El nepotismo y Abinader (I)

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EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.

Sin manta religiosa y con los ojos cerrados como un deslucido espécimen del nuevo milenio, el director general de una institución estatal nombró a su cónyuge, dos hijos, a hermanos, sobrinos y hasta a una abuela, y no se sabe si a primos, un yerno, un nuero y a cuñados. Esa extralimitación -o intemperancia- ladeó como el móvil para la emisión de un decreto del presidente Abinader, que le destronó del cargo. Epitafio: ¡Excomulgado, porque lo colosal hasta Dios lo mira!

En ese interregno en que el bondadoso patriarca suspiraba, la encargada de recursos humanos de otro organismo oficial llamó a su despacho a un caballero recién designado y a su madre, para decirles que “uno de ustedes” debe renunciar, porque la ley se opone a que los dos laboren a la sombra del mismo techo de una oficina gubernamental. La doña prefirió quitarle la caperuza.

Desde el estadio de la montonera o guerras civiles ulteriores a la independencia nacional, la administración pública dominicana ha sido un botín en el reparto de empleos por clientelismo o padrinazgo, en el estuche de que la oportunidad se pinta calva como la nuca, y hay que aprovecharla.

El nepotismo registró su más desmesurado despliegue en el absolutista régimen de Rafael Leónidas Trujillo Molina (Chapita, por las numerosas placas que se colocaba en sus uniformes), quien luego de ser procesado en 1919 por una Corte Marcial, en San Pedro de Macorís, por extorsión y estuprar en Los Llanos a la menor Isabel Guzmán, ostentando el rango de segundo teniente del Ejército, en 1930 ascendió a la Presidencia de la República, en el brote de un fraude electoral.

Seguidamente, fundó el Partido Dominicano y, alineado con los ritos y la intimidación del resonante lema de “Rectitud, libertad, trabajo y moralidad”, designó a su padre José Trujillo Valdez (Pepito o Josecito) -condenado por homicidio en 1898- senador eximio, con una efigie en el salón del Palacio del Congreso, y a sus hermanos y parejas sentimentales en prominentes posiciones de la nación. ¿Quiénes…?

1.- Héctor Bienvenido Trujillo Molina (Negro): presidente títere de la República desde 1952 hasta1960, generalísimo, autor de asesinatos y trastornado sexual.

2.- José Arismendy (Petán): director de La Voz Dominicana (luego Radio Televisión Dominicana) y general de división del Ejército, no obstante haber guardado prisión por robar ganado y perpetrar otros delitos.

3.- Aníbal Julio (Bonsito): jefe de Estado mayor del Ejército, a pesar de sufrir de esquizofrenia, por lo que repetía que era “La reencarnación de Julio César”.

4.- Virgilio: secretario de Interior, Policía, Guerra y Marina, y Ministro en París y Londres, sin tomar en cuenta que era un reconocido por cometer fechorías y un asiduo visitante de cabarets.

5.- Romeo Amable (Pipí): encargado de la Oficina de Control de Prostitutas, lo que facilitó que continuara su mundana función de empresario extorsionador de burdeles y comercializara con la denominada “La tarjeta de Don Pipí”.

6.- Luis Rafael (Nene): subsecretario de las Fuerzas Armadas, como coronel del Ejército, y presidente de la Comisión de Compras del Estado.

7.- Pedro Vitelio: ascendido a general del Ejército. Era propietario de carnicerías.

8.- Flérida Marina: suplidora de mercancías del gobierno, a precios abultados, y esposa del mayor general del Ejército José García.

9.- Rosa María Julieta: esposa de Ramón Félix Saviñón Lluberes, concesionario de la muy rentable Lotería Nacional.

10.- Ofelia Japonesa: negociante del Estado y esposa del comerciante y diputado Luis Emilio Ruiz Monteagudo.

11.- Luisa Nieves: descolló en zonas de la región Este del país y en La Habana; casó con Manuel de Jesús Castillo, cónsul general en Montreal y Oficial Suministrador del gobierno, y luego con el hermano de éste, Fernando Manuel Castillo (Nando), jefe de la Aviación Dominicana.

Los hijos del perínclito de San Cristóbal gozaron de amplios privilegios, al extremo de que por un decreto designó a Leónidas Radhamés (Ramfis) coronel del Ejército, con apenas cinco años, y más adelante lo ascendió a general de brigada. Los otros fueron Flor de Oro, Odette Altagracia, Yolanda, Elsa Julia, Bernadette, Julia Genoveva, María de los Ángeles del Corazón de Jesús (Angelita), Rafael Leónidas y otros, procreados con Aminta Ledesma (1922-1925), Bienvenida Ricardo (1927-1935) y María Martínez Alba (1937-1961). Además de estas tres esposas, tuvo otras 17 relaciones maritales informales.

El nepotismo permitió que Trujillo Molina implantara una tiranía inflexible, en el zócalo de la persecución, el encarcelamiento y el asesinato de adversarios; adquiriera 111 empresas y amasara una fortuna de 800 millones de dólares.

Posteriormente al descenso del trujillismo, los actos presidenciales distinguiendo a ascendientes y descendientes prosiguieron sin ton ni son, incluso en el espinazo de reformas administrativas oficiales. “¡Cosas veredes!”.

Abinader

Disparidad. El presidente Luis Rodolfo Abinader Corona tremola, cronométricamente, el laurel del acatamiento de las disposiciones legales contra el nepotismo, y marca una diferencia con relación a predecesores: ninguna hija, ningún hermano, sobrino ni otro pariente está en la nómina pública. Tampoco participan en negocios. Para su familia, el solio presidencial ha sido un sacrificio incontable…

El presidente Abinader se cuida, sin CucaMácara. Y los que emulen ese comportamiento, y no lleguen a la administración pública con el traje de otra galaxia, se salvarán de que les apliquen el rodillo, como al astronauta terrestre que designó hasta a su abuela, y que fue despedido por el jefe de Estado.

JPM

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El Observador (SOA)
El Observador (SOA)
1 mes hace

La opinion de Oscar Lopez Reyes cuando escribe sobre Luis Abinader (casi la generalidad de quienes se refieren al presidente le llaman Luis Abinader, pero OLR cita sus dos nombres y apellidos: pura lambisconeria) no debe ser tomada en cuenta porque este periodista esta en la nomina de la universidad O&M que es propiedad del Primer Mandatario.

La verdad
La verdad
Responder a  El Observador (SOA)
1 mes hace

El Observador (SOA)..Entonces Oscar Lopez Reyes es una bocina mas de las que infectan nuestro ambiente?

Yesica
Yesica
Responder a  El Observador (SOA)
1 mes hace

Oscar López Reyes es el encargado de la carrera de Comunicación Social de La O y M y esa universidad es de Luís Abinader.

El sabe que Luís va por mal camino desde que empezó el gobierno, pero es su patron y lo defiende.

López Reyes es un periodista bien informado, sabe que todas las encuestas, incluyendo la del PRM dan a, Abinader como perdedor en el 24.

El Veraz
El Veraz
1 mes hace

En un sistema complejo, uno de sus componentes no hace la diferencia. Hay que ver si los otros funcionarios no están aplicando el nepotismo. Oh el tener hijos, hermanos, tíos, sobrinos, esposas en instituciones del estado por sus influencias políticas y relaciones sanguíneas no es nepotismo? Y este gobierno está lleno de esos casos. Su comparación me recuerda la frase de Balaguer: «la corrupción se detiene en la puerta del palacio».

Da Jabón
Da Jabón
1 mes hace

Debe ser que nepotismo significa no hacer pero que los demás hagan.

Sandrita Esmeralda
Sandrita Esmeralda
Responder a  Da Jabón
1 mes hace

Tipico comentario de un patan e imbecil.

Da Jabón
Da Jabón
Responder a  Sandrita Esmeralda
1 mes hace

Su comentario, por supuesto.