El Poder Judicial es el responsable de controlar el cumplimiento de las leyes. Como nuestros derechos y libertades están soportados por leyes, entonces viene a ser el encargado de velar por nuestros derechos y libertades.
Ante la evidente crisis del Poder Judicial, es delicada la seguridad jurídica, la paz, en nuestro país.
Cuando la parcialidad del órgano imparcial está quebrantada, el sistema de derecho colapsa. Si la justicia no es justa, entonces se da el derecho natural a cada quien de hacer la suya propia. Si quien me restringe libertades para a cambio darme derechos, el Estado, deja de velar por mis derechos, entonces me devuelve de facto mis libertades plenas, que incluyen desobedecer la ley y las autoridades.
El problema del Poder Judicial, no es del Poder Judicial, es de cada uno de nosotros. Son nuestros derechos y libertades. Es nuestra seguridad, nuestra paz.
Lo único a lo que podemos aspirar ahora mismo, es a que sean sustituidos los jueces del la SCJ cuya imparcialidad este quebrantada. De no ocurrir, entonces, concentrar energías en quitar la cúpula de poder que creó, mantiene y se beneficia de esta situación. Esto último no admite otras opciones.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
El “loco” que siga con sus “locos” y sus locuras
Corrupción por omisión
Modificar el sistema electoral
Ayer la más limpia; hoy la más sucia
Marileidy Paulino se impone en Polonia en la Liga Diamante
NY: Cinco heridos deja incendio en una barbería dominicana
Poder blando, un recurso que no hemos sabido utilizar (OPINION)
El PRM de Nueva York: entre el sacrificio y el abandono (OPINION)
La comunidad internacional ante la crisis de Haití (OPINION)
RD gana 9 medallas en Clásico Félix Sánchez de Atletismo


