Grupo SID inaugura espacios Induspalma en Monte Plata 

MONTE PLATA.- Grupo SID inauguró los nuevos espacios de trabajo de Induspalma, que requirieron una inversión superior a los RD$175 millones.

Induspalma cuenta ahora con un moderno y amplio espacio laboral, con comedor y cocina industrial, unidad médica, sala de lactancia y oficinas abiertas, más confortables, farmacia, unidad odontológica, sala de consultas ARS, salones multiuso, biblioteca y área de monitoreo de seguridad,  elevando los niveles de interacción entre los colaboradores.

La empresa opera en el corazón de la plantación de palmas de esta comunidad, con una extensión de 5,200 metros cuadrados. Su operación además de generar puestos de trabajos dignos también aporta al progreso de miles de familias. Las plantaciones de Induspalma abarcan 7,000 hectáreas y se encuentran ubicadas en las provincias de Monte Plata y Hato Mayor.

Durante la actividad, Ligia Bonetti, presidente ejecutiva de Grupo SID, expresó que Induspalma es un símbolo histórico de la esencia dominicana, una empresa que marcó un hito en la agroindustria, siendo pioneros en la siembra de Palma Africana en la República Dominicana y en la extracción del aceite de palma.

Ana Bonetti, Gerente General de Induspalma, resaltó:  “Hemos realizado un gran esfuerzo para ofrecerles un ambiente de trabajo que sea un lugar donde todos estemos cómodos, nos sintamos bienvenidos, y que a la vez sea inspirador y productivo. Me siento sumamente emocionada de ver cómo este espacio puede mejorar nuestro trabajo. Motivarnos a proponernos metas cada día más ambiciosas para continuar marcando hitos en la industria y plasmando huellas de progreso y desarrollo en el país.” 

 “Nuestra misión de crear bienestar, nos ha llevado en el transcurso de estos años a valorar lo que verdaderamente es importante: vivir en una sociedad justa, con igualdad de oportunidades, con sentimiento de solidaridad y más que nada con voluntad de trabajo conjunto sector público y privado para sacar adelante el país”, declaró  Ligia Bonetti.

jpm-am

Banco Popular Dominicano lanza plataforma “Emprende Mujer”

SANTO DOMINGO.-  El Banco Popular Dominicano presentó su iniciativa “Emprende Mujer”, una plataforma de apoyo al emprendimiento femenino que, además de integrar productos financieros, se complementa con capacitaciones y servicios de acompañamiento psicológico.

Se desarrolla gracias al acuerdo de colaboración con ENLACES – Red de Inversionistas Ángeles y el Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas (PACAM).

“Emprende Mujer” que busca apoyar y acompañar a las mujeres en la gestación de proyectos e ideas de negocio que impulsen su independencia financiera y desarrollo personal y profesional, al tiempo que provee de herramientas y apoyo psicológico a aquellas mujeres que necesiten reforzar su estabilidad emocional y ganar libertad financiera.

De este modo, “Emprende Mujer” facilitará a las mujeres el acceso a productos bancarios, como cuentas, préstamos y seguros, para apoyar financieramente su proceso como emprendedoras.

También se les dará formación para conocer cómo materializar ideas de negocios, así como recursos y herramientas didácticas para cimentar su confianza en el emprendimiento.

Además, en caso de requerirlo, las mujeres clientas del Banco Popular podrán solicitar el acompañamiento de las psicólogas profesionales del PACAM, que las ayudarán a identificar si son víctimas de violencia y les darán las pautas para afrontar y superar esta situación.

El acceso a los recursos de la plataforma, las capacitaciones y el acompañamiento psicológico son gratuitos. De igual forma, el Popular ofrecerá descuentos para facilitar el emprendimiento de las mujeres, gracias a alianzas comerciales.

El acto de lanzamiento fue realizado en la Torre Popular, ante la asistencia de representantes de medios de comunicación, ejecutivos de la entidad bancaria y relacionados de ENLACES y el PACAM.

Esta plataforma evidencia los esfuerzos de la organización financiera por aumentar el nivel de inclusión financiera en la población, específicamente entre las mujeres, con un portafolio de productos y servicios con un claro impacto social.

A estos fines, en sus palabras, el señor Francisco Ramírez, vicepresidente ejecutivo de Negocios Personales y Sucursales del Popular, destacó la importancia de la figura de la mujer en el desarrollo de la propia entidad bancaria, donde la presencia femenina es mayoritaria con un 60% de su fuerza laboral, siendo un 54% para posiciones gerenciales y directivas.

“Queremos que la mujer transforme su vida y pueda emprender con la confianza de que la apoyamos en todo el proceso. Esta iniciativa integral para respaldar el desarrollo de la mujer responde a nuestra visión sostenible y a nuestro compromiso como ente signatario de los Principios de Banca Responsable de las Naciones Unidas”, aseguró el ejecutivo.

Por su parte, el señor Pablo Ignacio García, director ejecutivo de ENLACES, red de inversionistas ángeles, resaltó que cada vez hay más mujeres emprendiendo y que a través de esta colaboración con la plataforma “Emprende Mujer”, “las emprendedoras podrán tener acceso a programas de capacitación impartidos por expertos en emprendimiento de forma gratuita, lo cual les permitirá tomar mejores decisiones al momento de iniciar su proyecto de emprendimiento”.

En tanto, la señora Soraya Lara, presidenta del PACAM, agradeció la iniciativa de crear un portafolio pensado y diseñado para la mujer dominicana en situaciones de vulnerabilidad.

Gasto actual almuerzo mensual es 33% del salario mínimo Vs 50% en 2011  

Durante su discurso de rendición de cuentas, el presidente Luis Abinader Corona puso sobre el tapete una interesante discusión sobre el poder adquisitivo del salario mínimo promedio en nuestro país.

Con la explicación del “Pollo Index” que hizo, el mandatario llegó a la conclusión de que “con el salario mínimo de hoy se puede consumir más alimentos que con el de 2011”.

Asumiendo un procedimiento parecido al de los jóvenes economistas amigos del presidente, hemos realizado cálculos que nos revelan que una familia de cuatro miembros consume mensualmente un 33 porciento del salario mínimo de hoy solamente en el almuerzo (arroz y  pollo), contra un 50 porciento que gastaba en el 2011.

Para esa familia se puede adoptar que en un almuerzo consume dos libras de arroz (RD$22.00*Lb/2011 y RD$27.00*Lb/2022) y libra y media de pollo (RD$55.00*Lb/2011 y RD$83.00*Lb/2022).

En el 2011 esa familia gastaba mensualmente 3 mil 795 pesos en la compra de 60 libras de arroz y 45 libras en carne de pollo, mientras que en la actualidad ese gasto para esas mismas cantidades de esos dos alimentos es de 5 mil 355 pesos.

Como se puede apreciar, en el 2011 esa familia consumía sólo en el almuerzo de un mes el  equivalente al 50 porciento del salario mínimo de entonces (RD$7,583.00), mientras que actualmente ese gasto es igual al 33 porciento del sueldo mínimo promedio vigente.

Ciertamente, si vemos que  la libra de carne de pollo tuvo un precio promedio de 55 pesos en el 2011 y que ahora vale 83 pesos, la salida fácil es decir que está 28 pesos más cara.

Ese es un discurso barato con el cual se destapan  los politicastros en la oposición, contando con que todos tenemos algo de ignorante.

Pero resulta que podemos admitir que somos ignorantes temporalmente, pero de ninguna manera asumiremos ser  consustanciales a ningún politicastro.

Alguien dijo que la ignorancia puede ser remediada, pero los politicastros son adictos a  la demagogia y se  tornan estúpidos.

No obstante, quienes están en el poder de un país no deben descuidarse de los políticos demagogos, pues son especialistas en sembrar dudas con el objetivo de venderse.

Siempre ha sido una práctica de nuestros políticos utilizar la demagogia con el propósito de abrogarse apoyo de los votantes.

Aunque tiene una realidad tangible a su favor, el presidente Abinader Corona está en la obligación de prestar atención a la demagogia de la oposición, pues una franja significativa de nuestra población cuenta con su gobierno para encontrar respuestas a sus necesidades.

JPM

El milagro dominicano

No pretendo llevar o situar esta afirmación en lo sublime o celestial, no jamás. Sólo pretendo resaltar fielmente el devenir económico y social de este país durante los últimos 2 años.  

Y con ello, haré justicia a la trascendente gestión de gobierno, en términos económico y desarrollo social realizada por el presidente Luis Abinader en el discurrir de los años 2021-2022.  

Sencillamente, el excelente manejo de la enorme crisis sanitaria provocada por el covid-19 en todo el 2020 y 2021, le valió al gobierno y al país, elogios de todo el mundo, en especial de la Organización Mundial de la Salud (OMS).  

Cabe resaltar, que el gobierno de Abinader enfrentó la pandemia con firmeza y responsabilidad, cuando la ira del patógeno nos consumía y casi nos humillaba y mataba colectivamente.  

Pero este gobierno desafió al covid-19, enfrentando con valor y cristiana decisión, haciendo pruebas gratuitas a toda la población, y comprando vacunas por aquí y por allá, sin escatimar recursos económicos.  

Los resultados, pues, fueron los mejores para todos, por lo que debemos reconocer el sólido liderazgo del gobierno de Abinader. Todo logrado por su gran amor a la patria, y alto compromiso social, su visión de futuro y entera vocación de servicio.  

Aquello, entiendo yo, fue y sigue siendo un gran trabajo en favor de la salud y la vida del pueblo dominicano, del que no se apartará el presidente Abinader, ahora, y en su segundo período que inicia en el 2024.  

Y la otra parte del gran desenvolvimiento de esta gestión de gobierno del PRM, lo envuelve el crecimiento económico del país, el año pasado de casi un 5%, la estabilidad económica que disfrutamos, la baja inflación, el crecimiento de las exportaciones de zonas francas y el estable suministro alimentario.  

También el desenvolvimiento creciente del turismo nacional, el crecimiento de las remesas y el récord de nuestras reservas en dólares, de más de 14 mil millones.  

Es de justicia resaltar que nuestro país, en la presente gestión gubernativa, fue proclamado y reconocido por la Organización Mundial Turismo, OMT, como la nación de mejor desempeño y crecimiento turístico durante los años 2021 y 2022.  

 Y todo eso se logró en un panorama hostil y despiadado, la pandemia iniciada en el 2020 y la guerra de Ucrania iniciada 2022, que apuñaló a Europa y a Estados Unidos con una inflación superior al 30%.  

Por todo ello, tiene más valor el éxito dominicano, aunque algunos jinetes del atraso, el rencor y la mediocridad no lo reconozcan o menosprecien. Apúntenlo, no habrá retroceso, Abinader es garantía de eficiencia, decencia y prosperidad para todos. 

jpm-am

Sobre política criminal

Generalmente atribuida al maestro alemán Feuerbach (1803), la expresión de “política criminal” durante mucho ha quedado sinónima de teoría y práctica del sistema penal designando, según la expresión de este autor, “el conjunto de los procedimientos represivos por los cuales el Estado reacciona contra el crimen”. Es aún el sentido que le dan algunos autores contemporáneos.

Sin embargo se constata hoy que la política criminal se separó, tanto del derecho penal como de la criminología y de la sociología criminal, y ha tomado una significación autónoma.

Cuando el profesor francés Marcel Ancel funda, en 1975, los Archivos de política criminal, (en Francia) seguidamente destaca la necesidad de no reducir esta al solo derecho penal, y propone de ver “la reacción, organizada y deliberada, de la colectividad contra las actividades delictuosas, desviadas o antisociales”, tratando de resaltar su doble carácter de «ciencia de la observación» y «arte», o de «estrategia metódica de la reacción anti criminal».

Retomando la fórmula de Feuerbach ampliando, se podría decir que la política criminal comprende el conjunto de procedimientos por los cuales el cuerpo social organiza las respuestas al fenómeno criminal, y aparece pues como “teoría y práctica de las diferentes formas del control social”.

En esta perspectiva, el estudio de los “grandes sistemas de política criminal” no se limita a la comparación de los sistemas de derecho penal pero engloba las otras formas del control social y su lugar en relación al derecho penal. Un lugar del cual las variaciones son por otra parte significativas por sí mismas y objeto de un estudio que deberá integrar los principales “movimientos” de la política criminal.

Esto dicho, la aparición de ese novel objeto no es el fruto ni del azar, ni de la voluntad de tal o cual autor, sino más bien la consecuencia ineludible de diversos factores que es necesario poner que hay que actualizar si queremos entender esta expansión, del derecho penal a las prácticas de la política criminal.

Pero no basta constatar la amplitud del campo de observación, aun todavía es preciso darse los medios de analizar el nuevo objeto, pues el cambio de objeto implica necesariamente un cambio de método. En tanto que se trate de derecho penal, en efecto, el campo es jurídicamente delimitado: es “penal” lo que el legislador ha calificado tal.

Los grandes sistemas de derecho penal pueden pues ser descritos a partir de sus diversos componentes /derecho penal general, especial, de los negocios, procedimiento, etc.), esta descripción siendo facilitada por el carácter resueltamente “sincrónico” del derecho penal, que devuelve al derecho “en eficacia”, en un país dado, a un momento dado de su historia.

En cambio, la política criminal, en el enfoque propuesto aquí, designa un campo non solamente amplio en relación al derecho penal, sino aun abierto y no delimitado, cuyo contenido no puede ser presentado de forma exhaustiva, sobre todo porque la necesidad de integrar, a través de un enfoque «diacrónico», los principales movimientos, como el llamado movimiento de «despenalización», del cual el profesor Van de Kerchove ha mostrado las múltiples significaciones, es esencial. (El derecho sin pena, 1987).

Imposibles a describir en la infinita diversidad de los elementos que les componen, los sistemas de política criminal deben poder ser apoderados de otra manera: a partir de las líneas de las cuales ellos son construidos y según las cuales sus elementos se conectan o se oponen.

La concepción tradicional del derecho penal en occidente remonta al pensamiento clásico que se funda en el curso del siglo XVIII en Europa sobre una neta distinción entre la religión y la moral, de una parte, y las leyes, de otra parte. A la justicia divina, de esencia infinita, se opone el mundo finito de la justicia humana, y más particularmente de la justicia penal.

Mundo finito, esto es, limitado; pero, del mismo golpe, mundo cerrado, en todos los sentidos del término: clausura física de la prisión, que se convirtió en la principal y casi única pena a partir del siglo XIX, clausura institucional de un entramado judicial y administrativo de gran autonomía (jurisdicciones penales, policía judicial, administración penitenciaria); en definitiva, clausura de la razón jurídica, que piensa el derecho penal como un conjunto específico de normas que tienen poca relación con los demás términos del derecho.

Si el pensamiento penal clásico, o neoclásico, queda aún muy presente como una especie de mito fundador que subyace a lo no dicho en los libros de texto y anima muchos discursos políticos y muchas prácticas (legislativas, judiciales o policiales), su cuestionamiento ha venido, sin embargo, desde varios lados.

Primero con la aparición de un discurso científico (escuela positivista) y sociológico (teorías funcionalistas y más recientemente las teorías de la reacción social.), y, más allá de las diversas escuelas de pensamiento penal, a menudo desordenadas y a veces contradictorias, las propias prácticas han cambiado y el campo de observación ha cambiado.

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Abinader delinea agenda hacia Haití

A raíz de situaciones específicas suscitadas alrededor de nuestra agenda hacia Haití y su grave estado de deterioro, se ha sembrado la confusión en el sentido de que en el Gobierno del presidente Luis Abinader no todos los músicos tocan la misma partitura y que da la impresión de que algunos funcionarios priorizan su visión.

Nunca he creído en esa narrativa, aunque algunos servidores de la Administración a veces dan notaciones de que su criterio prima por sobre el jefe del Estado.

Lo que sucede—según mi corta visión—es que el presidente Abinader respeta el criterio ajeno, aunque al final el que prevalece es el suyo como jefe de la política exterior de la República Dominicana. Y, en definitiva, eso es lo que vale.

Nótese que quienes son señalados como compromisarios con una política laxa hacia Haití, y más que Haití hacia los haitianos, no pueden dar un paso más allá que expresar algunas opiniones disonantes respecto del criterio de la mayoría del pueblo dominicano de que tenemos un problema al lado.

Como una evidencia de que esas notas, eventualmente discordante, o voces desafinadas desde el propio Gobierno carecen de relevancia en los hechos, nos referimos a parte de lo expresado por el presidente en su discurso del 27 de febreros:

“Debe enviar un solo mensaje, a partir de los postulados iniciales de la política exterior:  no hay ni habrá solución dominicana a los problemas de Haití; los problemas de Haití deben resolverse en Haití, mediante una fórmula de corresponsabilidad compartida, que no excluya a los haitianos, pero que garantice el compromiso de los que más deben y pueden, entre los países más desarrollados”.

Y remarcó: “Llamo desde aquí a un gran Pacto de Nación, para una política de Estado, firme, estratégica y uniforme que proteja y dé confianza al pueblo dominicano”.

Lo delineado por el presidente Abinader significa que no importa la opinión que tengan algún ministro u otro responsable en el Gobierno, la política hacia Haití es una y solo la traza él.

Creo que a partir de lo señalado por el presidente se deberían guardar los dardos, en particular contra el canciller Roberto Álvarez, pues al final sus opiniones no tendrán relevancia frente a su obligación de ejecutar la política exterior que pauta el gobernante.

Ha quedado evidenciado que la degradación institucional y de otros aspectos cruciales en Haití, no es problema para Estados Unidos ni Canadá ni la Unión Europea.

Tampoco lo es para Naciones Unidos que solo amaga, y menos para la Organización de los Estados Americanos que ni siquiera mira hacia allá.

En definitiva, el problema haitiano es a nosotros a quienes impacta.

Nelsonencar10@gmail.com

jpm-am

La conspiración de Los Alcarrizos

La conspiración de Los Alcarrizos contra los haitianos comenzó a tomar forma en febrero de 1824. Hace ahora 199 años de ese hecho que forma parte de la historia dominicana.

Los cabecillas fueron Baltazar de Nova, el cura Pedro González, que ejercía su sacerdocio en el referido poblado, los capitanes criollos incardinados entre las tropas haitianas Lázaro Núñez y José María de Altagracia; así como los señores Juan Jiménez, Facundo Medina, José Figueredo, José María García, Esteban Moscoso, Sebastián Sánchez, etc.

Antes hubo otros conatos de rebelión que tampoco cuajaron. Prueba de eso fue la sentencia condenatoria del 15 de octubre del 1823 contra los señores Agustín de Acosta, Narciso Sánchez, José de Cierra y León Alcaide.

En la parte oriental del país la rebeldía germinó desde el principio de la ocupación extranjera, como se comprueba en los informes oficiales enviados al gobernador Borgellá por los comandantes Maurice Bienvenu, desde Higüey; Morette, desde Samaná; Proud`Homme desde San José de Los Llanos y otros.

Así también hubo movimientos de armas en diversos lugares del Cibao y de la zona sur del país.

Basta un ejemplo: En el 1823 el capitán Lázaro Fermín, desde San Francisco de Macorís, desafió a los ocupantes haitianos. Inició una insurrección que obligó al gobernante usurpador Jean Pierre Boyer a enviar al nordeste a miles de soldados para sofocar la revuelta armada que llegó a extenderse a otros pueblos cibaeños.

Antes de comenzar las acciones bélicas de Los Alcarrizos un traidor alertó a las autoridades haitianas, provocando una despiadada persecución encabezada por el citado general Borgellá al frente de cientos de soldados del regimiento militar 12. La asonada, en consecuencia, no llegó a romper fuente.

Hay que precisar, para hacer honor a la verdad, que el objetivo de los conspiradores de Los Alcarrizos no era lograr la soberanía del pueblo dominicano, sino devolverle a España, en la persona del rey Fernando VII, el dominio colonial de esta tierra cargada de calamidades durante siglos.

Los autores de las diversas corrientes historiográficas del país coinciden sobre lo anterior. Por ejemplo, el historiador José Gabriel García escribió que la revolución de Los Alcarrizos “tenía por objeto vitorear al rey don Fernando VII, y sustituir el pabellón azul y rojo con el estandarte glorioso de Castilla.” (Obras completas. Volumen 1.P362.Editora Amigo del Hogar, 2016).

Se ha sostenido que el clero dominicano estaba detrás de ese fallido levantamiento armado. Esa creencia tomó cuerpo porque el arzobispo de Santo Domingo, Pedro Valera Jiménez, era pro español, y el principal gestor de la conspiración de Los Alcarrizos era el referido sacerdote Pedro González, muy ligado a ese alto prelado.

Pero vale decir que mientras el arzobispo y varios sacerdotes rechazaban a las autoridades haitianas, por diversos motivos, otros curas se prosternaron ante los generales Boyer, Baltazar Inginac, Borgellá y otros gerifaltes del vecino país.

El caso más revelador de lo anterior fue el del clérigo Bernardo Correa y Cidrón. Fue designado por el arzobispo Valera como su delegado en territorio haitiano, con sede en la ciudad de San Marcos, dentro del departamento Artibonito.

En reunión efectuada el 3 de junio del 1823, en Puerto Príncipe, el presidente Boyer le exigió a Correa y Cidrón que para poder ejercer su ministerio sacerdotal en dicho territorio era condición obligatoria que Valera “se considerara arzobispo y ciudadano de Haití”.

El 28 del mes y año referidos Correa y Cidrón (a quien le fascinaban las llamadas mieles del poder) le envió a su superior eclesiástico una carta empapada de indignidad, en la cual lo apremiaba para que aceptara todas las órdenes de Boyer. Se sabe que Valera rechazó dicho pedido. Las consecuencias personales de esa actitud las he reseñado en otras crónicas.

Como la conspiración de Los Alcarrizos fue un fracaso militar muchos de los conjurados fueron capturados de inmediato. Otros lograron escapar por poco tiempo y muy pocos eludieron la persecución de las autoridades haitianas.

El presidente Boyer exigía un castigo severo a los que se rebelaron contra su gobierno de ocupación. Para dar riendas sueltas a la voluntad de dicho personaje se abrieron juicios de pantomima.

El escenario fue el tribunal de primera instancia de Santo Domingo, en atribuciones criminales, que operaba al amparo de los artículos 168 a 210 de la entonces vigente constitución de Haití, así como en una ley del 15 de mayo de 1819, del mismo país, la cual mediante su artículo 2 eliminó el recurso de apelación, dejando abierto el de casación, que para ejercerlo había que ir a la sede de la Suprema Corte de Justicia, en la ciudad de Puerto Príncipe, y estaba sujetado a condiciones casi insalvables para encartados dominicanos.

El comisario del  gobierno, es decir el fiscal que llevó la acusación contra los rebeldes de Los Alcarrizos, fue Tomás Bobadilla Briones, un personaje que,  al decir de su principal biógrafo, Ramón Lugo Lovatón, era “…calculador como una máquina de sumar aplicada a la política”.

Los jueces que decidieron el destino de los conspiradores de Los Alcarrizos  fueron Joaquín del Monte, Raymundo Sepúlveda, Vicente Mancebo, Juan B. Daniel Morette y Leonardo Pichardo. La primera sentencia condenatoria fue emitida el día 8 de marzo de 1824.

Ordenaron el ahorcamiento de los referidos Lázaro Núñez, José María de Altagracia, Lico Andújar, Facundo Medina y Juan Jiménez. La ejecución se produjo el 9 de marzo de 1824.

El presbítero Pedro González y los señores José Ramón Cabral, Ignacio Suárez y José Figueredo fueron condenados a cinco años de prisión.

Otros acusados fueron condenados a dos años de prisión, entre ellos Manuel Gil, Sebastián Sánchez, Esteban Moscoso y José María González.

Una prueba de la anomalía que existía entonces en el país quedó demostrada en el análisis que de dicha decisión judicial hizo el polígrafo Max Henríquez Ureña, al concluir que la misma: “…establecía que era ineludible ejecutarla, aunque se interpusiera contra ella cualquier recurso…” (Episodios Dominicanos: La Conspiración de Los Alcarrizos. SDB, edición 1981.Max Henríquez Ureña).

Agrego aquí que es obvio que con dicha decisión, dada bajo el biombo de un tribunal obsecuente, se buscaba, en vano, escarmentar y atemorizar a la población dominicana.

El camino judicial quedó abierto, en razón de que muchos de los implicados en la conspiración de Los Alcarrizos pudieron escapar del acoso de los soldados del régimen ilícito.

El 29 de marzo del mencionado 1824 el mismo tribunal condenó a penas de prisión a otros conspiradores que fueron capturados luego del primer grupo de acusados.

Dos días después se hizo un juicio en contumacia contra los que no habían sido aprehendidos hasta entonces. Unos fueron condenados a muerte, como el dirigente Baltazar Nova (quien pudo escapar hacia Venezuela), y otros a prisión.

Una cuarta sentencia, dictada el 10 de mayo de indicado año, cerró en el ámbito de la justicia la conspiración de Los Alcarrizos. Ellas forman parte de la infamia jurisprudencial que se acumuló durante el largo período en que el país estuvo sometido al yugo haitiano.

La respuesta de Jean Pierre Boyer a los conatos de alzamientos que se suscitaban en gran parte del territorio dominicano está contenida en un discurso cargado de mentiras que pronunció el 5 de abril de 1824 ante el Congreso Haitiano, donde señaló que:

“…la República continuaba gozando de una perfecta tranquilidad, no obstante que algunos insensatos, poseídos por la ambición y la malevolencia, se habían atrevido a manifestar pérfidas intenciones en el Este…” (Discurso de Boyer. Puerto Príncipe.5 de abril de 1824).

Dichas palabras revelan una mezcla de insensatez y de desprecio por la verdad de parte del tirano Boyer, hijo de un colono francés y de una esclava nacida en el corazón del Congo.

jpm-am


Jean Pierre Boyer

Cambiar el mundo

En vez de estar quejándonos de las cosas que andan mal en nuestro entorno deberíamos hacer un esfuerzo y trabajar en mejorarnos nosotros mismos, ya que si cada uno mejora influirá para bien en su familia, a la par la familia hará que mejore el vecindario y este a la vez, mejorará la ciudad, así será mejor nuestro país y el mundo, para fortalecer esta idea les voy a compartir la historia de un joven que me visitó al Consulado Dominicano en Hamburgo.

A continuación su testimonio: Mi nombre es Ronald Rafael Silverio Díaz, nací y crecí en un campo de Azua llamado El Barro Arriba, una comunidad de unos 3,000 habitantes. Desde niño sentía pasión por la lectura porque leyendo puedes conocer un mundo sin moverte del lugar, al menos eso pensaba yo. A mis 9 años leí por primera vez un libro, diferente a los que debía leer rutinariamente en la escuela, pertenecía a mi tío Manuel Antonio Díaz, quien lo había traído de la capital (La República de Platón).

Al leer este libro motivado por la fascinación que me produjo, pensé que definitivamente la mentalidad de cada cual, es del tamaño del lugar al que se limita y en ese mismo momento me propuse salir del país alguna vez. Experimentar conocer personas con otras corrientes de pensamiento, otras culturas, como piensan fuera de mi isla, al fin y al cabo, el mundo era vasto y lo que yo conocía de él era solo poco más que nada.

En lo adelante me esforcé en mis estudios, desde 3ro de primaria fui estudiante meritorio, participé en varias olimpíadas académicas  (afortunadamente muchos de mi comunidad me conocían por esto). Seguí esforzándome en la secundaria y al final de mis 4 años obtuve un índice por encima de 91 puntos de promedio de bachillerato, por lo que formé parte de la promoción de estudiantes de máxima excelencia de ese año.

En la universidad participé en el concurso para ser monitor de Anatomía, allí gané el primer lugar acumulando uno de los puntajes más altos en la historia de la cátedra de monitores de Anatomía. En mi último año de carrera viajé a EE. UU. en un programa de intercambio estudiantil, con ellos empezaba a cristalizarse mi sueño de conocer otras culturas. Luego de terminar mi carrera quería conocer la mentalidad del viejo continente (Europa), así que me eché a la búsqueda de información sobre oportunidades para desarrollarme académicamente y a la vez conocer otras culturas.

En el proceso leí sobre Alemania y me sentí emocionado por la dificultad del idioma. Si me voy gano una especialidad y un nuevo idioma, pensé, para mi era la oportunidad perfecta. Además pensaba que quien gana un nuevo idioma es como si encarnara una nueva persona y una nueva vida. Me eché al ruedo, estudié alemán y me aventuré hacia la vieja Europa. Miedos, incógnitas, adrenalina, pero retroceder no era una opción.

Actualmente me encuentro en Alemania, terminando mi especialidad médica, Neurocirugía en un centro de alto nivel, y al mirar hacia atrás, agradezco a Dios primeramente, al niño soñador que fui a mis 9 años, que le imprimió a aquel sueño perseverancia, evitando que se convirtiera en huecas añoranzas.

La dedicación de mi madre, quien se gastó sus ahorros para pagar mi primer curso de inglés, me fue de inmensa motivación. Su cuidado insistente llevándome a la escuela biblica cada domingo y las enseñanzas de mi abuela, quien me regaló el libro de filosofía más profundo que leí en mi niñez (Libro de Proverbios, Nuevo Testamento, Los Gedeones), fueron elementos claves para mantenerme lejos de la seducción al desenfreno juvenil que imperaba en las calles y mantener mi enfoque. Y aunque lo mencione de último, el mayor actor de cualquier cosa que pudiere yo haber alcanzado, es sin duda Dios en la persona de Jesús.

Mi camino y ejemplo ha servido de motivación a muchos jóvenes de mi comunidad que crecieron después de mí, la comunidad ha pasado de solo unos pocos que llegaron conmigo a la universidad, a una creciente cantidad de jóvenes que hoy ven en formarse y en soñar, un camino hacia la superación. Este fragmento de semblanza lejos de ser un intento por presumir logro algunos, tiene la intención de motivar a tantos como sea posible a soñar y a perseguir el sueño, trabajando duro y constante hasta alcanzarlo.

jpm-am

 

PRSC acoge propuesta de pacto del Presidente por la crisis de Haití

SANTO DOMINGO.–  El Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) acogió el llamado a un gran pacto de nación hecho por el presidente de la República, Luis Abinader, ante la amenaza a la soberanía nacional que la crisis de  Haití.

El PRSC fijó su posición en una carta al Jefe del Estado firmada por su presidente, Federico Antún Batlle,  en la que afirma que esta organización “garantiza que está y permanecerá en la primera línea demandando el respeto a nuestra soberanía”.

Destaca, además, que  el reformismo en defensa de la patria “pone de lado cualquier interés particular por legítimo que sea”.

Antún entiende que para un pacto de esa naturaleza, como lo planteó el Presidente de la República en su discurso de rendición de cuentas el pasado 27 de febrero, “debe existir una propuesta que sea punto de partida para la discusión de los temas respecto a la situación que vivimos por la masiva inmigración ilegal de haitianos y y la inestabilidad política y social que afecta al vecino país”.

Recordó que el Partido Reformista envió al Mandatario en octubre del 2020 un documento titulado “Haití: Un desafío para nuestra existencia”, que -dijo- podría ser un aporte para a ese gran pacto, con la participación de todos los sectores de la sociedad dominicana.

an/am

PC respalda pacto de nación por crisis Haití que propuso Abinader

Piden Abinader visite comercios y pregunte a la gente cómo se siente

SANTO DOMINGO.- El vicesecretario de Asuntos Agropecuarios y miembro del partido Fuerza del Pueblo (FP) Héctor Acosta, invitó al presidente Luis Abinader a visitar a los productores agropecuarios y manifestarle, directamente a ellos, que se encuentran “muy bien”.

Además, invitó al Mandatario a que pase por supermercados y colmados, para que pregunte a la gente, ¿cómo se sienten?, respecto a los precios de la canasta básica familiar.

«Creo que no se atrevería», proclamó el veterano agrónomo y dirigente político opositor.

Acosta declaró que, en materia de agropecuaria, el gobierno de Abinader ha sido un rotundo fracaso, resaltando la deficiencia del mandatario en el marco de la planificación sectorial de la producción de alimentos.

“Este ha sido un gobierno cargado de improvisaciones sobre las decisiones que toma, por lo cual, los funcionarios del sector agropecuario han preferido inclinarse hacia las importaciones de alimentos que van en perjuicio de los productores nacionales”, destacó el dirigente de la FP, experto en asuntos agropecuarios.

Acosta sostuvo que esas acciones repercuten negativamente en un decrecimiento relativo del Producto Interno Agropecuario (PIBA), que mide la eficiencia de los gobiernos en materia agropecuaria.

Puntualizó que la tasa de inflación del año 2022, reportada por el Banco Central de la República Dominicana, fue de aproximadamente un 7.83%, de la cual, los renglones concernientes a la agropecuaria nacional, tuvieron un crecimiento inflacionario de aproximadamente un 11.19%.

En ese sentido dijo que hubo un crecimiento desproporcionado del precio de los alimentos de la canasta familiar.
Igualmente, resaltó que ese crecimiento inflacionario de la agropecuaria, en el pasado mes de diciembre, fue prácticamente el 50% de la inflación general, reflejándose como consecuencia, en la cena navideña más cara de la historia contemporánea.

Acosta acusó a Luis Abinader de ser un “mitómano”, “porque dice mentiras y, él mismo se las cree”..

En ese mismo orden, dijo que Abinader, teniendo la información oficial del Banco Central, no la utiliza, puesto que contrario a lo expresado durante su rendición de cuentas, ante el Congreso Nacional, el poder adquisitivo de la población ha disminuido considerablemente.
an/am