En República Dominicana vivimos bajo un espejismo democrático que muchas veces se reduce a simples gestos populistas. El resultado es un país donde lo que debería funcionar con orden y racionalidad, se maneja con cálculos políticos de corto plazo.
Un ejemplo claro está en el sistema de transporte. Un ticket de metro cuesta apenas 20 pesos, cuando su valor real ronda los dos dólares. La diferencia no la paga el ciudadano directamente, pero sí se cubre con subsidios que todos terminamos costeando.
Se vende la ilusión de un servicio barato, pero en realidad es un esquema insostenible, que tarde o temprano genera déficits, deudas y un deterioro del servicio.
Lo mismo ocurre con el desorden en nuestras ciudades. Los conductores estacionan en las aceras, invadiendo el espacio público sin consecuencia alguna. ¿Por qué las alcaldías no aplican las sanciones correspondientes? Porque temen perder votos. Se prefiere la permisividad al orden, el cálculo electoral al respeto de la ley.
A esto se suma un dato escalofriante: la población dominicana gasta 350 millones de pesos diarios en bancas de lotería. Ese volumen de dinero, invertido en educación, emprendimiento o innovación, cambiaría el destino de generaciones.
Pero los políticos conocen bien la psicología del dominicano: Saben que somos un pueblo que sueña con pegarse, con un golpe de suerte que resuelva la vida. Y por eso nos venden sueños en campaña, como lo hacen las bancas cada tarde con sus sorteos.
El problema de fondo es que el populismo democrático no organiza la sociedad; más bien la desordena, porque todo se supedita a no incomodar al votante. Y cuando se evade la responsabilidad de organizar, se abre espacio al deseo, quizás peligroso pero cada vez más latente, de que aparezca un “autócrata” que ponga reglas claras, aunque duela.
¿Queremos seguir en manos de demócratas populistas que nos halagan mientras nos condenan al desorden? ¿O aspiramos a un liderazgo que, sin disfrazarse de caudillo, organice con visión y disciplina la nación?
La respuesta no puede seguir aplazándose, porque los sueños que nos venden se convierten, al despertar, en pesadillas colectivas.
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
NY: Despiden a policía murió tras cirugía estética en la RD
Centro Banreservas realiza homenaje a Minier y Namnúm
RD supera dos mil millones de comprobantes electrónicos
Urólogo destaca engrosamiento peneano con ácido hialurónico
Bad Bunny cierra gira mundial con dos conciertos Puerto Rico
FP pide interpelar Ministro de Educación por «precariedades»
Gonzalo Castillo realizará gira EEUU para fortalecer proyecto
Salud y SNS fortalecen control prenatal para reducir riesgos
Festival Chocolate Dominicano 2026 reunirá más de 18 marcas
Afirma «la patria también se defiende desde las aulas»


