CARACAS.- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, creó hoy el Consejo Nacional de Economía Productiva, una instancia multilateral de autoridades y empresarios para abordar la crisis económica, y pidió apoyo a la Asamblea Nacional ante la grave situación del país.
«He dado prioridad a nueve motores que articulen el esfuerzo nacional. Venezuela necesita cambiar el modelo rentista a un modelo productivo (…), espero que el decreto (de emergencia económica) sea aprobado por unanimidad de todos los diputados de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), que me ayuden a timonear esta tormenta», dijo Maduro en un acto multitudinario en un teatro de Caracas.
Venezuela decretó el estado de emergencia económica para atender la situación del país que, después de un año de opacidad de indicadores, reveló el viernes una inflación interanual en septiembre pasado de tres dígitos -la más alta de su historia-, y una contracción del 4,5 por ciento.
El decreto confiere al Ejecutivo la facultad de implementar medidas especiales para agilizar el tránsito de mercancías por puertos y aeropuertos, «pudiendo desaplicar temporalmente normas legales que se requieran» para agilizar el ingreso de mercancías.
El jefe de Estado venezolano dividió este Consejo de Economía Productiva en nueve «motores productivos» para paliar la dependencia de la renta del petróleo, recurso del que Venezuela obtiene más del 90 por ciento de sus ingresos.
«La estrategia de los motores no es una moda ni una coyuntura, es la recomposición del sistema productivo nacional partiendo de las fortalezas y debilidades», expresó Maduro.
Los motores productivos se dividirán en hidrocarburos, petroquímica, agroalimentario, minería, telecomunicaciones, construcción, industria, industria militar y turismo.
El consejo estará integrado por 45 personas, entre ellas empresarios, miembros del Gobierno, gobernadores regionales y alcaldes, y estará dirigido por el vicepresidente ejecutivo, Aristóbulo Istúriz, y el ministro de Economía Productiva, Luis Salas.
Maduro insistió en que para afrontar la crisis es necesario un «diálogo creador, de acción, constructivo, que propicie un encuentro e instalar una nueva dinámica de interacción y de trabajo».
Venezuela sufre graves problemas de escasez y desabastecimiento, un problema que Maduro ha denunciado como parte de una «guerra económica» contra él por parte de la empresa privada y la oposición con la supuesta intención de derrocarlo.
LOS ANGELES.- El Concejo de la Ciudad de Los Ángeles acordó el martes un pago por 24,3 millones de dólares para Kash Register y Bruce Lisker, dos hombres que demandaron a la ciudad por condenas erróneas de homicidio, luego de pasar décadas en prisión.
El concejo aprobó por votación pagarle 16,7 millones de dólares a Register y 7.6 millones a Lisker.
El concejal de la ciudad, Paul Krekorian, señaló que dichas acciones posiblemente ahorren dinero de los contribuyentes a largo plazo, además de que era lo correcto.
Register pasó más de 34 años en prisión por la muerte a tiros de un hombre de 78 años de edad en el oeste de la ciudad en 1979. En 2013 un juez anuló su condena al señalar que la policía hizo caso omiso a las hermanas de una testigo, quienes afirmaban que la mujer estaba mintiendo.
Lisker, quien contaba con un historial de abuso de drogas y peleas con su madre, estuvo encarcelado por más de 26 años. Tenía 17 años cuando su madre fue asesinada en 1983. Dijo que se presentó a su casa y vio por una ventana que ella estaba en el suelo, por lo que entró a la vivienda para intentar ayudarla.
La policía argumentó que era imposible verla desde la ventana y se encontró una huella ensangrentada en el lugar que pertenecía a Lisker. Una investigación del Los Angeles Times en 2005 reveló que un nuevo análisis de la huella del zapato demostraba que no era de Lisker. Fue liberado en 2009.
El crecimiento del parque vehicular, el mantenimiento de unidades en uso y en estado de deterioro; la no disponibilidad de paradas de guaguas, falta de un carril expreso para vehículos de pasajeros, la regulación de las rutas de guaguas y carros, la falta de inspección a la entrega de la revista, el control de registro de los vehículos y la no aplicación de la ley, siguen causando grandes problemas de entaponamiento y violencia en el sistema de transporte en la República Dominicana.
Las organizaciones del transporte y las autoridades deben convocar una reunión urgente para tratar los principales problemas que están afectando al transporte de pasajeros y el desplazamiento entre el congestionamiento del tránsito y tapones en que se está gastando mucho tiempo en trasladarse a sus lugares los diferentes usuarios de vehículos y pasajeros, para buscar opciones que traigan como consecuencia lo solución a este grave problema.
Con la situación de congestionamiento del tránsito que se realizan todos los días, todos estamos muy preocupados porque debemos levantarnos de madrugada para poder llegar temprano a los destinos que nos dirigimos y ese retraso está causando perdida de dinero en tiempo y combustibles y aumentando con la contaminación ambiental, que tanto deben preocuparnos.
Dentro de las mejoras que debemos abocarnos a introducir en el transporte vehicular con miras a disminuir los tapones, están la eliminación de las unidades que transitan en malas condiciones, consensuar un sistema de transporte colectivo de transporte masivo, eliminando las unidades pequeñas, establecer las rutas alimentadoras del metro; establecer grandes paradas de guaguas por el Este, El norte y la entrada de autobuses por el sur.
Con el establecimiento de las grandes paradas de autobuses se impide que los mismos el ingresen al centro de las ciudades de Santiago, los tres Santo Domingo y el Distrito Nacional, siendo los autobuses más pequeños, los taxis y el Metro de Santo Domingo quienes reciban las grandes cantidades de pasajeros que desembarcan esas grandes paradas por autobuses del interior.
Por la zona sur se podía establecer una gran parada de autobuses entre el peaje de la seis de noviembre y próximo a la prolongación 27 de febrero; por el norte se podría improvisar otra parada de guaguas en la autopista Duarte próximo a Carrefour y, en el este se podría poner entre los tres ojos por la avenida España.
Otras de las medidas que podrían ponerse en ejecución serian la preparación de un carril expreso para vehículos de transporte de pasajeros, con paradas exclusivas y obligatorias cada 500 metros, regular las rutas de los vehículos organizados y fiscalizar de que todos los choferes dispongan de una licencia de conducir y certificado médico que lo autoriza para dedicarse al transporte de pasajeros, restableciendo la obligatoriedad de que los choferes dispongan de tablillas de identificación.
Los profesionales del transporte deben estar debidamente identificados para que el pasajero tenga la seguridad que esta fuera de peligro de posibles abusos y de actos de violencia que cada día pasan y no es posible identificar quienes los hacen. Es que también los motoconchistas deben tener su tablilla de identificación para seguridad del pasajero de motor y disponer de un chaleco que le identifique el número de la placa.
Es urgente que se termine la segunda línea del metro y, que una vez terminada se pueda iniciar un proyecto de establecer los tranvías que recorrerían las principales avenidas de los tres santos domingos, el distrito nacional y Santiago de los caballeros y estoy seguro que la mayoría de las personas que tienen vehículo lo dejarían en sus y preferían ir en metro o tranvía, trayendo con esto menos contaminación, menor gasto y menos congestionamiento.
Lo más importante para el año 2016 es que se lleve el dialogo entre los dueños de vehículos de transporte a través de sus organizaciones y que los oficinas que están encargadas de regular el transporte lleven propuestas de regulación definitiva a mediano y largo plazo para garantizar un transporte cómodo, seguro y de calidad, esperando evitar grandes entaponamientos, menos contaminación y menos gasto de combustibles.
Dentro de las instituciones que debieran participar están: AMET, OMSA, Interior y Policía, Ministerio de la presidencia, Obras Públicas, OTTT, Ministerio de Medio Ambiente y las organizaciones empresariales y sindicales del negocio del transporte. Es tiempo de incluir el sistema de transporte y modernizarlo acorde con el desarrollo del país, pues la infraestructura vial esta adecuada para ello.
El 11 de enero de 1948 se accidentó en el paraje de Rio Verde un avión de la Compañía Dominicana de Aviación (CDA) que transportaba el poderoso equipo de béisbol de la ciudad de Santiago, integrado en su mayoría por los más destacados jugadores del que era ya el deporte rey en la República Dominicana.
Ese trágico y desgraciado accidente enluteció para siempre la memoria del pueblo dominicano y todos los años a partir de aquella época se lleva cabo una ceremonia en el Cementerio Municipal de Santiago, donde reposan los restos de las víctimas de la tragedia y que el autor de esta columna tiene presente en el registro de su memoria, recordando, particularmente a cuatro o cinco de las víctimas de esa maquinaria extraordinaria que estaba llamada a ganar el Campeonato Nacional de Beisbol Amateur de 1948.
Al momento de la tragedia de Río Verde el autor de esta columna tenía la edad de 11 años, próximo a cumplir los 12 en el mes de mayo, y comenzaba a relacionarme de manera directa con las actividades deportivas de mi patria chica, la legendaria ciudad de Montecristi, a donde habíamos llegado recientemente a vivir desde mediados de 1947, cuando nuestro padre cancelado en su rango de Capitán del Ejército Nacional, por expresa decisión de Rafael Trujillo Molina, prestaba servicios en las plantaciones bananeras de la Grenada Company, filial con el nombre de “División Berlanga”, propiedad de la United Fruit Company, la más poderosa compañía agrícola del mundo en aquel momento.
En mi infancia conocí a Bombo Ramos, Miguel Rodríguez Jiménez, alias Boquita, recién graduado Doctor en Medicina, perteneciente a una distinguida familia de Montecristi y Miguel (Tatis) Rodríguez, a quienes había visto jugar beisbol en el play “Pedro Alejandro Sanz” de esa ciudad, nombre que recordaba en homenaje a quien ha sido uno de los más grandes lanzadores del beisbol dominicano.
Este era el poderoso equipo de béisbol de la ciudad de Santiago, integrado en su mayoría por los más destacados jugadores del que era ya el deporte rey en la República Dominicana.
De esos jugadores que perecieron en esa tragedia de Río Verde había visto jugar en el antiguo Gimnasio Escolar de la ciudad capital a Aquiles Martínez, Loro Escalante, Chino Álvarez, Pedro Báez (Grillo A), Víctor Saín Clare (alias Papito Lucas) y también desde niño habíamos conocido a Ramón María Hernando, que era el piloto del avión de CDA y quien tenemos entendido fue el segundo piloto comercial de nuestro país. El copiloto del avión era un destacado atleta de San Juan De la Maguana, llamado José del Carmen Ramírez Duval, quien se había destacado como jugador de básquetbol y vóleibol y era tío de esa extraordinaria estrella de la canción dominicana llamada Rhina Ramírez.
A Ramón María Hernando lo habíamos visto visitar a nuestro padre, ya fuera de las filas del ejército, con quien tenía una relación familiar por parte de nuestra abuela Virginia Abreu Piña Ramírez, oriunda de Jarabacoa, cuando antes de trasladarnos a Montecristi vivíamos en el barrio de San Juan Bosco, en la Martin Puchi esquina Cachimán.
La tragedia de Río Verde, ocurrida como habíamos señalado el 11 de enero de 1948, enlutó para siempre al pueblo dominicano porque en ella perecieron jugadores extraordinarios, excelentes, del beisbol, muchos de los cuales estaban en camino de ascender al beisbol profesional de las Grandes ligas de los Estados Unidos, donde ya practicaban como profesionales de ese deporte jugadores hispanoamericanos provenientes de Cuba, Puerto Rico, Venezuela y México, algunos de los cuales se habían enfrentado a los equipos dominicanos durante las series de beisbol Amateur Internacional que se desarrollaron en diferentes países de América.
¡A la memoria siempre, eterna, de las víctimas de la tragedia de Rio Verde!
MONTEVIDEO.- Cientos de productores rurales uruguayos salieron a las carreteras para exigir que Venezuela pague 100 millones de dólares que adeuda a la industria láctea local y que el gobierno baje las tarifas de electricidad y combustible.
«La situación de los productores se está complicando mucho», dijo uno de los organizadores de la protesta, Marcos Algorta. «Uruguay tiene un acuerdo comercial con Venezuela según el cual Uruguay se comprometió a enviar ciertas cantidades de alimentos, entre ellos lácteos, y no se ha cobrado.
Yo no tengo nada contra el gobierno de Venezuela, yo lo que quiero es que mi gobierno se haga responsable de un acuerdo que anunciaron ellos… Que se hagan responsables, porque la gente la está pasando mal», agregó.
Algorta, que encabezó la manifestación que se realizó en la localidad de Libertad, unos 55 kilómetros al oeste de Montevideo, dijo que un reciente aumento de 10% en las tarifas de electricidad «fue la gotita que desbordó el vaso» y los llevó a organizar la protesta.
«Nos pareció una tomada de pelo en un país donde cambió la matriz energética y está lleno de molinos de viento por todos lados y las represas están llenas de agua y generando como nunca». Fernando Dighiero, presidente de la Federación Rural, el mayor gremio de productores agropecuarios del país, se hizo presente en Libertad.
«No se pueden seguir usando las tarifas para acomodar las cuentas públicas», dijo a la prensa y señaló que si Venezuela no paga lo adeudado el gobierno uruguayo debería hacerse cargo.
Los manifestantes, que ondeaban banderas uruguayas, se reunieron a la vera de las rutas y repartían volantes a los conductores de los vehículos que pasaban por el lugar.
El volante, entre otras consignas, denuncia las «deudas del gobierno venezolano», que en Uruguay se paga «el combustible más caro de la región» y que, debido al alto precio del combustible, enviar una carga de productos agropecuarios desde el norte del país hacia Montevideo es más caro que llevarla desde Montevideo a China.
El 2016 ha puesto la palabra desintoxicación en moda. Se habla de curas para desintoxicar la piel, riñones, la sangre… con la firme intención de eliminar del organismo los múltiples ataques tóxicos a que se expone continuamente.
Indudablemente no podemos negar la toxicidad que existe en el ambiente: aire y agua contaminados, epidemias por basura e insalubridad, vacunas y medicamentos vencidos, cultivos irradiados, infectos de pesticidas, aditivos y metales pesado… para mencionar algunos de los ataques que diariamente recibe nuestro cuerpo. Con todo esto, se hace imprescindible ¡desintoxicarlo !. Sin embargo, existe otro parámetro esencial en el hombre que muchos olvidan y al que también es necesario dedicarle el tiempo para cuidarlo, limpiarlo y eliminar las inminentes toxinas que lo envenenan, se trata de ¡el alma!.
Los tóxicos mentales son a menudo difíciles de identificar aunque sus efectos inciden y perturban la sensación de sentirse bien consigo mismo, la capacidad de tolerar el estrés cotidiano o de ejercer un trabajo productivo en la sociedad.
La salud mental es sinónimo de equilibrio entre el individuo y su entorno sociocultural. Si el individuo no se siente bien consigo mismo, es incapaz de pensar, sentir, interactuar adecuadamente y por consecuencia, de disfrutar de su existencia con bienestar y calidad de vida.
Nuestra sociedad es hoy día una fuente de estimulaciones toxicas y polución mental: corrupción, analfabetismo, discriminación, violencia, desempleos, delincuencia, pobreza, insalubridad, drogas, instituciones ineficaces , injusticia, dirigentes incompetentes y ambiciosos, infecciones , ruidos, toxinas ,abusos , impunidad, normas socioculturales discriminatorias, infraestructuras limitadas….por mencionar algunas… El hombre está intoxicado, contaminado mentalmente y esta es la peor epidemia que enfrenta, porque ella deforma su vida, le resta energía y lo confina en un mundo de emociones caóticas, de desconcierto, frustración y desequilibrio!
La polución mental por ende, conlleva un desequilibrio patológico inminente. Enajena, aliena y los resultados hablan de ello: drogadicción, anorexia, terrorismo, delincuencia, inseguridad, malversación, alergias, asmas, ansiedad, stress, hipertensión, suicidios, violencia, corrupción… El individuo está infecto y necesita atención.
Desgraciadamente hoy en día no podemos contar con los medios de comunicación para mantenernos informados y ayudar a prever ciertos males, por el contrario muchos de ellos propagan noticias virulentas tendenciosas e insanas, informaciones patógenas que limitan y estresan la vida, impidiendo avanzar hacia un estado mental relajado, positivo, de bienestar psicológico y emocional. Tampoco podemos contar con el ineficiente sistema de salud, ni mucho menos con nuestros dirigentes, ministros, diputados, síndicos…. preocupados en amasar fortunas o permanecer en sus puestos. Por otro lado, la ola de mundialización y unificación nos exponen a una despersonalización todavía más inquietante.
Se impone y urge, ayudar al individuo, tanto físico como mental, hay que evitar someterlo a más tensiones y frustraciones que atentan su bienestar físico, espiritual y social.
En esta situación, el primer paso para combatir esta enajenación del alma , requiere que cada individuo se perpetre una higiene mental , comenzando por fortalecer su autoestima, afirmar sus logros y virtudes, cultivar el autocontrol, el entusiasmo ,aprender a controlar el estrés , a rechazar las noticias toxicas y desmoralizantes , los pensamientos y criticas venenosas propias o de personas malintencionadas. Es necesario aprender a ser crítico y no aceptar los problemas como algo normal o fatídico. Ser más solidario, reír y relajarse a menudo, aprender a tener fe en el futuro y crearse metas reales que le indiquen el camino a seguir. Modificando nuestra actitud mental podemos darle un nuevo giro a nuestras vidas.
Es imprescindible además, que nuestros dirigentes garanticen el respeto a los derechos civiles, políticos, socioeconómicos y culturales de la sociedad. Deben ser honestos, previsivos y responsables, capaces de mirar más allá de sí mismo, de su reelección y comodidad personal. Trabajar por el bien común, invertir en la infancia, en los grupos minoritarios, promover actividades de salud mental en las escuelas, en el trabajo, prevenir el estrés y asegurar mentes sanas en cuerpos sanos. También deben preocuparse en desarrollar programas de desarrollo comunitario, de lucha contra la violencia, la pobreza, la discriminación, programas de prevención de suicidios, drogas, abusos, crear teléfonos de escucha e información.
Nosotros somos responsables de nuestro propio destino, somos la sociedad, asegurémonos de construir nuestra propia felicidad, asegurémonos de elegir gobernantes que aseguren el bienestar y el equilibrio de la familia, rechacemos los venenos sociales y mediáticos y aceptemos aquello que nos garantice una vida cualitativamente aceptable y apropiada y tal como nos dice Michelangelo Saez refiriéndose a los fracasos de la vida “ … los podemos convertir en un pequeño éxito si seguimos el camino adecuado”.
SANTO DOMINGO.- Tigres de Licey y Leones del Escogido disputarán, a partir de este miércoles, la final del torneo de béisbol local, en la que los bengaleses buscan su corona 22 en la pelota criolla, la última de ellas lograda en la campaña 2013-14.
La serie, pactada al mejor de nueve, se jugará en el estadio Quisqueya, cuya sede comparten los dos equipos capitalinos, que se enfrentan por novena ocasión en ese tipo de evento.
Los bengaleses han vencido a los escarlatas en seis ocasiones, mientras éstos solo han ganado dos finales a la tropa azul, y la últimas vez que chocaron fue en la temporada 2013-14.
Los Tigres (12 y 6) quedaron en la cima en la semifinal, mientras los melenudos necesitaron un juego de desempate para lograr su boleto a la siguiente fase, con marca de 10 y 9.
Los Leones disputarán su final 29, habiendo logrado 15 títulos y trece subcampeonatos, mientras sus rivales han jugado 33 finales, en las que han sido vencidos en trece oportunidades.
Los escarlatas han logrado tres coronas y un subcampeonato desde la campaña 2009-2010, siendo el equipo más dominante en las últimas contiendas.
Los Tigres, que no pierden una final desde la campaña 2007-08, fue el equipo con mejor bateo (.266) durante la semifinal, y su efectividad colectiva también fue la mejor, con 2.66.
De su lado, los Leones batearon para promedio de .264, y la efectividad de sus lanzadores fue de 3.52.
La defensa es el punto negativo de la tropa que dirige el boricua Lino Rivera, ya que cometió 26 errores en 18 partidos, durante la semifinal.
Mientras, los escarlatas, dirigidos por el criollo Luis Rojas, cometieron 23 pifias en 19 partidos.
El campeón participará en la Serie de Béisbol del Caribe, a disputarse en el país del primero al 7 de febrero, con equipos de México, Cuba, Venezuela, Puerto Rico y República Dominicana.
VILLA TRINA, Espaillat.-El presidente Danilo Medina inauguró este martes el Acueducto Múltiple José Contreras, obra que beneficiará en la actualidad a una población de 5,210 habitantes y en el futuro a 8,331.
La obra de toma tiene como fuente el río Jamao y llevará agua en cantidad y calidad a los residentes de las comunidades de José Contreras (Villa Trina), Arroyo Blanco, La Sabana, El Salitre, La Penda, La Cumbre, La Encantada, Los Guayuyos y Jamao Afuera.
Moderna obra de ingeniería
Construido por el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), el acueducto está compuesto por un dique caucasiano con desarenador de hormigón armado, una línea de aducción con diámetro de doce pulgadas de acero con longitud de 161.90 metros lineales y estación de bombeo equipada con dos electrobombas de 150 caballos de fuerza.
Cuenta con línea de impulsión desde la estación de bombeo hasta la estación de relevo con un diámetro de ocho pulgadas de acero un una longitud de 1,676.10 metros lineales.
Potabilizadora de agua
Asimismo, la estación de relevo está equipada con dos electrobombas de eje vertical de 200 caballos de fuerza y una línea de impulsión desde esta estación hasta la planta de tratamiento con un diámetro de ocho pulgadas en acero y una longitud de dos 1,307.8 metros lineales.
También una planta potabilizadora de filtración rápida con capacidad de 40 litros por segundo, deposito regular superficial de hormigón armado con capacidad de almacenamiento de 132,000 galones, 1,376 unidades de acometidas domiciliarias para las áreas urbana y rural, y una línea de conducción y red longitudinal de 23,492.80 en tubería de dos pulgadas de diámetros y dos generadores eléctricos de 300 y 225 kw.
Mejorando las condiciones de vida de la gente
“Con la entrega de esta obra el Gobierno reafirma su compromiso de continuar trabajando por el mejoramiento de las condiciones de vida y el desarrollo de las comunidades lejanas en beneficio de los hombres y mujeres del campo”, declaró el director ejecutivo del INAPA, Horacio Mazara, al hablarle a los presentes.
Asimismo, el funcionario adelantó que por instrucciones del presidente Danilo Medina ampliarán la red de distribución del acueducto, por lo que llevarán agua potable a las comunidades Rancho Los Plátanos, Los Bueyes, Naranjo Abajo y Los Golondrinos, entre otras.
Gonzalo Castillo, Ministro de Obras Públicas
En el marco de la actividad, el ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, dijo que en la ceremonia se está entregando el asfaltado de las calles de Villa Trina, al tiempo de anunciar la construcción de los tramos carreteros Villa Trina-Los Bueyes, de 21 kilómetros; Villa Trina-Juan López de 13 y el Callejón de Los Jiménez que será entregada dentro de dos semanas.
Significó que el Gobierno ha construido al momento siete importantes carreteras en la provincia, varias escuelas, estancias infantiles y dos puentes, infraestructuras que están cambiado la calidad de vida de los mocanos.
La disfunción de Washington ha obligado a millones de familias inmigrantes a vivir en las sombras, bajo la constante amenaza de ser separadas por la deportación.
La Acción Ejecutiva del presidente Obama para expandir DACA y crear DAPA proporcionaría alivio para millones de personas, y la noticia de que la Corte Suprema considerará ponerle fin a la medida cautelar que mantiene bloqueada su implementación es una buena noticia que va a levantar el ánimo de miles de familias en todo el país.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.-La Conferencia del Episcopado Dominicano criticó este martes los males que afectan a la sociedad dominicana, entre los que citó la violencia, inseguridad ciudadana, la corrupción y el incumplimiento de la ley.
En una carta pastoral con motivo del Día de la Virgen de la Altagracia, este 21 de enero, la entidad que agrupa a los obispos católicos señala que «es altamente preocupante el alto nivel de violencia que ha ido permeando todas las esferas sociales de nuestro país, desde la familia con los feminicidios, hasta los secuestros y el sicariato».
Agrega que incluso se llega a «segar la vida de un ser humano por un simple celular, hasta tener que soportar la vergüenza de presenciar la implicación en no pocos hechos delictivos de miembros de las mismas instituciones encargadas de garantizar el orden público y combatir la violencia».
Dice que también ven con preocupación cómo la corrupción priva a la población de recursos económicos que deberían ser destinados para satisfacer sus necesidades básicas: educación, vivienda, alimentación, salud, seguridad, justicia, salarios dignos.
«Otro gesto de inmisericordia, que va en detrimento del desarrollo, es el cobro de “peajes” a los inversionistas, que en vez de estimulárseles se les ahuyenta. La corrupción crea una escandalosa situación de inequidad y desigualdad social, ensanchando la brecha entre personas que se han hecho ricos como por arte de magia, sin otra justificación que haber pasado por el tren administrativo público y una gran mayoría de personas honestas que apenas logran sobrevivir con el esfuerzo de toda una vida de trabajo», agrega.
«Lamentablemente la impunidad y la complicidad han sido los mejores aliados de los corruptos en los sistemas políticos en todo el mundo. La impunidad es la mejor manera de incentivar a los corruptos a apropiarse de los bienes del pueblo y al mismo tiempo una manera de mal educar a las nuevas generaciones. Los empobrecidos, víctimas del sistema corrupto, piden misericordia para que le sea devuelto lo que en justicia les pertenece para vivir con dignidad», señala la Carta Pastoral.
Incumplimiento de la ley
Los obispos resaltan que «estamos en un país donde no faltan las leyes, pero no siempre son respetadas y aplicadas o se aplican a los ciudadanos de una manera muy selectiva», donde a “todo se le quiere buscar la vuelta” con tal de evadir hacer lo correcto.
Texto de la carta pastoral:
Muy queridos hermanos y hermanas en el Señor, nos dirigimos a ustedes sintonizando con el sentir de la Iglesia en el marco del año dedicado a la Misericordia por el Papa Francisco. El actual Pontífice nos presenta este año jubilar con las siguientes palabras: “Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener una mirada fija en la misericordia para poder ser nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre. Es por eso que he anunciado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes”.
Esta Carta pastoral tiene como finalidad llevarles nuestro aliento y cercanía de pastores a todos aquellos hermanos que se sienten abandonados, rechazados, faltos de atención y acogida en nuestra sociedad dominicana. Dirigimos este mensaje a todas las personas de buena voluntad para hacerles la misma invitación que hiciera Jesús a sus discípulos en el Sermón del Monte: “Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso” (Lc 6,36).
Invitamos a todos a dar una mirada a la realidad que nos circunda bajo la óptica de la misericordia de Dios y responder a los males que la “desfiguran” con la aplicación de la “medicina” del amor compasivo y misericordioso del Padre.
2. ¿Qué entiende la Biblia por misericordia?
Las Sagradas Escrituras nos presentan la misericordia como uno de los atributos esenciales con que Dios más ha favorecido a su pueblo a lo largo de la historia salvífica. De hecho Dios se revela a Moisés como un “Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, rico amor y fidelidad” (Ex 34,6). La actitud de Dios-Padre ante la infidelidad del pueblo de Israel a su alianza es ser paciente y compasivo, perdonándolo y acogiéndolo con infinito amor y ternura, dándole la oportunidad de convertirse y regenerarse de sus faltas.
El término misericordia viene de dos palabras latinas miserere que significa pobre y cor-cordis que significa corazón. Una persona misericordiosa es aquella que tiene un corazón sencillo y humilde que puede compadecerse de los demás.
El Antiguo Testamento usa dos términos para hablar de misericordia: rehamîm que describe el apego de una persona hacia otra, como el amor de entraña que siente una madre por su hijo y hesed que significa firmeza, fidelidad, decisión. La Biblia traduce estas dos palabras de diferentes formas como: misericordia, amor, ternura, piedad, comprensión, clemencia, bondad.
El pueblo de Israel hizo experiencia de este amor misericordioso de Dios en Egipto, cuando suscitó a Moisés para librarlo del yugo opresor: “He visto la opresión de mi pueblo, he oído sus quejas, me he fijado en sus sufrimientos” (Ex 3,7).
Israel no pudo mantener este pacto de fidelidad a la Alianza y la rompió varias veces, sin que ello fuera causa para que Dios se olvidara de su promesa. Siempre tuvo compasión de su pueblo. El mejor ejemplo se da con la misericordia que tuvo con David, a quien quiso y perdonó con infinita misericordia, después que éste se arrepintió de sus graves pecados (cf. 2 Sam 11‒12,13a). Dios mantiene siempre su fidelidad hasta el punto que envía a su propio Hijo para sellar con su pueblo la Nueva y definitiva Alianza.
En los Evangelios abundan los ejemplos en los que Jesús en sus encuentros con los pecadores les anuncia la verdad, remedia sus males, pero siempre con el mandato de no volver a pecar. Así ocurrió con Zaqueo (Lc 19,1-10); con la mujer adúltera (Jn 8,1-11) y la mujer samaritana (Jn 4,5-29).
Observando por ejemplo el Evangelio de Lucas nos damos cuenta que la misericordia de Jesús se expresa en obras concretas. El samaritano muestra su compasión acercándose y vendando las heridas del hombre que había sido agredido por los bandidos. Asume el problema del desdichado haciéndolo suyo, olvidándose de sus propios planes. Distinta fue la actitud del sacerdote y el escriba que, apoyados en sus propias leyes, podían dar múltiples razones para justificar su indiferencia. Esta parábola (Lc 10,30-37) y las que aparecen en Lucas 15, evidencian que la misericordia no deja las cosas como estaban: saca de la miseria y del pecado.
La misericordia no equivale a la aprobación del mal. Como nos recordará san Juan Pablo II: “El significado verdadero y propio de la misericordia en el mundo no consiste únicamente en la mirada, aunque sea la más penetrante y compasiva, dirigida al mal moral, físico o material: la misericordia se manifiesta en su aspecto verdadero y propio, cuando revalida, promueve y extrae el bien de todas las formas de mal existentes en el mundo y en el hombre”. Debemos combatir el mal a fuerza de bien como dice san Pablo (Rm 12,21), pues una cosa es juzgar al pecador y otra rechazar su pecado.
La misericordia no se riñe con las leyes, sino que regenera lo que la justicia no está en condiciones de lograr por sí misma. Es decir que “…la estructura fundamental de la justicia penetra siempre en el campo de la misericordia. Esta, sin embargo, tiene la fuerza de conferir a la justicia un contenido nuevo que se expresa de la manera más sencilla y plena en el perdón”[.
En la Bula de convocatoria de este año jubilar, el Papa Francisco dice que “Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre”, con lo que nos marca el camino y el paradigma para conocer y explicitar los contenidos de la misericordia: Cristo es el camino y sus obras son el contenido y el método de la misericordia.
3. La misericordia en las enseñanzas del Papa Francisco
No podemos referirnos a este tema dejando de lado el pensamiento del Papa Francisco sobre el mismo. Este ha sido, sin lugar a dudas, uno de los temas claves de las enseñanzas del Papa Francisco desde los inicios de su pontificado. El Santo Padre ha aprovechado todos los escenarios para invitar a encarnar esta virtud en los diversos ámbitos de la vida, no limitándose sólo al plano espiritual o pastoral, sino también en el aspecto social, familiar, económico, cultural y político. Su insistencia es que todas las realidades sean iluminadas bajo la luz del rostro misericordioso de Dios.
El Papa Francisco nos invita a todos a vivir bajo el dinamismo de la misericordia: a los sacerdotes en el confesionario y en las más diversas actividades pastorales, a los padres de familia, a los jefes de Estado, a las familias religiosas, a los profesionales, en fin, a todos los hijos de Dios.
La centralidad de la misericordia en el ser y el quehacer de la Iglesia ha sido expresado por él de diferentes maneras. Sus expresiones, en las catequesis de las Audiencias generales semanales, en el rezo del Ángelus dominical, en su Exhortación Apostólica Evangelii gaudium, en sus homilías y en todas sus enseñanzas, nos ponen en perfecta sintonía con la fuerza y la originalidad de su pensamiento sobre la misericordia.
El actual Sucesor de Pedro ha dicho que la misericordia es el bálsamo amoroso de Dios para con los pecadores, los pobres, los amenazados y marginados de la sociedad y nos recuerda que “la misericordia es el corazón de Dios. Por ello debe ser también el corazón de todos los que se reconocen miembros de la única gran familia de sus hijos; un corazón que bate fuerte allí donde la dignidad humana —reflejo del rostro de Dios en sus creaturas— esté en juego. Jesús nos advierte: el amor a los demás […] es la medida con la que Dios juzgará nuestras acciones. De esto depende nuestro destino eterno”.
El Papa hace un insistente llamado a los sacerdotes invitándolos a humanizar el sacramento de la reconciliación, por constatar que algunos sacerdotes dejan de lado el mandamiento del amor compasivo y misericordioso de Dios. También ha exhortado repetidamente a los sacerdotes a “ser misericordiosos en el confesionario” indicando que “uno podrá ser un buen hombre o una buena mujer, pero si no sabe perdonar no es cristiano”.
4. Realidades de nuestra sociedad que claman misericordia
Las parábolas del juicio final (cf. Mt 25,31-46) y del “padre misericordioso”, (Lc 15, 11-32) son una invitación directa de Jesús a responder, desde el amor, a las situaciones límites que marginan a los seres humanos. En el relato de estas parábolas, Jesús pide dar de comer al hambriento, dar techo a los sin techo, vestir al desnudo, acoger al forastero, visitar a los enfermos y a los presos, perdonar y acoger al hermano que se ha equivocado.
El cristiano no puede estar despistado del horizonte del Evangelio, distraído con los “fuegos artificiales” de la mundanidad. Por eso, nuestro horizonte debe ser el de pensar, vivir y actuar como Jesús, compasivo y misericordioso ante los reclamos de nuestro pueblo.
A. Constataciones
Vemos esperanzados que el nuestro es un pueblo creyente, alegre, generoso, acogedor, solidario, capaz de generar cualquier iniciativa de ayuda solidaria al prójimo, con una estructura humana y espiritual idónea para hacer el bien y vivir la misericordia.
Pero también constatamos que vivimos en un mundo traspasado por la miseria, el dolor, el sufrimiento, la enfermedad, la desatención a los más pobres, la injusticia, donde crece la insensibilidad y aumenta “la amenaza de la globalización de la indiferencia”. Es oportuno recordar que “en el plano individual y comunitario, la indiferencia ante el prójimo, hija de la indiferencia ante Dios, asume el aspecto de inercia y despreocupación, que alimenta el persistir de situaciones de injusticia y grave desequilibrio social, los cuales, a su vez, pueden conducir a conflictos o, en todo caso, generar un clima de insatisfacción que corre el riesgo de terminar, antes o después, en violencia e inseguridad” frente a los hermanos que viven desamparados. Con frecuencia encontramos gestos de inmisericordia en nuestra sociedad dominicana, por ejemplo, personas insensibles con hermanos accidentados, que en vez de socorrerlos, los despojan de todas sus pertenencias. Curiosamente constatamos todavía que estamos interactuando con los mismos tipos de personas excluidas o necesitadas a los que Jesús hizo referencia en la parábola del juicio final.
Percibimos que vivimos en una época fuertemente condicionada por las políticas del mercado, donde todo es medido y valorado según la utilidad y la rentabilidad, también las personas. Estas, en términos de mercado, valen lo que producen y valen en cuanto son útiles. Esta concepción mercantilista privilegia el hacer, la utilidad y la apariencia sobre el ser. El Papa ha hablado de la “cultura del descarte” haciendo alusión a este vergonzoso fenómeno social. Los “descartados, los que no cuentan” esperan algún gesto de misericordia de nosotros los cristianos.
Vemos con preocupación cómo la corrupción priva a la población de recursos económicos que deberían ser destinados para satisfacer sus necesidades básicas: educación, vivienda, alimentación, salud, seguridad, justicia, salarios dignos. Otro gesto de inmisericordia, que va en detrimento del desarrollo, es el cobro de “peajes” a los inversionistas, que en vez de estimulárseles se les ahuyenta. La corrupción crea una escandalosa situación de inequidad y desigualdad social, ensanchando la brecha entre personas que se han hecho ricos como por arte de magia, sin otra justificación que haber pasado por el tren administrativo público y una gran mayoría de personas honestas que apenas logran sobrevivir con el esfuerzo de toda una vida de trabajo.
Lamentablemente la impunidad y la complicidad han sido los mejores aliados de los corruptos en los sistemas políticos en todo el mundo. La impunidad es la mejor manera de incentivar a los corruptos a apropiarse de los bienes del pueblo y al mismo tiempo una manera de mal educar a las nuevas generaciones. Los empobrecidos, víctimas del sistema corrupto, piden misericordia para que le sea devuelto lo que en justicia les pertenece para vivir con dignidad.
El incumplimiento de la ley: estamos en un país donde no faltan las leyes, pero no siempre son respetadas y aplicadas o se aplican a los ciudadanos de una manera muy selectiva. Un país donde a “todo se le quiere buscar la vuelta” con tal de evadir hacer lo correcto. Las víctimas de las injusticias claman por un trato más justo y misericordioso.
Estamos iniciando el 2016, un año de contienda electoral en el que se elegirán a los servidores públicos a nivel Ejecutivo, Legislativo y Municipal, del país. Nos preguntamos qué podría aportar la virtud de la misericordia en este mundo tan particular.
Los candidatos en sus discursos de campaña hablan habitualmente de cercanía, de escuchar los reclamos del pueblo, de tener en cuenta las necesidades de los pobres, ser su “voz” en las entidades públicas que ocupen. Sin embargo, percibimos la devaluación de la credibilidad en el ejercicio de la política. La gente percibe que la política es un negocio de fácil enriquecimiento para unos pocos que logran escalar a puestos dirigenciales en el tren gubernamental, y no un ejercicio de servicio a la sociedad y al bien común. Los engañados por falsas promesas electorales claman misericordia.
La inseguridad ciudadana y criminalidad: es altamente preocupante el alto nivel de violencia que ha ido permeando todas las esferas sociales de nuestro país, desde la familia con los feminicidios, hasta los secuestros y el sicariato; segar la vida de un ser humano por un simple celular, hasta tener que soportar la vergüenza de presenciar la implicación en no pocos hechos delictivos de miembros de las mismas instituciones encargadas de garantizar el orden público y combatir la violencia, así como de la seguridad ciudadana y nacional. Las víctimas de la violencia, de la inseguridad ciudadana y la criminalidad claman misericordia.
Nos preocupa grandemente la violación del sagrado derecho a la vida desde sus inicios. La vida, ese don supremo de Dios, es amenazada desde el mismo seno materno así como también por el creciente clima de violencia. Las vidas indefensas también claman misericordia.
Nuestra madre tierra también clama misericordia ante las despiadadas agresiones sistemáticas de las mineras, la extracción de arena de los ríos y la deforestación de sus orillas, la reducción a cenizas por manos criminales de muchos de nuestros bosques, la tala indiscriminada de árboles en nuestras reservas naturales con fines comerciales, en fin, por la brutal depredación a que está siendo sometida la madre naturaleza en nuestro frágil ecosistema insular.
Acogemos el llamado sobre el tema migratorio que nos hiciera el Papa Francisco, en nuestra última visita Ad Límina, a tener una atención pastoral caritativa con todos los inmigrantes –en especial a los de la vecina República de Haití-, así como ayudarles a integrarse en la sociedad y darles nuestra acogida en la comunidad eclesial. También asumimos la exhortación a brindar nuestro apoyo “a las autoridades civiles para alcanzar soluciones solidarias a los problemas de quienes son privados de documentos o se les niega sus derechos básicos”.
B. Todo esto nos mueve a la siguiente reflexión:
El panorama que vivimos en la República Dominicana nos abre un horizonte propicio para la práctica de las obras de misericordia. Partiendo de nuestra realidad económica, socio-cultural, política y religiosa, estamos desafiados a dar respuestas a estas realidades desde el principio evangélico de la misericordia al estilo de Jesús de Nazaret.
Da la impresión de que nos hemos inmunizado frente a todos estos males que afectan a nuestra sociedad y al mundo, o que hemos ido perdiendo la capacidad de asombro y de reaccionar acorde con el Evangelio y los más elementales intereses del ser humano.
Estas deshonrosas situaciones nos interpelan y nos llevan a dar una respuesta esperanzadora desde el Evangelio de la misericordia. El Papa Francisco nos recordará que “Jesús nos enseña a ser misericordiosos como el Padre (cf. Lc 6,36). En la parábola del buen samaritano (cf. Lc 10,29-37) denuncia la omisión de ayuda frente a la urgente necesidad de los semejantes: «lo vio y pasó de largo» (cf. Lc 6,31.32). De la misma manera, mediante este ejemplo, invita a sus oyentes, y en particular a sus discípulos, a que aprendan a detenerse ante los sufrimientos de este mundo para aliviarlos, ante las heridas de los demás para curarlas, con los medios que tengan, comenzando por el propio tiempo, a pesar de tantas ocupaciones”. Los gestos y acciones de Jesús misericordioso son el mejor estímulo para ejercitarnos en las obras de misericordia.
Las situaciones antes descritas apelan a nuestra sensibilidad ante el hermano que sufre, ante el “herido a la orilla del camino”, convirtiéndose así en una fuerte invitación de Dios para que respondamos con gestos concretos desde la misericordia y la compasión, testimoniando nuestra fe con gestos más que con hermosos discursos (cf. Santiago 2,14-26).
Nosotros, como Pastores, nos encontramos hoy frente a los grandes desafíos de nuestro tiempo que afectan la vida social y eclesial desde el mismo seno de la familia. Estamos llamados, por lo tanto, a ir no solamente a las periferias geográficas, sino a las periferias existenciales… allí donde está el pecado, el dolor, la enfermedad, el rechazo, la violencia, el engaño y la inequidad que genera división y violencia. Como Iglesia estamos llamados a salir al encuentro de las personas que sufren estas situaciones con una renovada y esperanzadora mirada de misericordia.
Preguntémonos sinceramente ¿Cómo reaccionaría Jesús ante la realidad que vimos hoy en nuestra sociedad? ¿Cómo respondería ante estas situaciones? ¿Cómo manifestar la misericordia de Dios hoy entre nosotros? ¿Cuáles gestos concretos de misericordia realizar?
Los seguidores de Jesús estamos llamados a actuar como si el mismo Cristo compasivo y misericordioso estuviera en nuestro lugar, encontrando en Él la fuente viva de inspiración y la iluminación para responder a las “miserias” del prójimo lo más apegadamente posible al Evangelio. Para ser hombres y mujeres misericordiosos tenemos que dejarnos tocar primero por la misericordia del Padre, experimentando en carne propia lo que significa ser perdonado. Pues, difícilmente entenderemos y valoraremos lo que no sea asumido desde dentro por nosotros, es decir, lo que no haya sido procesado por nuestra experiencia. Es necesario abrirse a la misericordia de Dios entrando en un proceso de conversión personal.
5. Las Obras de misericordia
El Catecismo de la Iglesia Católica se refiere al tema de la misericordia de manera práctica, describiendo las maneras concretas de hacerla realidad en nuestra relación con el otro.
El Catecismo es inspirador y desafiante a la vez, porque busca traducir con gestos concretos y comprensibles (obras de misericordia), este atributo de Dios como una respuesta eficaz a las diversas necesidades humanas, sea en el orden espiritual o en el orden corporal. Nos habla de “las obras de misericordia”, entendiéndolas como “acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf. Is 58,6-7; Hb 13,3).
A. Obras de misericordia corporales
a) Visitar a los enfermos
Abundan en nuestros hospitales enfermos olvidados por sus familiares, o bien, personas que por la lejanía con el centro hospitalario, no reciben visita alguna. También en nuestros barrios y comunidades pobres, hay muchos enfermos que ni siquiera pueden ir a los hospitales y que sufren doblemente: por un lado, los dolores de sus males físicos y, por otro, la ausencia de alguien que les muestre afecto y les fortalezca en la fe. Es bueno dar dinero para los necesitados, pero qué bueno es también darnos nosotros mismos. Compartamos de nuestro tiempo con ellos y llevémosles una palabra de aliento, un rato de compañía a esos cristos sufrientes.
b) Dar de comer al hambriento
Es un mandato de Jesús compartir con el necesitado, nos lo dice muy claro en el Evangelio: “El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga qué comer, haga otro tanto “ (Lc 3,11). Ante la actitud insolidaria de los apóstoles, que quieren que despache a la multitud hambrienta, después de escuchar sus enseñanzas, Jesús les manda: “Denles de comer ustedes mismos” (Lc 9,13; cf. Jn 6,1-13). Con esto nos enseña también a nosotros a no ser indiferentes ante las necesidades de los demás. El Papa Benedicto XVI nos recordaba que dar de comer a los hambrientos es un imperativo ético para la Iglesia que responde a las enseñanzas del Señor Jesús. Al compartir nuestro pan, no sólo le quitamos el hambre a nuestro hermano necesitado, sino que le mostramos el amor de Dios.
c) Dar de beber al sediento
Con cuánto gusto nos bebemos un vaso de agua fresca después de recorrer un largo trecho para calmar nuestra sed. Pensemos en muchos hermanos nuestros que se enferman porque tienen que calmar su sed con agua contaminada. Hay también muchas personas en nuestros barrios que tienen que comprarla para su aseo diario mientras muchos la desperdician. El Papa Francisco advertía que “privar a los pobres del acceso al agua significa negar el derecho a la vida fundamentado en su inalienable dignidad”.
d) Acoger al forastero
Por la acogida al forastero seremos reconocidos en el momento del juicio final, así como por las demás obras de misericordia (Mt 25,35). Existen muchos inmigrantes que esperan nuestra ayuda para poder vivir dignamente junto a su familia, ayuda que debe hacerse presente en toda forma y en todo momento. Como cristianos debemos mostrar el rostro misericordioso de Jesús, poniendo en práctica el amor cristiano por encima de cualquier otra ley.
e) Vestir al desnudo
Es cierto que hoy día hay abundancia de vestidos, pero no todos tenemos las mismas facilidades de obtenerlos. A menudo nos encontramos con hermanos escasos de vestidos. Ayudémosles y seamos solidarios y démosles la posibilidad de tener vestidura limpia y respetable, que les permita reencontrar al Señor en la bondad de los demás.
f) Visitar a los encarcelados
La carta a los Hebreos nos señala en forma de mandato el cumplimiento de esta obra de misericordia: “Acuérdense de los presos, como si ustedes estuvieran presos con ellos” (Hb 13,3). La Iglesia nos llama a llevarles, no sólo cosas materiales, sino el cariño de toda la comunidad y el aliento de Jesús a cada uno de ellos, para que se sientan parte del rebaño del Único Pastor. Y pueda oírse de nuevo el cumplimiento de la profecía: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor” (Lc 4,18-21; cf. Is 61,1s).
g) Enterrar a los muertos
Sepultar a los muertos no significa que los olvidemos, por el contrario, esta obra de misericordia corporal nos lleva a la obra de misericordia espiritual que nos invita a rezar por los vivos y los muertos. Es un acto de misericordia mantener sus sepulturas en buen estado, pues en ellas se contienen los restos mortales de aquellos que fueron templo del Espíritu Santo, y que resucitará al final de los tiempos. Como bien enseña el Catecismo de la Iglesia: “En la muerte, separación del alma y el cuerpo, el cuerpo del hombre cae en la corrupción, mientras que su alma va al encuentro con Dios, en espera de reunirse con su cuerpo glorificado. Dios en su omnipotencia dará definitivamente a nuestros cuerpos la vida incorruptible uniéndolos a nuestras almas, por la virtud de la Resurrección de Jesús”.
B. Obras de misericordia espirituales
a) Enseñar al que no sabe
Es un acto de mucha misericordia y solidaridad enseñar a los demás. Pensemos de todo lo que se priva el que no sabe leer y escribir. Con el plan “Quisqueya Aprende Contigo” fueron muchas las personas alfabetizadas. Ojalá se pueda continuar con este proyecto hasta el final. Además, hay que seguir facilitando y ayudando a los ya alfabetizados a que sigan creciendo y desarrollándose en todo tipo de conocimiento y cultura.
b) Dar buen consejo al que lo necesita
Hay muchas personas que comenten graves errores, porque no tienen a alguien de confianza que les ayude a encontrar nuevamente el camino del bien. Para dar un buen consejo es necesario que nosotros mismos hayamos sido aconsejados. Dado que aconsejar es un don del Espíritu, debemos pedírselo a Dios para que con nuestras palabras y nuestras acciones, aconsejemos a los que lo necesitan.
c) Corregir al que yerra
Esta obra de misericordia se inspira en el texto de la corrección fraterna (Cf. Mt 18,15-17). Cuando un hermano nuestro peca o se equivoca, es nuestro deber llamarlo a corrección, pero siempre con caridad. De ese modo, evitamos los comentarios y malos entendidos que tantas veces provocan separación y conflictos en la comunidad.
d) Perdonar al que nos ofende
El acto más sublime del amor es el perdón. Pero ¡Qué difícil es perdonar! En los Evangelios vemos que Jesús enseñó con palabras a sus discípulos la importancia del perdón. La última lección la dio en la cruz, perdonando a sus propios verdugos. En la oración del Padrenuestro nos dice que para que seamos perdonados tenemos que perdonar primero a los que nos ofenden. No esperemos a que los que nos han ofendido vengan a pedirnos el perdón, hagámoslo siempre como nos lo enseña Jesús.
e) Consolar al triste
En el discurso de las Bienaventuranzas Jesús nos dice: “Dichosos los que lloran porque serán consolados” (Mt 5,5). Dios, por medio de su Espíritu Santo, nos consuela. Pero se vale de nosotros para consolar a los demás. Somos consuelo para los tristes, no sólo cuando nos compadecemos, sino también, cuando evitamos ser causa de sus tristezas. Que podamos compartir “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón”.
f) Sufrir con paciencia los defectos del prójimo
Es fácil ver la paja en el ojo ajeno y difícil ver la viga en el nuestro. La paciencia frente a los defectos de nuestros hermanos nos hace madurar y crecer y puede ser el mejor camino de ayudarles a su superación. Quien reconoce sus defectos y limitaciones puede ser más fácilmente tolerante con los demás.
6. CONCLUSIÓN
Como pastores, expresamos nuestra preocupación y nuestro apoyo a los hermanos más necesitados de nuestras comunidades cristianas, sintiéndonos muy cercanos a sus reclamos.
Estamos muy de acuerdo con san Ireneo de Lyon cuando afirma: “La gloria de Dios es que el hombre viva” y, agregamos, que viva con la dignidad que otorga el amor misericordioso de Dios.
Nos parece oportuno y edificante recordar que “la Iglesia proclama la verdad de la misericordia de Dios, revelada en Cristo crucificado y resucitado, y la profesa de varios modos. Además, trata de practicar la misericordia para con los hombres a través de los hombres, viendo en ello una condición indispensable de la solicitud por un mundo mejor y « más humano », hoy y mañana. Sin embargo, en ningún momento y en ningún período histórico —especialmente en una época tan crítica como la nuestra—la Iglesia puede olvidar la oración que es un grito a la misericordia de Dios ante las múltiples formas de mal que pesan sobre la humanidad y la amenazan. Precisamente éste es el fundamental derecho-deber de la Iglesia en Jesucristo: es el derecho-deber de la Iglesia para con Dios y para con los hombres”
Nos dice también el san Juan Pablo II: “La auténtica misericordia es por decirlo así la fuente más profunda de la justicia. […] La misericordia auténticamente cristiana es también, en cierto sentido, la más perfecta encarnación de la «igualdad» entre los hombres y por consiguiente también la encarnación más perfecta de la justicia, en cuanto también ésta, dentro de su ámbito, mira al mismo resultado”
Nuestro deseo, en consonancia con el Papa Francisco, es que “la Iglesia se convierta en el eco de la Palabra de Dios que resuena fuerte y decidida como Palabra y gesto de perdón, de soporte, de ayuda, de amor: Que nunca se canse de ofrecer misericordia y será siempre paciente en el confortar y perdonar.
Con el Papa, invitamos a todo el pueblo de Dios a ejercitarse en la sagrada práctica de la misericordia, cada cual desde el lugar y la situación que le está tocando vivir. Que nadie se sienta excluido de esta responsabilidad. El llamado es para todos sin excepción. El ejercicio es una tarea de todos que hace mucho bien a los hermanos.
Por último, con san Juan Pablo II “supliquemos por intercesión de Aquella que no cesa de proclamar «la misericordia de generación en generación», y también de aquellos en quienes se han cumplido hasta el final las palabras del sermón de la montaña: «Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia»”.
Que nuestra Señora de La Altagracia, Madre de Misericordia, proteja al pueblo dominicano y le conduzca por los caminos de su Hijo, rostro misericordioso del Padre. Y que Dios Padre misericordioso nos conceda la gracia de soportarnos mutuamente, perdonarnos y de ser misericordiosos como nuestro Padre-Dios es misericordioso(cf. Lc 6, 36).