SANTIAGO DE CHILE.- Carabineros de Chile rescató a un dominicano que permanecía secuestrado en un apartamento de la comuna de El Bosque, en Santiago.
Tres hombres fueron detenidos por su presunta vinculación con el hecho.
El rescate ocurrió alrededor de las 9:30 de la mañana, cuando agentes que realizaban patrullajes preventivos escucharon gritos de auxilio provenientes de un edificio.
Al ingresar a un apartamento del tercer piso, encontraron al hombre retenido contra su voluntad y arrestaron en el lugar a uno de los presuntos responsables.
Con información suministrada por el detenido, los agentes se trasladaron a un segundo inmueble donde apresaron a otros dos hombres vinculados al caso, informó Carabineros.Durante los operativos, las autoridades incautaron un arma de fuego con el número de serie borrado, municiones, sustancias narcóticas y dinero en efectivo.
Las evidencias quedaron bajo control del Ministerio Público chileno.
El ciudadano dominicano fue liberado sin heridas, según el reporte oficial.Los tres detenidos —un chileno y dos venezolanos— permanecen bajo investigación para determinar si hay más personas involucradas.
SANTO DOMINGO, 22 may (Prensa Latina) La Asociación Máximo Gómez de Cubanos Residentes en la República Dominicana rechazó la acusación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos contra el general de ejército Raúl Castro, líder de la Revolución.
En un comunicado al que tuvo acceso Prensa Latina, la Asociación calificó de ilegítima e ilegal esta nueva acción con la que Washington pretende responsabilizar a Raúl Castro del derribo, en 1996, de dos aeronaves operadas por la organización terrorista Hermanos al Rescate, radicada en Miami, ocurrido en el espacio aéreo cubano.
ACTO DESPRECIABLE Y PROVOCACION POLITICA
El grupo respaldó la declaración del Gobierno cubano, la cual señala que se trata de un acto despreciable y de provocación política.
El texto explica cómo sucedieron los hechos y la respuesta de Cuba ante la violación de su espacio aéreo, la cual ※señala el documento citado por la Asociación※ «constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944 y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad».
«Consideramos que estas acciones forman parte de una campaña sistemática de hostilidad y descrédito contra Cuba, dirigidas a aumentar las presiones políticas y económicas contra un pueblo que durante más de seis décadas ha defendido con dignidad su soberanía, independencia y derecho a la autodeterminación», señaló la Asociación Máximo Gómez.
AGRESION CARECE DE LEGITIMIDAD
De igual forma, denunció que esta nueva agresión carece de legitimidad moral y jurídica, y constituye un acto de injerencia contrario a los principios del Derecho Internacional y a la convivencia respetuosa entre las naciones.
No solo el pueblo cubano reconoce la trayectoria patriótica del general de ejército Raúl Castro Ruz y su defensa de las conquistas sociales de la Revolución, apuntó en el comunicado.
Con horarios y vidas ajetreadas, es común que muchos adultos experimenten altos niveles de estrés y ansiedad en ocasiones. Pero si sufres estrés continuo o crónico, esto puede aumentar el cortisol , comúnmente conocido como la «hormona del estrés».
Si bien el cortisol es esencial para la respuesta del cuerpo a situaciones estresantes, mantener niveles elevados de forma prolongada puede afectar negativamente el bienestar físico y mental.
Continúe leyendo mientras exploramos qué es el cortisol, el impacto del cortisol alto y las formas de reducir las hormonas del estrés y promover una vida más saludable y equilibrada.
¿Qué es el cortisol?
El cortisol es una de las varias hormonas que nuestro cuerpo produce de forma natural. Se le conoce como la «hormona del estrés», pero tiene muchos efectos y funciones importantes.
“El cortisol es una hormona producida por las glándulas suprarrenales ubicadas sobre los riñones”, explicó la Doctor. Leena Shahla, endocrinóloga de Banner – University Medicine. “Estas glándulas forman parte del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, que incluye el hipotálamo y la hipófisis, ambos ubicados en el cerebro”.
La producción de cortisol está regulada por una hormona secretada por la glándula pituitaria, llamada hormona adrenocorticotrópica (ACTH). Esta glándula, del tamaño de un guisante, se encuentra en la base del cerebro.
Además de la respuesta al estrés (“lucha o huida”), el cortisol ayuda a regular el metabolismo, la respuesta inmunitaria, la presión sangre , el azúcar en sangre y la respuesta inflamatoria del cuerpo.
¿Qué causa los niveles altos de cortisol?
El cortisol sigue un patrón diario natural conocido como ritmo circadiano. Los niveles de cortisol suelen ser más altos por la mañana y disminuyen gradualmente a lo largo del día, alcanzando su nivel más bajo por la noche —explicó la Dra. Shahla—. Este patrón ayuda a regular el ciclo sueño-vigilia.
Te ayuda a empezar el día con energía y a acostarte con facilidad. Dicho esto, si tus niveles de cortisol se mantienen altos después del pico matutino, esto suele indicar un problema de salud subyacente.
Su médico podría referirse al cortisol alto como hipercortisolismo. «Las causas del hipercortisolismo incluyen el estrés crónico, el uso excesivo de esteroides y una afección médica llamada síndrome o enfermedad de Cushing «, explicó la Dra. Shahla.
Los siguientes factores pueden aumentar los niveles de cortisol:
El síndrome de Cushing generalmente es causado por un tumor localizado en la glándula pituitaria, un tumor suprarrenal o, raramente, en otras partes del cuerpo (llamado Cushing ectópico).
El estrés elevado , ya sea psicológico o físico, puede hacer que las glándulas suprarrenales secreten cortisol como parte de la respuesta al estrés .
El ejercicio de intensidad moderada a alta puede elevar los niveles de cortisol. Sin embargo, estos vuelven a sus valores basales después del ejercicio.
Las condiciones inflamatorias del cuerpo, como los trastornos autoinmunes o las infecciones crónicas, pueden elevar los niveles de cortisol.
Ciertos medicamentos como los corticosteroides (medicamentos antiinflamatorios como la prednisona) pueden elevar los niveles de cortisol.
El consumo de grandes cantidades de alcohol y cafeína puede elevar temporalmente los niveles de cortisol.
¿Qué pasa cuando el cortisol está alto?
Los niveles constantemente altos de cortisol pueden provocar una variedad de síntomas físicos y psicológicos, entre ellos:
Aumento de peso, especialmente alrededor de la sección media (abdomen)
Presión sangre alta (hipertensión)
Diabetes
Osteoporosis
Cardiopatía
Deterioro de la memoria, la concentración y la capacidad de tomar decisiones
Trastornos del sueño, como el insomnio
Cambios de humor e irritabilidad
Fatiga y debilidad muscular
Disfunción del sistema inmunológico
Períodos irregulares (ciclos menstruales)
Disminución del deseo sexual (libido)
¿Cómo puedo reducir mis niveles de cortisol?
Si cree que puede tener niveles altos de cortisol, hable con su proveedor de atención médica.
“Normalmente medimos sus niveles de cortisol en sangre, saliva u orina”, explicó la Dra. Shahla. “Una vez que podamos determinar la causa subyacente de sus síntomas, podremos ayudarle a tratar o controlar su afección”.
Técnicas de manejo del estrés:
Ejercicios de relajación. Realice actividades que promuevan la relajación y controlen el estrés, como ejercicios de respiración profunda, meditación, relajación muscular progresiva y yoga.
Actividad física. Treinta minutos de ejercicio regular, incluyendo actividades aeróbicas como trotar, andar en bicicleta y nadar, pueden ayudar a reducir los niveles.
Prácticas de mindfulness y mente-cuerpo. Practicar mindfulness, como la alimentación consciente o la meditación consciente, puede ayudar a reducir el estrés y los niveles de cortisol.
Priorizar el sueño:
Establezca una rutina para la hora de dormir. Cree un horario de sueño consistente, acostándose y despertándose a la misma hora todos los días.
Optimice su entorno de sueño. Haga que su dormitorio sea propicio para dormir bloqueando la luz y el ruido excesivos y manteniendo una temperatura fresca.
Limite los estimulantes antes de acostarse. Evite la cafeína, la nicotina y los dispositivos electrónicos cerca de la hora de acostarse, ya que pueden afectar la calidad del sueño.
Opciones de estilo de vida equilibrado:
Dieta saludable.Consuma una dieta equilibrada rica en cereales integrales, proteínas magras, frutas, verduras y grasas saludables, incluyendo ácidos grasos omega-3. Limite el consumo de alimentos azucarados y procesados.
Gestión del tiempo.Prioriza tareas , delega responsabilidades cuando sea posible y establece metas realistas. Esto puede reducir la sensación de agobio y prevenir el estrés crónico.
¿Necesitaré medicación?
En general, existen muchas medidas naturales que pueden ayudar a reducir los niveles de cortisol. Sin embargo, los especialistas a veces utilizan medicamentos sintéticos similares al cortisol para tratar trastornos comunes relacionados con el cortisol.
Si tiene síndrome de Cushing, el tratamiento puede implicar medicamentos como:
bloqueadores de los receptores de esteroides (mifepristona)
inhibidores de la enzima suprarrenal para reducir la síntesis de cortisol (ketoconazol, osilodrostat, metirapona, levoketoconazol)
Inhibidores de la secreción de ACTH (pasireótida) para reducir la producción de cortisol
El tratamiento también puede requerir cirugía y, ocasionalmente, radioterapia.
Sin embargo, el Dr. Shahla advirtió contra el uso prolongado de medicamentos esteroides.
“Es importante comprender el riesgo del uso prolongado de esteroides”, dijo la Dra. Shahla. “Use la dosis más baja posible durante el menor tiempo posible y consulte con su médico”.
Busca ayuda
Si todavía se siente abrumado y estresado en el trabajo o en su hogar, hable con su proveedor de atención médica, un especialista en salud conductual autorizado u otro profesional calificado para obtener orientación personalizada que apoye su salud mental.
“Su médico, según el caso, medirá su nivel de cortisol”, dijo la Dra. Shahla. “Si el nivel es elevado, deberá ser evaluado por un especialista (endocrinólogo) para realizar más pruebas y el tratamiento necesario”.
Los niveles altos de cortisol pueden afectar significativamente su bienestar general, afectando su salud física, claridad mental y equilibrio emocional.
Puede reducir los niveles de cortisol y recuperar el control sobre su respuesta al estrés implementando técnicas de manejo del estrés, priorizando un sueño de calidad y adoptando un estilo de vida equilibrado.
Dar pequeños pasos hacia el cuidado personal y reducir los niveles de estrés puede tener un impacto profundo y positivo en su salud y felicidad a largo plazo.
SANTO DOMINGO. – El dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Melanio Paredes, opinó que el actual Gobierno “luce desgastado e impopular” y que el PRM atraviesa por una caída significativa en el respaldo ciudadano.
A su juicio, existe una contradicción evidente entre la percepción negativa sobre la economía y los niveles de aprobación presidencial.
“El 63% de la población desaprueba la gestión económica del Gobierno, considerando que es muy mala en un 22% y mala en un 40.9%”, indicó al referirse a los resultados arrojados por la reciente encuesta Gallup.
SE CONTRADICEN POPULARIDAD DEL PRESIDENTE Y LA ECONOMIA
Entrevistado en el programa Toque Final, que conduce el periodista Julio Martínez Pozo y se transmite por Antena 7, el exministro de Educación calificó de “absurdo” que si la mayoría percibe la economía en mala situación y el Presidente es quien conduce el país, éste mantenga una aprobación superior al 50%.
Paredes dijo que hubo una actitud generosa de la encuestadora frente al Presidente de la República y que en la medición el Partido Revolucionario Moderno marca un 31%, reflejando un descenso en su respaldo.
A su juicio, esa pérdida no se traduce en un crecimiento proporcional de los partidos de oposición, que individualmente se mantienen por debajo del voto indeciso.
INADECUADO REALIZAR ENCUESTAS A 2 AÑOS DE ELECCIONES
Consideró que realizar una medición electoral a dos años de los comicios no es lo más adecuado, debido al alto porcentaje de indecisos que, explicó, “irá tomando color” con el paso del tiempo.
En cuanto al PLD, aseguró que ha mostrado un fortalecimiento, al duplicar la votación alcanzada en las elecciones de 2024.
Agregó que el voto indeciso podría inclinarse a favor del partido morado en los próximos meses.
El reconocimiento público hecho esta semana por la vicepresidenta Raquel Peña y la ministra de Interior y Policía Faride Raful sobre las fallas del sistema para proteger a mujeres acosadas, perseguidas o amenazadas por sus parejas y exparejas, tiene un enorme peso político, institucional y social.
No se trata de una declaración cualquiera. Es, en esencia, la admisión de que el Estado dominicano no ha sido capaz de evitar que decenas de mujeres continúen perdiendo la vida cada año en circunstancias que, en muchos casos, pudieron prevenirse.
Cuando dos altas funcionarias reconocen públicamente que el sistema ha fallado, también están admitiendo que las llamadas políticas públicas destinadas a prevenir la violencia contra la mujer no han producido los resultados esperados. Y eso obliga al país a una reflexión seria, honesta y despojada de consignas.
Durante años se han desarrollado campañas de orientación, jornadas educativas, líneas de asistencia, casas de acogida y reformas legales dirigidas a endurecer las sanciones contra los agresores.
El discurso oficial ha insistido en la necesidad de denunciar, de no guardar silencio y de actuar antes de que ocurra una tragedia. Sin embargo, la realidad continúa golpeándonos con cifras alarmantes de feminicidios que evidencian que algo esencial sigue fallando.
La pregunta ya no puede limitararse a cuántas campañas hacen falta ni a cuántos anuncios oficiales se colocan en televisión o redes sociales. La verdadera interrogante es por qué, pese a todo ese aparato institucional y comunicacional, seguimos registrando un número tan elevado de mujeres asesinadas por hombres con quienes mantuvieron vínculos sentimentales.
Hay un problema estructural que todavía no estamos abordando con suficiente profundidad. Y ese problema no se resuelve únicamente con endurecer penas o multiplicar mensajes publicitarios. La violencia machista tiene raíces culturales, psicológicas, sociales y familiares mucho más complejas de lo que a veces se admite desde el poder.
Resulta evidente que una parte importante de los agresores actúa bajo patrones de control, obsesión, dependencia emocional y frustración que terminan convirtiéndose en violencia extrema.
Muchos de ellos habían amenazado previamente a sus víctimas. Otros tenían denuncias acumuladas. Algunos incluso habían sido sometidos judicialmente. Y aun así terminaron asesinando.
No basta con recibir denuncias si luego las víctimas quedan prácticamente solas frente a sus agresores. No basta con emitir órdenes de alejamiento si no existe capacidad real para supervisar su cumplimiento. No basta con endurecer condenas cuando el crimen ya ocurrió. La prioridad debe ser impedir que ocurra.
La sociedad dominicana necesita discutir con mayor profundidad la salud mental, la violencia aprendida en los hogares, la normalización de conductas posesivas y la incapacidad de muchos individuos para aceptar rupturas sentimentales.
Lo que estamos viviendo, en esencia, es la expresión de una impotencia colectiva: una sociedad que se alarma frente a cada agresión y frente a cada crimen, pero que termina resignándose ante el hecho consumado. Y si desde el propio Estado las más altas autoridades reconocen que el sistema ha fallado, el mensaje que recibe la población es todavía más inquietante: que muchas mujeres continúan desprotegidas frente a sus agresores.
Durante demasiado tiempo el debate ha sido abordado únicamente desde la reacción política o desde el impacto mediático de cada tragedia. Sin embargo, las estadísticas indican que el fenómeno requiere una intervención mucho más integral, seria y sostenida.
El Estado necesita revisar de manera urgente los resultados reales de sus políticas actuales. No desde informes complacientes ni desde cifras maquilladas, sino desde una evaluación transparente y consciente de lo que verdaderamente está funcionando y de lo que claramente ha fracasado.
La violencia contra la mujer no desaparecerá únicamente por decreto. Tampoco se resolverá exclusivamente con discursos de ocasión después de cada feminicidio. Se requiere continuidad, voluntad política y una transformación cultural mucho más profunda.
VALLADOLID, España.- La Audiencia Provincial de Valladolid condenó a once años de prisión a un hombre de origen dominicano por un delito continuado de agresión sexual contra su hijastra, de 12 años.
Según la sentencia, los hechos ocurrieron entre enero y mayo de 2024. El tribunal consideró probado que el procesado, aprovechando la convivencia y su relación de parentesco, realizó tocamientos a la menor y, en mayo, cometió dos actos de penetración digital.
Además de la pena de prisión, el fallo impone inhabilitación absoluta durante la condena y prohíbe al condenado acercarse a la víctima, a su domicilio, centro de estudios o trabajo a menos de 300 metros, así como comunicarse con ella por cualquier medio, durante 16 años.
La resolución también ordena libertad vigilada por ocho años tras cumplir la pena de cárcel, inhabilitación especial de siete años para ejercer patria potestad, tutela o guarda, y otra de 21 años para cualquier profesión o actividad con contacto regular con menores.
En responsabilidad civil, deberá indemnizar a la menor con 10,000 euros por daños morales y afectación psicológica. El tribunal desestimó peticiones económicas mayores al constatar que no hubo secuelas físicas ni vestigios biológicos, y que los problemas escolares de la víctima eran previos.
La Sala otorgó plena credibilidad al testimonio de la menor, reproducido en juicio mediante prueba preconstituida. Los informes del equipo psicosocial, la psicóloga forense y la trabajadora social validaron la veracidad del relato y confirmaron afectación emocional congruente con los hechos.
El tribunal descartó el alegato de la defensa sobre horarios laborales y dimensiones de la vivienda, al señalar que el agresor buscaba momentos de privacidad cuando otros residentes dormían o estaban fuera.
La Audiencia calificó de “nada creíbles” y “absurdas” las explicaciones del procesado sobre llamadas a la menor el día que la orientadora escolar destapó el caso, y sobre el bloqueo del acceso a su teléfono en sede policial.
La información fue difundida por el Gabinete de Prensa del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León y recogida por Europa Press.
La violencia parece avanzar con una normalidad preocupante en la República Dominicana; homicidios, feminicidios y agresiones forman parte de una rutina que refleja un deterioro progresivo de la convivencia social y una creciente sensación de inseguridad.
En solo un día, los reportes oficiales muestran la magnitud del problema: una mujer condenada por atacar con un bisturí a una niña en una escuela de Azua; un hombre sentenciado por mutilar a otro con un machete; un imputado por asesinar a su pareja en Santo Domingo Este; un agente policial acusado de matar a su compañera sentimental e intentar ejecutar a un familiar.
Los casos aparecen uno tras otro, casi sin pausa, hasta convertirse en parte habitual del panorama nacional.
La situación adquiere mayor gravedad cuando se observa que los hechos ya no se limitan a escenarios vinculados con el crimen organizado o la delincuencia común.
Las agresiones ocurren dentro de hogares, centros educativos, barrios y en las relaciones de pareja, evidencia de una crisis social mucho más profunda y compleja.
FEMINICIDIOS ENCIENDEN LAS ALARMAS
Los recientes asesinatos de mujeres registrados en Santo Domingo Este han vuelto a encender las alarmas.
LA AUTORA es periodista, corresponsal de la agencia Prensa Latina en República Dominicana.
El homicidio de Esmeralda Moronta la semana pasada provocó indignación nacional, porque la víctima acudió horas antes a una unidad especializada del Ministerio Público para denunciar intimidación y solicitar protección contra su expareja.
Poco después la muchacha de 33 años y madre de dos menores fue perseguida y asesinada a tiros en un colmado (tienda de barrio) del sector Alma Rosa.
Tras el crimen, la procuradora general Yeni Berenice Reynoso ordenó investigar si la Unidad Integral de Atención a la Violencia de Género agotó todos los protocolos de resguardo establecidos para casos de alto riesgo.
La medida evidenció la preocupación institucional sobre posibles fallas en los mecanismos de prevención y respuesta.
Sin embargo, antes de que el país terminara de asimilar ese evento, otro crimen volvió a registrarse en Santo Domingo Este.
Indhira Carolina Beltré, de 33 años, murió presuntamente a manos del hombre con quien tuvo una relación, Camilo Rodríguez, en el sector La Toronja. El hecho ocurrió menos de 72 horas después del asesinato de Moronta y dejó nuevamente a dos niñas en la orfandad.
Para la periodista y activista afro Maribel Núñez, el problema tiene raíces culturales profundas asociadas al machismo estructural que continúa marcando las relaciones entre hombres y mujeres en la sociedad dominicana.
Núñez expresó a Prensa Latina que muchas mujeres son criadas bajo patrones culturales que las reducen a su condición de género y les enseñan a depender económicamente de un hombre, mientras a los varones se les inculca el papel de proveedores, pese a que actualmente más de la mitad de los hogares del país son sostenidos y dirigidos por ellas.
Consideró que ese modelo patriarcal alimenta situaciones de violencia y limita la construcción de relaciones basadas en el respeto y la igualdad.
Asimismo, sostuvo que desde el Estado no existe una política educativa para enfrentar el problema con profundidad.
Según explicó la destacada luchadora por los derechos humanos, los intentos de implementar programas de educación con enfoque de género, dirigidos a promover justicia social desde las aulas, han encontrado resistencia en sectores conservadores con influencia política y social.
La cercanía entre ambos sucesos profundizó el debate acerca de la efectividad de las políticas de prevención y sobre la necesidad de fortalecer la protección a féminas que enfrentan amenazas o agresiones.
También aumentó la percepción de que el ultraje machista continúa expandiéndose, pese a algunas campañas institucionales, órdenes de alejamiento y unidades especializadas.
Hasta mayo de este año se contabilizan 30 mujeres asesinadas por parejas o exparejas, frente a 22 casos registrados en el mismo período de 2025, lo que confirma la tendencia al alza de la violencia machista.
El dato más alarmante es que el 86 por ciento de las víctimas no había presentado acusación previa contra su agresor, lo que dificulta la intervención temprana de las autoridades.
«Muchas mujeres no denuncian, porque sienten miedo de las represalias, no siempre confían en que las autoridades les van a proteger de verdad, o piensan que no va a pasar nada. También influyen la dependencia económica o la presión social», expresó una vecina consultada de manera informal por Prensa Latina.
El Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo concentraron 41 por ciento de los episodios, con cinco y cuatro, respectivamente. La mayoría de ellas tenía de 18 a 35 años, rango de edad que también predominó entre los agresores.
En 12 de estos el responsable era su compañero sentimental y en ocho la expareja, mientras que las armas blancas y de fuego figuraron entre los métodos más utilizados.
El informe también reveló que en los primeros tres meses del año se presentaron más de 17 mil denuncias por violencia de género, intrafamiliar y delitos sexuales en el país.
Las autoridades emitieron unas siete mil 700 órdenes de protección provisionales, aunque solo dos mil 234 se convirtieron en medidas formales aprobadas por tribunales, de acuerdo con cifras oficiales.
Los datos reflejan la persistencia del maltrato contra la mujer y los desafíos que encara el sistema de cobertura, especialmente cuando la mayoría de las víctimas nunca llegó a reportar formalmente a sus agresores.
NORMALIZACION PREOCUPANTE DE LA AGRESIVIDAD
Pero el problema trasciende los feminicidios. Analistas y especialistas advierten que República Dominicana enfrenta una normalización preocupante de la reacción hostil. Conflictos cotidianos terminan en ataques mortales, discusiones familiares escalan rápidamente hacia hechos violentos y la intolerancia parece ganar espacio en distintos ámbitos de la sociedad.
La facilidad de acceso a armas de fuego y armas blancas, el deterioro de la salud mental, el consumo de sustancias, las tensiones económicas y la falta de mecanismos eficaces de mediación también aparecen entre los factores que alimentan esta crisis.
A esto se suma el impacto de entornos sociales donde la brutalidad muchas veces se reproduce como forma habitual de resolver controversias.
La procuradora general de la República advirtió recientemente que el sistema de justicia enfrenta límites estructurales para contener la progresiva inseguridad que afecta al país y afirmó que la solución de fondo debe construirse desde la familia, las escuelas y el tejido social.
Las declaraciones de la magistrada reabre un debate que desde hace años permanece en discusión en República Dominicana: el alcance real de las instituciones judiciales frente al deterioro de la convivencia social y al aumento de conductas perturbadoras que impactan a las comunidades.
Reynoso reiteró además su propuesta de impulsar un Pacto de Estado contra la violencia y la criminalidad, una iniciativa que busca involucrar a todos los sectores y mantenerse más allá de los períodos gubernamentales y los ciclos electorales.
«Le llamamos Pacto de Estado porque tiene que participar toda la sociedad: juntas de vecinos, iglesias, escuelas y todos los sectores representativos», explicó la magistrada.
La procuradora insistió en que el compromiso para lidiar con estas manifestaciones debe colocarse por encima de diferencias políticas o partidarias.
«No importa el presidente ni el partido que gobierne; lo importante es que como país definamos el modelo de ciudadanos que queremos construir», expresó.
VIOLENCIA CON IMPACTO SOCIAL
Detrás de cada expediente existen familias destruidas, niños marcados por el trauma y comunidades que viven bajo miedo e incertidumbre.
Cada muerte por motivos de género deja hijos huérfanos; cada homicidio impacta barrios enteros; cada agresión alimenta la percepción de incertidumbre que afecta la vida cotidiana de miles de personas.
Las respuestas no pueden limitarse únicamente a condenas judiciales después de ocurridas las tragedias. El país necesita fortalecer la prevención, ampliar la atención en salud mental, mejorar el control de armas, reforzar la educación en valores y desarrollar políticas públicas capaces de actuar antes de que los conflictos desemboquen en violencia extrema.
También resulta urgente recuperar la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de defender a las amenazadas y garantizar seguridad.
Cuando una mujer denuncia y posteriormente pierde la vida, o cuando las disputas se repiten casi a diario, la sensación de vulnerabilidad colectiva aumenta.
República Dominicana afronta hoy un desafío que supera el ámbito policial y judicial. Se trata de una crisis social que exige respuestas integrales y sostenidas desde el Estado, las familias, las escuelas y la ciudadanía en general.
Mientras la violencia continúe acumulando víctimas día tras día, el país seguirá atrapado en una espiral de dolor, temor e incertidumbre.
Santo Domingo, 21 may (EFE).- Autoridades de la República Dominicana, con el apoyo de los Estados Unidos y Francia, se incautaron 978 paquetes de presunta cocaína en un operativo marítimo en el que fueron capturados tres ciudadanos venezolanos, informó este jueves la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).
Los paquetes del alcaloide fueron hallados en una lancha con tres motores fuera de borda, distribuidos de 33 fardos, forrados con cinta adhesiva y con distintos logotipos, de acuerdo con la información oficial.
Además de la droga, las autoridades se incautaron de tres dispositivos de geolocaización o GPS, dos teléfonos móviles, varios tanques de gasolina, documentos y pertenencias personales de los tres capturados, entre otras «evidencias».
En esta intervención participaron agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas, de la Armada y de la Fuerza Aérea e Inteligencia dominicanas, con el apoyo de la Fuerza de Tarea Interagencial Sur (Jiatfs), la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos y la fragata FS Germinal de la Armada francesa.
Los 978 paquetes de la sustancia fueron enviados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) para confirmar el tipo y peso del alijo.
Esta nueva intervención se produce en un contexto internacional marcado por la Operación Lanza del Sur de EE.UU. para luchar contra el narcotráfico en Latinoamérica.
En los primeros meses de 2026 las autoridades domininicanas han incautado más de 14.3 toneladas de drogas, de acuerdo con datos de la DNCD.
Solamente en el pasado mes de abril se incautaron de más de 783 kilogramos de distintas sustancias narcóticas en operativos, de los cuales la mayor parte (502 kg) eran cocaína. EFE
La comunicación necesita urgentemente un nuevo contrato social. Hace siglos que se habla de “contrato social” con diversos enfoques, pero ahora lo necesitamos con alto sentido de urgencia en el ámbito de la comunicación.
En el siglo XVII, Hobbes y Locke se referían al “estado de naturaleza”, con libertades individuales a las que se debía renunciar a cambio de orden, seguridad y derechos colectivos. Así, según Locke, la razón de ser del gobierno es la protección de esos derechos. Y agrega que, si no lo hace, el pueblo tiene derecho a rebelarse.
Después, en el siglo XVIII, Rousseau explica que, mediante el contrato social, la gente cede su libertad a la “voluntad general”. Indica que así se pasa de voluntad individual a voluntad colectiva y se mantiene la libertad moral.
El tiempo ha pasado y muchas cosas han cambiado. Ahora, “todos comunicamos para todos”, y eso está provocando una real situación de caos. Eso hace más que urgente un nuevo contrato social. A menos que la idea sea avivar esa especie de “rebelión”, caracterizado por el “desparpajo”, la “cualquierización” y el “dale pa’llá”, urge ese nuevo contrato social.
Para los profesionales de la comunicación —ya se identifiquen como locutores, periodistas o, bajo la sombrilla más amplia y actual: comunicadores— hay tarea. En un escenario donde la saturación de estímulos y la fragmentación de las audiencias dictan el ritmo, poseer una «buena voz» o ser “buena pluma” ya no garantiza la permanencia ni mucho menos la relevancia.
Históricamente, nos enfocamos en el «cómo». Voces microfónicas y pirámide invertida son solo dos de los emblemas del ayer. Sin embargo, esas y otras técnicas hoy comunican mejor cuando están subordinadas a un propósito. Como bien advertía Ortega y Gasset, la técnica responde al cómo, pero deja huérfano el «para qué».
En la comunicación actual se necesita marcar la diferencia como vía para la supervivencia profesional. Un comunicador puede dominar todas las plataformas digitales, pero si su voz no tiene una orientación social reconocible, su presencia será, irremediablemente, intercambiable.
La transformación que vivimos sugiere volver al significado. Es aquí donde surge como oportunidad la ventaja competitiva real: la vinculación de la marca personal con una causa o un campo temático de valor social. Cuando un comunicador asocia su nombre a la educación, la salud preventiva, el medioambiente o la construcción de ciudadanía, no solo está cumpliendo una función de utilidad pública; está desarrollando una reputación más estable y, sobre todo, diferenciada.
Esta visión se entrelaza con el concepto de valor compartido de Porter y Kramer. No se trata de un añadido moral o de una pose filantrópica para «verse bien». Es una dimensión estratégica. Se trata de entender que es posible generar valor profesional, social y económico al mismo tiempo que se responde a necesidades reales de la sociedad. Incluso, cuando la confianza en las instituciones fluctúa, el comunicador que aporta soluciones se convierte en un activo de alto valor para las marcas y para la sociedad misma.
Cuando proliferan voces sintéticas y asistentes automatizados capaces de redactar y leer noticias, la autenticidad humana se vuelve el factor crítico. La voz del comunicador gana peso cuando transmite criterio, coherencia y un sentido de responsabilidad pública. Esa combinación de ética y estética, todavía es difícil de replicar para un algoritmo.
Alvin Toffler ya nos lo adelantaba: en la sociedad de la información, la autoridad ya no viene dada de forma automática por el medio de comunicación (canal, emisora o plataforma). Hoy, la autoridad debe ser conquistada en un espacio abierto y altamente competitivo. No basta con estar; hay que ser. Y ese «ser» se construye con una propuesta inteligible, valores constantes y una relación sostenida con comunidades específicas, no con masas abstractas.
El futuro de la comunicación que nos mantiene humanos no pertenece a quienes mejor manejen ciertas tecnologías. Pertenece a quienes logren convertir su voz en una referencia confiable. Cuando una voz se une a una causa, deja de buscar únicamente audiencia —ese número frío de visualizaciones— y empieza a construir comunidad. En un entorno saturado, esa es la diferencia que decide quién se queda en el ruido y quién trasciende en la conciencia colectiva.
Santo Domingo, 21 may (EFE).- La muerte de los dos hombres encontrados en unos matorrales de la carretera Federico Basilis, en Jarabacoa, está vinculada, junto a otros prófugos, al asesinato de una mujer en Santiago de los Caballeros, informó este jueves la Policía Nacional, que relaciona ambos hechos con la venta y distribución de sustancias controladas.
Uno de los dos hombres fue identificado como Natanael Peña, alias El Cha, mientras que del otro solo se dio a conocer su apodado, La Rata.
DISPUTA POR EL CONTROL TERRITORIAL DE LAS VENTAS
De acuerdo con las investigaciones preliminares, ambos mantenían una disputa con Margarita Díaz García, alias La China, ultimada el martes en La Yagüita de Pastor, sector Bella Vista, ya que junto a su pareja, Roberto Hans Sánchez Tejada, alias El Flaco, se dedicaban a la venta y distribución de sustancias controladas y mantenían una discusión territorial con sus agresores.
Las autoridades identificaron mediante imágenes y video, próximo a la escena criminal, una yipeta alquilada por Ruddy Manuel Moran Almonte (La Pólvora), supuesto delincuente dedicado a la venta y distrubucion de drogas narcoticas y otras actividades criminales.
HUYERON DE LOS AGENTES POR ZONA BOSCOSA
De acuerdo con la Policía Nacional, Peralta declaró que estaban hospedados en una villa ubicada en el sector el Pedregal, en Jarabacoa, lugar donde condujo a las unidades élites y de investigación.
Al llegar las autoridades, los delincuentes emprendieron la huida por zona boscosa del Rio Baiguate, portando armas de fuego de diferentes calibres, siendo en esa circunstancias que perdió la vida Miguel Marine Rodríguez, alias La Cabra, quien portaba una pistola, que también fue utilizada en la escena donde resultó muerta Margarita Díaz y en el homicidio de Peña y de alías “La Rata”.