Un gobierno ético y moral

El presidente Danilo Medina se ha preocupado por hacer un gobierno ético y moral y ha impuesto un nuevo estilo. La gestión de Medina tiene 1 año y 8 meses y hasta el momento han sido muy mínimos los ruidos de corrupción, por decir ningunos, lo que deja dicho que se encamina a dejar una gestión descontaminada, donde se le dé un buen uso a los fondos del Estado. El presidente Danilo Medina tiene una gran popularidad en América Latina. En una encuesta recientemente publicada salió con un 90% de la preferencia, siendo el presidente mejor valorado de la región, eso deja que en poco tiempo, que ha logrado hacer lo que otros jamás han hecho, invirtiendo millonarias sumas de dinero en Educación, llegando a reducir el analfabetismo en una escala bien alta, por lo que se estima que en el 2016, habrá cero analfabetismo en la República Dominicana. Cuando el presidente Medina termine su gestión gubernamental, estará preparado para dar cátedra de cómo se gobierna un país, lo que deja dicho que el presidente ha dado muestra de ser un gran estadista. Danilo Medina se ha preocupado por hacer una gestión transparente apegado a la ética y a la moral, por eso gran parte de los ciudadanos quieren que el presidente Medina haga una consulta popular con las organizaciones de la sociedad civil, para que siga gobernando más allá del 2016, muchos piden que se haga un Referéndum. El presidente no descansa ni siquiera los Domingos, utiliza ese día para visitar aquellos lugares donde ningún presidente de la República había llegado, esa es una forma muy auténtica del presidente Medina, por eso es su gran valoración, esperamos que otros aspirantes a la presidencia sigan imitando las buenas acciones del presidente Danilo Medina.

Cristo cuenta contigo

He querido hoy traerles una reflexión de una comunidad cursillista de Miami.Aunque esta oración está dirigida a los que han hecho el cursillo de Cristiandad, que aprovecho la ocasión para recomendarlo pues se ofrece mensualmente en nuestro país, creo que sirve para calentar el fuego del espíritu que dejamos muchas veces enfriar por lo que nos rodea y es mas que oportuna en esta fecha litúrgica que vivimos. Espero que les guste tanto como a mí: “Cristo cuenta contigo”.Lo escuché de Tí por primera vez al final de tres días inolvidables en mi vida, y que cambiaron mi vida totalmente, haciendo de mí un milagro de Tí. Tú cuentas conmigo, y quizás en ese momento no comprendí el significado tan grande de lo que me decías, la emoción me embargaba y tal vez te oí, pero no te entendí. Empecé a darme cuenta de lo que querías decirme a medida que pasaba el tiempo. El instrumento era distinto, pero era tu voz. “Cristo cuenta contigo”. Conmigo? Pensé, y el Cursillo empezó a hacerse realidad en mí. Tú, el Amor infinito, sin límites, me llamas a ser tu instrumento… a mí, el amor limitado. A mí me llamas a compartir tu Gloria aquí en la tierra, a hacerme amor infinito junto a Tí, a romper mis limitaciones y unirme a Tí, Los años han pasado. Sigo oyendo tu llamada, pero cada día se me hace más lejana, a veces me parece que no es tu voz. Ya no me necesitas, te has olvidado de mí? Yo sé que mi tiempo se ha reducido. Son muchas las cosas que me necesitan: la familia, el trabajo, los amigos. He sido un “Pedro”, te he negado. He sido un “Judas”: Te he traicionado! Perdóname por mi sordera de corazón. Perdóname por las veces que dejé de ser tu instrumento y no dejé pasar tu Amor a mis hermanos, y ellos están esperando por mí, pues sólo yo en tu plan infinito, puedo ser canal de tu amor. Perdóname, Señor, por las veces que fuí Pedro y Judas y no me arrepentí. Señor, he despertado!, todo ha sido una pesadilla. Yo oigo tu Voz clara, llena de amor, de misericordia, “Cristo cuenta contigo”, igual que siempre, Señor, mi corazón se desborda con tu amor.

Hombre nuevo

El triunfo del hombre nuevo (o la mujer nueva, que se gana su espacio con méritos propio) es uno de los grandes sueños de la humanidad. Es como decir la cristalización de un estado donde todos sean iguales, nadie pase hambre, y se respeten los derechos humanos. No ha sido posible en 21 siglos, a pesar de la lucha eterna por lograr el desarrollo en la tierra. Las mismas enseñanzas de Jesús, clavado en la cruz, quedan como un espejismo, cuando en su nombre y haciendo mal uso de la fe que impulsó se han llevado a cabo guerras exterminadoras y conquistas salvajes, de territorios de expansión. El continente que luego se llamaría americano, -una burla histórica a su descubridor Cristóbal Colón-, fue colonizado bajo las sombras de la cruz, en una aberrante acción de exterminio de los indios y de acuñar el dominio imperial español sobre estas tierras. En el transcurso de estos 21 siglos, miles de hombres han muerto defendiendo su derecho a la libre expresión, a la libertad de cultos, a poder cultivar sus tierras y sobre todo a no tener una cremallera en los labios y cadenas en manos y pies. Cuando llega este nuevo siglo, en sus primeros 14 años, el panorama es desalentador, aunque surgen nuevas modalidades de lucha; muchos han perdido las esperanzas y otros con su arrojo han servidor de abono a la madre tierra. Sigue vivo el ideal de un mundo en paz, sin sangre derrramada para que grupos minùsculos pero poderosos se hagan de riquezas. El derecho al trabajo hoy, es quizás más lanzado al basurero que cuando se iniciaron las jornadas, que terminan en muerte y luto, por el establecimiento del jornal de las ocho horas.El pasado siglo XX fue la era de las guerras. Dos guerras mundiales, las revoluciones bolchevique y china, las guerras de Vietnam y Corea y las interminables revoluciones sociales y golpe de Estado a a todo lo largo y ancho del planeta. Si revisamos esa historia reciente, punto culminante de todos estos enfrentamientos, ha sido la lucha por el dominio económico, y el surgimiento o decadencia de una gran potencia. El dolor lo pagan y sufren los pueblos, las ganancias son de los grandes consorcios. Siguemos esperando a ese hombre o mujer nuevo-a- que sea redentor de esta humanidad maltratada, no importa el nombre que utilice, ya estamos llenos de mártires, incluídos El Ché y Camilo Torres. No necesitamos tribunos de gestos engolados, sino trabajadores sociales que doblen el lomo para dar ejemplo en la lucha por un mundo mejor.

Memorias de Ivelisse Prats

Así heredó su vocación de maestra e intelectual. Doña Ivelisse Prats de Pérez fue engendrada y nació entre libros. La ex ministra de Educación narra que su padre, el intelectual Francisco (Panchito) Prats, mantenía la casa inundada de libros, incluyendo la cama matrimonial. No había espacio para otra cosa que no fuera obras y más obras. La madre de doña Ivelisse, Consuelo Martínez Bon (ensayista, educadora), compartía la actividad intelectual de su marido, pero se cansó de no tener espacio ni para dormir. Hubo una crisis matrimonial. La distinguida dama amenazó con divorciarse si Panchito no organizaba sus libros. El impase se corrigió. Reconoce que su padre claudicó ante el dictador Rafael Trujillo Molina, pues muchos de sus amigos intelectuales decidieron la muerte o el exilio en vez de ofrecer sus servicios al sátrapa. Sin embargo, su padre no persiguió a nadie. Tenía una honestidad sin igual. Como Panchito era uno de los pilares del trujillista Partido Dominicano, al caer la dictadura, el presidente Joaquín Balaguer le estaba dando dinero de los fondos del partido. Aunque con una situación económica precaria, Francisco no aceptó el dinero y respondió a Balaguer que el único heredero de los bienes de Trujillo es el pueblo dominicano y nadie más. Cree que con el fenecido presidente Salvador Jorge Blanco se cometió una injusticia histórica. Balaguer lo metió preso por corrupto, pero murió pobre. “¿Dónde fueron a parar esos bienes que se le atribuye haberse robado?”, indica. Dice que a Fulgencio Espinal, un funcionario del gobierno de Jorge Blanco (1982-1986), se le acusó de desfalcar la Lotería Nacional, pero en su estadía en España no tenía ni para comer. Cuando acompañaba al líder perredeísta José Francisco Peña Gómez a Europa éste le decía: “Ivelisse, abre la mano” y le pasaba bien empuñados 50 dólares para que se lo llevara a Fulgencio Alcanza la edad de 84 años y 53 de militancia perredeísta. Cuando cumplió 50, lo anunció con alegría. Peña Gómez bromeó diciéndole que ella “es un peligr la mujer que dice su edad es peligrosa”. Se ríe y afirma que su vida está tan identificada con el Partido Revolucionario Dominicano que pueden publicar “una foto mía dándome un besito con Leonel (opositor político) y nunca dudarían de mi convicción perredeísta”. El ex presidente Fernández es uno de sus discípulos, en cuanto a la formación intelectual. “Leonel Fernández se bebió muchos jugos en mi casa”, expresa. Fernández era muy amigo de uno de sus hijos. Ella le tenía mucho aprecio, siempre vivía prestándole y recomendándole libros que le sirviesen para su formación intelectual. Para el año 1989 su hijo y Fernández comparecían juntos a programas de televisión. El primero hacía análisis de economía y Leonel de política internacional, siempre bajo sus orientaciones.

El Selfies algo más que moda

La moda de las selfies, autorretratos con la cámara del celular, es el boom en las redes sociales hoy día, convirtiéndose este no solo en moda sino más bien en un trastorno llamado Selfitis, según noticia publicada recientemente por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), definiendo este fenómeno como el deseo compulsivo obsesivo para tomar fotos de uno mismo y publicarlos en los medios sociales como una forma de compensar la falta de autoestima y para llenar un vacío en la intimidad. La Asociación Americana de Psiquiatría (APA), clasifica este trastorno en tres partes: Selfitis Borderline:la persona toma fotos de sí mismo por lo menos tres veces al día, pero no su publicación en medios de comunicación social, la segunda clasificación es Selfitis aguda: donde el individuo toma fotos de el mismo por lo menos tres veces al día y la publicación de cada una de las fotos en las redes sociales y finalmente el Selfitis crónica: donde la asociación de Psiquiatra lo define como un impulso incontrolable de tomar fotos de uno la misma persona durante todo el día y la publicación de las fotos en las redes sociales más de seis veces al día. Subir este tipo de autorretratos a dichas plataformas como son las redes sociales Facebook, Twitter, Instagram entre otros, es una práctica que se ha convertido en algo muy común y al mismo tiempo enfermiza y peligrosa. Ya sabemos que una autofoto es un autorretrato hecho con una cámara fotográfica, sin embargo, no tuvo ninguna denominación concreta hasta principios del siglo xxi, cuando el término se popularizó. El primer uso conocido de la voz inglesa Selfi, se produjo el 13 de septiembre de 2002 en ABC on line, un foro de Internet propiedad de la televisión pública australiana. Cabe mencionar que los diccionarios Oxford eligieron la palabra selfie como la palabra en inglés del año en 2013. La palabra autofoto es una alternativa adecuada en español al término inglés Selfie, formado por el prefijo auto- y el sustantivo foto como forma abreviada y coloquial de fotografía. Es de género femenino, como fotografía (una autofoto), su plural es autofoto y no es preciso destacarla con comillas ni cursivas, si se prefiere emplear el anglicismo selfie, lo adecuado es destacarlo en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas. También es válida la alternativa autorretrato, que ya figura en el diccionario de la lengua española. Los selfies típicamente incluyen únicamente al fotógrafo, pero existe una nueva modalidad, en la que se incluye a un grupo de personas, el número de autorretratos en línea ha crecido proporcionalmente con la misma popularidad que tiene las redes sociales en combinación con la diseminación del uso de dispositivos móviles que cuentan con cámara fotográfica, incluso dichos dispositivos ya tienen funciones que hacen más fácil el tomar selfies. En mi opinión personal la motivación detrás de un selfie es difícil de puntualizar, las razones que posiblemente existan sean: Levantar la autoestima, llamar la atención de otras personas, como un mensaje para una persona en específico, presumir logros o momentos, y en último caso diría yo por diversión. Me parece cómico la forma de ver cómo se toman estos autorretratos basta con que la persona levante la mano y cierre el puño para que el disparador tome la foto, facilitando imagenes de cuerpo entero o grupales a unos cinco metros de distancia. Selfiez, después de ser la palabra del año en inglés, según el diccionario Oxford, mas que moda es un trastorno mental.

PLD entregará premios a Excelencia Juvenil Juan Bosch

SANTO DOMINGO.- El PLD anunció la entrega en su segunda versión de los premios a la Excelencia Juvenil Profesor Juan Bosch.
Franklin Rodríguez, presidente de la Juventud peledeísta, informó que serán entregado sel 30 de junio, fecha del natalicio del fundador de esa organización.
Señaló que se trata de un mandato del VIII Congreso Comandante Norge Botello, propuesta de juventud que logró mayor porcentaje durante las plenarias.
Adelantó que habrá un jurando coordinado por Julio César Valentín e integrado por las secretarías de Formación Política, la Mujer y Deportes, entre otras.
Entre los renglones a premiar citó el deporte, servicios sociales voluntarios a favor de la comunidad así como los liderazgos a nivel cultural, religiosos, políticos y profesional.
Además del servicio y liderazgo rural, superación y logros personales, aportes a los Derechos Humanos, mérito estudiantil, aportes a la salud, jóvenes con discapacidad destacados y jóvenes destacados en el exterior y otros
Rodríguez, quien habló en rueda de prensa en la Casa Nacional del PLD. informó que habrá un acto solemne en el palacio de Bellas Artes, en el Distrito Nacional

Los restos de Caamaño

Luego de ver las más recientes declaraciones del Ministro de Cultura en torno a los restos del Coronel Caamaño, publicadas en el Listín Diario (14/04/2014). Debo confesar que me asombra la terquedad y la insolencia de ese funcionario público, que viola la ley y luego desobedece una sentencia de un tribunal en atribuciones constitucionales. No voy a negar que aun tengo esperanzas de que la postura de José Antonio Rodríguez, sea fruto del desconocimiento sumado a una mala asesoría legal; eso sería hasta cierto punto perdonable. Antes de pasar a responder esas declaraciones me gustaría dejar algo bien clar ni el Ministro de Cultura, ni el Procurador de la República, ni siquiera el Presidente, tienen la facultad de elevar o reducir la grandeza de Francisco Alberto Caamaño Deñó. Su grandeza se la ganó el mismo, no con clientelismo ni con demagogia, se la gano a sangre y fuego, en un noble y sincero gesto de entrega a su país y de defensa a su Patria. Hoy quieren disminuir la figura de Caamaño, quitándonos el lugar donde ir a renovar nuestro compromiso con su ejemplo y con lo que él simboliza. Pues como me dijo un humilde obrero hace ya unos meses: “cuando uno piensa en Caamaño y ve lo que están haciendo con este país, uno se indigna”. Quieren quitarnos la figura y ejemplo de Caamaño para que no tengamos un punto de referencia de ver lo mal que estamos, y lo lejos que están nuestros actuales gobernantes de ser buenos dominicanos. Dice el Ministro en el mencionado artículo “que está de acuerdo con llevar los retos del Coronel de Abril al citado monumento, pero que el tribunal tiene que decidir en el lugar que se encuentran las verdaderas osamentas”. Por su parte la Sentencia No.040-2014, en su página 26, establece claro lo siguiente: “…que procedan a cumplir con el deber omitido frente a los restos del Héroe de Abril que fueron identificados como tales por estudios que admitió como buenos y validos el Congreso Nacional, y que posteriormente fueron sometidos a la experticia no autorizada por la ley que realizó el INACIF, que son los mismo que reposaban en el Cementerio de la Máximo Gómez, en el mausoleo conocido del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, que es de pública notoriedad”. No requiere interpretación. Por lo que a la luz de lo que establece la sentencia ya está satisfecho el requerimiento del Ministro de Cultura… ¿Qué mas falta para proceder?

¿Naciones o Estados?

Para los pensadores Alvin y Heide Toffler la humanidad se encuentra ante la presencia de una nueva civilización con diferentes variables que la definen. Afirman los pensadores que una de esas variables es el cambio que se produce en el estado-nación que ha sido por los últimos siglos la unidad del sistema global. Los procesos de transformación o fragmentación entre regiones, sub-regiones y estados naciones son una muestra de este cambio de la civilización. Se trata de la transición de un sistema global basado en naciones, a otro basado en estados. Aparte de los tecno polos, las grandes empresas multinacionales, las organizaciones no gubernamentales y las religiones, que los Toffler definen como jugadores claves en el sistema mundial del siglo XXI y dispuestos a ser incluidos, la Declaración de las Naciones Unidas aprobada por la Asamblea General el 13 de septiembre de 2007 sobre los derechos de los pueblos indígenas, podría ser incluida en la lista de jugadores. La Declaración contiene 46 artículos que comienza con el ejercicio de sus derechos, en particular la fundada en su origen o identidad indígena, incluye sus propias instituciones, lengua, salud, medicinas, territorios, el derecho a la autonomía o al autogobierno en las cuestiones relacionadas con sus asuntos internos y locales, de disponer de los medios para financiar sus funciones autonómicas y el derecho a la libre determinación. En la Constitución de Bolivia, vigente desde el 7 de febrero de 2009, se reconocen 37 idiomas oficiales y declara en su constitución que es un Estado plurinacional. Sin embargo, el Artículo 46 y último establece que esa Declaración no se entenderá en el sentido que autoriza a fomentar acción alguna encaminada a quebrantar o menoscabar, total o parcialmente la integridad territorial o la unidad política de Estados soberanos e independientes. ¿Preventivo? Esa declaración podría explicar los procesos separatistas de los países del estado-nación de España, fundamentalmente de Cataluña y del Euskadi. Primero su bandera, su escudo y su himno, segundo, el reconocimiento de su identidad definida en sus estatutos de Comunidades Autónomas como vascos y catalanes, tercero el uso de su lenguaje catalán y eusquera, cuarto, sus fuerzas policiales Mosssos de’Esquadra y la Ertzaintza y quinto, no necesariamente el último, las diferencias del aporte al PBI al estado-nación de España, que en ambos casos, sirve de argumento para entender que subvencionan al resto de la nación española sin tener la devolución proporcional a su aporte. Parecería que los ricos también quieren separarse. Al momento de su nombramiento como secretario de Estado estadounidense Warren Christopher advirtió que “si no hallamos algún modo de que diferentes grupos étnicos puedan vivir juntos, tendremos cinco mil naciones en vez del centenar largo que ahora tenemos”. En la actualidad, el centenar largo de Christopher se acerca a las 200. ¿Naciones dentro de un Estado o Estados dentro de una Nación? v.yanguela@codetel.net.do

Patriotismo, nacionalismo y antihaitianismo

El patriotismo es -sobre todo aunque no únicamente- un sentimiento de amor y devoción por la tierra que nos vio nacer (o en la que están anclados nuestros ancestros, memorias o vivencias más antiguos y duraderos), y en razón de las raíces familiares y sociales que habitualmente supone, también es una tendencia práctica a la identificación emocional con su pasado, su gente y su cultura. En tanto sentimiento, ese culto por el terruño propio (o de nuestros antepasados) casi siempre implica pureza de emociones, idealidad romántica y -cuando se hace imperativo- inclinación al sacrificio de vida y bienes en el ara de la patria. Como tendencia práctica, regularmente deviene un acto de intransigencia defensiva instintiva y una disposición espontánea de enfrentamiento contra lo que entrañe amenaza o cuestionamiento dañino de lo nativo, su existencia y sus cosas. El patriotismo -dados los perfiles reseñados- no sabe de oportunismos, mezquindades, intereses creados, egoísmos, transacciones, sectarismos o partidismos. En esencia, es una fe, no una idea, y debido a se siente más en el alma que en el cerebro (como los amores de verdad) no hay manera de darle elaboración conceptual ni de vencerlo con las armas convencionales de la lucha política o la guerra: el patriota no renuncia a lo que siente ni siquiera en la hora postrera de la muerte. El nacionalismo, igualmente, es en principio un sentimiento, pero de pertenencia social, identificación psicológica y filiación espiritual (referido a grupo humano, historia, tradiciones, cultura, lengua, etcétera) que, tras expresarse como acción política y concretarse en la fundación de un Estado, compromete a la defensa del territorio y (con base en el funcionamiento soberano de las instituciones que se constituyen bajo el amparo de aquel) a la protección de la integridad del conglomerado. (Es decir: en un momento de su desarrollo el nacionalismo puede desbordar sus contornos sentimentales y transfigurarse en una formulación ideológico-programática, y así dar origen a una actitud consciente y conceptuada -individual o social- de veneración por los valores inherentes a la nación y de defensa de los intereses históricos -no confundir con ideas, amaneramientos étnicos o proyectos politiqueros- del Estado en tanto totalidad social y sujeto constitucional). En otras palabras, el nacionalismo nace como sentido de identificación con un agrupamiento humano de perfiles antropológicos y caracteres históricos definidos, y aunque desde el principio puede alcanzar determinados niveles de conceptualización no se hace del todo racional sino cuando llega a tener conciencia de su propia existencia y logra edificar instituciones políticas: es en este momento que adquiere personería social y genera elaboraciones de pensamiento político que pueden llevar a la redacción y sanción de un Pacto Social o una Constitución. En el caso dominicano, el tránsito del patriotismo al nacionalismo dio su más documentado repique de campana con los pronunciamientos contra la ocupación francesa que en 1807 encabezaron Ciriaco Ramírez, Cristobal Huber y Salvador Félix (quienes contaron con el apoyo del presidente haitiano Alexander Petión), y se hizo oficialmente patente en las deliberaciones de la Junta de Bondillo de 1808 cuando las posiciones de éstos chocan con las de Juan Sánchez Ramírez y sus seguidores al llegar a término aquella importante jornada histórica. (Cierta historiografía sigue denominando “Guerra de Reconquista” a ese episodio de nuestra historia a pesar de que una de las consignas de los primeros sublevados fue “¡viva la patria”, y de que las actividades independentistas eran ya era un hecho incontrovertible antes de que Sánchez Ramírez, respaldado por el gobernador español de Puerto Rico, desembarcara por el Este y, luego de la batalla de Palo Hincado -hecho de armas que marca el principio del fin de la presencia francesa en esta parte de la isla-, impusiera su visión colonial del destino isleño). En el período histórico conocido como “La España boba” se produjeron varios brotes de nacionalismo militante, pero esa curiosa y lastimera etapa de colonialismo hispano que fue hija de la victoria política de Sánchez Ramírez en Bondillo no concluyó sino con el pronunciamiento separatista del 1ro. de diciembre de 1821 (la mal llamada “Independencia Efímera”), que entrañó la creación del “Estado Independiente de Haití Español” y que, bajo la dirección de José Núñez de Cáceres, intentó sin éxito situarse bajo la órbita solidaria y protectora de la Gran Colombia. Con todo y su naturaleza conservadora (y probablemente logrera, como apuntan algunos estudiosos), ha sido una villanía de nuestra historiografía disminuir la estatura histórica del movimiento criollista de Núñez de Cáceres, porque si bien éste se fue a pique por su inoportunidad circunstancial, la falta de apoyo (tanto interno como externo) y la subsecuente invasión haitiana que encabezó el presidente Jean Pierre Boyer a principios de 1822, se trató de la más resonante referencia de acción independentista en nuestra parte de la isla antes de la que se consumó en 1844. Ahora bien, el verdadero el nacionalismo dominicano (como sentido de pertenencia a una nación con voluntad independentista) echó sus raíces en la ocupación haitiana (1822-1844), y su expresión más emblemática -no sólo por su posterior grado de organización sino también por la definición que en ella alcanzó el ideal libertario- lo fue la fundación de la sociedad patriótica “Trinitaria” (no “La Trinitaria”) el 26 de julio de 1838, bajo el liderazgo de Juan Pablo Duarte, que involucraría a criollos (blancos, negros y mulatos, y descendientes de españoles, africanos, franceses, italianos, ingleses, etcétera) que abominaban del estado de cosas vigente. No hay que ser historiador ni tener una inteligencia einsteniana para comprender que el estado de ocupación y opresión política en que se encontraba esta parte de la isla (de tradición, cultura e ideología dominantes hispanas, y habitada por individuos de costumbres, lengua y religión distintas de las de los vecinos invasores), determinó los perfiles medulares del nacionalismo dominicano de la época: el antihaitianismo, el autonomismo libertario y el romanticismo político. Digámoslo de manera más directa: en la cuna de nuestro nacionalismo fundacional subyacía el antihaitianismo como elemento primordial, y esto resulta absolutamente entendible dados la naturaleza invasora y el carácter imperialista de la presencia del Estado vecino entre nosotros, independientemente de sus proclamas libertarias y antiesclavistas: no se puede olvidar que -a pesar de su división interna- Haití a la sazón tenía instituciones políticas rudimentarias y, tras reunificarse a la muerte del rey Henry Cristopher, se convirtió una verdadera potencia militar y económica en comparación con esta parte de la isla. Como se sabe, al momento del pronunciamiento del 27 de febrero de 1844 los conjurados estaban claramente diferenciados: un sector liberal e independentista (los antiguos “trinitarios”, de profundas convicciones nacionalistas y partidarios de la “pura y simple”), un bando conservador con estrategias disímiles (los propietarios antihaitianos y antiguos empleados del gobierno de ocupación cuyo objetivo era la separación de este último, no la total independencia), y el típico grupo vacilante y sin convicciones (que no comulgaba con ninguno de los anteriores o que oscilaba entre ellos como el péndulo de un reloj) atado al carromato de las circunstancias. La ideología y el proyecto nacional de los trinitarios se encuentran expuestos tanto en su juramento de adhesión como en los escritos y en el boceto de Constitución de Juan Pablo Duarte, y aunque sus representantes firmaron el manifiesto del 26 de enero de 1844 (que fue una transacción con los conservadores, pues habla de “separación” y no de independencia), su rol en los acontecimientos del 27 de febrero y en las posteriores luchas intestinas en la Junta Central Gubernativa no dejan dudas respecto a su filiación doctrinaria: el nacionalismo intransigente, libertario y romántico. Los conservadores, por su parte, no eran -como ya se ha sugerido- propiamente nacionalistas (se dividían en simples antihaitianos, afrancesados, pro ingleses, españolistas nostálgicos, etcétera) sino separatistas, y esta realidad se puso de manifiesto no sólo en las repetidas malquerencias dentro del órgano de gobierno de la nueva república sino también en las actuaciones posteriores de sus principales abanderados: desarrollaron una ingente labor en procura de situarnos bajo el protectorado de una potencia extranjera. El período histórico comprendido entre el contragolpe santanista del 12 de julio de 1844 (respuesta al golpe de Estado liberal del 9 de junio) y la jura de la Constitución del 6 de noviembre estuvo dominado por las contradicciones entre los diferentes bandos del sector conservador (convertido en rector de la vida nacional tras la persecución y dispersión de los trinitarios), y este último acontecimiento en buena medida fue resultado de la necesidad de formalizar la existencia de la república ante la imposibilidad de conciliar los intereses de tales fracciones: pese a lo que siempre se ha dicho, la verdad es que no sólo el fatídico artículo 210 liquidaba su espíritu liberal. Naturalmente, la resistencia de los vecinos de occidente a reconocer la ruptura de la parte este fue particularmente activa, y desde los combates del 19 de marzo de 1844 hasta las batallas de Sabana Larga y Jácuba de 1856 (en tres campañas militares no sucesivas) los dominicanos debimos asumir una viril postura en defensa de la independencia, lo que obviamente fortaleció entre nosotros el sentimiento nacionalista de anatomía antihaitiana, fenómeno válido y comprensible debido a que nos defendíamos de agresores consuetudinarios y peleábamos en defensa de la integridad nacional y de nuestra soberanía como Estado. Por otra parte, no se puede olvidar que la victoria conservadora en las luchas intestinas dentro de la naciente república implicó la virtual liquidación del sector liberal (cuyos remanentes, en un proceso de aclimatación que no ha sido suficientemente estudiado, terminaron en brazos de los amos del poder) y, con ello, la desaparición del nacionalismo intransigente y no sesgado (contra “toda potencia extranjera”, no sólo contra los haitianos agresores) que éste encarnaba. El carácter puramente antihaitiano (lógico y justificable, valga la insistencia, aunque no necesariamente patriótico o nacionalista) de los conservadores que se alzaron con el poder luego de la proclamación de la independencia quedaría al desnudo en 1861 (17 años después) cuando Pedro Santana ordenó arriar la bandera nacional en la explanada de la Catedral y sustituirla por la enseña de España: a diferencia de Duarte y los “trinitarios”, él no creía en nuestra independencia sino en nuestra separación de Haití. La conclusión, pues, parece obvia: la animadversión generalizada de los dominicanos del siglo XIX contra los vecinos del Oeste era lógica, natural y perfectamente comprensible (éstos eran una amenaza contra nuestra supervivencia como Estado), pero algunos de nuestros más destacados líderes de la época realmente no eran patriotas ni nacionalistas: eran simplemente antihatianos… Tal es la historia real detrás de la leyenda. lrdecampsr@hotmail.com

Envían a prisión una madre vendió 3 hijos

BONAO, República Dominicana.- La jueza de la Atención Permanente de Monseñor Nouel, Rosa María Almonte, dictó tres meses de prisión preventiva como medida de coerción contra un abogado y una madre acusada de vender a tres de sus hijos.
La medida le fue impuesta a María Yesenia Goris Tavarez, de 24 años, y a su abogado, Juan José Vargas. La mujer fue enviada a la cárcel de Rafey, en Santiago de los Caballeros, y el hombre a la cárcel de La Vega.
Goris Tavarez fue acusada por los hermanos puertorriqueños Wilfredo y Elpidio Fuentes Molina de negarse a entregar los niños, por lo que pagaron diez mil dólares, como un adelanto de un millón de pesos que habían acordado por los infantes de 3, 7 y 8 años.
Los querellantes, que habían presentado como prueba un recibo de diez mil dólares a nombre del abogado Juan José Vargas, no se presentaron a la audiencia.
Quien si asistió fue Henry Suriel Díaz, padre de los menores, para exigir todo el peso de la ley contra los acusados.
La mujer, quien reside en la comunidad del Ocho de Bonao, negó las acusaciones.
jt/am