POR RANFIS RAFAEL PEÑA NINA
El soborno es una sombra que camina con nosotros. No distingue entre ricos y pobres, ni entre barrios humildes o residenciales. Está tan naturalizado que se ha convertido, lamentablemente, en una parte de nuestra identidad social. Una marca país.
La corrupción no es solo un problema de los gobiernos o de las grandes empresas. Nos atraviesa como sociedad. Está en la trampa pequeña, en el “resuelve”, en el “eso se arregla con algo”, en el que paga para evitar un proceso o conseguir un favor.
Y no lo decimos por condenar al otro. Lo decimos porque nos incluye a todos. Por acción o por omisión. Porque hemos permitido que la ley sea una opción, no una obligación. Porque en algún momento hemos cerrado los ojos o hemos aceptado que “así funciona esto”.
El soborno no es solo dinero. Es una mentalidad. Es una forma torcida de sobrevivir que, a la larga, nos mata como sociedad. Nos despoja de esperanza, nos hace desconfiar de todo, nos roba el futuro.
Cuando una tragedia sacude a un pueblo, las condolencias llegan de todas partes. Pero esas palabras de aliento no deben quedarse en lamentos pasajeros. Deben ser el inicio de un despertar social, de una toma de conciencia colectiva.
El verdadero cambio empieza cuando dejamos de justificar lo injustificable. Cuando cada quien asume su responsabilidad de actuar con dignidad, aunque cueste más, aunque tarde más.
Que el dolor nos enseñe. Que la indignación se transforme en acción. Que no sigamos exportando vergüenza sino esperanza. No hay país que progrese sobre los cimientos del soborno.
Empoderémonos. Pero no solo para protestar. Empoderémonos para vivir en integridad.
Porque un país sin soborno no es un sueño imposible. Es un sueño que empieza por nosotros mismos.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Gobierno dice RD es el mayor productor de arroz del Caribe
Irán rechaza «dictados» EEUU para nueva ronda negociación
EEUU ataca y captura carguero gran tonelaje en el golfo Omán
EEUU: Trump envía delegación a Islamabad a reunión con Irán
ISRAEL: Netanyahu considera guerra «aún no ha terminado»
Huties amenazan con cerrar otro importante estrecho navegación
COLOMBIA: Petro anuncia una demanda penal contra Noboa
EEUU: Ocho menores de entre 1 y 13 años muertos en un tiroteo
Abinader ordena cementerios y un parque en Sánchez Ramírez
Leonel cuestiona forma en que el Gobierno PRM maneja el país


Excelente articulo.El soborno,tomar atajos,la mordida como le dicen los mejicanos, es parte del ADN de los dominicanos,desde antes y despues del 2/27/1844.
Triste realidad,pero es así.
Excelente escrito! Gracias por expresar tan dignamente el sentir de, me atrevo a decir, de todos los dominicanos!