano y a los familiares de las víctimas, también implicaría que ni usted ni ningún otro reformista volvería a colgarse y a apropiarse de las ubres del Estado, como si la vaca les perteneciera. Finalmente, le recuerdo don Joaquín Ricardo, que el Papa Juan Pablo II pidió perdón por los crímenes que la Iglesia católica cometiera durante la Inquisición, y también los alemanes hicieron lo propio, por los crímenes durante la Alemania nazista. Joaquín Ricardo, lamentablemente para usted y otros que piensan como usted, nuestros muertos viven en el corazón de los verdaderos dominicanos y tienen lugares de honor en la memoria histórica de este pueblo, en el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana y en ese monumento a los gloriosos Palmeros y demás héroes y mártires por la libertad de esta patria de Duarte, Luperón, Manolo, Las Mirabal y Caamaño. Déjeme decirle además, que la Historia juzgara y pondrá en su justo lugar al régimen de Joaquín Balaguer, tal y como hizo con el de Trujillo, y su nombre será borrado de calles, aeropuertos, parques y avenidas, cuando se adecente la política en este país. Y no quedara nada que nos avergüence, recordándonos sus nefastos gobiernos. La próxima vez que se vea usted tentado a catalogar de delincuentes a nuestros familiares caídos, le sugiero se pare frente a un espejo a ver si se le pasa. Y como es probable que usted no me conozca, le confirmo algo que ya debe haber pensad soy una orgullosa “delincuente”; sobreviviente de los gobiernos de su pariente, y muy dispuesta, además, a seguir “delinquiendo” cada vez que mi Patria lo requiera. elsapeanadla@hotmail.com

Claudio Caamaño Grullón

Sé que ha muchos le sorprende el ingreso de mi padre al escenario político dominicano. A mí también me sorprendió cuando me dijo que había tomado esa decisión. Al principio me opuse pero más luego entendí. Mi padre no entró al Partido Revolucionario Moderno (PRM) para apoyar un determinado candidato, ni para a sus casi 77 años buscar riquezas que no necesita a costa de su muy probada moral. Él está viendo como el sacrificio de sus compañeros y de sí mismo se pierde ante el avance de un sistema de gobierno que cada día nos aleja más de las cosas por las que nuestro pueblo tanto ha luchad la libertad, la democracia, la igualdad social, el respeto a las leyes, la felicidad. El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se ha convertido en una verdadera tiranía, que tiene dominado todos los poderes del Estado, incluyendo la justicia, desde donde garantizan su impunidad. Han hundido a nuestro país en el endeudamiento, simulando un desarrollo que solo existe en sus propios bolsillos, pero que empobrece a nuestro pueblo. Ese partido ha perfeccionado como nunca antes en nuestra historia el enriquecimiento ilícito de los funcionarios públicos. Entendí la decisión de mi padre luego que me dijera: “mi hijo, mientras el PLD esté en el poder en nuestro país no habrá democracia, tenemos que sacarlos de ahí, y el PRM es la única opción inmediata para eso; luego iniciaremos a construir un país diferente, pero eso toma tiempo y yo no tengo mucho, lo que vaya a hacer tengo que hacerlo ahora”. No había más que discutir. Así mismo me dij “uno es tan responsable de lo que hace como de lo que no hace”. Esto en el sentido de que muchos se quedan de brazos cruzados ante lo que están haciendo con nuestro país. No basta con ser honesto si a la vez permitimos que un grupo de perversos nos sometan a su voluntad. Me pidió que ingresara junto a él, le expliqué que hace más de dos años milito en otra organización política de la cual me siento muy orgulloso y con la cual estoy muy comprometido (Alianza País), pero que si no fuera así entraría junto a él. De todos modos le ofrecí todo mi apoyo y asistí a su juramentación. Estamos en la misma lucha pero en distintas trincheras. Considero que este paso que mi padre recién a dado, el cual es un paso amargo para los hombres honestos, debe ser imitado por todos aquellos que les duele ver lo que está pasando en este país. Desde la indiferencia no se logran cambios, solo se ensalza el ánimo de los malvados.

Recuerdos de Juan Bosch

“Hay que tener cuidado, hay una persona que viene al edificio a robarse la luz, debes mantenerte atento”. Esas fueron las primeras palabras que él me dirigió en primera persona. Lógicamente mi actitud fue la de duplicar mis esfuerzos en vigilancia, atención y observación. Pasadas unas horas y ya de regreso se dirigió a mí nuevamente y con una sonrisa dibujada en sus labios, me preguntó: “Has visto algo extraño; no vino el señor de la luz?”. Mi respuesta, sin dilatar, fue que no había visto ningún señor y que todo estaba en calma y controlado. Noté que los compañeros que acompañaban a Don Juan, también presentaban una sonrisa en su rostro y una vez el Presidente subió a su apartamento. Los compañeros me informaron que lo del señor y la luz, era una broma del Presidente. Y me comentaron que el Presidente solía bromear con los compañeros y con el paso del tiempo comprendí que lo hacía para humanizar el trato y evitar la mistificación. Así los compañeros perdían la tensión o el miedo que representaba estar frente a un hombre que impresionaba a conocidos y extraños. Alto, con la cabeza blanca y sus ojos claros, pero sobre todo por el prestigio y liderazgo que tenía en el partido. CARACTERISTICAS PERSONALES Lamentablemente vine a conocer tarde -quizás por mi juventud o por mi inmadurez- la magnitud del personaje y su obra. Era un ser humano cariñoso, romántico, conversador, agradable, buen padre y con un intenso amor por su familia, pero más por la patria. El Líder debía tener defectos y los tenía; no era Divino para no tenerlos, pero estos quedaban ocultos ante las bondades y virtudes que le adornaban. La naturaleza del trabajo que realizábamos, junto al Presidente, nos obligaba a mantener distancia y prudencia. No nos podíamos concentrar sólo en él, sino en el entorno. La discreción era necesaria y ante conversaciones que podíamos escuchar, situaciones que podíamos ver u oír, no teníamos derecho a opinar. Eramos ciegos, sordos y mudos. Hay acontecimientos o hechos que tanto yo como los demás compañeros que compartíamos responsabilidades, nos llevaremos a la tumba. No obstante hay algunos hechos vividos que pueden ser relatados e ilustran sobre la personalidad del presidente y líder, profesor Juan Bosch. ESCRITOR Una parte del trabajo que desarrollábamos se realizaba en el ante-despacho de la oficina de la Presidencia, ubicada en la César Nicolás Penson 60. Desde nuestra ubicación escuchábamos el sonido de la máquina de escribir, la cual hacía pausa cuando Don Juan se detenía (no de trabajar, sino de escribir), para buscar algún dato en su biblioteca. Lo que quiero significar es que aunque no estaba escribiendo, su mente seguía trabajando en el tema que escribía, así lo veíamos pasar frente a nosotros y era como si no existiera, y si lo llamaban no estaba, si algún miembro del Comité Político llamaba, nuestra respuesta era, el presidente está trabajando, usted quiere que lo interrumpa. Tanto los miembros del CP, como nosotros sabíamos que a Don Juan no le gustaba que lo interrumpieran cuando trabajaba, porque decía que la mente es como un motor que cuando se detiene se apaga y hay que volverlo a encender, y al escribir es como empezar desde el principio, porque la hilaridad de lo que se hacía se perdía. Cuando esto sucedía, Don Juan cambiaba de color y las orejas se le ponían rojas. Ya sabíamos que estaba enfadado, y nunca en esa situación de enfado, nos humilló o mal habló, siempre explicaba razonablemente por que no debían de interrumpirle. AUSTERO Juan Bosch vivió con una actuación coherente entre lo que decía y hacía. Recuerdo que durante las elecciones del 1990, los compañeros de New York hicieron una actividad financiera para recaudar fondos para comprarle un carro al líder. La actividad fue un éxito, el carro se compró y se le envió a Don Juan a la oficina de la presidencia, y fue estacionado en el patio, donde permaneció por varios días. Ante la insistencia de los compañeros, don Juan accedió a ir con nosotros al patio a ver su regalo. Tamaña sorpresa la nuestra: Don Juan inmediatamente lo vio, dij “yo, yo allí no me monto. No me puedo montar porque me he pasado toda la vida criticando los carros pescuezo largo y ahora yo no puedo tener y utilizar lo que siempre he criticado”. El vehículo hubo que venderlo y comprar otro más pequeño y económico. Juan Bosch no daba uso personal al sueldo que le correspondía como ex -Presidente de la República. Ese dinero lo cobró y lo utilizó para abrir nuevos locales del PLD a raíz de la división del 1979. Después de esa fecha siguió cobrando, pero el dinero lo distribuía con una lista, a personas necesitadas. Su estilo de vida, era coherente con lo que predicaba. Era extremadamente disciplinado y organizado en sus cosas. QUISQUILLOSO Recuerdo que durante la crisis que se generó a raíz de la renuncia que presentó Juan Bosch al partido, la Secretaria de Finanzas cerró, y en mi condición de encargado de “logística” de la oficina de la presidencia, tenía ticket suficiente para combustible, pero no disponía de efectivo para la comida del personal. La solución fue coger “fíado” en un almacén de un compañero en el mercado de Villa Consuelo. Solucionada la crisis, Juan Bosch revisaba las deudas contraídas para proceder a pagarlas. Al llegar a las facturas de “fiado” llamó al encargado de créditos, compañero “Chuchú” y le preguntó por esas facturas, a lo que este respondió: “Presidente el que sabe de eso es Acostica”. Rápidamente me llaman y al trote me coloco frente a presidente, el cual ya se encontraba con las orejas rojas, y me dij “¿y esto qué es, son 5 mil o cincuenta?; porque algunos no tienen el punto para separar los centavos y otro sí; porque no colocan los números en orden, uno debajo del otro, esto parece una escalera”. En fin, aunque las facturas estaban totalizadas, estaban mal hechas y con poca profesionalidad. Yo le dije que con la crisis no había dinero y sólo este establecimiento nos facilitó las provisiones, y aunque el compañero era muy serio tenía poca formación, lo que imposibilitó que las facturas fueran tan formales como se requería. Hubo que llevarle las facturas y yo explicarle cómo hacerlas y solo así Don Juan procedió a pagarlas. Con Juan Bosch cada día era una lección, porque tenía asumido en su estilo de vida todo lo que predicaba. Era extremadamente respetuoso de las instituciones y el orden. Nos ayudó a ser crítico y a utilizar el análisis político sin pasión. Por esas razones en ese partido de entonces, las continuas reuniones, los sistemáticos esfuerzos concentrados, las múltiples asambleas, nos llevaban, gracias a los métodos de trabajo, a una práctica que nos cambiaba, en la negación dialéctica de la sociedad de entonces. Estos hechos, nos permitieron ver el Don Juan humano, y quizás por esta razón, no lo captamos en la dimensión que requería, cosa que vino a acontecer después de sepáranos de él. JOVIAL “Usted es un hombre que se hace pesado”, me decía y al preguntar por qué, me respondía, “porque a usted le gustaba andar recostado. Oiga ese apellido, Acosta, le gusta estar a cuesta, a costa de, por eso es pesado”. Todos sonreímos. El trato que daba a los compañeros rayaba lo paternal, por la ternura con que lo daba, dándose el caso que en algunas ocasiones al preparar su desayuno, también le preparaba y le brindaba a los compañeros de su seguridad. Era solidario con los compañeros y sus familiares enfermos o fallecidos, a los cuales visitaba en casas, clínicas, hospitales, funeraria o en velatorios, como aconteció con mi padre, quien murió en un accidente laboral en la antigua CDE, y Don Juan fue a mi casa en el populoso barrio de la zona norte “Las Cañitas” a expresar su muestra de solidaridad. Otro gesto de solidaridad aconteció con el compañero Víctor Crispín a quien le dispuso un servicio de 24 horas, luego de este haber recibido herida de bala en un campo de Hato mayor, resistir hasta llegar a la capital y salvar su vida, por el buen estado físico en que se encontraba. Los compañeros, por instrucciones de Don Juan, nos turnábamos para amanecer en la casa del compañero Crispín, pendiente de él.

Extenderán 911 a SC, Santiago y P. Plata

SANTO DOMINGO, 13 de noviembre.- El Sistema Integrado de Emergencia y Seguridad 9-1-1 será extendido a finales de este mes a las provincias San Cristóbal, Santiago y Puerto Plata, informó este miércoles el jefe de la Policía, Manuel Castro Castillo.
Aseguró, asimismo, que en la actualidad se aplica un nuevo modelo de gestión policial que ha dado muy buenos resultados, y con el que ha logrado interpretar la politica de seguridad del presidente Danilo Medina.
Explicó que “la era de una policía mediocre, que no daba resultados, ya comienza a quedar atrás. Hemos empezado a ver los resultados positivos en el combate al crimen organizado y la delincuencia común, lo cual nos ha permitido la reducción de la criminalidad a niveles más bajos que en los últimos 12 años”.
«Con la aplicación del 9-1-1, la era de la policía mal valorada ha quedado atrás», expresó. 70 destacamentos Castro Castillo habló en el acto inaugural de 70 destacamentos, construidos y remozados en 25 provincias, a un costo superior a los RD$393.6 millones.
La ceremonia fue encabezada por el presidente Danilo Medina en la nueva comandancia Santo Domingo Norte.
El jefe policial sostuvo que con las funcionales y modernas dotaciones, la Uniformada redobla el paso hacia el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, enfrentando con determinación la delincuencia común y la criminalidad. 200 mil emergencias
atendidas por el 911 en menos de seis meses
A menos de seis meses de su entrada en funcionamiento, el
Sistema de Emergencias y Seguridad 911 ha atendido a unos 200 mil emergencias
con diferentes situaciones y además se registrado unas 118 mil
llamadas con emergencias reales. Así lo informó la portavoz del 911 y viceministra de la Presidencia,
Zoraima Cuello, en el programa televisivo Ojalá, que se difunde por el canal 4. El ministro de la Presidencia Gustavo Montalvo encabeza cada
martes una reunión de seguimiento, monitoreo y evaluación del funcionamiento
del 911.

Ve "desafortunado" fallo TC sobre CIDH

SANTO DOMINGO, 13 de noviembre.- El expresidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) Jorge Subero Isa calificó de «desafortunada, extemporánea y carente de fundamentación juridical» la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que declara inconstitucional la integración de la República Dominicana a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CorteIDH).
Adviirtió, asimismo, que el dictamen es una “retaliación desproporcionada en contra de la decisión de la CorteIDH”, de ordenar a la República Dominicana que cambie su legislación para reconocer derechos de los inmigrantes haitianos.
Subero Isa indicó al periódico Hoy que la sentencia del TC ha ocasionado a la República Dominicana «un problema de políticas de Estado” cuya solución está en manos del presidente Danilo Medina. Destacó que el mandatario debe ahora someter la adhesión del Instrumento de Aceptación de Competencias de la CorteIDH al Congreso Nacional, para que lo ratifique, o denunciar el tratado internacional, conforme al procedimiento, renunciando a ser miembro de la Corte, lo que a su juicio “traería serias consecuencias para el país.
jt/am-sp

MEXICO: Maestros queman Parlamento

CHILPANCINGO, México.- Un grupo de maestros radicales prendieron fuego ayer, miércoles, al Parlamento del estado mexicano de Guerrero (sur) y otro edificio gubernamental, recrudeciendo sus protestas contra el gobierno por la desaparición y posible masacre de 43 estudiantes.
Los docentes, que el martes habían incendiado la sede del oficialista PRI en Chilpancingo, capital de Guerrero, atacaron primero la sede de la Contraloría de la Secretaría de Educación en ese estado.
Un grupo de unos 150 miembros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), la mayoría encapuchados, destrozaron las instalaciones de la Contraloría y les prendieron fuego, sin que se hayan reportado heridos, constató un fotógrafo de la AFP.
El cuerpo de Bomberos llegó al lugar para tratar de sofocar el fuego mientras los manifestantes se dirigían hacia el Parlamento estatal reforzados por otros centenares de maestros y estudiantes.
Los manifestantes asaltaron esta sede legislativa, donde no se encontraban los diputados, e incendiaron el salón de sesiones, la biblioteca y varias salas.
En el exterior los manifestantes también calcinaron cinco vehículos.
Los docentes de la CETEG, una corriente radical del sindicato nacional, ya habían llevado a cabo meses de fuertes protestas el año pasado para oponerse a una reforma educativa, en las que también incendiaron sedes de partidos e instituciones oficiales, incluida esta misma Contraloría.
Un vocero de los padres de los jóvenes desaparecidos los desligó de este tipo de acciones y denunció que en las manifestaciones hay “infiltrados”.
Un día antes los maestros y estudiantes habían bloqueado durante varias horas los accesos al aeropuerto internacional de la turística Acapulco (Guerrero), causando la cancelación de tres vuelos.
jt/am

HATO MAYOR: Oisoe entrega hospital reparado y remodelado

HATO MAYOR, República Dominicana, 13 de noviembre.- La Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (Oisoe) entregó este miércoles reparado y remodelado el hospital Leopoldo Martínez, de aquí.
Entre las áreas reparadas figuran la emergencia, salas de cuidados intensivos, cirugía, consultorios, atención al usuario y oficinas administrativas, para lo cual fueron invertidos RD$ 37.7 millones, según Miguel Pimentel Kareh, director de Oisoe.
Los trabajos estuvieron a cargo de la arquitecta Mercedes Núñez Ramírez.
También fueron reparados y entregados por la empresa Dipremedia los equipos médicos, de rayos x, áreas quirúrgicas y sala de partos.
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