Por DANIEL TORIBIO
Cuando grandes fondos globales enfrentan tensiones de liquidez, los inversionistas venden lo que sí pueden liquidar. Eso suele incluir activos de mercados emergentes.
Antes del conflicto en Medio Oriente y de la nueva escalada del petróleo, el sistema financiero global ya enfrentaba otra prueba de estrés.
No surgía en los bancos tradicionales, más vigilados desde la crisis de 2008, sino en el crédito privado: fondos que prestan directamente a empresas de distintos sectores, fuera del marco bancario tradicional.
Durante años, ese mercado creció con rapidez, atrayendo inversionistas con altos rendimientos y liquidez periódica. Parecía una alternativa rentable en un entorno de tasas bajas y abundancia de dinero. Hoy, ese modelo muestra grietas estructurales.
La alarma se encendió a principios de marzo. BlackRock limitó los retiros de su fondo HPS Corporate Lending después de recibir solicitudes por encima de su tope trimestral. Días antes, Blackstone había elevado su límite habitual de retiros y, junto con sus empleados, aportó 400 millones de dólares para cubrir rescates en su principal fondo de crédito privado.
UBS, por su parte, congeló por hasta tres años los retiros de su fondo inmobiliario Euroinvest, con activos por 406,8 millones de euros.
El problema es un viejo desajuste de liquidez.
Estos fondos ofrecen ventanas de salida rápidas, pero invierten en activos difíciles de vender rápido y sin castigo en precio.
Mientras el capital entra, la rueda gira. Cuando muchos inversionistas quieren salir al mismo tiempo, la puerta se estrecha. Ahí se descubre que una cosa es valorar esos activos en papel y otra distinta convertirlos en efectivo.
A esa presión se suma el deterioro de parte de los activos.
Morgan Stanley advirtió que los préstamos a empresas de software por suscripción representan cerca del 19 % del crédito privado directo en Estados Unidos.
Ese segmento enfrenta otra presión. La inteligencia artificial está presionando precios y permitiendo que muchas empresas desarrollen soluciones propias. Eso debilita parte de los modelos de negocio sobre los que descansó este crédito.
La firma estima que la tasa de incumplimiento podría subir hacia el 8 %, frente a un promedio histórico de entre el 2 % y el 2,5 %. Eso implica más pérdidas, más castigo en las valoraciones y más presión sobre fondos que ya enfrentan salidas.
El sector enfrenta así una pinza: inversionistas que quieren salir y activos bajo presión.
Para la República Dominicana, esto no es abstracto. Cuando grandes fondos globales enfrentan tensiones de liquidez, los inversionistas venden lo que sí pueden liquidar. Eso suele incluir activos de mercados emergentes.
Ese movimiento eleva la prima de riesgo, presiona los rendimientos de los bonos soberanos y encarece el financiamiento externo. También reduce el margen de maniobra de economías pequeñas y abiertas.
El crédito privado enfrenta hoy su prueba más difícil: demostrar que no es la misma fragilidad de 2008 con otro nombre.

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
La gasolina, el diésel y GLP no sufrirán variación en sus precios
Navarrete está militarizado en medio de paro por 24 horas
RD, Costa Rica y Ecuador piden liberar buque que incautó Irán
EU pone en marcha protocolo restituir pelotón fusilamiento
OMSA relanzará este domingo corredor de la 27 de Febrero
Ve urgente combatir bandas en Haití con efectivos entrenados
Confirman irregularidades en consultorio del doctor Fadul
Se cumple el 61 aniversario del inicio de la guerra de abril 1965
Asociación La Nacional subió un 15.02 % en activos durante 2025
Abinader juramenta comisión Museo Histórico Gesta de Abril


Pero y este trompo loco está vivo?
Pero otra vez tu, Daniel?, es que no has entendido todo cuanto te escribimos por aca los lectores, tu estas desfasado y con un pasado de funcionario alocado, torpe, inepto, mediocre y estupido. Mejor desaparecete y vete a rezar para una iglesia. Pedazo de carne con ojos.
Y de tu jugosa pensión de más de un millón mensual sin merecertela, no tienes nada que decir?. En verdad que tienes una suerte para estar donde hay y salir rico. Pero Dios está mirando todo