La estrategia fallida de Temo

Dice un refrán popular que “no es amigo quien ríe mi risa, sino quien llora mis lágrimas» y así iniciamos este artículo para referirnos a la postura asumida por el ingeniero Juan Temístocles Montás (Temo) en sus aspiraciones a la nominación presidencial a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Si bien es cierto que coincidimos en muchos de los planteamientos que ha venido haciendo Temo con relación a que el PLD no es de nadie, que todo el mundo tiene derecho, que la actitud asumida por el presidente Leonel Fernández en muchos casos es caudillista y que no se acerca en nada a los principios contra los que luchó el profesor Juan Bosch y a los que les dio origen al PLD, no es menos cierto que Montás ha sido un poco ácido con algunos de sus planteamientos. Si lo analizamos desde el punto de vista de que podría ser una estrategia para posicionarse y aprovechar un rechazo de parte de la sociedad contra el presidente del PLD, se vería hasta razonable. Pero lo que no termino de entender es que, sabiendo nosotros que los tres dirigentes de más peso y relevancia por una razón u otra dentro del PLD son Danilo, Leonel y el propio Temo, es como contraproducente ver un ataque tan feroz de éste hacia Leonel y mucho menos cuando el Ingeniero Montás fue parte fundamental dentro del equipo económico en los gobiernos de Fernández. Quizás a otros precandidatos le luciría más asumir ese tipo de posturas, incluso al mismo presidente Medina que por razones que ya conocemos se enfrentó en varios escenarios al presidente Fernández y aunque tuvo razones de sobra, nunca mostro rencor o expresó algo negativo en contra del presidente del partido de la estrella amarilla. La realidad es que si es una estrategia de Temo, no le ha estado funcionando, porque en las recientes mediciones que se han hecho públicas no sale ni con remotas posibilidades de obtener la candidatura del PLD. Y esto refuerza mi tesis de que asumiendo una postura de ataques y críticas a otro candidato en política no se crece (sino pregúntele a Guillermo Moreno). Solo nos queda esperar el desenlace de esta “novela” y ver al final quien tenía la razón, pase lo que pase Temo seguirá gozando del afecto, respeto y admiración dentro del PLD por lo que representa, pero la lealtad es uno de las cualidades más significativas en todo ser humano y sin importar las diferencias que surjan debe permanecer. Entiendo que Temo tiene todo el derecho de aspirar, pero su línea discursiva jamás debió ser la de confrontar de manera directa a Fernández, y no porque no pueda enfrentarlo, sino porque hacerlo en una sociedad como la nuestra, que aún no tiene la capacidad de discernir muchas cosas, es en vano. Aun cuando tengamos la razón, una muestra de esto es el posicionamiento que presentan Hipólito Mejía y Leonel Fernández en las recientes encuestas, pese a que deberíamos estar enfocados como nación en nuevos liderazgos y otra manera de hacer política. Definitivamente creo que su estrategia estuvo errada desde un principio y que de una manera u otra ha sido desleal a Leonel.

Minou Tavares Mirabal

“Enfrentándonos a diario a ese mal defendemos la bondad de la política, sin flaquear en los sueños y reincidiendo en la esperanza. Y como no veo otra manera de ganar batallas que no sea echándolas desde adentro, que sintiéndome dueña, no inquilina, de la casa en que vivo y he ayudado a construir, gran parte de las reflexiones que conforman este libro están dedicadas a contribuir con la construcción de más democracia y más institucionalidad en mi partido, el Partido de la Liberación Dominicana”. Con estas palabras, Minou Tavares Mirabal se dirigió a sus lectores en su más reciente libro El Camino que Traigo Conmigo, publicado en el 2011. Y esta semana la diputada por el PLD anuncia a todo el país su renuncia del partido al que perteneció por décadas. Es obvio que Minou perdió la esperanza en una organización que pasa por la peor crisis de su historia, y no hablo de candidaturas ni de tendencias, hablo de su razón de ser como instrumento político de desarrollo, de los motivos que llevaron a Bosch a salir del PRD para formar un partido que pusiera a la Republica Dominicana en el tren del desarrollo. Y resulta que las ruedas del tren están llenas de palos. Minou se convenció de que sin ideas no hay dialogo ni debates, sino contubernio. El PLD de cuadros, pasó a ser el PLD de funcionarios, con un Comité Central disfuncional y un Comité Político que es amo y señor y, los demás organismos sufriendo de un coma inducido para no morir de espanto. Pero cuidado con el éxito. En el PLD existen muchas Minou, pero con menos poder de decisión porque todavía creen que en el PLD no todo está perdido, que se niegan a entregarle la obra de Bosch a los retrógrados que se empeñan en que el PLD le siga corriendo el gobierno a la oligarquía. Es innegable que en los gobiernos del PLD el pais ha avansado significativamente, sin embargo, sus principales dirigentes estan empeñados en una carrera sin sentido y a destiempo dispuestos a “sacrificarse” por el país. Es tan poco lo que les importa el partido, que en vez de fortalecerlo, democratizarlo y cumplir con sus reglamentos y estatutos, estan envueltos en candidaturas y descalificaciones. A dos años para las elecciones del 2016, no son capaces de concentrarse y contribuir para que Danilo Medina haga el mejor gobierno de la historia, resolviendo, al menos, el problema educativo y la crisis eléctrica por siempre. La principal razón de su existencia es seguir con la acumulación originaria de la que habla Carlos Marx en el capítulo 24 de su obra El Capital. El Partido de la Liberación Dominicana sabrá despertar. Su pensamiento, el Boschismo, previó muchas crisis que fueron superadas. En algún momento los verdaderos líderes y dolientes del partido saldrán en su rescate. Lo importante para los peledeistas es seguir pidiendo respuesta, no confundir disciplina con sumisión. Los responsables de llevar al PLD por mejores senderos, si no asumen sus responsabilidades históricas con el país, van a parar adonde pertenecen: al zafacón de la historia. No saben lo que perdieron con la renuncia de Minou Tavares Mirabal. Es solo un aviso.

Las madres olvidadas

En República Dominicana debería establecerse una especie de contrato social, que obligue a los funcionarios provenientes o nacidos en los barrios de la parte alta de la capital, a cumplir con una cuota de agradecimiento generacional con los que alguna vez les ayudaron a mitigar sus carencias existenciales. Cada vez que vacacionamos en Santo Domingo y nos internamos en los barrios que nos vieron crecer, no cesan las quejas sobre uno u otro funcionario que ni a sus familiares visitan. Estos funcionarios, otrora atorrantes, desamparados y pobres de solemnidad, han olvidado su azaroso pasado cuando, recorriendo traspatios, cualquier madre putativa les prodigaba hasta un bocado de comida. Efectivamente, cada día nos convencemos más de que el festín gubernamental, el clientelismo político y la corrupción generalizada de los grupos que se han repartido el poder; ha obrado de forma tal, que esmirriados jóvenes de izquierda de otros tiempos, hasta han descuajado sus raíces y pretenden defenestrar lo que fue su triste existencia, ausentándose para siempre de los barrios que les vieron sufrir todo tipo de calamidades. No sólo son corruptos que desfalcan el erario, sino que también son ingratos. Es posible que esas ingratitudes conformen uno de los eslabones importantes del espectro de corruptelas que permea a los funcionarios del gobierno. Tal vez entiendan que desembarazarse del pasado, los hace más serios, coherentes y asertivos. Aunque tardíamente a propósito del Día de las madres, nos hemos querido referir a las que fueron anónimas heroínas de nuestras barriadas. Irónicamente estas mujeres-algunas ya fallecidas-, junto a sus familiares, han sido olvidadas por estos funcionarios, por los que, en innumerables ocasiones, no sólo se desprendían de sus pequeños ahorros para paliar sus necesidades; también les prodigaban una hogaza de pan; los refugiaban en sus hogares y hasta bien ocultaban las literaturas comunistas. Esto no tiene que ver con la falsa izquierda. Nunca lo fueron; simplemente eran caricaturas y escaramuzas opositoras a los doce años del balaguerato que hoy, para colocarse en el poder, revisan y dan un nuevo giro y comportamiento a las teorías marxistas. Y queremos puntualizar que son muchos y de variadas tendencias; pusilánimes de dudosas reputaciones, los que pertenecen al grupo de los ingratos que no tienen memoria. No pretendemos radiografiar a nadie en particular. Los tartufos, turiferarios e ingratos, provienen de diversos barrios de Santo Domingo, que es nuestro entorno. ¿Acaso los afectados por una septicemia corruptiva, no pueden combinar sus veleidades políticas con un poco de cariño y gratitud a los que les aligeraron la carga cuando eran don nadie? ¿Es tan esperpéntico el rostro de la corrupción, que son incapaces de apartar un momento para visitar a las madres y los hijos de los que, alguna vez les protegieron y dispensaron solidaridad y aprecio? Y recuérdese que, aunque sea lamentable, a los excluidos se les allanta con poca cosa; basta un poco de amor de vez en cuando. No hay que agenciarse la partida de 176 “milloncitos”, como han hecho los legisladores, para acercarse a nuestra, definitivamente, olvidadas madres de los barrios de la parte alta de la capital.

Muerto el perro, se acabó la rabia

Nuestros congresistas, siguen contribuyendo para que nuestro país, en materia legislativa, siga siendo el hazme reír en Latinoamérica. Con esto de la comunicación instantánea, las redes sociales, las aplicaciones para enviar mensajes de texto, fotos, audios y videos por el internet, de manera instantánea y alrededor del mundo, todas y cada una de las “indelicadezas” de nuestros Diputados y Senadores se conocen al segundo de suceder. Explicarles a un amigo costarricense que nosotros comemos las habichuelas no solo con sal sino también con dulce, fue mucho más fácil que justificarle que nuestros parlamentarios se adjudicaran cientos de miles de pesos para preparar, precisamente, “Habichuelas con dulce” en la Semana Santa. No bien había pasado la Semana Mayor, cuando nuestros legisladores nos sorprenden con la erogación a su favor de más de 176 millones de pesos. Esta vez para el “regalo de las madres” Ya el año pasado, en las navidades, cada diputado recibió RD $926,000 en bonos, dinero en efectivo y cajas de artículos comestibles y bebidas, además de 500 unidades de juguetes. Según el programa El Informe, de Alicia Ortega, los Diputados actualmente reciben RD $214,000 mensualmente para ayudas sociales. Los Senadores no se quedan atrás y entre otras cosas, reciben un peso por cada uno de los votos recibidos en las pasadas elecciones. El llamado “Barrilito” Si tomamos en cuenta que hay 190 Diputados y 32 Senadores, estamos hablando de cifras millonarias.Llora ante la presencia divina que hace muy poco, los proveedores del hospital infantil Robert Read Cabral, anunciaron que suspenderían el crédito a esa institución de salud, por atrasos en los pagos y hubo que salir en carreras a conseguirle 15 millones de pesos para paliar un poco la situación de precariedad. El Presidente de la República acaba de decir en la ciudad de Higüey que debido a la difícil situación económica por la que atraviesa el país, hay que gastar solo en lo prioritario. Nosotros nos preguntamos; ¿Es prioritario el Congreso? ¿Necesitamos unos legisladores que admiten firman contratos y proyectos de leyes sin leerlos? ¿No sería más beneficioso utilizar el dinero de ese despilfarro congresual construyendo más escuelas, hospitales o ayudando a las MYPIMES, como lo viene haciendo el gobierno central? El mismo edificio del Congreso deberíamos convertirlo en un politécnico. ¿Para qué necesitamos una Cámara de Diputados y de Senadores? Pero, como siempre, solo nos quejamos y no hacemos nada. No actuamos de acuerdo a las circunstancias. Bien dice un joven abogado hijo de un apreciado médico amig “Solo un país de ingenuos, como el nuestro, se da el lujo de tener líderes como esos” ¡Nadie pudo describirnos mejor! Hacemos un llamado a los abogados especialistas en temas constitucionales, para explorar la posibilidad de convocar al pueblo a un referendo o plebiscito con la siguiente pregunta: ¿Está usted de acuerdo en eliminar el Congreso Nacional (Diputados y Senadores) Si o No? Hasta el huidizo ratón brinca y ataca cuando se ve acorralado. Cuando no le dejan opciones.Muchos ciudadanos ya estamos “Jartos” de estos excesos. Urgentemente necesitamos buscar una solución a estos abusos. Muerto el perro, se acabó la rabia. carlosmccoy@ymail.com

Las madres con Trujillo

Escribir próximo al aniversario de la muerte de Rafael Leónidas Trujillo Molina, no me resulta tarea muy fácil, mucho menos cómoda, máxime cuando las musas traen a mis recuerdos el encuentro que sostuvieran con él algunas madres de La Romana, mi ciudad natal, con motivo de las fiestas dedicadas a la Virgen Santa Rosa de Lima, nuestra patrona, que se desarrollan los días finales de cada mes de agosto. En mis años infantiles y de adolescencia, los preparativos de estos festejos nos llenaban de inquietud por las actividades que se disfrutarían, entre otras: los juegos, carreras en bicicletas, concursos, sin faltarnos el inolvidable y divertido “palo ensebao”. Como broche de oro, el cierre magistral de los festejos con “El baile de Santa Rosa”, bajo la responsabilidad de la otrora orquesta “Generalísimo Trujillo”, que posterior a la muerte del dictador, es renombrada “Santa Cecilia”, dirigida por el inolvidable Luis Alberti. Para la celebración del año 1960, viajé desde Santiago de los Caballeros, donde residía con mis padres y hermanos. Además de disfrutar del programa pautado para la ocasión, como tarea prioritaria, acompañaría a mi abuela, Elia Ramírez Vda. Perdomo, quien estaba citada para sostener un pequeño encuentro con el “Padre de la Patria Nueva”, en el salón mayor del Club Recreativo, situado frente al parque, próximo a la Iglesia. (Ignoro los detalles para este encuentro y cómo pudo lograrlo). Al igual que mi abuela, otras madres conversarían con el “Benefactor de la Iglesia”, a fines de solicitarle les permitieran visitar a sus hijos y/o pedir su libertad, quienes guardaban prisión en la cárcel La Victoria, por pertenecer al Movimiento Clandestino 14 de Junio, descubierto en el mes de enero del año 1960, sin haber logrado visitarles desde sus detenciones, producidas en la fecha referida. Inolvidable mi abuelita, a mi lado, subiendo las escaleras del club. Una vez dentro, observé los detalles de la mesa, muy bien puesta, como de costumbre para estos eventos. En el centro de la misma, sentado y rodeado del equipo de las “dignas autoridades de su gobierno”, distinguimos al ¨Generalísimo Trujillo”. Un militar nos condujo a la mesa presidencial, caminando muy cerca de mi abuela. Iniciado el diálogo entre mi abuela y el “Benefactor”, asumí que a sus requerimientos -porque jamás entendí cuanto él murmuraba, tal vez impresionada por la presencia del Dictador- serenamente ella contestó: “Eugenio Perdomo Ramírez”. Mirándola fija y fríamente, esta vez sí escuché el comentario de Trujillo: “¡pero a ese hombre lo mataron hace mucho tiempo!”. ¡Dios, cómo la sentí tambalear! Ante la reacción de aquella madre, pálida, trémula, revestido de cinismo, rápidamente exclamó: “pero yo no me refiero a su hijo sino al Eugenio Perdomo de alláááá, del mil ochocientos”. Con este comentario, presto y al unísono, sin distraer sobre ella la mirada, levantó la mano derecha, abierta, pasándola sobre el hombro derecho, en movimiento circular indicativo del pasado. La información que escuché, unida a mis 18 años del momento, no me permitieron asimilar lo que a continuación sucedió. Ya mi papá estaba muerto y él lo sabía. Para el “Padre de la Patria Nueva” las acciones de sus “hijos” estaban muy bien controladas, porque según testimonios de quienes estuvieron en sus alrededores, en el país no se cometía ningún crimen o asesinato que no fuera ordenado por él. ¡Con cuánto dolor regresamos a la casa! Ella caminaba cabizbaja y silenciosa; sentí que en cada una de sus pisadas, se desgarraba el alma de mi abuela. Rememorando con antiguos vecinos, los más allegados a mis tías y abuela, en igual contexto de vivencias sobre el trato que en aquella ocasión Trujillo dispensó a las madres de La Romana, Efraín Santana -Enrique para nosotros-, me relata: “Allí también se entrevistó con el Jefe, doña Delia Vda. Pons, la mamá de Luis Ramón Peña González, mejor conocido como Papilín, seminarista preso con relación al complot del 14 de Junio y a quien también asesinaron los esbirros de la tiranía”. “Doña Delia Vda. Pons, quien vivía en nuestro barrio, consiguió la entrevista mediante un telegrama que en ese sentido le había enviado a Trujillo. Se comentaba discretamente la posibilidad de que el Padre Abreu le comunicara que El Jefe venía para La Romana con motivo de las fiestas patronales”. “En esa entrevista, y al regresar de la misma, -continúa narrando Enrique-, la misma doña Delia Vda. Pons nos contó lo que manifestó en mi presencia -yo debía tener unos 15 años- al ser cuestionada por Trujillo y pedirle el nombre de su hijo y ella nombrarlo, Trujillo se viró hacia su ayudante Paíno Pichardo y en forma de broma le dijo: “Paíno, y este no es uno de los que ya los…..”, terminando la frase con el gesto de pasarse el dedo índice por el cuello en señal de que había sido liquidado”. El “Benefactor de la Iglesia” no escatimó esfuerzo alguno para exhibir sus malsanos sentimientos, durante el trato inmisericorde y abusivo con el que trató a estas y otras angustiadas madres. A partir de estos incidentes, las fiestas patronales de mi pueblo perdieron para mí su encanto; el recuerdo de mi abuela, suplicante, delante de Trujillo, laceró mi corazón. Rememorar la estampa de doña Delia Vda. Pons, electriza cada vello de mi cuerpo y mi cabeza pierde su eje central. Conocer cada detalle de nuestro pasado y desempolvar estas vivencias como legado para la historia y las nuevas generaciones, constituye una responsabilidad a fin de evitar que situaciones parecidas puedan repetirse en nuestra amada Patria Trinitaria.

30 de Mayo de 1961

“…Imbert oyó un disparo de la escopeta de De la Maza, el cual a quemarropa le dio en el hombro a Trujillo, quien se quejó por el dolor. Este caminó y se puso frente a las luces de su propio carro, y, en ese momento Imbert le disparó. Trujillo cayó sentado y luego boca arriba, muerto, con la cabeza hacia Haina.” Atrás queda la Era de Trujillo, un largo período de 31 años, caracterizada por el militarismo, el unipersonalismo y el despotismo de su caudillo Rafael Leonidas Trujillo Molina. Trujillo utilizó el poder para imponer un dominio sobre la población dominicana por medio de la violencia, el terror, la tortura y el asesinato. Desde un principio fue un régimen de ambición sin límites que lo llevó a buscar el control de todos los negocios que había en la República Dominicana. Eliminó todo tipo de libertades y destruyó la oposición política quedando solamente el Partido Dominicano donde se obligaba a militar a toda la población adulta, se exigía el carnet del Partido (la palmita) para todas las transacciones públicas. Mas de 50,000 asesinatos, por resistencia al régimen o por estar ligados a opositores, se cometieron durante la nefasta era. Esta generación quizás no se imagine lo que era esa dictadura; el hecho de simplemente conversar o expresar una idea contraria al régimen era impensable, nadie se atrevía a hablar, a veces ni entre hermanos, acerca de lo que se pensaba, pues “las paredes oían”, hasta ese punto era el nivel de terror sicológico y de persecución que se vivía en la época. El 30 de mayo de 1961 marca el punto de partida de toda una revolucionaria catarsis de la sociedad, que emprendería el levantamiento de las masas contra el arbitrario esquema político y social dominante y sentaría los cimientos del proceso de democratización definitivo que viviría el país. Este período histórico es el momento de ebullición patriótica y liberal más genuino del pueblo dominicano en la contemporaneidad, constituye indefectiblemente la génesis del proceso irrevertible hacia la democracia que vive el pueblo dominicano. La desaparición física del dictador sirvió para despertar las energías sociales y políticas de la nación y dio inicio a un intenso proceso de democratización. En rápida sucesión como si abrieran las compuertas de una represa, surgieron: exiliados políticos, partidos políticos, sindicatos, asociaciones de profesionales, asociaciones estudiantiles y una prensa libre. En los siguientes meses el sistema político dominicano sufrió una rápida transformación, las manifestaciones políticas y las concentraciones de masa se convirtieron en medios efectivos para ejercer presión popular contra la familia Trujillo y contra Joaquín Balaguer, el último presidente nombrado por Trujillo. La aniquilación de la tiranía se había convertido desde un principio en la tarea fundamental de la sociedad para dar paso a la transición democrática. En este cometido convergieron todos los esfuerzos de los grupos y organizaciones forjados durante este período independientemente de sus ideologías, logrando finalmente la liquidación de la dictadura. El 30 de mayo de 1961 ha dejado sus huellas en nuestra historia, por lo que representa para el ulterior proceso de democratización política que inicia en aquella época y perdura hasta nuestros días. Loor a los héroes del 30 de mayo. Honor a quien honor merece. tommymejiapou@hotmail.com

Voto en blanco e inconformidad

Apenas habían transcurrido cuarenta y cinco minutos después de cerrar las urnas, cuando ya se había computado preliminarmente el cien por ciento de los votos, que arrojaron como resultado principal, la celebración de una segunda vuelta para elegir al presidente de Colombia. En tanto que, vencedor, el candidato de la oposición,Oscar Iván Zuluaga, que obtuvo el primer lugar, disfrutaba del éxtasis de la victoria, mientras que al mismo tiempo, vencido en la primera batalla, el candidato de la reelección, Juan Manuel Santos, que ocupó el segundo lugar, sufría la agonía de la derrota. Como consecuencia de lo anterior, toda la atención se concentró en las posibilidades de triunfo de ambos candidatos en la decisiva próxima jornada electoral. Sin embargo, muy pocos reconocieron que el verdadero triunfo le correspondió al mayoritario sesenta por ciento de electores que decidieron ignorar la convocatoria al sufragio contenida en la Constitución Política. Y mucho menos admitieron el vigoroso mensaje dejado en las urnas por 770,610 ciudadanos que acudieron a las mesas electorales, con el firme propósito de marcar, en contra de los candidatos y sus partidos, el recuadro correspondiente al voto en blanco. Cuando de abstención electoral y voto en blanco se trata, las élites partidarias prefieren esconder la cabeza como el avetruz, para no contemplar el progresivo desinterés de los electores por las elecciones, tal y como acontece en la genial obra de ficción, Ensayo sobre la lucidez, de José Saramago, en la que una inmensa mayoría de los ciudadanos, sin reparar en ideologías, creencias religiosas o clases sociales, manifestan su descontento con los partidos y sus líderes votando en blanco. Tanto en España como en Colombia algunas elecciones locales han sido ganadas por el voto en blanco. Pero, ¿qué es ese voto en el que cada día se inscriben más ciudadanos? La definición más completa, precisamente, la podemos encontrar en la sentencia CC-490/2011 de la Corte Constitucional de Colombia, que lo considera como “una expresión política de disentimiento, abstención o inconformidad, con efectos políticos”, agregando más adelante que “el voto en blanco constituye una valiosa expresión del disenso a través del cual se promueve la protección de la libertad del elector”. Las principales causas que motivan la falta de interés en el acto electoral, se pueden atribuir a razones políticas tales como la desvinculación de los partidos políticos de los asuntos concretos que afectan a la comunidad, la falta de credibilidad de éstos ante el incumplimiento de las promesas electorales y la falta de transparencia en la administración de la cosa pública. No obstante, en lugar de procurar corregir estos vicios de la democracia, las élites partidarias se inclinan por implementar el voto obligatorio, con las correspondientes sanciones, como la salida más fácil para superar la preocupante abstención. En nuestro país, aunque no está prohibido por la Ley Electoral, el pleno de la Junta Central Electoral ha rechazado la inclusión en la boleta de un recuadro para el voto en blanco, bajo el argumento de que el artículo 97 los limita exclusivamente para los partidos políticos.

De la ciudad posible…

Recientemente fue publicado el ranking “city in motion” de IESE, en el que se evaluaron 135 ciudades de 55 países, la ciudad de Santo Domingo quedó en la posición número 135, es decir, en el último lugar. Santo Domingo ocupó el último lugar, fundamentalmente debido a baja calificación en transporte, tecnología, capital humano y economía. Apena el resultado de este ranking, mas no sorprende. Y es que a pesar de los esfuerzos que se han venido haciendo en materia de descentralización y gestión municipal, aún falta. En el Distrito Nacional, por ejemplo, se percibe que el ciudadano no se siente tan vinculado ni al gobierno de la ciudad ni a la ciudad misma. ¿Y cómo podría? Santo Domingo no es amigable al ciudadano. El peatón no dispone de aceras de calidad, con un arbolado correcto que invite a caminar, solo hay que dar un paseo y constatar cómo hemos perdido las aceras por apropiación de particulares, sin que ninguna autoridad haga nada. No se puede caminar, pero andar en vehículo tampoco es sencillo, el caos del tránsito que implica no sólo taponamientos, sino la agresividad con la que se transita, el desorden del transporte público, la falta de respeto por las señales de tránsito, vendedores ambulantes en cualquier esquina, son de los casos que día a día se ven sin que pase nada y provocando en el ciudadano un estado de estrés y de inseguridad que lo hace pensar dos veces antes de salir de casa. Cuando llueve, el cuadro empeora, se complica el tránsito, y se inundan las calles por la falta de alcantarillado. Mirar al cielo implica mirar un desordenado cableado. Y en casa sufrimos la contaminación sonora del colmado de la esquina sin que nadie se lo impida. Tenemos derecho a que esto cambie, un derecho que aboga por “rescatar al hombre como elemento principal, protagonista de la ciudad que él mismo ha construido”, así denomina Henri Lefbvre el derecho a la ciudad. La ciudad posible no puede ser una que dé la espalda al ciudadano, que lo maltrate, que lo excluya, que afecte su dignidad. Si es así, diría lo que dice Silvio Rodríguez, y preferiría hablar de cosas imposibles pues lo que sabemos de “la ciudad posible” (que es demasiado), no satisface, no llena las expectativa, no impacta positivamente mi vida.

Trujillo y el himno nacional

Un día como hoy, 30 de mayo de 1934, hace exactamente ochenta años, el entonces presidente de la República Dominicana, Generalísimo Rafael Leónidas Trujillo Molina, promulgó la ley que declaró oficial el himno que treinta y siete años antes (1883) habían compuesto el laureado músico José Reyes ( 1835-1905 ) y el poeta y maestro puertoplateño Emilio Prud – Homme (1856 – 1932). Según lo establece nuestra Constitución, el Himno Nacional “es único e invariable” (Art.33) Del Himno Nacional es muy poco lo que sabe el dominicano promedio. Pero como toda manifestación humana, nuestro canto a la Patria también tiene su historia. Compuesto en el primer semestre de 1883, se tocó y cantó por primera vez el día 17 de agosto de ese mismo año en una de las veladas patrióticas celebradas por la prensa nacional en los salones de la Logia Esperanza (Santo Domingo), para conmemorar el vigésimo aniversario de la Restauración política de la República. Conviene aclarar, sin embargo, que este no fue el primer himno patriótico que se compuso en el país. Treinta y nueve años antes (1844), el poeta y patriota Félix María del Monte (1819 -1899), y el coronel músico Juan Bautista Alfonseca (1810 – 1875), compusieron la misma noche en que se proclamó la independencia nacional, el himno que nuestra historia literaria registra con el nombre de Canción dominicana. El himno de Félix María del Monte, contrario a lo sucedido con el de Reyes y Prud – Homme, no caló en el gusto del pueblo, y nunca logró el reconocimiento oficial, y ello se debió, posiblemente, a que la referida pieza poética, más que dominicana, mejor puede considerársele como un canto antihaitiano y prohispánico, carente por completo de un genuino sentimiento dominicanita. En los primeros años de su creación, el Himno Nacional tuvo poca difusión. Apenas se escuchaba en la ciudad capital y sólo los días 27 de febrero y 16 de agosto de cada año. Al decir del maestro José de Jesús Ravelo, es en 1894, año en que se celebró el cincuentenario de la Independencia Nacional, cuando realmente se inicia la popularidad del Himno, debido a las muchas veces que hubo que ejecutarlo para solemnizar los diferentes actos que se desarrollaron como parte de dicha celebración. Luego se oye en Azua, después en Puerto Plata y en el Cibao se difunde con motivo de inauguración el Ferrocarril Santiago – Puerto Plata, celebrada el 16 de agosto del 1897. En este mismo año, el Congreso Nacional resolvió declararlo oficialmente mediante ley, Himno Nacional de la República Dominicana. Para entonces gobernaba el país el general Ulises Heureaux (Lilís), el cual engavetó, en lugar de promulgar la ley, dándole así oportunidad al dictador Trujillo de consumar la oficialización definitiva del Himno el día 30 de mayo de 1934. “Trujillo – apunta Arístides Incháustegui – oficializó el Himno, lo que no pudo conseguir fue formar parte de sus versos”. Extraño comportamiento este, asumido por un gobernante que aprovechó su mandato presidencial para “trujillizar” al país, identificando con su nombre o el de algún pariente cercano, a pueblos, calles, parques, instituciones, etc. y que incluso fue capaz de modificar nuestra Constitución para cambiar el nombre de Santo Domingo, capital de la República, por el de Ciudad Trujillo. No faltaron, naturalmente, poetas serviles que animados por el solo propósito de conseguir o mantener intacto el favor del jefe propusieron insertar el nombre de este en una de las estrofas del Himno. A tono con esa idea, el ya citado tenor e historiador dominicano afirma que: “En vez, cuando algún poeta llegó tan lejos como a ofrecer, para su inclusión en el Himno Nacional: 'Trujillo creador de la paz', el pueblo que sabía que Trujillo no había creado nada (y mucho menos la paz), guardó silencio, y hasta los incondicionales de siempre prefirieron respetar ese silencio” (Eme, Eme, No. 17, Pág. 95). Con ese silencio, el Himno Nacional,composición musical consagrada por la ley No. 700, de fecha 30 de mayo del 1934, se convirtió en uno de los pocos valores nuestros que Trujillo respetó.

Apoyan explotación de loma Miranda

SANTO DOMINGO.- Los empresarios Elena Villeya de Paliza y Jaime González favorecieron que el Estado autorice la extracción de ferroníquel en loma de Miranda.
En un documento de prensa, coincidieron que la medida contribuirá a generar empleos, aumentar las exportaciones y las recaudaciones.

Villeya de Paliza, ex presidente del Consejo Nacional de las Empresas Privadas (CONEP) y González, presidente de la Confederación Patronal de la República Dominicana, expresaron que Falcondo ha demostrado capacidad técnica para la explotación minera, sin dañar el medio ambiente y los recursos naturales.
La ex presidenta del CONEP lamentó que ese proyecto se haya publicitado de forma negativa por “sectores con argumentos divorciados de la realidad y sin el soporte técnico requerido”.
¨De manera, yo estoy de acuerdo que ese proyecto se ejecute, que se haga bien cumpliendo con las normas ambientales , con la regulación que tiene que estar ahí, para asegurarnos que se reforeste el área intervenida en el proceso de explotación minera¨, añadió.
A su juicio, los distintos sectores, en especial el productivo debe apoyar la extracción de ferroníquel de esa zona, ya que creará muchos empleos y en especial para los residentes en las provincias Monseñor Nouel y La Vega.
El Presidente del Confederación Patronal de la República Dominicana, valoró las bondades de dicho proyecto y dijo que el Poder Ejecutivo debe autorizar esas operaciones, siempre que no afecten el medio ambiente y los recursos naturales.
Reconoció que Falcondo tiene vasta experiencia en las exploraciones y extracción minera en el país, por lo que debe continuar ese proceso que se traducirá oportunidades de trabajo e incremento de las exportaciones.