Trajano ofrece PRI para presentar candidaturas

SANTO DOMINGO.- El Partido Revolucionario Independiente (PRI) pidió a los dominicanos interesados en trabajar por su pueblo desde los cargos de vicepresidente de la República, senador, diputado, síndico o regidor que se inscriban en esa entidad política.
Trajano Santana, presidente del PRI, dijo que los nuevos integrantes de esa entidad política tendrán la oportunidad de presentar candidaturas a la vicepresidencia de la República y a cargos congresuales y municipales para las elecciones generales del 2016.
Santana pronunció un discurso en el acto de juramentación de 200 nuevos militantes del PRI celebrado en la sede central de la organización.
“Llamamos a los buenos dominicanos que se sientan inconformes o marginados políticamente en las organizaciones que militan, a que se integran a formar parte del PRI”, expresó.
jpm

Almeyda: PLD ha cumplido con sus propósitos

SANTO DOMINGO, 26 sep 2014.- Franklin Almeyda, aseguró que el PLD como partido político y desde el gobierno ha ido cumpliendo con los propósitos de su fundación, trazados por su fundador, el profesor Juan Bosch.
Al participar con el tema “el Golpe de Estado a Juan Bosch y la participación de la Juventud”, en la Mesa del Diálogo de la JPLD, que cada semana organiza la Juventud del PLD, recordó que ese partido se propuso completar la obra inconclusa de Pablo y Duarte y sustentar y defender los derechos de los ciudadanos.
Refirió que cuando Duarte funda la República, lo que hace es proclamarla y los sectores conservadores, “atrasados” no le dieron tiempo para que organizara el Estado, bajo los esquemas imperantes en ese entonces en Europa en donde estudió.
“Completar la obra de Duarte es lo que viene realizando el Partido de la Liberación Dominicana cuando moderniza el Estado dominicano”, dijo Almeyda.
Almeyda refirió que la Constitución que nos rige se hizo apoyar en la del año 1963, promulgada en el gobierno de Juan Bosch, derogada por el golpe de Estado al gobierno constitucional que la promulgó.
eg-am

SAN CRISTOBAL: Gobierno entrega raciones alimenticias

SAN CRISTOBAL.- El gobernador Julio César Díaz hizo entrega de cientos de raciones alimenticias a familias pobres de diferentes barrios y sectores de esta provincia. Díaz encabezó el reparto de las raciones alimenticias en los barrios La Guandulera y 5 de Abril, donde de manera personal benefició a centenares de familias, tomando en cuenta tan solo sus condiciones económicas. “Estamos haciendo entrega de esta ración alimenticia a nombre del Presidente Danilo Medina, esperando que le sea de provecho”, puntualizaba el funcionario a cada una de las familias que fueron beneficiadas con la entrega. Recordó que el gobierno viene realizando repartos de alimentos a familias en las comunidades más pobres de la provincia, como una manera de llegar y auxiliar a los sectores más vulnerables. Un gran gesto de alegría se apreciaba en el rostro de cada una de las personas que recibía su ración, al momento que expresaban su agradecimiento al Presidente de la República y al Gobernador por la entrega realizada. of-am

Los verdaderos fusionistas y traidores

Ya es costumbre escuchar y leer acusaciones contra los defensores de derechos humanos en el tema de la migración haitiana. Dos comunes son: fusionistas de la isla y traidores de la patria. Aquí identificaré por enésima vez quiénes son los verdaderos fusionistas y traidores de la patria.
Desde tiempos remotos, los explotadores en la economía dominicana han buscado mano de obra barata. Los colonizadores trajeron esclavos africanos, y luego los gobiernos dominicanos y empresarios han fomentado la migración haitiana indocumentada para emplearla. He aquí el origen del problema.
Hasta la década de 1960, la economía dominicana era pequeña y su principal producto de exportación era el azúcar. Por eso Trujillo y Balaguer trajeron braceros haitianos a los bateyes en condiciones infrahumanas. La mayoría no recibió documentación legal ni tampoco sus descendientes, y de ahí se desencadenó una inmensa ilegalidad bajo el argumento de que en la Constitución haitiana los descendientes son ciudadanos haitianos.
Sin documentación, todas esas personas han permanecido por décadas en República Dominicana, incluyendo los nacidos en territorio dominicano, y la inmensa mayoría es pobre.
El histórico rechazo a incorporar la población de origen haitiano a la dominicanidad hizo que los gobiernos nunca se ocuparan de resolver la situación. Era más fácil y más rentable mantenerlos indocumentados; y las autoridades de frontera, civiles y militares, se acostumbraron a vivir de la trata humana.
A partir de la década de 1980, diversos sucesos políticos, económicos y catastróficos en Haití contribuyeron a aumentar el flujo migratorio hacia República Dominicana. Y durante todos esos años, los gobiernos dominicanos del PRSC, del PLD y del PRD no establecieron controles fronterizos adecuados. Por el contrario, el crecimiento económico dominicano demandó más mano de obra barata; y como muchos dominicanos emigraron a Estados Unidos y Europa, los haitianos los reemplazaron. La economía del azúcar perdió vigor y los haitianos se insertaron a otras labores agrícolas y a la construcción.
Pero resulta que los trabajadores no suben al cielo al finalizar su jornada, ni bajan de allá con el maná al día siguiente para laborar. Necesitan vivienda, comida, servicios de salud, tienen relaciones sexuales, se reproducen, sus hijos necesitan escuelas, etc., etc. Como son muy pobres, viven hacinados en barrios y campos. Como tienen baja escolaridad o ninguna, se reproducen más que el resto de la población y la pobreza se multiplica.
Esta población pobre y marginada va acumulando resentimientos, magnificados ahora por la vocinglería xenófoba y por las tensiones dentro del mismo gobierno sobre qué hacer con toda esta gente.
Además, los verdaderos fusionistas de la isla, que son los gobiernos dominicanos, los empresarios y sus voceros, se han especializado en acusar a otros del problema: a gobiernos extranjeros, a organismos internacionales y a algunas ONG. Buscan así sonar patrióticos, mientras mantienen una extensa mano de obra barata indocumentada para explotarla.
Este peligroso juego va llegando a su fin. La población de origen haitiano ha crecido mucho y vive hacinada; y la Sentencia TC 168-13 quiso ilegalizarlos a todos y ha desatado muchos demonios.
En resumen, la política migratoria dominicana hacia Haití ha sido siempre muy irresponsable, la explotación laboral dominicana es aberrante, y propagar la xenofobia sólo empeora la situación.
Solución: el gobierno dominicano debe detener la migración indocumentada haitiana, el empresariado dominicano debe mejorar las condiciones laborales para incentivar los dominicanos a trabajar en la agricultura y la construcción, y el Gobierno debe aplicar justicia para adecentar la situación de los inmigrantes y sus descendientes que han echado raíces en República Dominicana.
Este tema es muy complejo para apostar al caos.

Diputados de ultramar reintroducen proyecto

SANTO DOMINGO .- Los diputados de ultramar reintrodujeron por tercera vez el proyecto de ley que crea el Instituto de Bienestar del Dominicano en el Exterior (INBIDOEX).
Marcos Cross, quien fungió de vocero, dijo que el Inbidoex es una necesidad que los dominicanos residentes en el exterior reclaman para dignificar sus vidas de emigrantes.
El proyecto fue firmado por los 7 diputados y avalado por la mayoría de los que integran la Comisión Permanente de Dominicanos en el Exterior.
Según Cross, la pieza busca garantizar que quienes viven fuera de la República Dominicana y que sostienen o inciden en el 69% de los hogares dominicanos puedan regresar a vivir al país de forma digna, cuando así lo determinen.
El Inbidoex aborda la problemática de los dominicanos residentes en el exterior en 4 líneas principales: Retorno digno, formación y orientación para la integración laboral en los países de acogida, reinserción en el mercado laboral dominicano, repatriación por fallecimiento en el extranjero de seres queridos y asistencia jurídica.
Según el Banco Central de la República Dominicana, en enero del 2014, las remesas representan la tercera columna de la economía dominicana, después de las exportaciones y del turismo.
jt/am

¿A quién le corresponde encender las luces?

«En el mundo de los ciegos, el tuerto es rey», es un refrán bastante manejado. Alude dicha expresión, como es obvio, a la ventaja de quien tiene una habilidad, donde escasea. Parecería natural que quien cuenta con el talento sea el responsable de realizar una labor, pero no siempre ocurre así. Ejemplos de la afirmación anterior, son los siguientes: se supone que son los líderes políticos los encargados de procurar el bienestar común (en lugar de preocuparse, exclusivamente, por el propio). Se supone que el padre o la madre son los responsables de orientar a sus hijos. Se sobreentiende que la escuela debe luchar incansablemente por despertar el espíritu de libertad de niños y jóvenes (en lugar de adoctrinarlos). Se da por sentado que los guías espirituales nos encaminan en la dirección correcta. Un tema es guiar y otro, hacia adónde. Ahora bien, ¿por el contrario, qué ocurre? Para responder hay que acudir a otra máxima, esta vez de Jesús: «Son ciegos que guían a otros ciegos». Aquí está clarísima el compromiso que implica «ver». El papa Francisco, por ejemplo, no solo debe orar por las situaciones engorrosas de la Iglesia (o solo denunciarlas), sino que ha de transformarlas, de manera positiva. Por ese rumbo parece encaminarse y ya ha dado pasos muy concretos. «Ustedes los que ven, ¿qué han hecho de la luz?», preguntaba san Vicente de Paúl. El talento incluye el compromiso. En un mundo asimétrico, totalmente desigual, quien «ve» tiene la responsabilidad de restaurar la visión de los demás, de equilibrar la balanza. Una sociedad, del tipo que sea, solo avanza cuando las personas auténticas asumen su rol. Para justificar lo precedente, baste recordar nombres sonoros com Gandhi, Teresa de Calcuta, Martin L. King; y otros, más comunes como doña Rosita, Antonio, Carlos y doña Carmen, quienes desde su humilde condición se convirtieron en símbolos, debido a la forma intensa en que vivieron, al servicio de los demás. ¿Soy un ciego o soy un guía?

Las repelentes figuras del PLD

En nuestra Nación, la capacidad de asombro y reflexión parece que se han perdido, todo parece indicar que la sociedad dominicana se siente impotente para reaccionar frente una realidad que se burla del país en su propia nariz, ya que casi todos admitimos que el país va en franco retroceso económico, político, social y espiritual, pero esto no se traduce en una acción política-popular de repulsa colectiva. Nuestro deterioro material y moral se da frente a la contemplación y la pasividad de un pueblo que luce anestesiado ante el crecimiento del desempleo, ante la evaporación de las oportunidades para vivir en prosperidad, ante el descenso del nivel de vida de la clase media, y ante el crecimiento injustificado de la iniquidad social. Todo esto creado durante los últimos 10 años de gobierno del PLD. Es sorprendente ver, cómo las repelentes figuras del PLD, ante el panorama que acabamos de describir, mantienen la supremacía en el debate político dominicano. Gente que hace 15 años eran pobres de solemnidad y vivían en barrios populares y marginados, después del expresidente Leonel Fernández haberlos nombrado en posiciones de poder, ahora aparecen como sus socios enriquecidos de la noche a la mañana y las encuestas los colocan como los favoritos para las elecciones del año 2016. En un país, donde lo único que hemos visto en los últimos años ha sido una gran concentración de la riqueza en pocas manos, así como la privatización de las estatales empresas que eran del grupo CORDE y la pulverización de nuestros ingenios azucareros que aportaban riqueza al patrimonio nacional; desaparición de miles y miles de medianos y pequeños negocios que ha repercutido en el aumento de la emigración de dominicanos y dominicanas a casi todos los países del mundo, uno se pregunta, ¿y cómo es posible que todavía el pueblo dominicano no se haya levantado a cobrarle sus pecados y maldades a los dirigentes del PLD? Cuando observamos la metamorfosis que han sufrido la mayoría de los medios de comunicación en su responsabilidad de informar y orientar adecuadamente a nuestro pueblo, y defender los mejores intereses colectivos, uno se pregunta, ¿hacia dónde es que camina el país? Cuando todo parece indicar que aceptamos resignados el desorden y el caos en el transporte público, las tandas de apagones que no se corresponden con el cobro abusivo de tarifas eléctricas que empobrecen el bolsillo de la gente, la ausencia de agua potable en nuestros hogares y la emisión de programas de televisión depravados frente a la mirada indiferente de autoridades que parecen patrocinar el desorden institucional, uno se pregunta, ¿y qué es lo que ha pasado con la oposición política del país? Cuando un capitán de Policía o del Ejército Nacional los días 25 de cada mes cobra como salario mensual 14,000.00 pesos, uno se pregunta ¿y cómo pueden vivir con lo que ganan policías y soldados de menor jerarquía? ¿Por qué permanecen callados? Cuando las iglesias cristianas que acogen en su seno a la mayor parte de la sociedad dominicana a través de sus diferentes denominaciones permanecen calladas ante el secuestro de nuestras instituciones nacionales y frente al saqueo del patrimonio nacional que aumenta la pobreza, nosotros nos preguntamos, ¿qué es lo que está pasando en el país? Cuando un partido político, como el histórico Partido Revolucionario Dominicano –P R D – resulta inoculado desde afuera por el virus de una división que propagan agentes internos que juegan a la permanencia en el poder del PLD y que actúan como quinta columna de los intereses peledeistas, amenazando con borrar toda una historia de lucha desde el año 1939 hasta hoy, uno se pregunta, ¿por qué han podido más los intereses particulares y de grupo, que los intereses del pueblo dominicano? Sin dudas, que el país necesita despertar y entrar en una profunda reflexión. Considerando que el país está entrampado dentro de muchos males irresueltos, creemos que la sencillez y humildad del presidente Danilo Medina Sánchez, no alcanzan a explicar la alta tasa de aceptación popular de que goza-según todas las encuestas -, pues dicha popularidad no se corresponde lógicamente con el empeoramiento de las condiciones de vida de las masas populares , ante lo cual uno se pregunta, ¿cómo es esto posible?, si en el país la gran mayoría de la gente percibe que todo se desvanece y que todos sus sueños se van abajo. Frente a esta realidad social, la gente sabe que los gobiernos del PLD han creado una cúpula que gobierna el país y que disfruta del privilegio de sueldos millonarios y bienes acumulados a la carrera, que insultan a la pobreza de millones de dominicanos, donde familiares, amigos y amantes de los funcionarios se llevan una gran parte del presupuesto nacional, sin que el presidente Danilo Medina después que llegara al poder haya tomado una sola medida para evitarlo. En la Cancillería Dominicana, órgano de nuestra Diplomacia, por más de 10 años ha existido un dispendio millonario en pesos y en dólares, donde miles de personas cobran sin trabajar y eso lo sabe el presidente Danilo Medina, sin que dos hermanos que han llevado a cabo estos actos de saqueo y vandalismo político y económico hayan recibido ni parece que van a recibir ningún tipo de sanción penal, mientras trabajadores cañeros y envejecientes claman por una justa pensión que les corresponde y que les permitiría por lo menos comprar sus medicamentos. Se quiere decir que el país avanza porque ahora tenemos “Altas Cortes”. La expresión luce cursi. En realidad estos organismos fueron creados por el presidente Leonel Fernández en la Constitución que mandó a hacer a su imagen y semejanza en el año 2010, y estos organismos los constituyó con personalidades del país que han sido en su mayoría dirigentes y militantes de partidos políticos afines, y que por tanto, responden a intereses marcadamente partidarios, en anulación de la independencia que se supone deberían de tener en sus actuaciones jurídicas. La Suprema Corte de Justicia está encabezada por quien fuera el abogado personal del expresidente Leonel Fernández, y todo el mundo sabe que en esta instancia de poder todas las decisiones jurídicas se toman para satisfacer primero los intereses de los socios y amigos del expresidente. El Ministerio Público está encabezado por un alto dirigente del PLD, y todo el mundo sabe que es un aspirante a la presidencia de la República por ese partido y que se ha proclamado él mismo como un gran amigo del expresidente Leonel Fernández, lo que sin dudas le impide poder sostener cualquier tipo de acusación por peculado en contra de cualquier compañero de su partido que pudiera ser acusado por la sustracción o mal manejo de fondos públicos, en el ejercicio de una de las funciones donde se haya desempeñado. De ahí es que haya tantos de sus compañeros de partido, que exhiben sin el menor sonrojo niveles de bienestar y de riqueza, catapultados en pocos años de la miseria a la opulencia. Todo esto explica, que figuras repelentes del PLD, quieran hoy ser candidatos presidenciales en la boleta de ese partido, ya que saben que de antemano tienen garantizada la impunidad, sin importar los latrocinios que cometan. Mientras tanto esperamos que el pueblo tome conciencia, y que podamos compactar en torno a una figura honesta que nos unifique, una candidatura presidencial que no solo adecente el ejercicio del poder, sino que haga justicia, y se comprometa a mandar a los que han delinquido en el poder a la cárcel.

Esa inmigración no es bienvenida

Como van las cosas, si se sigue permitiendo pasiva e impunemente que los haitianos, en su gran mayoría ilegales, se sigan asentando en todas las ciudades del país; principalmente en la capital y en Santiago; pronto tendremos que habilitar escuelas bilingües. Tener que emplear en las entidades publicas y privadas, personal que pueda comunicarse en creole, para atender la demanda de servicios de esos inmigrantes, que se diseminan por toda la geografía nacional como una gran plaga depredadora. Hay que denunciar como una imperdonable irresponsabilidad de todos los gobiernos, principalmente de los que han dirigido la nación en las ultimas décadas, el que esta situación se haya agravado a tal grado, que ya parece un hecho harto difícil, el poder revertir la peligrosa situación creada. La que conspira contra nuestros limitados recursos presupuestales, nuestra identidad cultural, y nuestra seguridad nacional. Que se trate de resolver el problema de ciudadanos de origen haitiano que nacieron en el país. o que por su larga estancia podrían ser reconocidos como ciudadanos dominicanos los primeros y otorgarles residencia a los segundos; eso no implica que sigamos permitiendo que estos sigan invadiendo todo el territorio nacional sin que nadie le ponga un paro a esa desgracia expansiva. Hay que decirlo claramente: esta inmigración no es bienvenida. No la necesitamos. Es que no somos Europa ni Estados Unidos. Ni siquiera somos un país que produce petróleo, ni explotamos otros grandes recursos mineros por lo cual estemos necesitando de mano de obra emergente. Todo lo contrario… lo que somos es un país bien pobre que exportamos mano de obra por millones hacia otras naciones mas desarrolladas, precisamente porque padecemos de un alto grado de desempleo, y grandes e ingentes necesidades. Y es que alarmantemente, ya hay sectores en Santo Domingo, en Santiago y otras localidades, donde usted no ve prácticamente un dominicano. Donde el hacinamiento, la suciedad y el comportamiento inapropiado, fruto de su atraso cultural y extraña actividad ancestral, degradan sobremanera esos lugares marginales. El gobierno dominicano, no debe dejarse sugestionar por la presión internacional, que de manera irresponsable y descarada quiere de nosotros un sacrificio suicida para nuestro propio bienestar y a favor de unos vecinos cuyos gobiernos nunca a han agradecido sinceramente, ningún esfuerzo de cooperación de nuestro país hacia ellos. Es urgentemente necesario, que por el bien de nuestras futuras generaciones, detengamos a tiempo esta perturbadora invasión pacifica e inminente toma de nuestra nación por parte de esa masa de seres hambrientos, mucho mas subdesarrollados que nosotros, porque luego será tarde cuando se quiera reaccionar y ya la situación sea irreversible, como parece proyectarse. ¡Manos a la obra ya… a deportar ilegales en masa y a controlar nuestra frontera! joseflandez@hotmail.com

"De ellos, nada insólito me es extraño"

Aquí de nuevo estamos mis queridos lectores, que entre los robos de aviones y denuncias de abusos de toda índole contra los ciudadanos, nos mantenemos en la República cumpliendo nuestros deberes. Entre los pedidos de reelección al Presidente Medina, el revuelo por la designación de Boció y una megadiva famosa en el servicio exterior, las protestas del Padre Rogelio por «Loma Miranda Parque Nacional», y el bochinche político que ha comenzado a encenderse por la discusión para que sea definitiva la aprobación de la Ley de Partidos Políticos. Entre todos esos temas que resuenan, algunos de ellos que nos agobian, irritan y causan impotencia, y otros, de los cuales ya no se quiere hablar, por los personajes a quien involucra, aquí estamos dominicanos, como valientes estoicos e impávidos. Tan acostumbrados y dormidos estamos ya, que si fueron 14 o 132 los paquetes, nos importa un comino, porque muchos dirán que, «al final la vida sigue igual». Publio Terencio Africano, un autor de comedias del Imperio Romano, dijo hace dos milenios a través del personaje «Cremes», la frase «Nada humano me es ajeno», cita que ha quedado para la posteridad como una justificación de lo que ha de ser el comportamiento humano. A propósito del comportamiento de nuestros personajes políticos, «de ellos, nada insólito me es extraño», pues de ver aquí en esos, las ocurrencias y apariciones más cómicas y extravagantes, no moriremos de infarto, eso lo aseguro. Un reconocido legislador, de esos aguerridos que estuvieron fervientemente detrás de la expulsión del ex presidente Hipólito Mejía y compartes del PRD, después de todo lo transcurrido y que el PRM ya existe, hoy se destapa diciendo que Miguel e Hipólito deben sentarse en la mesa del diálogo. Habla de un documento que supuestamente firmarán 78 diputados para pedir la alianza PRD-PRM, pero sobre la base, oigan que cómico es, de que en esa negociación exista un solo favorecid el PRD. «Ahh, pero ma bueno que eh así». Después que todo se consumó, ahora ellos ven más difícil volver a saborear las mieles del poder, pues fueron divididos para ser vencidos. Y la preocupación de los perredeistas ahora es, que sin los perremeistas no se llegará ni a la próxima esquina. ¡Qué cosas, no? Pero mientras el hacha va y viene, Hipólito y Miguel ya están trillando caminos diferentes, y la única posibilidad que hay de que ambos se vuelvan a ver las caras es si el PLD no se va en primera vuelta en el 2016. De todas estas cosas serias, cómicas y otras más, seguiremos hablando, porque aún queda mucha tela por donde cortar en nuestro patio.

El golpe a Bosch: 51 años después

El jueves 25 de septiembre, cuando el reloj marque exactamente las 12:00 de la noche, se habrán cumplido 51 años de la democracia dominicana haber sufrido uno de sus peores abortos en el siglo XX: el derrocamiento del gobierno que presidió -del 27 de febrero al 25 de septiembre de 1963- uno de los dominicanos más ilustres y sobresalientes. Ese gobierno sietemesino encabezado por el profesor Juan Bosch se caracterizó por respetar estrictamente los derechos humanos y las libertades públicas y, sobre todo, por haber impulsado una serie de proyectos en el aspecto económico y social de extraordinarias trascendencias, como veremos más adelante. Con el transcurrir del tiempo los aspectos que más se resaltan de ese interesante ensayo democrático son el respeto que primó en los derechos de los ciudadanos y en las libertades públicas. Sin embargo, cuando se pasa un balance minucioso a la obra de gobierno y a los proyectos concretos emprendidos por Bosch se puede coincidir con los historiadores, intelectuales, políticos y economistas que señalan que su fatídico derrocamiento ha retrasado el desarrollo económico y social del país por no menos de 50 largos años. Según se desprende de publicaciones hechas en los periódicos El Caribe y Listín Diario de la época y de la Constitución de 1963, el gobierno de Juan Bosch echó las bases del desarrollo económico y social de la República Dominicana, encaminó acciones concretas para sembrar el país de fábricas, industrias y acueductos; de incentivar la agricultura y la pecuaria, de rescatar la escuela dominicana, enficientizar el sistema sanitario nacional y proteger el medio ambiente. En virtud de las obras contratadas por el presidente Bosch, si este no hubiese sido derrocado -como aconteció en aquel oscuro septiembre de 1963- la sociedad dominicana no estuviera hoy en día sufriendo de tantas carencias fundamentales, y quizás tuviera el mismo grado de desarrollo económico y social que hoy exhibe con orgullo la República China de Taiwán. El gobierno de Bosch -dentro del elevado grado de apertura y participación que exhibió- abrió las puertas del Palacio Nacional al pueblo y, en ese sentido, todos los miércoles el presidente de la República desayunaba con representantes de los diferentes sectores del país, a fin de escuchar sus planteamientos y procurar soluciones en conjunto. Bosch, quien asumió el Poder el 27 de febrero de 1963, encontrando el pueblo dominicano sumido en un estado de miseria general alarmante, promulgó una Constitución de las más modernas y avanzadas de la época. El Consejo de Estado, que había dirigido los destinos de la nación antes del ascenso de Bosch al Poder, dejó al Estado en una situación de bancarrota tal que el nuevo gobierno tuvo que hacer malabares para poder pagar los sueldos de los empleados públicos correspondientes al mes de marzo y para eliminar un déficit de 53 millones 500 mil pesos que se registró en el presupuesto gubernamental, el cual era de 176 millones de pesos. A pesar de todos esos y otros obstáculos, el presidente organizó la economía del país, reorganizó los distintos departamentos de la administración pública, pagó la deuda externa, consolidó la moneda nacional y el crédito interno y externo del Estado, aumentó los salarios y congeló los precios de los productos de primera necesidad. Se recuerda que fue Bosch quien creó y promulgó, el 23 de abril de 1963, la Ley 13, de protección a la economía popular, mediante la cual se consideraban productos básicos todos aquellos cuyo uso y consumo se consideren razonablemente imprescindibles para el sostenimiento de la vida humana. Asimismo, el gobierno dispuso el levantamiento de unas 200 denominadas tiendas del pueblo para ofertar productos a la población a precios asequibles. En el aspecto económico, las autoridades de 1963 también dispusieron, a través de la Corporación de Fomento Industrial, un plan de ayuda a la pequeña y mediana industria y artesanía; la construcción de un hotel turístico en Samaná para fomentar el turismo; la instalación de una fábrica de aceite vegetal en la zona cocotalera, una de ropa, en Barahona; una de cemento en Montecristi; y otra de acero que se llamaría Metaldom. De igual manera, el presidente impartió instrucciones para la organización de una pesca familiar, con miras a dotar de conocimientos pesquero a familias pobres para que se dediquen a esa actividad con una inversión mínima de fondos. También ordenó que se hiciera un plano regulador de Haina para que esa localidad se desarrollara como una ciudad que dentro de 20 años se convertiría en un centro económico importante; y negoció con la firma europea Overseass Industrial Constrution LTD, representantes de la General Electric de Inglaterra, la construcción de una planta eléctrica, un nuevo muelle y el dragado del puerto de Puerto Plata, con miras a incentivar el turismo y el desarrollo industrial en la zona. Cuando esas corporaciones apenas eran conocidas en el mundo, el gobierno de Juan Bosch promulgó la Ley número 38, disponiendo la construcción de la Zona Franca de Puerto Plata y posteriormente la de Samaná. El Poder Ejecutivo, además, había contratado en Europa el levantamiento de una gran planta petroquímica y una refinería de petróleo en la comunidad Salinas, de Barahona. El gobierno de 1963 tenía bien claro lo que se tenía que hacer para encarrilar a la nación por los caminos del progreso y el desarrollo. Convencido de eso el Presidente Bosch quería contar con los auspicios de la firma Kaiser Corporation, con el fin de impulsar un plan encaminado a electrificar totalmente al país. Esa gestión gubernamental, segura de que el país iba a necesitar mucha energía a los fines de poner en práctica su programa de desarrollo industrial, dispuso la multiplicación de la producción de ésta por 5 ó 6 y la construcción de las presas e hidroeléctricas de Taveras y de Valdesia. Esas obras y el acueducto Valdesia-Santo Domingo, para cuya ejecución –conjuntamente con otras obras- el gobierno había obtenido un préstamo de 150 millones de dólares, procuraban resolver el problema de agua de la Capital, irrigar unas 580 mil tareas de tierras productivas y mejorar unas 800 mil tareas más, las cuales tendrían una producción mínima asegurada de 32 millones de pesos al año. Asimismo, las dos presas en conjunto producirían un total de 257 millones al año de kilovatios-hora de energía eléctrica, lo que generaría a su vez un incremento de 9 millones de pesos al año al estado dominicano, conforme con los diarios de la época y el libro ¿Cómo fue el Gobierno de Juan Bosch? Del licenciado Félix –Felucho- Jiménez. Bosch asumió el Poder el 27 de febrero de 1963, encontrando al pueblo dominicano sumido en un estado de miseria general alarmante. Promulgó una Constitución de las más modernas y avanzadas de la época. Siguiendo con el aspecto energético, el gobierno de Bosch dio inicio a principio de junio de 1963 a los trabajos de lugar para llevar la energía eléctrica a Montecristi. Con mucha anterioridad habían arrancado los de Nagua y otras localidades. Empeñado en garantizarle agua de buena calidad a la población, a parte del acueducto Valdesia-Santo Domingo (que 30 años después fue que vino a construirse), el Presidente Juan Bosch dispuso a principio de su gestión el levantamiento de varios acueductos urbanos y 300 rurales. El 24 de junio anunció estudios tendientes a aprovechar las aguas del río San Juan y otras fuentes de la zona sureña; en julio instaló las bombas necesarias para abastecer de agua potable a Santiago y Moca; y en agosto de 1963 ordenó la construcción del acueducto de La Romana, y un alcantarillado en los sectores Ozama y María Auxiliadora, de Santo Domingo. En el área agropecuaria, en tan sólo 6 meses el gobierno de Bosch recuperó cerca de 500 mil tareas de tierras que habían pertenecido al dictador Rafael Leonidas Trujillo y sus allegados y un promedio de 1.513 familias campesinas fueron beneficiadas con 95 mil 950 tareas de terrenos, según los periódicos citados. A principio de 1963 Don Juan ordenó realizar un estudio sobre las aguas del río Yuna para impulsar la agricultura en seis provincias de la parte Norte del país y en un municipio del Este; en marzo garantizó que se pusieran en condiciones de producir unas 40 mil tareas de tierras en Nagua y otras 347 en Azua; en mayo, a través del Ministerio de Agricultura, inauguró en La Vega la tercera Agencia de Extensión Agrícola, y se vacunaron millares de cerdos a nivel nacional contra el “cólera porcino;” mientras que en agosto dispuso la construcción de 300 pozos para mojar unas 200 mil tareas en la finca el Sisal, en Azua; y en septiembre el Banco Agrícola anunció la construcción de un gran almacén en Baní para depositar la cosecha de varios productos. Fueron notorias las acciones emprendidas por las autoridades por mejorar y elevar la producción agrícola, avícola, porcina, bovina y pecuaria de la República Dominicana. El gobierno de 1963 también se esforzó por garantizarle viviendas seguras y adecuadas a los dominicanos y en ese caso había llamado a concurso para dar inicio al novedoso proyecto de construcción de las Villas de la Libertad, que serían concentraciones de 200 ó 300 casas para campesinos. A parte de otorgárles las viviendas –que serían entregadas en su primera etapa a personas que trabajaran en las zonas cañeras-, a cada familia campesina que resultara favorecida se les iban a entregar 100 tareas de tierras para que la labrasen y, así, aparte de contribuir con el aumento de la producción agrícola, se pudieran ganar su sustento. Independientemente de las Villas de la Libertad, en abril el gobierno proyectaba levantar un complejo habitacional de 5.000 casas con fondos del Estado, de los propios beneficiarios y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); y en mayo entregó 10 viviendas tipo doble a igual número de familias humildes en Pedernales, zona fronteriza. En agosto, el Presidente Bosch hizo entrega, el día 15, de unas 200 casas en el ensanche Libertad, en Santiago; el 18 recibió un total de 300 solares que les donó el Ayuntamiento de la Capital al gobierno para construir cientos de viviendas en la barriada de Los Mina, y el día 27 del mismo mes anunció el levantamiento de unas mil 400 del tipo dúplex. En el último mes de gestión de Bosch, el gobierno entregó 20 viviendas en Dajabón y unas 100 en San Pedro de Macorís a familias humildes; repartió 14 casas del tipo X doble entre 14 familias que ocupaban el edificio de la escuela Paraguay, y ocho días antes del golpe de Estado contemplaba desarrollar proyectos habitacionales en Guerra, Distrito Nacional; Cabrera, Madre Vieja y Palenque, en San Cristóbal; El Palmar de Ocoa y Matanza, en Peravia; Juma, en Bonao; La Guajaca, en Montecristi; y Cajilla, en Santiago de los Caballeros. El fatídico golpe de Estado contra el gobierno de Don Juan tronchó el levantamiento de una serie de obras de infraestructura en todo el ámbito nacional, entre las que figuraban puertos, muelles, puentes, carreteras, reformas al ferrocarril que cubría la ruta San Francisco de Macorís-La vega y Sánchez; edificios de correos y telecomunicaciones; mataderos industriales en Santiago y San Pedro de Macorís, cementerios y otras que aparecen detalladas en los diarios de entonces. En el campo de la educación los aportes hechos por Bosch no pudieron ser mejores. Se preocupó sobremanera por organizar la escuela dominicana y convertirla en una empresa formadora de hombres y mujeres nuevos, de restaurar los valores culturales perdidos y de acabar con el analfabetismo. Don Juan fue el ideólogo de la instauración de las escuelas vocacionales en la República Dominicana, para lo cual procuró que arribaran al país unos 100 técnicos o artesanos mexicanos que les enseñaran a la juventud dominicana los que ellos sabían. En esa tónica, el jefe del Estado dominicano contempló instalar aulas-talleres de artes industriales y de economía doméstica en la parte Oriental de la nación; el 14 de julio dejó inaugurada, en la Feria ganadera, la escuela vocacional para la capacitación de mecánicos diesel y electricistas. De igual manera, el 20 de agosto dispuso el inicio de un plan para adiestrar a 25 mil obreros, la instalación de seis escuelas de formación laboral y el arranque de un programa de educación y becas con miras a formar bachilleres y profesionales en el campo de la ingeniería mecánica, industrial, eléctrica y de minas, así como en la administración de empresas, contabilidad, geología y química. También en el área educativa, el gobierno de Bosch acogió oficialmente publicar las obras literarias de los escritores nacionales, aumentó el sueldo a los maestros rurales de 90 a 100 pesos mensuales, dispuso, el 18 de mayo, la construcción de un nuevo local que aloje la escuela Prebístero Carlos Nouel, de Sabana Grande de Boyá; anunció, el 23 de agosto, el desembolso de 240 mil pesos para el levantamiento de un nuevo local de la escuela República de Paraguay; y a principio de septiembre inauguró cuatro nuevos centros escolares en San Francisco de Macorís y Cabrera. En el aspecto de salud, los logros obtenidos fueron kilométricos. En marzo, abril y septiembre se vacunaron 709, 341 niños contra la poliomielitis en la Capital, San Francisco de Macorís y otras poblaciones del país; en abril se procedió a vacunar 2, 500, 000 dominicanos contra la viruela y a desarrollar un operativo médico tendiente a beneficiar a 150,000 personas en San Cristóbal y localidades aledañas. Asimismo, el gobierno dispuso la construcción y equipamiento de una serie de hospitales y otras obras en el campo de la salud, entre las que se destacan un centro de salud en Puerto Plata, que fue inaugurado el 6 de abril; un moderno hospital del Seguro Social en San Cristóbal, el cual se inauguró el primero de mayo; un consultorio médico en la planta de la Corporación Dominicana de Electricidad ubicada cerca del río Ozama; y la rehabilitación del Banco Central de Sangre. El gobierno de 1963 había anunciado la construcción de un hospital para personas afectadas de tuberculosis y una maternidad, donde recibirían atenciones las esposas de los asegurados; el levantamiento de modernos centros de salud en Barahona, San Pedro de Macorís, La vega, Puerto Plata, Moca, Montecristi y otras ciudades, así como la reconstrucción del hospital de San José de Ocoa. En lo que respeta a la preservación de los recursos naturales, del gobierno de Bosch se recuerda que el 10 de abril dispuso la creación de una Policía Forestal y la suspensión de las talas de arboles. Fue una gestión extraordinaria, donde florecieron la democracia, la libertad y el progreso del pueblo dominicano. Un digno ejemplo a imitar. Ahora, 51 años después del derrocamiento del gobierno presidido por el padre auténtico de la democracia dominicana y más grande pensador social dominicano de todos los tiempos, su Partid el de la Liberación Dominicana (PLD), bajo los liderazgos de Leonel Fernández y Danilo Medina, lleva 14 años dirigiendo de manera eficiente los destinos de la nación y garantizando el crecimiento económico y la modernidad de la nación. Además, el Partido de Bosch, se perfila favorito para ganar con más de un 57% las elecciones presidenciales, congresionales y municipales pautadas para el año 2016 e insertar dentro de sus logros una 6ta victoria electoral consecutiva. Sin embargo, aunque hemos avanzado, aún es mucho lo que resta por hacer a los fines de imitar el ejemplo de Don Juan, castigar la corrupción de manera ejemplar, restituir lo hurtado y cumplir con la plena libertad y bienestar del pueblo dominicano.