Santo Domingo.— El presidente Luis Abinader designó una comisión de veeduría ciudadana para supervisar el proceso de licitación del proyecto “Diseño y Construcción de la Carretera de Conexión entre la Circunvalación Norte de Santiago y la vía Puerto Plata–Sosúa”, conocida como Autopista del Ámbar”.
Estaintegrada por el obispo de la diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, Jesús Castro Marte así como Franklin Báez Brugal, Pedro Silverio y José Radhames García González, quienes tendrán la responsabilidad de vigilar, dar seguimiento y monitorear el desarrollo del proceso de licitación.
Un decreto presidencial indica que la designación de este grupo tiene el objetivo de fortalecer la transparencia, rendición de cuentas y el control social en un proceso de contratación considerado de alto impacto para la conectividad territorial y el desarrollo económico del país.
Especifica que este órgano podrá recibir observaciones, denuncias y sugerencias de ciudadanos, proveedores y organizaciones así como emitir informes de seguimiento con hallazgos que podrán ser incorporados al expediente administrativo del proceso.
Establece que las instituciones involucradas, incluyendo el Ministerio de Obras Públicas y el Fideicomiso RD Vial, deberán facilitar a la comisión el acceso a la información relacionada con el proceso, conforme a las disposiciones legales vigentes.
El documento precisa que la Comisión tendrá carácter estrictamente observador y no intervendrá en las competencias del Comité de Compras y Contrataciones ni en la evaluación de ofertas.
Además, los miembros deberán suscribir un compromiso ético previo al ejercicio de sus funciones, declarando su independencia, la inexistencia de conflictos de interés y su deber de confidencialidad.
Desde 2012, el Centro de Investigación sobre Bienestar de la Universidad de Oxford, en colaboración con Gallup y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, publica el World Happiness Report, un instrumento que mide el bienestar subjetivo en más de 140 países a partir de encuestas donde los ciudadanos evalúan su propia vida.
La principal fuente de información es la Encuesta Mundial de Gallup, que utiliza la conocida “Escalera de Cantril”: se pide a los encuestados imaginar una escala de 0 a 10, donde el 10 representa la “mejor vida posible” y el 0 la “peor vida posible”, y ubicar en ella su situación actual.
A partir de esta autoevaluación, el informe identifica seis factores clave que explican las diferencias de felicidad entre países: (1) el PIB per cápita, como indicador del nivel de vida material; (2) el apoyo social, entendido como la posibilidad de contar con alguien en momentos difíciles; (3) la esperanza de vida saludable; (4) la libertad para tomar decisiones; (5) la generosidad, medida a través de donaciones; y (6) la percepción de corrupción, asociada a la confianza en instituciones y empresas.
En su edición más reciente, publicada en marzo de 2026, la República Dominicana ocupó la posición 64 entre 147 países evaluados. Entre los países de América Latina y el Caribe, se situó en el lugar 14 de 21 países, por debajo de todos los países de Centroamérica. Destaca el caso de Costa Rica, que ocupa la posición 4 a nivel mundial, consolidándose como el país mejor posicionado de la región.
Este resultado revela una brecha estructural: la República Dominicana ha logrado avances significativos en crecimiento económico, pero no ha conseguido traducir ese progreso en mayores niveles de bienestar percibido. El problema central no es, por tanto, la falta de dinamismo económico, sino la débil articulación entre crecimiento, inclusión social, calidad institucional, seguridad y cohesión social.
En efecto, mejorar la felicidad requiere una agenda de políticas públicas orientadas a la calidad de vida y no únicamente al aumento del PIB. Los determinantes del índice permiten identificar con claridad los principales cuellos de botella que limitan el bienestar en el país.
En primer lugar, el crecimiento económico no se percibe como inclusivo: amplios segmentos de la población no sienten una mejora tangible en su calidad de vida. En segundo lugar, persiste una débil confianza institucional, reflejada en una percepción elevada de corrupción y en la baja credibilidad de las instituciones públicas. En tercer lugar, la inseguridad y la violencia impactan negativamente la vida cotidiana, erosionando el bienestar subjetivo. En cuarto lugar, la alta informalidad laboral genera inestabilidad de ingresos y limita el acceso a la protección social.
A estos factores se suma la deficiencia en la provisión de servicios públicos —electricidad, transporte, salud y educación— que deteriora la calidad de vida de la población. Todo ello contribuye a ampliar la brecha entre expectativas y resultados: a mayor crecimiento económico, mayores aspiraciones sociales; cuando estas no se satisfacen, se generan frustraciones.
El bajo posicionamiento en el índice de felicidad no es un fenómeno meramente subjetivo. Tiene implicaciones concretas: menor productividad laboral, mayor conflictividad social, desconfianza que frena la inversión, migración de talento y debilitamiento del capital social. En términos estratégicos, estas dinámicas terminan limitando el potencial de crecimiento sostenible del país.
Que países como Nicaragua, Jamaica, Guatemala, Honduras o El Salvadoraparezcan mejor posicionados no implica que estén en mejor situación económica. Más bien refleja que, en esos contextos, existe un mejor balance entre expectativas y realidad, o niveles relativamente más favorables en dimensiones no monetarias como la cohesión social, el apoyo comunitario o la percepción de seguridad.
En síntesis, el ingreso explica solo una parte del bienestar. A partir de cierto nivel de desarrollo, factores como la calidad institucional, la equidad, la seguridad y la cohesión social adquieren un peso determinante.
El lugar 64 no debe interpretarse como un fracaso económico, sino como un desafío de desarrollo. La República Dominicana ha crecido, pero aún no ha logrado que ese crecimiento se traduzca plenamente en bienestar para su población. De ahí la necesidad de redefinir el objetivo de la política pública: no se trata únicamente de crecer más, sino de vivir mejor.
En Santo Domingo Este algo inusual comenzó a suceder. No fue un escándalo, ni una crisis, ni una promesa vacía repetida en campaña. Fue, paradójicamente lo contrario, el buen funcionamiento de la gestión pública lo que encendió las alarmas.
Las mediciones del gobierno central —frías, técnicas, inmunes a la emoción política— empezaron a colocar al gobierno municipal de Santo Domingo Este, entre los primeros lugares en transparencia, eficiencia, calidad de servicios y pulcritud administrativa.
Números que, en teoría, deberían generar consenso, orgullo y respaldo. Pero en la práctica, desataron otra cosa: incomodidad.
Porque en la política dominicana —y no solo dominicana— el éxito no siempre es celebrado. A veces, es percibido como amenaza por aquellos que su norte, su razón de existir es alcanzar posiciones, al margen de la conveniencia de la sociedad.
Al frente de esa gestión está Dío Astacio, cuya administración ha ido rompiendo inercias, obteniendo logros sostenidos, transformando positivamente la ciudad.
Y cuando una estructura acostumbrada a ciertas reglas comienza a cambiar, lo que emerge no siempre es apoyo: muchas veces, es resistencia.
Dio Astacio.
Dentro del propio partido de gobierno, la lectura no ha sido uniforme. Para algunos sectores, una gestión que acumula éxitos y reconocimiento no es solo un logro institucional, sino un riesgo político. Temen que el fortalecimiento de una figura termine desplazándolos de sus posibilidades.
Y entonces aparece la reacción más antigua de la política: la alianza del miedo. Grupos que, en lugar de potenciar el activo político que representa una gestión, deciden por intereses personales y grupales torpedearlas, aunque esa acción, sea contrario al interés colectivo.
No es una conspiración sofisticada. Es, más bien, una lógica primitiva. Desde la otra acera, la oposición enfrenta un dilema aún más complejo. ¿Cómo cuestionar una gestión que, en términos medibles, funciona? ¿Cómo construir discurso cuando la realidad no ofrece grietas evidentes?
Ante esa ausencia de fallas estructurales, algunos sectores han recurrido a un libreto conocido: instalar la duda. No importa si es cierta, no importa si es comprobable. Lo importante es repetirla. «Difama, difama, que algo queda», decía el viejo axioma político.
Así, la crítica legítima —necesaria en toda democracia— se convierte en una herramienta de la decadencia, de la mediocridad, de lo antisocial, y lo antinacional.
Pero lo que ocurre en el fondo es más profundo que una simple pugna política. Es el choque entre dos culturas.
Por un lado, la cultura que se ha formado durante años en la normalidad de la corrupción, la impunidad, y la opacidad.
Por otro, una gestión que intenta operar con reglas distintas: transparencia medible, servicios evaluables, resultados verificables.
El problema no es solo que una parte del sistema se resista al cambio. Es que, en muchos casos, son contrarios a ese cambio. Porque su cultura, y su práctica histórica, están comprometidos con el más de lo mismo, no con el cambio que demanda la sociedad.
La paradoja es evidente: lo que debería ser el estándar, se convierte en anomalía. Y la anomalía, en objeto de sospecha.
Sin embargo, la historia —esa que se escribe más allá del ruido inmediato— suele ser menos indulgente con las mezquindades del momento. Porque al final, lo que permanece no son las intrigas internas ni las campañas de descrédito, sino los resultados tangibles: calles limpias, servicios eficientes, instituciones confiables.
En ese sentido, lo que hoy ocurre en Santo Domingo Este no es solo un episodio político. Es un síntoma de transición. Una señal de que algo está cambiando.
Y un evidente reflejo, de que todo cambio real, no llega sin resistencia.
Santo Domingo, 2 may (EFE).- El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) informó que ha sido restablecido este sábado el tránsito en el tramo Majagual de la autopista Juan Pablo II, en la entrada al Parque Nacional Los Haitises, luego de los deslizamientos de tierra y rocas provocados por las intensas lluvias de los últimos días.
En una operación ágil y oportuna, aseguró el organismo, sus brigadas intervinieron de inmediato la zona, utilizando equipos pesados para la demolición controlada de las rocas, permitiendo despejar la vía en el menor tiempo posible y devolver la circulación a la normalidad.
Obras Públicas mostró su agradecimiento al apoyo de la Dirección General de Seguridad y Tránsito Terrestre (Digesett) y la Comisión Militar y Policial (Comipol), una de sus dependencias, por canalizar el tránsito durante la intervención, para garantizar la seguridad de los conductores y facilitar el flujo de vehículos ientras se completaban los trabajos.
La zona permanece debidamente señalizada y el organismo exhortó a a los ciudadanos a conducir con precaución.EFE
Santo Domingo, 2 may (Prensa Latina) El expresidente dominicano Leonel Fernández encabezará este fin de semana la juramentación de nuevos miembros del partido Fuerza del Pueblo (FP) en la provincia de Barahona, como parte de su agenda de fortalecimiento político a nivel nacional.
La agenda del líder político también incluye una serie de visitas y reuniones durante este sábado con comunicadores, dirigentes locales y representantes de sectores sociales y productivos de la provincia, ubicada en la región suroeste.
Asimismo, tiene programados encuentros con líderes religiosos y actores comunitarios, como parte de la estrategia de contacto directo que impulsa la organización en todo el territorio nacional.
El acto central está pautado para el domingo 3 de mayo a las 10:30, hora local, en el Palacio de los Deportes de Santa Cruz de Barahona, donde la organización incorporará nuevos dirigentes a sus filas.
Previo a esta actividad, Fernández sostendrá un encuentro con la prensa en horas de la mañana.
Estas actividades se enmarcan en la jornada de crecimiento y consolidación de Fuerza del Pueblo, orientada a fortalecer sus estructuras y ampliar su base de apoyo en distintas regiones del país.
La decisión de Fitch Ratings de cambiar la perspectiva de la República Dominicana de positiva a estable, manteniendo la calificación en BB-, no supone un desplome inmediato. Pero tampoco es un trámite sin importancia. Es una advertencia. El país conserva su nota y mantiene acceso al financiamiento, pero perdió fuerza ante quienes evalúan el riesgo soberano. El relato de mejora continua empezó a tropezar con cifras menos favorables.
El Ministerio de Hacienda intentó bajar el golpe presentando el cambio como un acto de cautela internacional. La defensa es políticamente comprensible, pero incompleta. Fitch no habló de una incertidumbre global en abstracto. Habló de problemas concretos de la economía dominicana. El punto no está en discutir si la nota bajó o no. Está en que se debilitó la expectativa de mejora. Y eso importa, porque afecta confianza, costo del crédito y percepción de riesgo.
Los datos son difíciles de maquillar. Fitch proyectó que el crecimiento promedio entre 2023 y 2025 sería de 3.1 %, por debajo del 3.9 % de los países con calificación similar. A eso se suma el dato del Banco Central, que situó el crecimiento de 2025 en apenas 2.1 %. Para una economía que lleva años presentándose como líder regional, esa pérdida de tracción no es menor.
Pero el punto más delicado no es la deuda por sí sola. Es la capacidad fiscal para sostenerla. Fitch estimó que el pago de intereses absorbió 21.9 % de los ingresos públicos en 2025, la proporción más alta entre los soberanos con nota BB. En palabras simples: de cada cien pesos que recauda el Estado, casi veintidós se van solo en intereses. Ese dato dice más que muchos discursos.
Hacienda también buscó alivio comparándose con Moody’s y S&P. Pero que otras agencias mantengan una visión más favorable no borra la advertencia de Fitch. Tampoco elimina los problemas que señaló: baja recaudación, rigidez del gasto, subsidios ineficientes y escaso margen de maniobra. Compararse con la agencia menos dura no corrige el fondo. Apenas sirve para bajar presión política por unos días.
El sector eléctrico vuelve a aparecer como un lastre conocido. Las pérdidas, los subsidios y la falta de reformas siguen drenando recursos públicos y aplazando soluciones. Ahí no hay novedad. Hay persistencia. Y esa persistencia tiene costo fiscal, reduce espacio para inversión útil y le recuerda al mercado que el Estado sigue postergando una corrección que debió llegar hace años.
La nota se mantiene. El margen se estrecha. Sin reforma fiscal, sin corrección del agujero eléctrico y sin recuperar un crecimiento más firme, el mercado dejará de comprar entusiasmo oficial. Lo que pide no es relato. Es capacidad real de corregir, con decisiones concretas y menos propaganda económica de ocasión.
En poco tiempo descenderán como una bandada de buitres las aves de rapiña que en cada campaña electoral solo tocan tu puerta cuando necesitan tu voto. Vuelven a prometerte de todo, enfatizando que ahora sí podrán satisfacer tus aspiraciones y que tus sueños de progreso se harán realidad.
Llegan, como si el tiempo no hubiese transcurrido y agravado tus problemas, te extienden el brazo sobre tus hombros cansados de la dura faena para sobrevivir, y con el mayor descaro te dicen: hermano, ¡que falta me hacía verte! Pero la verdad es que la inmensa mayoría solo te utilizan para lograr un puesto, un espacio en el poder, que le permita cimentar sus fortunas.
Después de las elecciones, regresan a sus inexpugnables mansiones, se olvidan de ti, no responden tus llamadas, ni vuelven por tu barrio o por tu campo. Tus penurias siguen, y a nadie le duele tu situación.
No te dejes engañar otra vez. ¿Cuántas veces no depositaste tu confianza en esa misma cara y en esas mismas promesas, en ocasiones formuladas desde agrupaciones, o movimientos políticos al vapor, distintas? No permitan que te utilicen otra vez. Tu voto vale, y mucho.
No se lo concedas a quien solo acude a ti cada cuatro años. Piensa y recuerda qué hicieron en ocasiones anteriores. Si no te cumplieron, ni honraron sus compromisos con la comunidad, no merecen otra oportunidad.
No votes por promesas huecas por muy bien formuladas que estén, ni mucho menos por dinero; vota por hechos, por resultados y por respeto, porque no te respetan cuando creen que no recuerdas y no te valoran cuando piensan que tu voto se compra con dinero. Llegó el momento de decirle que ese tiempo se acabó, que tu voto vale y tu dignidad también.
Estas palabras van dirigidas a todos mis conciudadanos, pero muy especialmente a mis compatriotas Balagueristas, olvidados hasta por quienes dicen representarlos, reiterándoles que hay que pensar bien por quién depositaremos nuestro voto, al no tener candidato propio que represente nuestros principios y valores, ni partido por donde presentarlo.
Nuestro voto por otro aspirante debe otorgársele al candidato cuya propuesta de gobierno incluya los postulados que exhibieron las administraciones del presidente Balaguer, como gobernar sin déficits presupuestarios; sin endeudamiento externo; sin una hipertrofiada nómina pública y sin nominillas; que defienda y respete el medio ambiente, entre otras características del Balaguerismo.
Recuerdo
Finalizo recordando un episodio citado por el doctor Balaguer, en uno de sus discursos en la campaña de 1966, en el que narra un hecho registrado en Madrid a raíz de la restauración de la segunda república, después de la caída de la monarquía.
En las primeras elecciones organizadas para la elección del nuevo gobierno, uno de esos traficantes de conciencias se acercó a un hombre cuya presencia denunciaba una invalidez física y una carencia de recursos ofreciéndole dinero a cambio de su voto. El hombre rechazó la vulgar compra con voz seca y airada diciendo: ¨No, en mi hambre mando yo¨.
Los votantes debemos hacer lo mismo y mandar sobre nuestras carencias, no solo para que se conserve nuestra dignidad sino también para que una vez pasadas las elecciones no veamos desaparecer con ellas todo derecho al bienestar y toda esperanza a una vida mejor, bajo un gobierno que no trabaje solo para una clase sino para todos y cada uno de los dominicanos.
Debajo de Hondo Valle hay tres millones de onzas de oro. Arriba, 800 mil personas en todo el Sur dependen del agua y la tierra que produce en San Juan, Azua y otras comunidades.
La canadiense GoldQuest quiere sacar ese oro en 8 años. Promete 4,000 empleos y US$365 millones para el Estado. Las organizaciones comunitarias y agropecuarias, la Iglesia y los regantes de la zona dicen que no. El gobierno lleva 8 años sin decir ni sí ni no.
1. El Estudio de Impacto Ambiental (EIA ) que ha prometido la empresa minera nunca dirá “no” porque lo paga ella misma.
En RD, el Estudio de Impacto Ambiental lo contrata y paga la empresa. Medio Ambiente da los Términos de Referencia, pero GoldQuest pone los US$2 millones. Ninguna minera gasta esa fortuna para concluir “mejor no lo hagan”.
El EIA no pregunta, conforme a la ley 64:00, “¿explotamos?”. Solo Pregunta “¿cómo explotamos con menos daño ambiental?”. Por eso el 99% de esos estudios concluye que los proyectos son “Viable con condiciones”.
Si el proyecto es inviable, la empresa lo abandona antes y el público nunca se entera. El filtro real no es el EIA. Es Medio Ambiente cuando lo objeta. Y es la presión social que lo engaveta, como es muy probable que ocurra en este caso.
2. El fantasma de lo que ocurrió en la mina de Brumadinho, Brasil, trancó el proyecto.
GoldQuest entregó su Estudio de Impacto Ambiental en 2017: dice que la explotación de la mina es viable, sin cianuro y sin tocar el río San Juan.
Medio Ambiente nunca lo aprobó. ¿Por qué? En Brumadinho, Brasil, en 2019 una presa de cola se rompió: 12 millones de metros cúbicos de lodo mataron 270 personas en 5 segundos. Desde entonces, el estándar de exigencias a las empresas mineras subió en todo el mundo.
Hoy el Ministerio de Medio Ambiente le exige a GoldQuest: “Diseña tu pila de desecho para lluvia de 1,000 años + terremoto máximo juntos”. O sea: “Demuestra que ni en el peor diluvio del milenio esto se cae”.
Llevan 7 años sin convencerlos. Una lluvia de 1000 años equivaldría en San Juan a más o menos 400-500 milímetros de lluvia en 24 horas. El huracán George derramó 340 mm en 350 mm en un solo día, de manera que hay precedente.
Movilización contra el proyecto minero.
3. El verdadero veneno del proyecto Romero dura 100 años y se llama Drenaje Ácido de Roca (DAR).
GoldQuest dice “no usaremos cianuro” y es cierto. El riesgo real es el Drenaje Ácido que surge al triturar la roca, expones pirita, “oro de tontos”, que con el agua de lluvia y aire se vuelve ácido sulfúrico, que es tan fuerte y tóxico como el cianuro o quizás más.
Ese ácido sulfúrico disuelve arsénico y plomo y no para de hacerlo durante 100 años aún cuando se haya cerrado la mina. Hay minas romanas que aún botan agua ácida 2,000 años después.
En Cotuí, la vieja Pueblo Viejo dejó ríos muertos por 20 años. GoldQuest dice que la roca de Romero tiene “bajo potencial ácido”, sin embargo la UASD dice que en sus laboratorios ese potencial le dio “alto”.
Si la UASD tiene razón, San Juan heredaría una fábrica de ácido por un siglo.
4. El 97% de la mina es desecho que se queda aquí para siempre. De cada 100 toneladas de roca que se procese solo 3 se van como concentrado de oro. Las otras 97 se quedan y van a conformar una montaña artificial en Hondo Valle, es decir 4.5 millones de toneladas, 40 metros de alto.
GoldQuest llama a este desecho “dry stack”, lo filtran hasta 15% de humedad, lo compactan, le ponen doble geomembrana y al cerrar lo cubren con arcilla y grama y “en 20 años será una loma donde pastarían las vacas”, dicen ellos.
Los críticos del proyecto Romero advierten que si el plástico se rompe con un terremoto, si se desliza con una lluvia fuerte de 1,000 años, Hondo Valle quedaría enterrado, además de verdaderamente genera ácido, envenenado.
Lomas de San Juan.
5. Por qué el Estado no le dice “no” de frente a GoldQuest?
Si Medio Ambiente rechaza por escrito, GoldQuest puede demandar al Estado Dominicano por US$400 millones en el CIADI (institución del Banco Mundial dedicada al arreglo de diferencias relativas a inversiones internacionales), bajo el DR-CAFTA. Por eso la estrategia desde 2017 es “engavetar con observaciones”, pedir más pruebas, rediseño, consulta. Nunca el “no” que dispare la demanda.
En junio del 2024, Medio Ambiente reseteó el juego y le entregó los Términos de Referencia nuevos, con lo cual derogó el Estudio de Impacto Ambiental de 2017.
Ahora GoldQuest debe hacer otro estudio en 18 meses. Mientras tanto el gobierno gana tiempo, porque si dice “sí”, incendia aún los ánimos en San Juan, y si dice “no”, paga millones por demanda internacional.
6. La decisión de San Juan se mueve entre 8 años de mina vs siglos de agricultura.
San Juan produce 70% de las habichuelas del país. 200 mil tareas bajo riego dependen del río San Juan y de la presa de Sabaneta. La mina promete 8 años, 3,000 empleos y US$5,400 millones para San Juan, y los comunitarios y agricultores responden: 30 mil empleos agrícolas contra 3,000 mineros. Agua para 800 mil personas a cambio de agua para una planta. Producción por 100 años contra una mina que en 8 años se va y deja una montaña de desechos tóxicos.
Todo eso motivó que el presidente Luis Abinader dijera que “sin consenso, no hay mina”.
La tecnología de Romero es más segura que la Brumadinho de Brasil. No hay laguna ni cianuro. Pero el riesgo no es cero, solo es “más bajo”.
El gobierno debe decidir si le cree a GoldQuest cuando dice “esta pila de desechos no fallará en 100 años”, aunque de todas maneras ya San Juan decidió: no quiere averiguarlo, porque se convenció de que “el agua vale más que el oro”
Oro por 8 años. Agua para siempre. Ese es el dilema que tiene trancada la mina Romero desde 2017.
SANTO DOMINGO.- El ministro de Administración Pública, Sigmund Freund, llamó a los partidos políticos a debatir y analizar la propuesta del Poder Ejecutivo de reducir en un 50% el presupuesto que le entrega el Estado.
El también delegado político del Partido Revolucionario Moderno (PRM) ante la Junta Central Electoral indicó que esa propuesta va de la mano con el pedido de la oposición sobre el “nivel de sacrificio” que cada sector debería de asumir ante la crisis provocada por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán.
“Es una cuestión de que nosotros estamos proponiendo como partido de Gobierno que las organizaciones políticas también hagamos nuestra cuota de sacrificios. La realidad es que todo el mundo está pidiendo sacrificios, los partidos de oposición están pidiendo que se hagan sacrificios”, manifestó Freund al participar, vía telefónica, en el programa La Plaza.
PLAN DEL GOBIERNO ES EN RESPUESTA A PEDIDO DE SACRIFICIOS
Resaltó que el Gobierno, encabezado por el Presidente Abinader, lo que hizo fue presentar un plan para mitigar los efectos de la crisis, luego de que varios sectores exigieron esas acciones y que ahora están preparados para escuchar los argumentos de los partidos.
“Lo queremos es que ellos también pongan su cuota de sacrificio de los 600 millones de pesos que estamos recibiendo los tres partidos mayoritarios este año; lo que estamos proponiendo es que en lo queda del año, porque ya van cuatro meses, sacrifiquemos el 50%», manifestó Freund.
Agregó que «si nosotros como partidos políticos no podemos aportarle en este país, en este momento alrededor de 100 millones, entonces tenemos que revisarnos como partidos”.
SANTO DOMINGO. – En el marco de la celebración del Día de las Madres, los reconocidos cantautores Danny Daniel y King Clave se unirán por primera vez en un mismo escenario en el concierto “Eternamente Mamá”, el domingo 31 de mayo de 2026.
El espectáculo será en el emblemático Hard Rock Café Santo Domingo, prometiendo ser un concierto cargado de nostalgia, romanticismo y emociones dedicadas a las madres dominicanas.
Las puertas del evento estarán abiertas a partir de las 7:00 de la noche, y las boletas ya están disponibles en Uepa Tickets, Supermercados Nacional, Jumbo, y en la boletería del Hard Rock Café Santo Domingo.
Con una trayectoria que se remonta a la década de los años 70, Danny Daniel ha conquistado al público nacional e internacional con inolvidables éxitos como “Por el amor de una mujer”, “El vals de las mariposas”, “Sé que me engañaste un día”.
Su estilo inconfundible y su profunda interpretación lo han consolidado como una de las voces más emblemáticas de la balada romántica en español.
Por su parte, King Clave es considerado una figura esencial de la música romántica latinoamericana, destacándose con temas que han marcado generaciones, como “Los hombres no deben llorar”, “Mi corazón lloró”, “Abeja Reina”, “Nunca más podré olvidarte” y “El reloj”.
Su sensibilidad artística y su voz característica lo han convertido en un referente del género.
Ambos artistas, que iniciaron sus carreras en la misma época, continúan vigentes en el gusto popular de varias generaciones, manteniendo vivas sus canciones que han sido reinterpretadas en distintos géneros musicales.
La producción general del evento está a cargo de los destacados Piter Jiménez y Nelson Rocchi, quienes garantizan un espectáculo de alta calidad, pensado para emocionar y conectar con el público.