El ponche, el vino, la cerveza y clarooo, el romo andan por sus fueros y provocan la alegría y el desafuero.
Ahí conjuga el alcohol la diversión de los que en sana convivencia disfrutan, aligeran la carga, con los que o siempre la tienen ligera o aprovechan y descargan en excesos.
Así de un lado, la repartidera de abrazos y de regalos relega los malos momentos, acerca, sensibiliza y vuelve a la gente más humana. Sí, aunque solo sea por esta época.
Lástima, lástima que del otro lado haya un panorama distinto, el de los que en un derroche de disfrute provocan su desgracia y la ajena con acciones desproporcionadas.
Los accidentes de tránsito, esa pandemia perpetrada, suben, elevados de forma lamentable, empañan la Navidad y el Año Nuevo y dejan la estela de luto que cada año llega en forma de recuerdo.
Sí, que el espíritu navideño con todo y Santicló, sustituto del niño Jesús, prime en nuestros corazones y que reine la paz. Sí, queremos eso. Mas, es muy obvio que debemos trabajarlo.
No basta con desear de forma hasta mecánica, hay que construirlo, edificado chin a chin con los materiales esenciales: la cordura, la tolerancia, el perdón, la sensatez.
Empecemos pero ya.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Quique Antún seguirá al frente del Partido Reformista hasta 2030
Carolina Mejía organiza equipo de campaña en el Distrito Nacional
PLD homenajea a Cheché Luna en aniversario de su fallecimiento
Estrellas, Licey y Escogido ganan en el beisbol profesional de RD
Cerveceros remontan ante Rays y toman ventaja Serie Mundial
Gigantes del Cibao celebran 30 años de historia, gloria y compromiso social
R. Dominicana vence a Brasil y mantiene paso arrollador U18
Cuatro púgiles dominicanos clasifican Panamericanos Lima
Club Naco y Escuela Bauger dominan Copa de Fútbol Sala
Senador SD critica distribución de la riqueza en R. Dominicana

