SANTO DOMINGO.- El ex cónsul de Haití en la República Dominicana, Edwin Paraison, manifestó este viernes que el tráfico de armas desde la costa de los Estados Unidos hacia Haití, es un negocio que un sector de la comunidad internacional permite a las gangas que operan en esa nación.
«Un sector de la comunidad internacional ha estado de manera incomprensible tolerando que las armas y municiones que Haití no fábrica puedan llegar a territorio nacional, a través de los puertos de los Estados Unidos», dijo.
Añade que parte de esa comunidad internacional ha errado con la creación de una confederación de gangas, llamada G-9, pensando que esto permitirá a las autoridades tener mayor control sobre esas bandas armadas.
Entrevistado en el programa «Más Cerca» que se transmite por La Rocka 91.7 fm bajo la conducción de Anibelca Rosario, Hansel García, Marisol Mendoza y Vicente Bengoa, dijo que la confederación de gangas está a cargo de uno de los líderes de bandas armas y es el pueblo haitiano quién está pagando con las consecuencias.
Paraison dijo que desde el punto de vista poblacional, Haití está superando el nivel de secuestros de otros países que han tenido altas tasas de criminalidad por bandas.
«Es uno de los países donde más secuestros se han registrado. Es decir que Haití está básicamente superando a países como México, El Salvador, Honduras y esto es sumamente preocupante», sostuvo.
Señaló que los secuestros en Haití tienen un patrón y que rara vez ocurre un desenlace violento, al tiempo de admitir que hay zonas bajo control absoluto de los delincuentes.
Santo Domingo, 13 may.- Una de las dos empresas que ofrecen servicios de transporte de pasajeros entre República Dominicana y Haití decidió paralizar sus operaciones debido a la inseguridad en este último país, donde el domingo pasado fue secuestrado un autobús en Puerto Príncipe que partió de Santo Domingo.
«Caribe Tours tiene paralizados los viajes por el momento a Haití (…) sostuvimos una reunión con el DNI (Departamento Nacional de Investigaciones) y ellos están haciendo los aprestos de lugar para conseguir seguridad de la Policía haitiana», dijo este viernes a Efe el vicepresidente ejecutivo de esa compañía, Paúl Guerrero.
Aseguró que se realizan conversaciones entre las cancillerías de los dos países, de las que también participan la embajada dominicana en Haití y la legación haitiana en Santo Domingo.
«Tendremos una reunión (con autoridades dominicanas) la próxima semana para determinar qué se va a hacer», agregó el ejecutivo, quien recordó que ayer la Policía de Haití «frustró» el secuestro de un autobús de una compañía de ese país.
La empresa Caribe Tours realizaba cuatro viajes diarios desde Santo Domingo a Puerto Príncipe y uno desde la capital dominicana a Cabo Haitiano (norte, la segunda ciudad de Haití).
El domingo pasado, un autobús de la firma Metro, la otra empresa que viaja desde República Dominicana a Haití, fue secuestrado en la comuna de Croix-des-Bouquets, en la periferia de Puerto Príncipe.
En el vehículo viajaban ocho ciudadanos turcos, ocho haitianos y el chofer dominicano. La Policía Nacional de Haití aseguró que el grupo fue secuestrado por la banda armada 400 Mawozo, una de las más poderosas de las tantas que hay en ese país.
En esa misma zona fue secuestrado el 28 de abril pasado el diplomático dominicano Carlos Guillén Tatis, quien permaneció cuatro días en cautiverio antes de ser puesto en libertad.
República Dominicana dio a conocer ayer que no negocia con «terroristas» y que de «ninguna manera» pagará por el rescate de alguno de sus ciudadanos secuestrados en Haití.
Así lo expresó en una rueda de prensa el viceministro de Asuntos Consulares y Migratorios, Jetzel Román, quien adelantó que se ha «avanzado» en torno a la situación del chofer dominicano, pero que no se pueden ofrecer todas las informaciones disponibles para proteger la integridad de los secuestrados. EFE
MADRID, España.- Culminó con éxito la visita del ministro de Educación, Roberto Fulcar, encabezando una delegación que se reunió con organismos estatales, organizaciones de integración internacional, universidades y académicos.
Participó, además, en el Trigésimo Primer Congreso Internacional de Educación y Piscología y primer Congreso internacional ECALFOR de Calidad e Innovación en Educación Superior, donde disertó sobre desafíos de la formación docente en tiempos de la COVID-19. Principales aproximaciones al papel cambiante de los Sistemas educativos».
En ejercicio también de la presidencia pro témpore de la Organización Estados Iberoamericanos para la Educación la Ciencia y la Cultura (OEI), y el Convenio Andrés Bello (CAB), el Ministro fue distinguido con la Medalla de Oro al Mérito Académico por la política de formación docente ejecutada en el año escolar 2020-2021, en condiciones extraordinarias.
Dicha distinción fue recibida de manos del presidente de la Asociación Nacional de Sicología Evolutiva y Educativa de la Infancia, Adolescencia, Mayores y Discapacidad, Florencio Vicente Castro, quien destacó el carácter novedoso, creativo y audaz de la propuesta dominicana Aprendemos en Casa Preservando la Salud.
DONACION DE LIBROS
En reunión con representantes del Ministerio de Cultura de España se acordó que éste donaría al MINERD 30 mil libros de diferentes áreas del saber en favor de los centros educativos y las comunidades, que estarán llegando próximamente al país.
Serán distribuidos con sentido de equidad territorial, privilegiando aquellas localidades que menor acceso tienen a bibliotecas públicas, en el marco de la política de impulso a la lectura que lleva a cabo el Ministerio, mediante el programa Dominicana Lee y el proyecto Puentes Culturales.
SANTO DOMINGO, República Dominicana. – La Asociación Popular de Ahorros y Préstamos (APAP) premió a seis socios ahorrantes en el primer sorteo de su promoción 60 apartamentos con una inversión de RD$139 millones, en el marco de su 60 aniversario.
“Celebramos los 60 años de APAP reafirmando la vocación con la que nacimos de facilitar una vivienda digna a nuestra gente, abriendo la posibilidad de que 60 de nuestros clientes y socios ahorrantes puedan cumplir el sueño de tener su techo propio”, expresó Horacio Carrión, vicepresidente ejecutivo Negocio Personas de APAP, quien exhortó a los clientes de la entidad a unirse a esta celebración.
Los ahorrantes ganadores del primer sorteo fueron los señores Jonathan Mora Díaz, sucursal de San Cristóbal; Johanna Zorrilla Gerbacio, sucursal de La Romana; Susy Batista de Marte, sucursal Ozama; Francis Díaz Mendoza, de la sucursal Plaza Luperón; Elena Ozorio Bonilla, de la sucursal Duarte 1 y Roselia Castellano Castro, sucursal La Fuente, de Santiago.
Carrión explicó que “la promoción de los 60 apartamentos para 60 de nuestros ahorrantes forma parte de los RD$277 millones de retribución social que APAP ha destinado para celebrar estas seis décadas junto a sus socios ahorrantes, clientes y toda la comunidad”.
La promoción, iniciada el pasado primero de abril, estará vigente hasta el 30 de septiembre y continuará con el tradicional Cero de Oro desde octubre de este año y hasta enero 31 de 2023.
Los sorteos se estarán realizando de forma mensual en la oficina principal y se comunicarán a través de las redes sociales de la entidad financiera.
SANTO DOMINGO.- La Superintendente de Seguros, Josefa Castillo Rodríguez, entregó formalmente el anteproyecto para reformar, actualizar y modernizar la Ley 146-02 sobre Seguros y Fianzas.
Al entregar la pieza al subconsultor jurídico de la Presidencia, la funcionaria observó que el Presidente Luis Abinader emitió hace varios meses el Decreto 226-02 creando la Comisión Consultiva integrada por representantes de la Superintendencia de Seguros y de otras instituciones, con el propósito de afinar bien el anteproyecto.
Explicó que desde el 6 de agosto del año 2021 había solicitado, mediante comunicación al Jefe del Estado, autorización para trabajar en la adecuación de la normativa y adecuarla a los nuevos tiempos.
La funcionaria entregó el proyecto al subconsultor Jurídico del Poder Ejecutivo, Pedro Montilla, en representación del Consultor Jurídico, Antoliano Peralta.
Castillo Rodríguez destacó que con la reforma a la Ley 146-02 se busca transparentar, eficientizar y fortalecer el mercado asegurador dominicano, dado que la Ley 146-02 sobre seguros y fianzas data del año 2002 y está obsoleta y desactualizada y debe incluirse el Régimen de Aplicación y Consecuencias que no se incluyó originalmente.
La Superintendente de Seguros explicó que el anteproyecto viene de una Mesa de Diálogo que creó desde que asumió la posición. Apuntó que buscó el consenso con el sector asegurador, logrando también incluir la aplicación de la Ley 155-17 Sobre Prevención de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo y los cambios planteados desde la modificación de la Constitución del 2010, que protege los derechos del consumidor.
El sub consultor jurídico de la presidencia agradeció el esfuerzo de la Superintendencia de Seguros para la elaboración del anteproyecto y felicitó al presidente Abinader por la iniciativa de crear la Comisión de Consulta.
Consideró que toda ley debe reflejar los cambios que se experimentan en una sociedad moderna, para lograr una normativa protectora, estable y justa.
Pudiera ser una simple coincidencia pero, con la llegada de la epidemia a la ciudad más cosmopolita del mundo, muchos asuntos propios del quehacer diario de Nueva York se han alterado profundamente; algunos en sentido muy positivo y otros de forma más que lamentable; desastrosa, diría yo sin vacilar.
Para muestra, tenemos varios botones, por ejemplo: los pacientes con enfermedades pulmonares fueron afectados de forma inclemente; los envejecientes sufrieron grandes pérdidas y los comerciantes en general, se fueron a la quiebra, con algunas notables excepciones. Hubo sectores de la población y aspectos del diario vivir, como lo es el entretenimiento, que sencillamente, colapsaron.
Sin embargo, debemos reconocer que los estados y gobiernos locales, respondieron diligentemente a los retos y demandas que vinieron con la pandemia. Y no fue solo en USA, que tiene -según el Banco Mundial- un ingreso per cápita sobre los $50,000 sino, países como la República Dominicana, pobres y en vías de desarrollo, que acudieron exitosamente en auxilio de sus ciudadanos. Y los resultados fueros superiores, en calidad y tiempo de respuesta, a los alcanzados por países mucho más ricos que nosotros.
Otros sectores de la vida neoyorquina -y muy a pesar de las pérdidas humanas- fueron muy bien favorecidos por la crisis. Los supermercados y farmacias, para solo citar dos, “guisaron”, con esta calamidad; y miles de trabajadores multiplicaron sus beneficios con la llegada del “trabajo a distancia”. Los pequeños comerciantes y los taxistas pudieron rebasar la crisis y hasta salir con algún capital de beneficio, gracias a las “ayudas y los préstamos” recibidos del gobierno. En general, la población sintió “la mano amiga del gobierno” en medio de la calamidad impuesta por el destino.
Pero, como sugiere el título de este trabajo, hay una relación entre el estamento político dominicano en la Gran Manzana y el odioso evento -aún no rebasado- del Covid; y yo quisiera presentarla a su consideración.
En las pasadas elecciones generales, cuatro nuevas caras de jóvenes nuestros aparecieron en el Consejo Municipal: Shaun Abreu y Carmen De La Rosa por los Distritos (7) y (10) de Manhattan; junto a Pierina Sánchez y Oswald Féliz en los Distritos (14) y (15) de El Bronx.
En la Asamblea del Estado, hay dos nuevas figuras criollas que, fruto de la movilidad política que exhibe nuestra comunidad en esta era post Covid, han asomado con gran ímpetus y expectativas, debido principalmente al extenso historial de lucha ciudadana y a la capacidad de servicio de ellos. Me refiero a Yudelka Tapia, que ocupará la silla correspondiente al Distrito 86 y a Manny De Los Santos en el Distrito 72.
Mientras tanto, en Manhattan, hay una muy prometedora apuesta al Senado del Estado en la persona de Ángel Vásquez, un muchacho que vino para quedarse y abriéndose camino, con el respaldo tesonero de unos padres ejemplares, logró dos importantes títulos: una Licenciatura en Relaciones Industriales y Laborales, en Cornell University y una Maestría en Administración Pública, de Columbia University, ambas denominadas universidades “ivy league”. Las disciplinas adquiridas, cambiaron definitivamente su propósito de vida, forjando un luchador social de altos kilates y profunda sensibilidad social.
Con a penas 32 años de edad, el hijo de don Ángel y doña Arelis Vásquez, poseedor de una insaciable sed de justicia social, se apresta a relevar del Senado Estatal a un trabajador de gran valía, el indómito Robert Jackson, que sin dudas, ya está listo para su merecido retiro. Pero, sin penas ni lamentos, porque sabe que “en buenas manos quedará el pandero”.
El distrito nunca estará mejor representado, pues Ángel es un legislador natural, con vasta experiencia en implementación de políticas educativas, laborales y de contenido motivacional para jóvenes provenientes de las minorías étnicas y sociales.
De vuelta en El Bronx, notamos que se presenta otra situación realmente especial, por lo que implica para el escenario político tradicional: por primera vez en cuarenta años, el legendario asambleísta del Distrito 78, don José Rivera, a sus 86 años de edad está siendo retado por un verdadero luchador comunitario, con la más amplia capacidad de servicio y preparación técnica: George Álvarez, un aquilatado gerente cuya pasión es mejorar el estilo de vida de los ciudadanos residentes en el distrito que representa.
Con una sólida formación profesional en Europa y América, George es un empresario exitoso, agresivo desarrollador de empleos y mucho mejor entrenador de jóvenes para alcanzar el éxito en esta competitiva sociedad actual. Para los newyorkers que conocen su trabajo, él es lo mejor que le puede suceder al Distrito 78 de la Asamblea Estatal.
Si la “lógica y el sentido común” fueran armas de uso diario en la lucha política, ciertas confrontaciones fueran innecesarias, porque se impondría el reemplazo programado, la sucesión armoniosa y siempre pactada, en beneficio de los ciudadanos de Nueva York.
¡Cuánto me gustaría ver a don José, impoluto como siempre, pasándole el mando a George, su oponente más calificado; como un padre a su propio hijo!
Pero sé muy bien, lo sé, que es mucho pedir a mis años. A menos que reaparezcan y se impongan la tan preciada “lógica” y el siempre bienvenido “sentido común”.
Ahora, faltaría a la verdad si no consignara en esta narrativa, que todo este auge de la comunidad dominicana en Nueva York, ha sido posible gracias a la firme decisión y la determinación política del líder más carismático en la historia política nuestra en USA, el congresista Adriano Espaillat; cuyas directrices han dado el más grande “empujón” a la juventud que se abre camino en la política local.
Leí hace unos días la información de que unos esposos de Nueva Jersey estaban demandando a la cadena de donas Dunkin´Donuts porque el esposo se quemó con el café caliente que le sirvieron cuando este se derramó, sufriendo quemaduras de segundo y tercer grado y tuvieron que pagar varias facturas médicas.
La esposa demandó a dicha cadena por la pérdida de la ayuda, comodidad, compañerismo conyugal y consorcio de su esposo. (Diario Libre, martes 19 de abril de 2022, página 19: Demandan a Dunkin Donuts)
Que una persona demande al establecimiento comercial donde compró un café caliente y que al derramarse causara quemaduras al comprador, no es nada nuevo, pues ya antes yo mismo había relatado al señalar algunos casos de los Stella Award, como Stella Liebeck, la cual, en 1992, teniendo 79 años de edad, sufrió un accidente en un McDonald’s al caérsele encima un café que había pedido, lo que le produjo en su cuerpo quemaduras diversas, siendo indemnizada con 2.9 millones de dólares.
Desde entonces en las tazas de café se advierte que el contenido está muy caliente y de su peligro. A este caso me referí en mi Tratado de responsabilidad civil. (Tratado práctico de responsabilidad civil dominicana, p. 48, ed. 2018, donde copié las palabras pronunciadas en ocasión de la puesta en circulación de la sexta edición de dicha obra).
En el artículo «Una aproximación a la licuefacción de la responsabilidad civil» quiero referirme no a la demanda del marido por los daños directos sufridos a consecuencia del café caliente, sino al aspecto de la demanda planteado por la esposa de quien sufriera las quemaduras a consecuencia del café caliente, en cuanto a que persigue la reparación de daños y perjuicios por la pérdida de la ayuda, comodidad, compañerismo conyugal y consorcio de su esposo.
Como se observa, la demanda se refiere fundamentalmente a lo que en nuestro país podríamos calificar como daños morales por rebote o por repercusión. Sobre los precedentes en casos similares en Estados Unidos de América, no parece haber duda de que se llegará a un acuerdo en cuanto a la demanda o esta será acogida por algún tribunal.
La pregunta que surge es si de haber ocurrido el caso en la República Dominicana los tribunales acogerían la demanda de la esposa sobre la base de lo por ella argumentado. Analicemos el caso aquí.
La propuesta de modificación del artículo 61 de la Ley Núm. 33-18, de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, presentada por la Junta Central Electoral en la Mesa del Diálogo Presidencialpara la Reforma Electoral, que coordina elCentro Económico y Social (CES),y, recientemente, depositada en el Senado de la República, es, sin lugar a duda, una de las más polémicas de las sugeridas por el órgano electoral.
El referido artículo 6 regula la distribución del financiamiento que reciben los partidos de manos del Estado, un tema de extremo interés para los partidos, que, como es de esperarse, provocará un profundo rechazo de parte de algunos partidos políticos, principalmente, la Fuerza del Pueblo (FP) y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que son los dos principales beneficiarios del actual modelo de distribución del financiamiento público.
Igual que en la mayoría de los países latinoamericanos, en la República Dominicana funciona un sistema mixto de financiamiento, en el que se combinan el subsidio público y la contribución privada. Este sistema permite que los partidos puedan completar con la contribución privada los gastos de las campañas electorales, las cuales, debido a su elevado costo, no se cubren totalmente con el financiamiento del Estado.
No obstante, en la motivación de su propuesta, el principal órgano electoral recuerda, con certeza, que “la distribución del financiamiento público, conforme a la doctrina especializada, puede ser clasificada en sentido general en cuatro: i) de manera proporcional conforme la fuerza electoral; ii) de forma proporcional conforme la representación parlamentaria; iii) de forma mixta, tomando en cuenta la fuerza electoral y una distribución equitativa entre todas las organizaciones; y iv) otra forma mixta, combinando la distribución proporcional por fuerza electoral y otra por representación parlamentaria”.
Para la JCE, el criterio empleado en la distribución del financiamiento público es notoriamente inequitativo, tomando en consideración que: 1) Un ochenta por ciento se divide en partes iguales entre los partidos que hayan obtenido más del 5 por ciento de los votos válidos emitidos en las últimas elecciones; 2) Un doce por ciento entre todos los que hayan alcanzado más del uno por ciento y menos del cinco por ciento; y 3) Un ocho por ciento entre los partidos que hayan alcanzado entre cero punto cero uno por ciento y uno por ciento de los votos válidos emitidos en las últimas elecciones.
Como una muestra de la inequidad de la distribución del financiamiento público, mediante el actual mecanismo, la Junta presenta en su propuesta un informe de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES), que refleja que cada voto del partido más votado tiene un valor de RD$92.40, mientras que el voto del menos votado tiene el desproporcionado valor de RD$3,963.00.
Frente a la distorsión e inequidad provocada por la distribución de los fondos del financiamiento público, la JCE propone que se haga de la manera siguiente: 1) Un treinta por ciento, distribuido en partes iguales entre todos los partidos políticos, independientemente del resultado electoral, incluyendo los partidos políticos de nuevo reconocimiento. 2) Un setenta por ciento, distribuido de manera proporcional a los votos válidos obtenidos por cada partido, agrupación y movimiento político de forma individual, en los niveles de elección presidencial, senatorial, de diputaciones y municipal.
Ya la Junta hizo la propuesta, ahora le toca opinar a los partidos, de manera principal al PRM y al PLD, por un lado, y a la FP y al PRD por el otro.
Desgraciadamente la tragedia de nuevo se hizo presente en “Los Tres Ojos”, municipio Santo Domingo Este, con la muerte de dos niñas, ocasionada por la explosión de un tanque de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en el interior del minibús en que se transportaban.
La mayoría de los vehículos del transporte público que utilizan el GLP como combustible, no cuentan con un sistema apropiado, aprobado por los organismos de seguridad, sino, uno rústico y rudimentario, lo que constituye una bomba de tiempo, pues pone en peligro al conductor, a los pasajeros y a los transeúntes.
Lo peor sucede cuando este combustible es utilizado en minibuses destinados para el transporte de niños y niñas a escuelas y colegios, con un tanque de gas moviéndose en su interior. Desgraciadamente las autoridades y los organismos de seguridad, responsables de evitar que estos hechos continúen produciéndose, se hacen de la vista gorda y no toman las medidas preventivas correspondientes.
Para que tengamos una idea del mal manejo que se le viene dando al uso del GLP como combustible en el transporte público y escolar, así como el alto riesgo a que estamos siendo sometidos, algunos conductores utilizan el mismo cilindro de gas de la estufa de sus casas para colocarlo en sus vehículos.
Imaginémonos, Dios no lo quiera, que en un entaponamiento en uno de los túneles o elevados, se produzca la explosión de uno de los tantos vehículos destartalados que circulan por nuestras calles, por causa de un tanque de gas instalado de forma irregular, serian muchas las pérdidas humanas que se producirían.
Hace unos meses, en un taller de reparación de aire acondicionado en La Vega, se incendiaron cinco vehículos, debido a la explosión de un tanque de gas propano utilizado en uno de ellos. Por suerte esa vez no se produjeron pérdidas humanas.
Es muy importante que, en estos momentos, en que se discute una alianza pública-privada para la revisión e inspección (revista) de todos los vehículos que circulan a nivel nacional por nuestras calles, avenidas y autopistas, se recomiende la prohibición de la instalación de este sistema irregular de combustible, por el grave peligro que este representa para nuestra población, pues cada vez que se producen accidentes, estos vehículos se incendian.
No es lo mismo un sistema de gas natural original, instalado en un vehículo, que uno que se instala de forma rudimentaria e ilegal. Esperamos que el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), que es el órgano nacional rector del sistema de movilidad, transporte terrestre, tránsito y seguridad vial de la República Dominicana, los cuerpos de bomberos y demás organismos de seguridad y rescate, asesoren al Poder Ejecutivo en esta importante materia.
El Estado dominicano debe establecer políticas públicas para favorecer a los propietarios de los vehículos que, al momento de su inspección, no califican para continuar operando y serian sacados de circulación. Ojalá que así sea.
Conceptuado José Ramón López (1866-1922) como exponente del “gran pesimismo dominicano” a raíz de su ensayo La Alimentación y las Razas (1896), posteriores estudios integrales de su obra multifacética lo han revelado agudo observador de su época, dotado de mayor rigor conceptual, con perfil reformador democrático y progresista.
A textos de J. Balaguer, F. Henríquez Gratereaux, F. A. Avelino, R. Brea, M. Baud, H. Hoetink, se agregan las compilaciones esclarecedoras de A. Blanco Díaz, y los ensayos de R. Cassá, R. González, A. Peña, F. Ferrán, M.A. Fornerín, y E. Canela.
EL AUTOR es sociólogo. Reside en Santo Domingo.
En La Paz en la República Dominicana, subtitulada Contribuciones al estudio de la Sociología Nacional (1915), López pasa revista a males crónicos de nuestra sociedad, castigada por las revoluciones de Concho Primo atizadas por riñas de caudillos. Afirmando que “a los hombres no nos basta la independencia del Estado. Queremos también la libertad individual dentro del Estado”. Critica la prédica de la paz a quien está abajo sufriendo el látigo de los de arriba, fruto de una organización social tocada por “el feudalismo que trajeron los Conquistadores”.
“Aquí predominan las larguísimas familias cuyos troncos son Miseria, Ignorancia y Soberbia”. Abogaba por los derechos de ciudadanía, dando el ejemplo desde arriba.
Tras sumariar nuestros componentes étnicos constitutivos, JRL postulaba que al momento de independizarnos imperaba una “unión gregaria”, sin suficiente solidaridad social. Uniéndonos la defensa contra la tiranía y la rebelión ante la agresión externa. Valorando la disipación de prejuicios raciales entre blancos y negros dada la pobreza e ignorancia compartida.
Diagnosticaba. Educación sólo en las ciudades y el campo sin escuelas, además dispersas, que enseñan mal a leer, escribir y contar. Falta enseñar agricultura y pecuaria.
Resaltaba la figura predatoria del alcalde pedáneo que trata a la población como rebaño. Escoge lugareños para trabajar en su finca sin paga, con comida de batata y plátanos. Abusa de las vírgenes, incauta animales, pone multas, recluta para milicia. Controla y coacciona el voto.
En la ciudad, para la autoridad hay 2 clases de derechos: el de los particulares y por encima de éste el del que manda. “La libertad individual, si garantizada en la Constitución y en las leyes, aún no ha penetrado en las reconditeces del cerebro de los mandones”.
La prensa independiente es amenazada y amordazada, proliferan escritores mercenarios y el pueblo lee al revés cuando olfatea el tufillo de la mentira pagada desde arriba. La falta de respeto a los derechos y a la vida del hombre se revela en los actos del Ejecutivo. Cultura política autoritaria y abusiva. Las frecuentes revoluciones son atribuidas, por mala fe e ignorancia, a defectos orgánicos de raza que afectan la psicología dominicana.
Para JRL conformamos una simple agrupación, más bien una “disgregación individualista”. Un siglo XIX personalista dominado por los caudillos Santana y Báez. Fecundo en héroes y mártires. Impensables partidos de principios. Caudillos formados ejecutando actos de valor y de crueldad, carecían de educación para gobernar. Que es garantizar derechos colectivos.
El nivel medio del dominicano es inteligente. El caudillo idolatrado es abandonado al ser detectado ídolo de barro. De ahí la fluidez de lealtades y la pérdida de fronteras inter partidarias.
Siendo país con predominio rural el Ejecutivo desatiende la agricultura. Aplica excesivos aranceles a las exportaciones nacionales: azúcar y melaza, tabaco, cacao, café, maderas. Provoca desventaja competitiva a nuestros productos en los mercados exteriores. Los proyectos de ley para liberar derechos de exportación no prosperan en el Congreso por oposición del Ejecutivo. El Arancel castiga a los más pobres, los agricultores que pierden beneficios y mercados. Propone política tributaria que grave la renta y las actividades.
El Ejecutivo incurre en gasto desordenado, saltándose el Presupuesto. Despilfarra los fondos públicos y les da uso discrecional (gastos electorales, compra de conciencias, gastos de guerras causadas por incompetencia, corrupción, despotismo).
Plantea que la escuela y el roce con el elemento extranjero han iluminado algunas conciencias. El país no quiere tolerar el abuso de la dictadura, más o menos velada, de que ha sido víctima en más de cuatro siglos.
Existiría un falso concepto del principio de respeto a la autoridad, de corte feudal, que lo ha convertido en respeto al individuo funcionario, casi siempre divorciado de la ley. Ámbito de la arbitrariedad y la sumisión. Se genera así hostilidad permanente entre la autoridad y el pueblo: la primera no representa la regla, la ley que se ha votado, incurriendo en tropelías. Lo que se ilustra con expresiones como: “Quien manda, manda; y cartucho al cañón”.
Los intereses del gobierno se sitúan por encima de la ley y la Constitución, aunque el pueblo sea el dueño del Estado. Sin orden de juez competente meten preso al ciudadano en la cárcel. Sin sentencia judicial, lo envían al exilio. Sin mediar condena, atentan contra su vida. Sin formalidad legal destruyen sus intereses y atropellan su honra. Configurándose un Estado abusivo cuyos mandantes operan como mandones al actuar por encima de la ley y la Constitución.
Pondera JRL la propuesta de elegir mediante voto directo a los gobernadores provinciales, como una vía para apuntalar reformas sociales y políticas. La califica insuficiente, al atacar efectos no causas concurrentes.
Entiende que los hombres que se adueñan del poder constituyen un trust que reparte desde arriba dádivas y violencias, injusticias y favoritismos, con los cuales aterra a unos y corrompe a otros, organizando una legión de sujetos alquilados. Para López, en ese estado de cosas no hay más sociedad que la encarnada por el Poder Ejecutivo.
Opone a los enfoques individualistas, “ideas socialistas” para reducir al mínimo el trust de los expoliadores y potenciar el trust del pueblo, en beneficio de los intereses colectivos. A su ver, sufrimos un caso patológico de anafilaxia social que demanda la profilaxis indicada, consistente en la cooperación social y el ejercicio del voto popular consciente.
“La reforma tiene que ser principalmente en las costumbres, en la moralidad individual de los dominicanos”, para edificar un nuevo Estado. La mentira nada construye. Ataca López la demagogia que busca ventajas políticas electorales, cuando la oposición critica decisiones que en su momento fueron aceptadas como válidas. Sugiere legislación que castigue la mentira de la prensa manipuladora.
Sería el caso de la Convención Domínico Americana de 1907 mediante la cual se consolidó el servicio de la deuda externa concediendo a EE. UU. el manejo de las Aduanas, entre otras potestades. Materia polémica, pese a su ratificación por el Congreso.
Habla de embustes ideológicos, que recuerda un episodio de Cuentos Puertoplateños, en el cual un funcionario de visita en su pueblo es increpado por la familia porque todavía no se había enriquecido. Alude al “Aprovéchate hijo” y a su reverso sumiso “Se prudente, sólo los locos embisten a los poderosos”.
Nuestro ensayista propone atacar las causas que originan nuestros males. Inicia con la ignorancia, causa patógena. Para lo cual el Estado debe costear la instrucción pública obligatoria. Sigue con la injusticia, concausa de perturbación social. Propicia la asociatividad mediante la cooperación como principio rector, que debe empezar por la raíz económica, que en el país sería la producción agrícola. Como política pública, el fomento de cooperativas de consumo/crédito/producción agrícola. Y un Banco de Crédito y Producción Agrícola. Con acierto, apela a la tradición campesina de realizar juntas o convites para acometer tareas comunitarias o brindar apoyo solidario a un miembro de la comunidad que lo requiera.
López entiende que “es una leyenda calumniosa la de que el campesino dominicano es un hombre haragán”. Lejos de serlo, realiza esfuerzo muscular “verdaderamente admirable, y en las fincas de caña de Macorís ha podido ser comprobado y puesto fuera de discusión que el labriego dominicano realiza en cada tarea el doble del trabajo que los labriegos extranjeros allí empleados. Y esto es tanto más admirable cuanto que el campesino dominicano en la generalidad de los casos, está pésimamente alimentado”.
Qué genera entonces el atraso rural: “la suicida organización social que padecemos”.
“La agricultura que conoce ese campesino es rudimentaria, primitiva hasta más no poder. Desconoce por completo las máquinas agrícolas, ignora la eficacia del abono; no dispone de más instrumentos que el machete, el hacha y la azada; jamás ha arado el terreno al cual confía la simiente. Para riegos, las nubes, salvo raras excepciones en Baní y en la frontera”. Considera que procede, “para provecho de todos los habitantes, poner al campesino en condiciones de capital y de conocimientos, que lo habiliten para producir bien, y en el colmo de la capacidad de las tierras que posee”. Elevar su productividad con capital y tecnología.
Propugnaba por Escuelas Agrícolas y Campos Experimentales, pero creía que su impacto transformador sería muy lento. Aconsejaba poner al alcance de nuestros labradores, “la competencia técnica y el capital pecuniario”, habilitándolos como sujetos de financiamiento con garantía hipotecaria de sus propios terrenos, beneficiarios de “un Banco de crédito y producción agrícola”. Quedarían excluidos de esta iniciativa los jugadores, ladrones, borrachos y asesinos.
Los Bancos Agrícolas Cooperativos realizarían avances sobre cosechas “próximas a la maduración con garantía del fruto” (como hoy la pignoración del arroz). Asistirían a los productores, vía una Oficina de Comisiones de Exportación, para colocar sus productos en los mercados externos, “cobrando lo menos por el servicio” y ejerciendo control de calidad previo.
En su Diario de 1921, López reflexiona: “No es la Constitución la que hace un país, sino el país quien hace la Constitución”, contrastando a quienes preconizan la canonización pétrea de su Carta Magna.