«Entonces bendijo el séptimo día y lo declaró día sagrado, porque en ese día descansó de todo su trabajo de creación». Si domingo, asueto. Y en el silencio, espacio para la introspección y el flujo de conciencia, al estilo del Leopoldo Bloom de James Joyce, en el parque a solas con sus conflictos internos.
Mejor retrato del discurrir dominical aparece en la pintura de Georges Seurat, Un domingo por la tarde en la isla de Grande Jatte, convertida en sensación teatral por Stephen Sondheim bajo el título de Sunday in the Park with George. En medio del Sena, los trazos puntillistas del francés acentúan la sensación de calma y quietud de quienes se benefician de la holganza prescrita en la tradición cristiana.

Lejos estamos los capitaleños de disfrutar de los parques como escenarios clave para la observación de la vida cotidiana y el ocio, mucho menos en domingo en el Mirador sur, el pulmón urbano más importante que la alcaldesa Carolina Mejía cuida.
Pandemonio
En el respiro antes del agobio del lunes, aquello es un pandemonio: equipos de sonido al máximo de decibelios, bullicio de mercado y cultos y prédicas a todo volumen de quienes en la obsesión proselitista olvidan que, si se ama al prójimo como a uno mismo, jamás se le estropea el descanso que el Señor ejemplificó.
La amenaza a la serenidad del domingo en el vedado arranca con el desmadre del tránsito, los tubos de escape modificados para incordiar y el Centro Cristiano Soplo de Vida, cuyo aliento de espiritual tiene poco y sí mucho de comercio y atropello a los vecinos del Mirador.
Los domingos capitaleños en el parque son de manicomio, de oídos maltrechos y derechos martirizados.
(Tomado de Diario Libre)
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Ministerio de la Juventud inaugura los Juegos de Verano
Dirigente PLD opina en el PRM predomina «crisis de capacidad»
OPINION: Gobierno administra excusas, la diáspora soluciones
La paradoja autoinsuficiencia alimentaria dominicana
Higüey aportará cuatro atletas a los Juegos Centroamericanos
China acelera el desarrollo de las redes 10G
Adicción al juego: una amenaza silenciosa para la salud mental
Instituciones del Estado llevan servicios gratuitos en el DN
Banreservas impulsa la inclusión financiera S. Francisco Macorís
Inauguran una exposición fotográfica sobre Juan Bosch


Definitivamente cuando nuestras generaciones pasen no sé que quedará en este país, esto es una locura total, no hay reglas, ni límites
La Ave. Anacaona, DN es transitado a exceso de velocidad y espantoso ruido de mufflers. La
Platón. La Nave de los Locos. VI libro de la República. Posteriormente en el 1496 un Aleman de lo recreaba con el mismo título. Habría que preguntarse: quién es el que manda?
🙂
Esa iglesia pica muy bien
Se llena de pecadores de una manera increíble
La gleba insurrecta,los jodidos 24/7,a-ca-ban-do,con el medio ambiente .