El salesiano Rogelio Cruz lleva su vida solazándose en la notoriedad procurada con acciones y pronunciamientos. Tiene seguidores, como cualquier rapero.
También, igual que artistas orilleros, cae malísimo a muchos conservadores.
Sus extravagancias y heterodoxia, empero, no constituyen una licencia para volarse leyes, reglas ni normas.
Declarar en el Registro Civil como hijos suyos, séanlo o no, a infantes y niños, es cuando menos escandaloso por ser él sacerdote; indigno de gente seria si no ha asumido realmente las obligaciones legales y morales que conlleva la paternidad; revelador de un carácter de dudosa calidad y poco prigilio, si creía que ser religioso le investía de impunidad.
Fanáticos del cura se desagarran las vestiduras diciendo que se trata de una nimiedad si se le compara con pederastas, violadores y otros infames que la Iglesia ha padecido.
Es una comparación injusta e improcedente.
La cuestión ni siquiera se trata de si Rogelio tiene hijos biológicos, sino su voluntad pertinaz por incordiar la autoridad jerárquica eclesiástica y también la legalidad civil. ¡Qué bruto es!


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
FNP llama a conformar amplio movimiento unidad nacional
Presidente PRD propone alianza para desplazar PRM del poder
Para quererte: La gaviota que cumplió cuarenta años
Leonel cuestiona la reforma de la PN que impulsa el Gobierno
PRM elegirá autoridades el 9 agosto para período de 2 años
PN designa nuevo comandante SDO tras muerte joven 18 años
Presidente inaugura obras en Dajabón y Santiago Rodríguez
Eligen a Juan Soto jardinero titular LN en Juego de Estrellas
Trump ve comunismo amenaza en aniversario 250 años EEUU
NUEVA YORK: Varios heridos por tiroteo festejos 4 de julio
