Nicolás Guillén y nuestra poesía negra

CIUDAD DE PANAMA.- Nicolás Guillén (1902-1989) poeta nacional de Cuba, escribió sus primeros versos a los 18 años en la revista Camagüey Gráfico, bajo influencia modernista.

César Del Vasto*, colaborador de Prensa Latina

Todos somos padres e hijos de alguien. Las influencias van y vienen, se transforman y se enriquecen, pero existen, sentenció años después. En esa búsqueda de un lugar bajo el sol se dedicó al periodismo a partir de 1923, al fundar con sus amigos la revista cultural Lis.

Solo una verdadera vocación y una buena dosis de talento, puede contribuir a que un verdadero creador no se deje asfixiar por las indiferencias que erosionan sus mejores anhelos, guiaron su acción de vida.

Tenía claridad que el productor artístico con independencia de su voluntad creadora es portador de una ideología.

En esos caminos recorridos se encontraba unido a nuestro Demetrio Korsi (1899-1957) primer poeta vanguardista istmeño, también dedicado al periodismo y a la poesía, hijo de griego con panameña, inicio sus primeras letras desde muy temprano a los 15 años, publicando su primer poemario Los poemas extraños (1920) a los 21 años, influido de las voces agoreras del modernismo, evolucionando rápidamente a la vanguardia.

Guardando las proporciones, ambos eran revolucionarios en su contexto, Korsi se unirá a las toldas nacionalistas del panameñismo, mientras Guillén a las del Partido Comunista Cubano, el primero inició temprano en los versos, el segundo escribió su primer poemario Cerebro y Corazón, en 1931, pero no le publicó.

Uno era de padres mulatos, el otro de madre mulata, ambos eran mestizos, caribeños, se dedicaron a vivir, amaban Francia, Europa, el mundo.

Autodidactas, se cultivaron al calor de la necesidad de emborracharse de cultura, teatro, cine, novela, cuento, pintura, danza, escultura, y poesía, todo lo sensible para convertirse en verdaderos seres de este planeta, en noches bohemias.

Además combinan bien sus antiimperialismos contra el «amo del norte» la primera gran obra del isleño es Motivos de son (1930), la de nuestro istmeño, Cumbia (1935) donde se encuentra Incidente de Cumbia, pieza poética, social y antiimperialista despertadora en el cubano del deseo de conocer a su autor.

Refiere Víctor Franceschi, hubo una primera entrevista entre Guillén y Korsi, cuando  estos fueron presentados una vez, en ocasión de una visita que hiciera el cubano a Panamá, Korsi le pregunto:

¿Cómo se las ingenia usted para hacer versos tan buenos?
-Eso mismo le pregunto yo a usted, contestó.

Para ese entonces el autor de Motivos de son, ya conocía a Rogelio Sinán (1902-1994), quien contemporáneamente había publicado su poemario vanguardista Onda (1929), casi pisándole los talones, aparte de ser de la misma edad.

Roque Javier Laurenza, sentenciaba en esos años en su célebre examen de la poesía nacional, y en crítica a la obra de Korsi:

«Es preciso que el substratum espiritual sea producto de la tierra donde se escribe. Nicolás Guillén, el magnífico autor de «Sóngoro Cosongo», tiene muchos poemas donde ni siquiera nombra a su tierra afrocubana, y, sin embargo, toda ella se expresa en cada una de sus líneas…No se trata de palabra simplemente, sino de espiritualidad, de esencia.»

Pasada la guerra civil española, la cual concitó la solidaridad americana, sobrevino el holocausto de la Segunda Guerra Mundial (1941-1945) y seguido la mal llamada Guerra Fría, con su secuela de persecución anticomunista y todo lo que sonara a istmo o isla.

Era el turno de los grandes contra los chicos; Estados Unidos interviene militarmente en la península de Corea (1950-1952) aunque principalmente esa política se traduce en un golpe de estado en Cuba, donde el sargento Fulgencio Batista, siguiendo la aprobación estadounidense, ha dado ese paso en marzo de 1952, cortando de facto el proceso de elecciones, instaurando un régimen represivo y criminal a favor de las mafias ítalo-estadounidenses y a favor de las grandes corporaciones de esa nación.

Era muy precaria la situación para los poetas como el mulato Guillén.

A finales de 1952, arribó a nuestro país el poeta mulato cubano, Nicolás Guillén; se dirigía a Colombia- al año siguiente aprovechando una invitación a un congreso de escritores en Argentina, no regresaría a su país (viviendo en el exilio, entre América y Europa) ante la represión desatada, hasta triunfada la revolución cubana en 1959- y según cuenta Augusto Fábrega fue homenajeado en el Jardín Balboa de la ciudad por un grupo de escritores y poetas, admiradores de su obra literaria.

Viene precedido de una merecida popularidad, Ramón H. Jurado, testimonia:

«Hace unos tres años, bordeando el día, me sorprendió una llamada: Ramón?…dígame, esa es la casa de Ramón Jurado?
Sí, diga.
Tenga la bondad, está Ramón?
Sí, él habla.
Oye chico, te habla Nicolás…Nicolás Guillén, chico. Estoy aquí, en Panamá y quiero verte…

Este breve diálogo fue el preludio de un episodio para eterna memoria que momentos después presenciaríamos.

Ocurre que el gran pregonero de «Sóngoro Consongo» me había tomado una fraternal amistad cuando juntos en México, participábamos en un Congreso de Escritores.

En más de una tertulia alegre que formaban Pablo Neruda, Paul Eluard, Geraldy, David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y Guillén, este siempre al lado mío, me introducía por la vida sencilla y al mismo tiempo compleja de estas grandes figuras del arte y el pensamiento.

Pero estos son recuerdos para otros días, volvamos a la fecha. Al poco tiempo de aquel diálogo mañanero nos abrazamos con toda la cordialidad caribe de Nicolás Guillén. Y al sortilegio de su fama, muy pronto integramos un coro grande amigos y admiradores del gran cubano que departía vivamente.

Sin embargo, con insistencia simpática, Guillén me decía:
Oye chico, dónde está Korsi. Quiero conocer a Korsi.
Para entonces ya andábamos tras la búsqueda del querido Demetrio. Y así, instantes más tarde, se produjo el inolvidable encuentro.

Reconstruyamos el momento.
La puerta se abre sigilosamente y Korsi, con una mirada de sorpresa y burla- su vieja mirada de espectador irónico del mundo y los hombres- escruta el grupo.
(Entre los convocados estaban Ramón H. Jurado, Guillermo L. Sánchez, José María Sánchez, Álvaro Menéndez Franco, entre otros.)

Se produce un silencio espontáneo. Guillén, en sordina me dice: ¿Korsi?
Sí, le respondo.
Acto seguido, con una actitud reverente y admirativa Nicolás se levanta y se dirige hacia Korsi, para entonces en plena escena, y se dan un profundo abrazo:
Maestro- dice Guillén- no podía pasar por Panamá sin conocerlo. Hace años soy un admirador suyo.
En ese instante alguien, sorprendido por el enorme parecido de los dos grandes poetas, exclamó:
ÂíPero si ustedes se parecen. Se parecen mucho. Qué cosa más extraña!

Y entonces Nicolás, con esa vivacidad que lo ha hecho famoso contestó: esos son los misterios del barco negrero.

Luego vinieron los recuerdos de un París común. De la bohemia Europa que, nostálgica, añoraba en la espalda, porque el presente, enflaquecido por las ilusiones que devoraron los años, golpeaba con su espantosa presencia de una realidad estúpida.

Y nosotros espectadores mudos de estos brujos que jugaban con la belleza, seguíamos absortos pero jubilosos este encuentro que en cierto modo era el encuentro de una zona fundamental de la poesía americana consigo misma.

Pasado ese evento, se dieron cita en casa de Ramón H. Jurado, quien le regaló al isleño su recién publicada novela Desertores, donde narra la vida de Victoriano Lorenzo; Joaquín Beleño le obsequio Luna Verde; solicitó Guillén algunas obras del poeta de la calle, Demetrio Herrera Sevillano, fallecido dos años antes.

En esa tertulia entre culturosos se encontraban José María Sánchez, Eudoro Silvera, Luciano Sánchez, Ramón H. Jurado, Mario Augusto Rodríguez, y otros conocedores de la poesía criolla de la isla en forma de caimán, tomándose una foto para el recuerdo.

Se dice en aquella tarde se habló del reciente libro de Pablo Neruda, Los versos del capitán, de la promesa poética de Esther María Osses, de los versos consumados de José Franco y de las próximas obras del hermano visitante, que serían publicadas en el suplemento cultural de los diarios de la época y principalmente en la revista Tierra Firme, convocadora mensual para artistas y escritores.

Durante los hechos patrióticos del 9 de enero de 1964, no pudo contenerse ante tanto crimen, al agredirnos la bota imperialista estadounidense, y dio a conocer un poema dedicado al sacrificio de los estudiantes patriotas, titulado: Panamá.

Sobre esos años, de palabras y compromisos, respondió el poeta Luis Carlos Jiménez, al periodista y escritor Leadimiro González C.: A Nicolás Guillén lo conocí en Panamá, cuando estuvo aquí de paso rumbo a Colombia, donde iba a recibir una condecoración y me tocó a mí, junto al periodista «Monchi» Torrijos, irlo a recibir al aeropuerto de Tocumen y sostuvimos una pequeña charla con él.

Recuerdo que estaba bastante enfermo, sufría el mal de Parkinson y venía incluso con un médico, porque él era miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y una gloria nacional de las letras…mi literatura está influida de alguna manera por Nicolás Guillén.

Al poeta se le conoce en Panamá, desde la aparición de poemas suyos en la revista Épocas, a finales de los años treinta y principalmente al darlo a conocer la barda chiricana Esther María Osses, con su artículo de 1947 «Crónicas sobre Nicolás Guillén».

*Historiador, egresado de la Universidad de Panamá, ha realizado estudios en España, y publicado trabajos de ensayo histórico en ese país, México, Cuba y Argentina.
(Tomado de Firmas Selectas)

 wj/am

El juego habló (OPINION)

Los fanáticos de los deportes, cuanto muy temprano un equipo de béisbol, baloncesto, futbol, volibol, o cualquier otro deporte, suelen decir: “el juego habló”, dando por seguro que su equipo ganará la partida.

Lo mismo podemos aplicarlo hoy al proceso electoral en curso: ¡” el juego habló”! ¡Y de qué manera, mis amigos! Desde el momento en que comenzó la campaña electoral, sin el anuncio previo de la Junta Central Electoral, por cierto, todas las encuestas, sin excepción, le otorgan un triunfo arrollador al Partido Revolucionario Moderno en la mayoría de los municipios, provincias y distritos del país, antesala de los comicios de mayo cuando se elegirán los diputados y senadores, así como al presidente y vicepresidente de la República.

No hay, a la fecha, una sola encuesta que no dé al presidente Luís Abinader, ganador de las elecciones. Todos los estudios realizados hasta este momento, absolutamente todos, aseguran que la reelección está garantizada, incluso en primera vuelta. Al final, cuando se cuenten los votos, tendremos al PRM controlando la mayoría de las alcaldías, luego, la cámara de diputados y de senadores, lo cual le permitirá, al presidente Abinader, dentro de un marco de paz y gobernabilidad, hacer los cambios y transformaciones que las circunstancias nacionales e internacionales, no les han permitido.

La última encuesta -muy reciente- que cayó en mis manos daba: 60-20-10. Luís Abinader, 60, Leonel Fernández, 20, Abel Martínez, 10. Miguel Vargas desapareció, al igual que otros potenciales aspirantes a la presidencia de la República.

El porvenir, es pues, halagador, en términos políticos, económicos y sociales, si todo resulta como es previsible, a corto, mediano y largo plazo; si la guerra entre Rusia, Ucrania, Europa y Estados Unidos termina, como todos los países que no están envueltos en el conflicto, esperan.

Ya me imagino al presidente Abinader gobernando el país sin una pandemia como el coronavirus que cerró y llenó de pánico al mundo; con un clima de paz internacional, sin amenazas de guerra, con los precios del petróleo normales, al igual que los fletes y los “commodities”. Me imagino al presidente Abinader al frente del Estado gobernando con transparencia y pulcritud los recursos del Estado, evitando y combatiendo la corrupción, invirtiendo el dinero público en obras reproductivas de bien social para beneficio de todos.

¡El juego habló! Es decir, ¡el pueblo habló! Es el pueblo el que se está expresando en las consultas que hacen las empresas que miden las preferencias electorales a pocos meses de las elecciones de febrero próximo y a menos de un año de las congresuales y presidenciales. Ya nadie tiene dudas de que “el juego habló”: ¡Luís Abinader cuatro años más!

Mucha gente saldrá del escenario político electoral, tanto en las provincias como a nivel nacional. Por ejemplo, no creo que Leonel Fernández, después de su próxima derrota, aspire nuevamente a la presidencia de la República. La FUPU es un partido de un solo hombre, de un solo candidato, de un solo líder. En la FUPU Leonel es “ley, batuta y constitución”. Toda gira a su alrededor. Como dice el maestro Ramón Orlando Valoy: “no hay nadie más pa’ sustituirlo”. Y los liderazgos no se heredan. A su hijo Omar le falta mucho camino por recorrer. El expresidente Danilo Medina, por su parte, tiene sobre sus hombros un “nunca jamás” constitucional. El PLD tendrá que recomponerse si quiere mantenerse con vida, después de las elecciones, porque quedará muy diezmado. El PRD prácticamente ha desaparecido. Miguel Vargas se encargó de su desaparición del escenario electoral. Trata de sobrevivir haciendo algunas escaramuzas. Pero nada más.

Para el 28, cuando ya Abinader no podrá seguir gobernando, -seguirá siendo un hombre joven- tendremos nuevas generales de políticos, tanto en el PRM, donde desde ya hay una guerra soterrada entre los potenciales aspirantes a sustituirlo, como en los demás partidos políticos, donde muchos esperan su turno al bate desde “la caja de bateo”.

sp-am

SANTIAGO: Grupo elige Hilarión Isalguez candidato a la alcaldía

Por CARLOS RICARDO FONDEUR MORONTA

SANTIAGO.- Hilarión Isalguéz, periodista y ex miembro de la Asociación de Baloncesto de Santiago (ABASACA), fue elegido candidato a la Alcaldía por el movimiento político Patria Para Todos y Todas (PPT).

Con un perfil de dirigente de clubes y asociaciones deportivas, Isalguéz considera la necesidad de que ciudadanos con base social asuman la dirección de la Alcaldía del municipio Santiago de los Caballeros y solicita apoyo de la comunidad.

Con el slogan «Votemos por Caras Conocidas», Isalguéz dice que luchará por la adecuación del presupuesto municipal más equitativo, acorde con la población y las necesidades perentorias del conglomerado municipal.

El movimiento PPT fue fundado 19 de julio de 2020 y reconocido por la Junta Central Electoral. La Comisión Política está presidida por el médico Fulgencio Severino e integrada además por los dirigentes de la antigua izquierda dominicana Ivan Rodríguez Pilier, Francis Amaury, Juan Evangelista, Juan Santana y María Cantizano, entre otros. En Santiago de los Caballeros Isalguéz es, además de candidato, alto dirigente y coordinador de prensa y comunicaciones.

Hilarión Isalguéz, dijo que procurará el saneamiento del rio Yaque del Norte, que cruza la ciudad y que se encuentra en estado agónico, la renovación de los clubes culturales y deportivos de la ciudad y uso más equitativo de los recursos económicos que maneja el cabildo santiagués, sin menosprecio de condiciones sociales ni económicas.

jpm-am

Endeudamiento ha hecho colapsar ingresos de los educadores

Desde hace muchos años vengo exponiendo mi preocupación por lo que he denominado “consecuencia de una política crediticia inadecuada, irresponsable y criminal de la Cooperativa Nacional de los Maestros, que ha colocado a los docentes en una situación de total iliquidez para atender sus requerimientos de corto plazo, o lo que es lo mismo, los requerimientos del día a día”. «Uno es amo de lo que posee y esclavo de lo que debe”.

“Hay maestros del sistema educativo público a los que se les deposita solo un peso de su salario, por sus deudas con la Cooperativa Nacional de los Maestros, y de otras instituciones financieras”, reseñaba un prestigioso diario local, en tanto esa lacerante realidad pende como una grave problemática social que, gravitando grandemente en el sistema educativo, y en el proceso enseñanza aprendizaje.

Esa situación se ha convertido en una de las retrancas para que el sistema se encamine hacia el logro de una educación de calidad, cumpliendo así una aspiración, una necesidad y demanda sentida por la sociedad dominicana, que tomó las calles, y obligó a los candidatos de entonces, a firmar un compromiso de asignar el cuatro por ciento del Producto Interno Bruto Nacional a la educación pública pre-universitaria.

El endeudamiento impulsivo y compulsivo al que se ha inducido al magisterio nacional es consecuencia de una política crediticia y sindical inadecuada, que les ha colocado en una situación que muchos califican de total iliquidez para atender sus requerimientos de corto plazo. “Uno es amo de lo que posee y esclavo de lo que debe”.

Empero, el sacrificio que ha hecho el Estado Dominicano de asignar un cuatro por ciento del Producto Interno Bruto a la educación, y de esa manera crear las condiciones materiales para alcanzar esa educación de calidad, ha chocado con un mal endémico, que se expresa en una política crediticia irresponsable, que ha hecho metástasis en el ánimo y disposición de rendimiento del magisterio nacional.

Y la situación de indiferencia de las autoridades educativas y de la Asociación Dominicana de Profesores llega al extremo que ni siquiera en sus eventos más importantes se han detenido a estudiar ese problema económica y social que afectos sus miembros, como fue el caso del último congreso, muy concurrido y muy animado, por ciento.

En síntesis: Esas tendencias violatorias de los más elementales principios y filosofía del Cooperativismo y de su propia política crediticia, se ha producido ante la indiferencia, complicidad y hasta el desconocimiento de los sucesivos titulares del Ministerio de Educación, quienes parecería que poco le importa una situación, que gravita tan negativamente el rendimiento de los docentes.

 Propuesta concreta

En tal sentido, corresponde al Ministerio de Educación, a la ADP y a COOPNAMA, como instancias reguladora, representativa y crediticia, buscar las más diversas alternativas que supere la carga financiera que hace imposible que el magisterio lleve a cuesta, y sin cuyo alivio parecería difícil disipar la carga emocional y su libertad integral.

Se impone, pues, que esas instituciones, por medio de una o varias entidades bancarias, busquen un mecanismo de consolidación del endeudamiento que ha hecho colapsar los ingresos de los educadores, pero también ha hecho colapsar su estabilidad emocional, lo que hace urgente liberar los docentes del secuestro y del estrés financiero en el que el insostenible endeudamiento los tiene sometidos.

Oído al tambor: Tómese el municipio más pequeño, verifiquen el neto que cobran los docentes, verifiquen el costo del sector financiero privado, investiguen el costo de los electrométricos, y comparen los precios que COOPNAMA les vende a sus asociados, le dijo en una ocasión a un Ministro de Educación.

Sentí un suspiro hondo, como a quien atrapan con la mano en la masa, se recostó en su sillón, y solamente exclamó, Rafael, y eso no es nada, si supieras…y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

 El fantasma del endeudamiento

Al decir de muchos tratadistas, “todas las deudas tienen un lado macroeconómico… Cuando una persona se endeuda, es sólo un problema para la persona, pero cuando muchos se endeudan, el país puede sufrir muchos problemas, y eso significa que aquellos que no se endeudaron, o los jóvenes y niños de hoy y de mañana, pagarán el precio».

“La situación de endeudamiento afecta directamente al consumidor, en su capacidad económica, dado las progresivas limitaciones al acceso de los bienes y servicios necesarios para mantener su estándar de vida, y en su capacidad de integración social, frente a relaciones familiares y sociales resentidas fuertemente por la pérdida de la capacidad adquisitiva, y, por ende, su capacidad de integrarse socialmente por esta vía”.

jpm-am

Todas las misiones en el exterior a la defensa de imagen del país

Como en ningún otro momento en la cadena de dificultades con sus vecinos de Haití, República Dominicana tiene de frente con la construcción artesanal y a la fuerza de un canal de desvío de las aguas del rio Masacre, lo que sería su más difícil y peligrosa situación en el manejo de relaciones entre las dos naciones que comparten la isla.

La frontera, de por sí -y por años- vulnerable, representa un serio peligro para los dominicanos y la defensa de sus intereses y la propia soberanía, una carga económica extraordinaria.

En la posición y reclamo a Haití, el país y el gobierno dominicano tienen la razón, como reconociera el expresidente Fernández, al coincidir en que la controvertida obra viola el artículo 10 del Tratado de Paz y Amistad Perpetua y Arbitraje del 1929.

Por cierto, y dado lo dramático del tema y los riesgos de por medio, ¿por qué el presidente Abinader no contempla la posibilidad de una cumbre con los tres exgobernantes vivos y activos, Leonel, Hipólito y Danilo, para compartir opiniones y alternativas al respecto?.

Establecido que los trabajos del canal –no de riego, sino de trasvase del agua– empezaron en el 2018; que detrás de la obra, a toda marcha y muy avanzada, está el gobierno haitiano, cuyo primer ministro dijo mentiras al nuestro (y ayer en la ONU), debe llamar a reflexión a los dominicanos.

Primero, la presencia policial -no para detener los trabajos, como se le demandó vía diplomática, sino para enviar la señal de apoyo oficial-; segundo, la Cancillería instruye a sus misiones a denunciar “actos inamistosos” de RD y el jueves el ministro de agricultura expresa que: “Sí, el canal debe construirse”

…Y a confesión de parte… ahí hay pruebas de sobra. Las suficientes, como para que se entienda que estamos ante un tema país y que, ante la amenaza real de que nos sequen el rio Masacre y luego irracionales vecinos “vayan por más”, como han vociferado algunos defensores del canal, hay que cerrar fila en defensa de la posición y de los intereses patrios.

La seriedad del momento demanda la unificación de discurso y de propósito, que ningún color partidario politice o quiera capitalizar el tema de la frontera, sin medir consecuencias inmediatas o futuras.

Por ejemplo, hay que evitar ligerezas y desbarres verbales como unos recientes del padre Rogelio, metiendo las piedras y la lengua en un macuto, y no darle armas al enemigo ni evidenciar la penosa y acentuada práctica nuestra de tener voces disidentes hasta en los temas sensibles y trascendentes.

Hay pleitos, como el de ahora de nuevo matiz con Haití, que los gobiernos ni los presidentes deben echar solos, sino que deben airear y compartir los diversos elementos con la sociedad, a fin de concitar su respaldo.

Ejemplo, con el tema del canal para desviar el Masacre los vecinos que vinieron a tratar el asunto le tendieron una celada en el 2021 a las autoridades dominicanas, escondiendo el propósito y luego vendiendo la idea de que el país había dado el “visto bueno” a lo propuesto, cuando no fue así.

La verdad es que, advertido el real objetivo, las consecuencias medioambientales y los peligros diversos en juego, el canciller Roberto Álvarez envió una amplia nota diplomática, no respondida, al entonces homologo Claude Joseph con los reparos, requerimientos y observaciones de lugar, incluida la salvedad de que, sin notificar, sin estudios técnicos ni de impacto ambiental, ya los trabajos habían arrancado desde el 2018, o sea,  dos años antes.

La mala fe y mentiras de los vecinos, evidenciadas ayer por Ariel Henry ante la ONU, se conocen ahora, tras la publicación tardía y a prisa. De haberse hecho antes, se habrían evitado sospechas y hasta acusaciones de un posible “doble discurso” y de una alegada “aprobación” que no se había dado.

Y ojo, ahora a instruir de inmediato a todas las misiones en el exterior para la defensa de la imagen del país y contrarrestar la presiones e incomprensiones que nos sobrevendrían por las últimas mentiras y “actos inamistosos” patrocinados por los vecinos de Haití.

 

encar-medios@hotmail.com

 

jpm-am

Depurar y transparentar los visados haitianos (OPINION)

En estos momentos en que las tensiones políticas entre la República Dominicana y Haití han llegado a su punto más álgido y crítico debido al cierre de la frontera con ese país, en respuesta a la canalización para desviar las aguas del Rio Masacre, es una gran oportunidad para que se apliquen todos los controles migratorios que nuestra Constitución, las leyes y los tratados internacionales nos facultan para mitigar la inmigración irregular e ilegal de sus nacionales.

El señor Presidente de la República Luis Abinader Corona en sus discursos de campaña trata de vender una imagen de que en su gobierno se aplica la transparencia y aprovecha todos los escenarios para hacerlo. Así lo hizo en la reciente reunión de la ONU, expresando que está enfrentando los actos de corrupción, publicando las auditorias que realiza la Contraloría General de la República, pero “del dicho al hecho hay un gran trecho”, pues todo se queda en simple publicidad política.

Señor Presidente. Si en verdad usted quiere ser transparente y contribuir con el control de la inmigración irregular haitiana, a los consulados de Haití hay que prestarles mucha atención, pues son los de mayor rentabilidad y los que se manejan con más informalidad.

Exija que sus cónsules depuren a todos los nacionales haitianos que solicitan visas dominicanas y que los ingresos que se generen por este concepto, que son millones de dólares, no vayan a parar a los bolsillos de dichos funcionarios, sino a la cuenta única del tesoro nacional, ya que son manejados discrecionalmente, sin rendirle cuenta a ningún organismo, constituyendo una flagrante violación a la ley No. 567-05 que rige la Tesorería Nacional y a la vez, un acto de corrupción administrativa.

Estas recomendaciones las hemos hecho en reiteradas ocasiones pues a dichos cónsules no les interesa mínimamente el país, no tienen el mínimo pudor ni conciencia al otorgar un visado; solo buscan el beneficio personal, no les importa que los solicitantes sean delincuentes, narcotraficantes, asesinos, prófugos de la justicia, miembros de pandillas criminales; no prevén las graves consecuencias económicas y sociales que esta situación le está ocasionando al país, como son los problemas de insalubridad, desempleo, educación, vivienda, inseguridad ciudadana, arrabalización y contaminación del medio ambiente, entre otros. Se ha comprobado que estos cuentan con buscones haitianos a sus servicios para la venta indiscriminada de visas.

De ahí el otorgamiento de más de cien mil de visas a supuestos estudiantes universitarios, a inversionistas, turistas, empresarios y comerciantes, los cuales no aparecen registrados en nuestras universidades, ni se conocen las inversiones, el turismo, el comercio que estos realizan. Con esta actitud permisiva el gobierno es responsable de contribuir y fomentar la inmigración irregular de nacionales haitianos.

Para transparentar dichas visas no hay excusas, ya que el país cuenta con plataformas tecnológicas modernas para sus transferencias.

Basta con adquirir un recibo físico o virtual por el pago de estas en una de las sucursales del Banco de Reservas, tal como se hace al solicitar un pasaporte, un permiso para armas de fuego, para el pago de los impuestos a la Dirección General de Impuestos Internos y para cualquier otro documento oficial.

No permitamos que personas inescrupulosas, antipatrióticas, se enriquezcan a costa de la destrucción y arrabalización de nuestro país

jpm-am

Manipulación y politiquería, colocando el interés particular por encima del nacional

Antes del Gobierno convertir en crisis política la relación Dominicana-Haití, a pesar de que la violación del tratado de 1929 de parte de la nación vecina inicia en 2020, cuando empezó a construirse el canal sin activar alarma, Luis Abinader lucía cómodo en las encuestas de opinión, por el simple hecho de que no se vislumbran posibilidades de alianza entre el PLD y la FP.

Mientras esas dos organizaciones se mantengan separadas sus porcentajes, sumados, no alcanzan el 50%. Si se unen las posibilidades de ganar son altas, por el impacto sicológico y el retorno de peledeístas que circunstancialmente se pasaron al PRM.

El propio bocinaje peledeísta, que por beneficio metálico ofrece sus servicios al Gobierno, apoyaría una eventual alianza del PLD y la Fuerza del Pueblo. Ese posible entendimiento de los bandos peledeístas se torna cada vez más difícil y no se descarta, aunque no dispongo de pruebas, que uno de los candidatos realice su campaña con auspicio gubernamental. Eso se ha hecho siempre y podría ser una recomendación válida de los estrategas de palacio.

Sin embargo, con el problema del canal, el cual podría mantenerse en la palestra pública hasta el tramo final de la campaña electoral, el proyecto releccionista se fortalece, porque un alto porcentaje de la población se coloca al lado de Luis Abinader, que exhibe nacionalismo y patriotismo, aunque se trate de una pose pensada por experto en materia electoral.

Olviden: mientras ese tema ocupe los espacios de información y opinión periodística la gente no hablaría sobre el costo de los productos de la canasta familiar, la inseguridad ciudadana ni del déficit en el servicio eléctrico, para solo citar tres temas.

Luis Abinader acaba de pronunciar un excelente discurso, para sus fines, en la Asamblea de las Naciones. No sé si fue él que lo elaboró, pero de todas maneras el discurso es muy bueno, porque describió con certeza las realidades de ambas naciones, resaltando el caos prevaleciente en Haití, un país deforestado, de los más pobres del mundo, sin instituciones y gobernado por bandas delincuenciales, aspecto, este último, que no excluye en ninguna intervención pública en la que aborde la problemática la vecina nación.

Empero, en un momento donde la mayoría se coloca al lado del jefe de Estado, respecto a un tema que legal y éticamente lleva la de ganar, no quiero que me perciban como mezquino.

Solo procuro que la gente se formule las siguientes preguntas: ¿Por qué nuestro primer mandatario ofrece protección al empresario haitiano Gilbert Bigio, a quien Canadá y Estados Unidos le prohibieron entrada a sus territorios, al comprobar que es el principal auspiciador económico de las pandillas haitianas? ¿Por qué razón, señor presidente, usted tiene como asesor económico a Pablo Portes, con oficina en Palacio Presidencial, un personaje que es mano derecha de Gilbert Bigio? ¿Por qué motivo tiene, además, a Rossy Walkiria Caamaño como viceministra de carburantes, en el Ministerio de Energía y Minas, una dama también vinculada a Bigio, que coincidentemente es empresario de combustibles?

Contradictorio

Es contradictorio condenar las pandillas haitianas y por otro lado ofrecer protección a quienes auspician a esas bandas delincuenciales, las cuales, si se siguen fortaleciendo, podrían pasar en el futuro a territorio dominicano y generar un conflicto de consecuencias impredecibles.

El que descompone el tema haitiano en todas sus partes, llega a la conclusión que en todo esto hay manipulación y politiquería, colocando el interés particular por encima al nacional.

Con los haitianos no hay ninguna posibilidad de acuerdo amistoso o diplomático. Es un asunto de lógica: no se entienden ellos mismos y se van a entender con los dominicanos, sobre todo consciente del prejuicio racial y el odio de muchos de ellos hacia nosotros.

Activar la alarma en torno al canal, en un momento electoral, después de tres años de silencio, merece una lectura detenida. Y les dejo de tarea: ¿Quiénes fueron los empresarios dominicanos que vendieron los materiales de construcción del canal?

 

jpm-am

Haití pretende robarse el Masacre

Los eternos opositores de aquí, de Haití y de otras partes del mundo, pretenden arroparnos en sus paños tibios, en su semántica burlona y engañosa, para ocultar el hurto de nuestro río Masacre por parte del salvaje pueblo haitiano, y si no lo paramos ahora, también nos robarán otros ríos, nuestra identidad y nuestra Patria.

Solo actuando, haciendo lo mismo que Pedro Santana y Rafael Leónidas Trujillo Molina, detendremos su afrenta, su rencor y envidia viscerales, su imparable felonía.

Es que Haití no es y nunca ha sido un país organizado y de virtudes democráticas, fue y seguirá siendo un conglomerado salvaje y marcado por el odio, el resentimiento, lo prosaico, los antivalores y la ausencia de amor y humanismo. Los haitianos de arriba y de abajo, son engendros ancestralmente aliados de la discordia, la infamia y la perversidad. Esa ha sido su divisa desde que les nacieron pies, ombligos y mediatizado cerebro.

Nunca los haitianos han perseguido lo bueno, lo cristiano, lo justo y decente. Nunca les ha interesado ser ciudadanos ejemplares, con valores pulcros y honorables, y tan sólo han conducido y amarrado sus vidas en todo el resentimiento, la mendicidad y la ignominia humana.

Su desprecio, su salvajismo y vandalismo perennes, nos han herido de muerte, han decapitado muchas vidas y esperanzas futuras de miles de dominicanos inocentes y productivos, que han pagado con ello el precio de vivir en una tierra, en una Nación de libertad, de fe en Dios, de paz y con sentimientos de solidaridad y amor imperecederos.

Ellos nos han invadido muchas veces, han matado y profanado a muchos compatriotas inocentes y productivos, han robado sus tierras y otros bienes, han intentado arrebatárnoslo todo, pero no han tenido éxito, porque Dios Todopoderoso y la Virgen de la Altagracia nos guían y protegen.

En cuanto al irritante tema que nos ocupa en estos días, todos sabemos que para robarse nuestro río Masacre no es necesario desviar su cauce natural, sólo es suficiente con el canal que ellos construyen para desviarlo, justo en el lugar que se inició y que se encuentra en un 80%. Si lo dejamos actuar a su antojo, si no lo paramos de cuajo, también nos robarán el aire de libertad y de vida que respiramos en República Dominicana; nuestro mar Caribe, nuestra fauna y flora, nuestra porción de sol, de luna y hasta nuestro Ejército Nacional.

Pero para suerte nuestra, en el discurrir de todo este atolladero, tenemos al frente del Estado a un líder y presidente digno, patriota y responsable, que está actuando con hidalguía y firmeza frente a las acciones infames del gobierno haitiano y de un grupo de canallas empresarios y políticos del peor color y de la más abyecta oscuridad de pensamientos y actitudes.

Aseguro que nuestro presidente Abinader ha actuado con coraje, presteza y correctamente en defensa y salvaguarda de nuestros intereses y de nuestra soberanía nacional. Y es su deber y obligación hacerlo y no abandonar ese camino, sin importar quién llora, quien ríe, quien grita o ladra sin razón ni motivos valederos contra la República Dominicana.

Absolutamente sé, y también lo sabe el presidente Abinader, que para detener la angurria sin límites de los haitianos, no es suficiente con mostrarles los músculos, los fusiles, sino usarlos contra ellos. La historia de la humanidad nos ha enseñado que a veces es necesario e indispensable hacer la guerra para lograr la paz verdadera y permanente a que aspiramos los buenos ciudadanos de cualquier rincón del planeta.

Él y yo sabemos que los insensatos haitianos sólo entienden por la fuerza, con el garrote como escarmiento. Por ende, hablando y negociando política y diplomáticamente no lo detendremos en su desmedido y malsano afán de terminar la construcción del canal, mejor dicho, de finiquitar de robarse el río Masacre.

Y si el gobierno dominicano prefiere no emplear la fuerza militar para detenerlos, el presidente Luis Abinader debe ordenar el represamiento del Masacre dentro del cauce nuestro, de manera que ni una gota de agua entre a territorio haitiano. Hágalo mi presidente, no hay vuelta atrás, no hay espacio para titubear y con ello este país le estará eternamente agradecido.

Y comprenda, ahora, que los ricos y ciudadanos de la oscuridad alrededor del mundo, así como algunas potencias occidentales, están ciegas, sordas y mudas, están en nuestra contra y azuzan esta crisis, y también otras futuras confrontaciones para beneficiar a Haití y lograr que sus ciudadanos se mantengan anestesiados en sus territorios, evitando así su estampida hacia sus respectivos países. Así de sencillo y perverso.

 

jpm-am

Una trampa en la que acaba de caer el presidente Abinader (OPINION)

Si alguien quiere crear un liderazgo social o político, primero tiene que elegir una buena causa, que despierte pasiones y desborde emociones en las masas populares.

En el caso particular de Haití, Claude Joseph, el antiguo ministro de relaciones exteriores del malogrado presidente Jovenel Moise, ha elegido como causa principal para proyectar su liderazgo, la animadversión de sectores haitianos contra La Nación dominicana.

Claude Joseph se ha convertido, a los ojos de los sectores haitianos en el extranjero y en el territorio haitiano, en el defensor de los derechos de sus connacionales en territorio dominicano. Haití tiene en los EEUU, en Canadá y en Europa un amplio exilio económico y político que se siente representado por este Exministro.

Quizás por aquello de purgar la culpa de no haber afrontado la responsabilidad patriótica de permanecer en suelo haitiano y luchar en contra de quienes convertían su patria en un desértico caos,  hoy esos sectores en el extranjero quieren conjurar la infernal realidad haitiana con un supuesto mesías, cuestionado en el asesinato del presidente Moise.

En Haití se ha dado la manifestación de una alianza política: por un lado, Claude Joseph que, usa el argumento dominicano solo como acicate para sus masas, y por el otro lado, el brazo armado de Jimmy Cherisier. Si este último no fuera un verdugo de su pueblo, estarían en capacidad para encabezar un movimiento por la conquista del poder.

Pero, Jimmy “Barbecue” Cherisier es un policía haitiano hecho a la imagen de los agentes represivos de todas las dictaduras y gobiernos corruptos que han conducido al pueblo haitiano al inmerecido destino que vive hoy.

Quiéranlo o no los haitianos de buena voluntad, y la comunidad internacional que en verdad le preocupa la situación de Haití, Barbecue es el hombre con más poder dentro del territorio haitiano. El poder depende de los fusiles, y este señor lidera una confederación de bandas armadas con más poder que las fuerzas del Primer Ministro del país.

Trampa

El canal para desviar el río Dajabón es solo un señuelo político, una trampa en la que acaba de caer el presidente Abinader. Todos los sectores haitianos se han unificado, tras el cierre de la frontera dominico haitiana; el primer ministro Henry, a través de uno de sus ministros acaba de dar su apoyo oficial a la construcción del canal; lo hizo para no quedarse fuera de la unidad política motivada por las medidas del gobierno dominicano.

Esta trampa en que ha caído el gobierno de Abinader, puede llevarlo a la humillación internacional; Ariel Henry, cabeza del gobierno haitiano, quién había negado su vinculación con la construcción del mencionado canal, no estaba en capacidad para detener los trabajos, antes de su decisión de apoyarlos.

Esa era la variable que debió analizar el gobierno dominicano, antes de tomar las medidas de cierre total de la frontera que buscaban forzar a Henry a detener la construcción ilegal en el río Masacre.

Ahora, ya es tarde; los haitianos no se detendrán, y el complemento de estos trabajos dejará muy mal parado a Luis Abinader.

Ahora los organismos internacionales, la ONU y la OEA, continuarán clamando por medidas humanitarias para Haití, dentro de las cuales priorizarán la apertura de la frontera de parte del gobierno dominicano; otro torniquete de presión que viene a unirse a la del comercio binacional interrumpido.

Lamentablemente, el gobierno dominicano en su torpe manejo de la situación, ha unificado a mansos y cimarrones internacionales y haitianos, contra el pueblo dominicano.

jpm-am

El tabaco ha sido siempre más dominicano que el azúcar

En términos políticos el Cibao ha sido siempre más liberal que la Capital y el Sur. Bonó fue el primero en buscarle un origen económico a esta actitud política cuando, en 1895, se pronunció diciendo que “el cacao es oligarca y el tabaco demócrata”.

Hizo la comparación con el cacao y no el azúcar pues, para 1895, el último todavía no había adquirido suficiente importancia. Harry Hoetink, Frank Moya Pons y Antonio Lluberes, entre otros, han mostrado cómo el conservadurismo de la Capital y el Sur provenía de su concentración en la explotación ganadera y maderera y luego la azucarera, caracterizándose las tres por la explotación extensiva, en base al uso de mano de obra barata y la concentración de grandes latifundios en pocas manos.

EL AUTOR es historiador y economista. Reside en Santo Domingo.

El azúcar requiere además una gran inversión de capital, a diferencia del tabaco que se produce en pequeñas parcelas y en base a negocios familiares de poca inversión. Abad, pocos años antes, en 1889 había apuntalado que “el tabaco, más que ninguna otra planta industrial, es un cultivo de familia… es un cultivo propio para crear un núcleo de pequeños propietarios agrícolas”.

El Partido Azul, liberal, demócrata, era fuerte en el Cibao del tabaco y el Rojo, conservador, buscador del proteccionismo extranjero, tenía su fuerza en el Sur ganadero, maderero y productor de caña.

A los cuarenta y cinco años de la famosa frase de Bonó, la misma fue repetida por el sabio antropólogo cubano don Fernando Ortiz, en su famosa obra “Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar”.

Contraste

La ecolocuencia de Ortiz es inigualable en este análisis que contrasta el azúcar y el tabaco. Oigámosle:

“El tabaco nace, el azúcar se hace. El tabaco es oscuro, de negro a mulato; el azúcar es clara, de mulata a blanca… dulce y sin olor es el azúcar; amargo y con aroma es el tabaco. ¡Contraste siempre! Alimento y veneno, despertar y adormecer, energía y ensueño… apetito que se satisface e ilusión que se esfuma, calorías de vida y humaredas de fantasía, indistinción vulgarota y anónima desde la cuna, e individualidad aristocrática y de marca en todo el mundo. Medicina y magia, realidad y engaño, virtud y vicio…”

En lo económico, Ortiz enfatiza: “Cuidado mimoso en el tabaco y abandono confiante en el azúcar, faena continua en uno y labor intermitente en la otra, cultivo de intensidad y cultivo de extensión, trabajo de pocos y tarea de muchos; libertad y esclavitud, artesanía y peonaje; manos y brazos, hombres y máquinas, finura y tosquedad. En el cultivo, el tabaco trae el vegueria y el azúcar crea el latifundio… Soberanía y coloniaje, altiva corona y humilde saco”.

Don Fernando agrega: “En el tabaco hay siempre algo de misterio y sacralidad, el tabaco es cosa de gente grande… Fumar el primer tabaco, aunque sea a hurtadilla de los padres, es como rito de ‘passage’, el rito tribal de iniciación a la plenitud cívica de la varonía; … el azúcar, en cambio, no es cosa de hombres, sino de niños, algo que se les da apenas paladean, como un simbólico augurio de dulzura, para su existir”.

Ortiz sigue arremetiendo: “El mejor fumador busca el mejor habano, el mejor habano la mejor capa, la mejor capa la mejor hoja, la mejor hoja el mejor cultivo, el mejor cultivo la mejor semilla, la mejor simiente la mejor vega… Por eso la agricultura del tabaco exige tanta meticulosidad; al revés de los cañaverales, que piden poca atención. El veguero debe cultivar su tabaco no por plantaciones, ni siquiera mata por mata, sino hoja por hoja, no está el buen cultivo del buen tabaco en que la planta dé más hojas, sino en que estas sean mejores. En el tabaco lo principal es la calidad; en el azúcar la cantidad. El ideal del tabacalero, así del cosechero como del fabricante, está en la distinción; que lo suyo sea único, lo mejor; el ideal del azucarero, así del cultivador como del hacendado, está en que lo suyo sea lo más: más caña, más rendimiento, más guarapo, más bagazo, más tacho, más centrífuga, más polarización, más sacos y más indiferencia de calidad para acercarse, a través de las refinerías, a un simbólico cien por cien de química pureza, donde se pierde toda distinción de oriundez y de clases; y donde la madre remolacha y la madre caña son olvidadas en la idéntica blancura de sus hijos por igualdad química y económica de todos los azúcares del mundo, los cuales, si son puros, por igual endulzan, alimentan y valen”.

En fin, don Fernando nos muestra como el trabajo del azúcar es simplemente un oficio y el del tabaco es un arte, o para usar sus propias palabras, recordando su origen taíno: “El tabaco es un don mágico del salvajismo; el azúcar es un don científico de la civilización… El tabaco fue de América llevado; el azúcar fue a la América traído… En la producción del tabaco predomina la inteligencia; ya hemos dicho que el tabaco es liberal cuando no revolucionario. En la producción del azúcar prevalece la fuerza; ya se sabe que es conservadora cuando no absolutista… La producción del azúcar, repitamos, fue siempre empresa de capitalismo por su gran arraigo territorial e industrial y la magnitud de sus inversiones permanentes. El tabaco, hijo del indio salvaje en la tierra virgen, es un fruto libre, sin yugo mecánico, al revés del azúcar, que es triturada por el trapiche. Esto ha tenido enormes consecuencias económicas y sociales”.

Cultura

Incluso en los aspectos culturales, Ortiz explica cómo: “La lectura no cabe en los ingenios de azúcar, en cuya casa de calderas no se pueden escuchar voces humanas. Ya ni se oyen las rítmicas canciones de trabajo con que antaño los esclavos daban ímpetu y ritmo a sus faenas en los trapiches, en las fornallas, en los entongues y en las bagaceras. Hoy día el ingenio es un monstruo mecánico que al moverse produce una ensordecedora sinfonía de rodajes, prensas, bielas, engranes, émbolos, pistones, válvulas, centrífugas y acarreos, con escapes de vapor que parecen rugidos de fiera y con silbidos estridentes como de sirenas enfurecidas. En el tabaco, en cambio, la galera del taller puede permanecer silenciosa si se acalla el vocerío de las conversaciones. El manipuleo del tabaco se hace por los torcedores sentados en sendas mesas, unos junto a otros, como escolares que hacen repaso de sus libros en el colegio. Por esto ha sido posible establecer en las tabaquerías una costumbre tomada de los refectorios de los conventos y de las prisiones, cual es la de la lectura en alta voz para que la oigan todos los operarios mientras dura su tarea en el taller”.

Así vemos como el tabaco es oriundo de nuestra isla, jugó un papel importante entre nuestros indios y fue desde aquí que se difundió a Europa. Su producción es un arte, requiere mano de obra diestra y producción a escala familiar en tierra totalmente en manos nacionales. En el caso del azúcar, en contraste, utilizamos mucha mano de obra extranjera. Incluso por muchos años luchamos por cuotas azucareras en un esfuerzo que efectivamente coartaba nuestra soberanía.

Con mucho, la caña y el tabaco explican las grandes diferencias políticas, sociológicas, raciales y económicas entre los habitantes de nuestra costa Sur y el Valle del Cibao.

Finalmente puede decirse, sin lugar a dudas, que el tabaco ha sido siempre más dominicano que el azúcar, por su nacimiento, por su espíritu y por su método de producción, industrialización y mercadeo.
jpm-am