La pobreza económica es la base esencial de los políticos clientelistas en América Latina, que de hecho, es la región más desigual del mundo.
Sin pobres, no tendrían destinatarios su compra de conciencia. Y cuando dicha pobreza económica se combina con una pobre educación, los náufragos quedan a merced de los políticos chatarras.
Al final, mientras más pobreza y desigualdad se logre mantener, más fértil es el terreno para el clientelismo político.
El resultado: La gente más pobre y menos educada es la que está incidiendo más en la escogencia de los que han de terminar ocupando los puestos públicos más relevantes de elección popular. Son ellos los que están colocando en las Juntas Distritales, en las Alcaldías y en el Congreso Nacional, lo peor de la oferta electoral.
¿Qué pueden hacer entonces los demás ciudadanos que no se encuentran ni en un estado de necesidad (pobreza económica), ni acusan una falta ostensible de educación (los sectores medios)?
Ir a votar en febrero y mayo. No quedarse en casa. Pues lo anterior implica, seguir permitiendo libremente, que millones de raciones de comida (cajas), pica pollo y los famosos 500 que se reparten el día de las elecciones, sigan siendo los medios principales con los que los políticos clientelistas siguen y siguen ganando elecciones!
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Cinco muertos en ataques de Ucrania contra una región rusa
Trump abraza dominicana cuyo niño fue asesinado en El Bronx
Diplomáticos Cuba retiran sus pertenencias tras orden salida
Extraditan a EU dominicano acusado delitos sexuales
Eyaculación y cáncer de próstata: aclaraciones necesarias
Corredores marítimos vitales para la economía mundial
Un cónsul con ínfulas de virrey (OPINION)
Actos por Día Restauración se concentran hoy en Santiago
Hay expectativa ante posibles cambios de funcionarios de RD
Lo mucho hasta Dios lo ve

