La Junta Central Electoral tiene que ir con pies de plomo, cundo se trata de aprobar acciones que se puedan interpretar como violadoras de la soberanía nacional. No es el momento para que se disponga facilitar apellidos a todos los niños abandonados y sin familia.
En el papel puede parecer una buena acción, que no haya un niño que se quede sólo con su nombre, sin tener apellidos y sin saber cómo se llama. En forma individual a esto se le puede buscar soluciones, sobre todo si son niños que están bajo la protección de organismos de protección a los menores.
La peligrosidad de este dispositivo está en que puede servir para entregar la nacionalidad dominicana a los niños haitianos nacidos en el país de padres ilegales. Por mandato constitucional esos niños son ilegales y como sus padres, no se pueden considerar dominicanos.
La disposición de la Junta Central Electoral es temeraria. A estos haitianos ilegales se les daría en forma legal un apellido y de seguro el primer nombre, lo que de inmediato les abre las puertas a obtener un acta de nacimiento como dominicanos.
No se puede olvidar que el documento básico para obtener la cédula es el acta de nacimiento. Si en ese documento que se entrega a la madre de los niños al momento de ser declarados lo identifica con nombre y apellidos ligados a la idiosincrasia nacional, se le estará dando la ciudadanía dominicana.
Con este documento, al obtener la cédula de identidad podrán votar en las futuras elecciones, y lo que es también de importante se postularían al cargo que deseen. Ya de por si esa perspectiva nos llena de miedo.
La Junta Electoral quiere legalizar la invasión masiva de los haitianos. Hace tiempo que se le quiere dar a los ilegales la ciudadanía dominicana, y ahora esto me parece una burda acción, aplicada en una época donde los dominicanos se dedican a las fiestas y se olvidan de todo.
Tiene la JCE en lo inmediato que olvidarse de una acción de este tipo. Ya se ha debatido lo suficiente el intento de entregar la nacionalidad dominicana a haitianos que viven aquí en condiciones de ilegales. Demasiados haitianos hay aquí sin documentos para meternos en una nueva crisis.
La misión única y principal de esta Junta Central Electoral tiene que ser la preparación de las venideras elecciones nacionales. Tiene un largo calendario que cumplir. No se puede estar distrayéndose en menudencias, y sobre todo, no puede tratar de dar golpes bajos, cuando las libaciones de diciembre dictan la norma del olvido y el descuido.
Miembros de la JCE: la libertad y la independencia le ha costado mucho a cada uno de los dominicanos. No es momento de tratar de meter de contrabando la nacionalidad de haitianos ilegales. Una acción de este tipo es jugar con fuego y eso es peligroso. No descuiden la preparación de las elecciones, que su misión central es que sean libres, democráticas y sin parcialidades. ¡Ay!, se me acabó la tinta.
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
RD: un ventorrillo con aires de grandeza
Desconcentración y aprobación órdenes pago por Contraloría
Manny Rutinel: otro dominicano al Congreso EE.UU. (OPINION)
Salud insta población a tomar medidas y evitar golpes de calor
Fiscalía pide prisión preventiva para «falso» odontólogo La Vega
Gabinete Política Social entrega medicamentos para Venezuela
Resistencia contra la pérdida de valores y deshumanización
OD protestará para exigir mayor reducción precio combustibles
Gobierno baja entre RD$3.00 y RD$5.00 a gasolinas y gasoil
Venezuela bajo los escombros
