Julio trae por lo menos tres fechas memorables para los dominicanos: la fundación La Trinitaria, en 1838, el 16/7; la resistencia de los patriotas noroestanos en La Barranquita (Mao), el 3/7/1916; y el inicio de la desocupación de las tropas estadounidenses en 1924, el día 12/7.
En esos casos, la cuestión clave era (y sigue siendo) la soberanía, por conquistar, en 1838; por defender, en 1916, y por recuperar, en 1924. En el primer acontecimiento un Duarte muy joven, con apenas 25 años, entendió que se necesitaba una labor educativa y organizativa paciente para sentar las bases de la futura Independencia.
Su trabajo fue tan eficiente, entre 1838 y 1843, que incluso sin su presencia se pudo continuar con las tareas pendientes, bajo el firme liderazgo de Sánchez, Mella y Vicente Celestino Duarte; hasta proclamar el nacimiento del nuevo Estado.

La Restauración de la República, desde 1863, tras la anexión por Santana, reconfirmó la acentuada determinación de dominicanos y dominicanas de ser libres de toda potencia extranjera, como lo concibió, trabajó y dejó por escrito Duarte, en su carta del 7 de marzo de 1865.
En la II República se vivió la inestabilidad política, la estabilidad democrática liderada por Greogorio Luperón (1879-1884), la dictadura de Lilís Heureaux (1884-1899), la restauración de la democracia con Juan Isidro Jiménez, la vuelta a la mano dura con Ramón Cáceres, otra vez el magnicidio contra el mismo Mon hasta llegar a la I intervención militar de EE. UU.
La resistencia de los patriotas se hizo sentir en 1916 en La Barranquita, cerca del cruce de Guayacanes, Mao; en Santiago, bajo el liderazgo de Ercilia Pepín; en la capital, entre la intelectualidad liderada por Américo Lugo, Fabio Fiallo, los hermanos Henríquez y Carvajal, Viriato Fiallo y otros destacados profesionales; y, sobre todo, en el Este, con las guerrillas de los desalojados de sus tierras, encarcelados y asesinados hasta constituir el emporio llamado hoy Central Romana. Las cicatrices de Cayo Báez fueron claro ejemplo de la barbarie de los interventores.
El inicio de la retirada de esas tropas en 1924 y la elección de Horacio Vásquez fueron un breve respiro democrático y de soberanía que concluyó con el inicio de la dictadura trujillista en 1930.
De ahí en adelante la historia es más conocida, con otra intervención militar estadounidense, otro gobierno represivo por 12 años, fraudes, corrupción y debilitamiento de la soberanía por partidos que, al parecer, solo desean seguir en el poder.
Toca al pueblo seguir insistiendo en su derecho a la libre autodeterminación, precisamente en esta época de tanta beligerancia de las grandes potencias.
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Ruta y estrategias propuestas por el CRD para desarrollo armónico y sustentable de RD
Reformistas destacan legado Balaguer a 24 años de muerte
Diputados aprueban declarar 19 de noviembre día del geriatra
Alberto Puello enfrentará a colombiano en Coliseo Teo Cruz
Jóvenes talentos de Punta Cana destacan en el Teatro Nacional
Prometen no aumentar pasaje pese alza de costos operativos
Periodismo es algo más que contar noticias (OPINION)
Boxeo profesional regresa este domingo a ciudad de Santiago
NUEVA YORK: Gómez Mazara presenta ‘Para que no se repita’
Nueva York dona 849 chalecos antibalas a la Rep. Dominicana


