Desde tiempos lejanos los religiosos atribuyen las causas de las pestes, plagas y desastres materiales que acontecen en las comunidades enfocadas a masas de gentes y a vastas poblaciones, a la deidad por razones de enojo y exigencia no cumplidas; pues, estos males son infligidos como amonestaciones o castigos necesarios para forzar a los seres humanos a enderezar su conducta y andar por los caminos designados y exigidos de la moralidad, rectitud y santidad.
Es sorprendente que en pleno Siglo XXI hay grupos de fanáticos religiosos y personas carentes de conocimientos científicos o por desequilibrio emocional están creyendo y predicando falacias del porqué de la pandemia infecciosa COVID-19 que azota el mundo; estos están diciendo que es castigo divino, o que el mundo llega a su fin, porque Jesús llega pronto.
No se debe hacer caso a voces agoreras e infaustas; seamos disciplinados, juiciosos y sensibles a la salud de la vida plena de todos de los seres humanos.
JPM

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Paraguay: Ordenan prisión del expresidente Santiago Peña
TC: derechos fundamentales deben ser garantizados en RD
Papa León XIV llega a Uruguay e inicia una gira por la región
Gobierno sube otros RD$4 a gasolina premium y al gasoil
¿Por qué San Cristóbal y no Santo Domingo?
Abinader admite alto costo de la vida golpea a los dominicanos
Rogelio Genao destaca gestión institucional de Luis Abinader
Ante las primarias, Paliza pide preservar la unidad del PRM
Presidente condecora directora Academia Historia de España
Gobierno inicia la entrega de más mil títulos en 2 provincias
