Numerosas personas que visitan la localidad turística de Juan Dolio, en San Pedro de Macorís, se quejan porque, alegadamente, guardianes privados al servicio del Club Hemingway les impiden estacionar sus vehículos en casi un kilómetro de la calle frontal de este complejo.
Consideran penoso que esto ocurra luego de que el Gobierno hizo una inversión millonaria para reacondicionar esta vía y en momentos en que cientos de personas se están sintiendo atraídas por este polo turístico y buscan afanosamente un lugar donde estacionarse.
La Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), la Policía Turística y otros organismos oficiales deberían aclarar si esto se realiza con la anuencia suya o inconsultamente.
sp-am


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