Balaguer o el caudillo camaleónico

Por BERNARD DIEDERICH

Al conocer a Joaquín Balaguer cuando era vicepresidente y luego presidente nominal cuando «El jefe», me sentí, al principio, muy poco impresionado. Mi primera impresión fue: qué burócrata tan sumiso e incoloro. Ningún periodista, dominicano o extranjero, de los que yo conocía entonces pensaba que este modesto y callado dominicano, de baja estatura, tendría un futuro significativo después que un valiente grupo de dominicanos eventualmente diera prueba de que Trujillo era tan mortal como el que más.
Durante una entrevista, años después, Balaguer me obsequió una pila de libros para que los leyera. Sin embargo, tal vez astutamente, no me dio su libro: «La política internacional de Trujillo».

La vieja limosina presidencial que Trujillo le había prestado a Balaguer, cuando éste último se convirtió en el presidente sustituto, a menudo se veía estacionada frente a la modesta casa de una de las hermanas de Balaguer durante la hora de almuerzo, en Ciudad Nueva. Todo en el hombre irradiaba modestia. ¿Cómo pudo una figura tan anodina convertirse en un caudillo tan duro como cualquier otro en la misma posición?
Cuando Trujillo fue asesinado, nosotros los que estábamos en los medios de comunicación esperábamos que Joaquín Balaguer saliera rápidamente del escenario.

Supuestamente, él no tenía futuro. Sin embargo, este modesto hombre de baja estatura había aprendido una que otra cosa durante su permanencia en la tiranía como intelectual. Era natural que tuviera más experiencia política que cualquier dominicano aparte de El Jefe, por cuanto la política era exclusivamente una profesión trujillista dirigida desde el palacio.

Joaquín Balaguer.
Joaquín Balaguer.

El panegírico leído por Balaguer, como presidente, durante los funerales de Trujillo fue un indicio. Fue, obviamente, su buen manejo de la política lo que hizo parecer a Balaguer como un Papá Noel frente a la clase obrera. Nosotros mismos fuimos testigos cada mañana del asombroso espectáculo de las multitudes que se formaban frente al Palacio Nacional en espera de recibir cualquier cosita de parte de Joaquín Balaguer. Su bondad, al distribuir cantidades de regalos, como si fuera Navidad, incluyendo hasta carros de concho, de las vastas propiedades de la familia Trujillo, le ganó no solamente elogios sino fieles seguidores por siempre.

Trujillo tenía sus partidarios y estos transfirieron su lealtad a Balaguer. No obstante, como presidente, le volvió a poner el nombre de Santo Domingo a la ciudad.
Pero la liberal Unión Cívica Nacional era anti balaguerista y quería unas «Navidades sin Balaguer». Veinticuatro días después de las Navidades de 1961, Balaguer dejó la presidencia e inició su viaje al exilio. Habiendo sido testigo de la salida de Balaguer del palacio y de haber escuchado su último adiós, de nuevo me pregunté cuál sería su futuro. Después de todo, él conocía los peores secretos del régimen.

Ningún político dominicano fue tan duramente clasificado como Balaguer. Sus escritos, especialmente los que trataban sobre su vecino, Haití, lo mostraban como un racista. Sin embargo, les daba la mano a todos sin importar su color – aunque le gustaba limpiarse las manos con un paño mojado en alcohol luego de cada apretón de manos mientras estaba en su continua campaña electoral. No era un hombre materialista – excepto por los libros – su único interés práctico era el poder y el país. Sus regímenes recibieron críticas mixtas.

SUS OBRAS

Fue un constructor de viviendas de bajo costo, carreteras, parques, un zoológico, un cementerio, nuevas represas, una biblioteca, un museo dominicano de antropología y de otras obras de infraestructura. Sin embargo, una insensatez espectacular que el país no podía darse el lujo de costear fueron los millones gastados en el Faro a Colón, que emite una luz que se refleja en el cielo en forma de cruz.

Usaba un tono de voz tan humilde durante las entrevistas que uno sentía deseos de gritarle para que dijera alguna noticia periodísticamente interesante. Tuvo un liderazgo fuerte alimentado de una mezcla de paternalismo, autoritarismo, corrupción casi legal y represión.

En los años que pasé investigando el asesinato de Trujillo para mi libro, «La Muerte del Chivo» (1978), no encontré rastros de nada mal hecho de parte de Balaguer. Y él ayudó a salvarle la vida al obispo Thomas Reilly, quien había sido apresado por el ejército del Jefe en esa época.

Balaguer fue lento en ajustarse al sistema democrático, especialmente en lo que concierne a las elecciones. En el período posterior a la invasión estadounidense, bajo el mandato del presidente Johnson, Balaguer gobernó junto a los militares. Fue un período oscuro conocido por las actividades de «la banda», los cuales «desaparecían» a los opositores izquierdistas del régimen.

Siempre tuve el presentimiento, a pesar de su eventual amistad con el doctor José Francisco Peña Gómez, que Balaguer nunca, mientras viviera, aceptaría a un negro como presidente de su país.

En resumen, Balaguer fue el último de los caudillos, la última figura paternalista para muchos dominicanos. Ahora, conforme éstos observan la cruz (del Faro) en el cielo, pueden esperar que los líderes más jóvenes y modernos llenen el vacío que ha quedado al frente de la mesa.

Al morir, Joaquín Balaguer se llevó muchos con él. Algunos todavía quieren saber, ¿qué le pasó a Orlando?» ¿Lo sabremos algún día?

(El Caribe, 18 de julio 2002)

Los vientos soplan anunciando la triste Fronda

 
 
 
En Veinte Años Después, novela que leí en mi adolescencia, supe por primera vez de La Fronda, ese movimiento con el que Aramís (El Mosquetero) estuvo secretamente vinculado.
 
En  realidad,  La Fronda fue una serie de  insurrecciones ocurridas en la Francia del siglo diecisiete, teniendo como telón una coyuntura de gran depresión económica y graves problemas dentro de las organizaciones políticas y sociales, originando estas acciones la plataforma  que durante un lustro azotó a  esa sociedad  y  que la historia recoge con este nombre, en virtud a las hondas que sirvieron de pertrecho a los sublevados de ese levantamiento  social en París.
 
(“Se ha levantado un viento como de Fronda, /  que contra Mazarino dicen que sopla./ Si al fin aumenta, es posible que traiga fuerte tormenta”…… A. Dumas).
 
Este capítulo de la historia francesa ha dejado huellas tan marcadas,  que aun en nuestros días, cuando se otean en el panorama político tempestades  de  funestas  consecuencias suelen   pronosticarse  como: “Soplan vientos de Fronda”.
 
El Dr. Leonel Fernández, recientemente puso de moda “soplan los vientos” insinuando que su presencia en el escenario político provocaría un huracán indetenible, que lo conduciría otra vez a ser el primer magistrado de la nación.
 
Pero, ¡qué ironías tiene la vida!….después del ensordecedor rugido en el centro olímpico, donde el León cantó y bailó,   y una  guardia Pretoriana  se  formó en  filas,  espada en manos prestos  al  ataque. Desplegaron como águilas sus alas y  el caballo relinchó briosamente en la pradera.  
Siete días después, salidos del oriente, el Príncipe sale con sus tropas disminuidas y obligado a replegarse en   el castillo que ha fundado  y calcular su próxima zarpada.
 
¡El laurel no siempre coronará nuestras sienes! Esta reflexión mandatoria, el poder obnubiló al Príncipe y no midió las consecuencias. ¡Humano es! Le recordaban siempre al triunfante  gladiador al final de su combate, para que no se embriagara de aquel  néctar victorioso.
 
Sin duda alguna, los vientos  están soplando, pero  soplan, anunciando la triste Fronda, que se avecina a lo interno del  partido de la estrella.
 

Las personas estamos enmudeciendo….

Por KATIUSKA SUAREZ DE VARELA

Que nos pasa que cada día hablamos menos, abrazamos menos y escribimos mas?

Es penoso ver como la palabra, el gesto y el lenguaje no verbal pierden frente al cibernismo. Como las personas, antes de conversar, llamarse por teléfono, visitarse, compartir de una cena, prefieren chatear.

La tecnología definitivamente abre puertas y acerca a quienes están lejos. Pero, qué hace a los que esta cerca?

Mientras las redes sociales logran establecer una vía de comunicación con aquellas personas que están lejos, aquellos a quienes queremos, pero nos separa la distancia física , quizás tienen el efecto contrario sobre los que estamos cerca y mas aun cuando son mal utilizadas, o utilizadas en abuso pues podrían llegar a distanciar incluso a los que vivimos en una misma casa.

La delicia y caricia de las palabras, la calidez de una mirada, de un gesto, de un abrazo nunca podrán ser compensadas por un chat, una red social, un correo….

Las personas necesitamos del contacto, es parte de nosotros. Somos seres sociales. Desde que nacemos, somos cargados, amamantados, acariciados por nuestras amorosas madres y crecemos en un ambiente de comunidad; donde la palabra, los afectos y las caricias físicas forman parte importante de nosotros.

Esta manera de comunicación que nos ofrecen las redes, los chat, el Internet, pudiera estar provocando personas antisociales, está provocando que las personas hablen cada día menos, se expresen cada día menos, compartan físicamente menos. Están logrando crear relaciones cibernéticas, casi robotizadas.

No es sorpresa estar en reuniones donde las personas mantienen la cabeza hacia abajo escribiendo y perdiéndose la maravilla de su entorno. Perdiendo el contacto visual y afectivo de la o las personas con las que está. Y por que no, hasta violentando una regla de cortesía frente a los demás.

Invito a través de estas líneas, a la reflexión. Volvamos a retomar la palabra, el contacto, las juntas para un café, reuniones familiares, actividades al aire libre. Disfrutemos de nuevo de tocar y mirar a las personas. No permitamos que la robotización del mundo, ni el mundo cibernético (que no son malos) nos arropen al punto tal que cambiemos el contacto físico, visual, táctil, por el contacto a través de unas frías líneas escritas por un chat…

Disfruta de la energía de las personas, ríe, canta, conversa, toca, huele, deléitate con el lenguaje no verbal de las personas y de su compañía…te invito a hablar mas y a escribir menos.

Ama lo que tienes y se feliz!

De perder el PLD: ¿Quién tendría más culpa?

 

El PLD aún no ha perdido sin embargo  es justo plantearlo por si las cochinas moscas. Hoy más que nunca y por razones obvias todo se necesita y todos se necesitan en el Partido de la Liberación Dominicana para poder retener el poder en el año 2016.

En pocas palabras, Danilo Medina y la reelección necesita a Leonel Fernández, Leonel Fernández al gobierno y el Partido de la Liberación Dominicana al  llamado Bloque Progresista. Sin la unidad de estas tres partes podría terminar el período sucesivo de gestiones moradas y consecuentemente el retorno de un PRD o PRM al gobierno.

Dijo José Ángel  Buesa: “La Culpa es toda tuya porque la hiciste bella y me diste los ojos para mirarla a ella”, pero nada que ver. La situación actual en el PLD, podrá mañana ser un poema, pero hoy es  tórrida prosa cargada de incertidumbre

Si de manera extraordinaria el PLD no puede unificar criterio y por consecuencia no logra retener el poder,  ¿quién tendría más culpa Danilo Medina o Leonel Fernández?

Cuando llegue el momento de juzgar a Danilo Medina dirán que fue culpable por buscar una repostulación que podía esperar; por imponerse ante una  conquista constitucional  consensuada como la del 2010 y reinstalar la reelección. En resumen podrían decir que Danilo Medina fue culpable  por hacer algo que no dio resultado doce años atrás cuando alguien asumió una actitud similar.

Llegado el momento de juzgar a  Leonel Fernández, (En caso del PLD no retener el  poder),  dirán que éste  tuvo mala fe por no ceder  pese a haber sido presidente en tres ocasiones. Por no presionar  decisivamente a sus legisladores y no salvar  con su liderazgo el desbandado Bloque Progresista del que la Fuerza Nacional Progresista FNP  fue el primero en salir.

De perder el PLD el poder, fruto de su inesperada irresponsabilidad, al Bloque Progresista  de ninguna manera se le podrá culpar. Como diría un profesor de algebra el Bloque Progresista es sólo un subconjunto del conjunto morado.

Eso no va a pasar. En el PLD han enseñado que es de rigor sacrificar lo personal por  beneficiar lo general.  Pero, ¿Y  si pasara? entonces la historia determinará quien tuvo más culpa, si el primero por no querer esperar  su próximo turno o si el  dueño del turno por no querer  cederlo al primero.

Ahora soy yo

 

Ha de suponerse que en la carta de ruta diseñada por  los que   impulsan  se modifique la Constitución de la República,  para  permitirle al Presidente  Danilo Medina  presentarse como candidato  en   mayo del  2016, se contempló el abc, y el por si acaso, de tales  propósitos con los requerimientos  de cada paso.

En ese esquema, uno de sus principales objetivos  ya fue logrado con el Sí, que a manera de sentencia emitió el  Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana, PLD, enrostrado  a la persona  a los  que todos los allí presentes  en  su momento proclamaron su líder, y quien levantando su mano se manifestó en contra la decisión tomada.

Pareciera que aquella era la oportunidad soñada, el gran momento para el esperado desquite, el turno para avasallar y demostrar  quien tiene el mando de los organismos de dirección del partido, en otras palabras, un «ahora soy yo», y hacer saber quien tiene el sartén por el mango y al que por «amor», liderazgo  y poder  le  rinden tributo y obediencia, como lo hicieron con él.

Y ese Ahora soy yo,  no es solo habilitar la repostulación  presidencial que  persigue, sino que también  se propone   doblegar toda fuerza existente  al interior del partido  y dejar  establecido claramente, con deslinde  y titulo de propiedad a quien corresponden las tierras del feudo  y que de aquí en adelante el trono  tiene otro dueño.

No obstante,  el  Ahora soy yo, debe estar consciente de que no será tarea fácil y debe revisar una y otra vez la estrategia a seguir, porque aunque pareciera tener cierta ventaja y  su primer golpe ha sido bueno, debe resguardar bien todos los flancos, porque ahora aplauden y se gozan  los vecinos por la discordia y desasosiego que su actitud  ha provocado y se respira  en su casa.

leonardocd04@hotmail.com

 

Recuerdos de la revolución de 1965

Una de las virtudes del libro del entonces sacerdote jesuita y sociólogo José A. Moreno (El Pueblo en Armas, Revolución en Santo Domingo), consiste en la perspectiva de observador participante plasmada en sus páginas, al combinar su autor el apoyo humanitario a los barrios de la zona constitucionalista y la convivencia con los comandos cívico militares que sustentaron la revuelta de abril del 65.

EL AUTOR es sociólogo.  Reside en Santo Domingo.
EL AUTOR es sociólogo. Reside en Santo Domingo.

Mirador privilegiado que aprovechó para ensamblar una sólida investigación desde el terreno, asumiendo los riesgos inherentes al conflicto bélico. Un tío médico a la sazón subsecretario de Salud Pública, el Dr. Manuel E. Pichardo Sardá, me lo describió –en unión del padre Tomás Marrero- como un valiente cooperante en hospitales de la zona norte en los días de la batalla del Puente Duarte y la Operación Limpieza ejecutada por el CEFA.

Uno de los capítulos de su obra aborda esta experiencia de acción cívica, mientras otro la estructura paramilitar representada por los comandos, ilustrada con dos casos contrastantes, San Miguel y San Lázaro.

Afirma que a la llegada de las tropas americanas y establecerse el Corredor Internacional que partió a la ciudad en dos y tras la Operación Limpieza que barrió la resistencia en la zona norte de la urbe, el movimiento quedó aislado en la denominada Ciudad Nueva o Zona Constitucionalista –realmente la Zona Colonial, Ciudad Nueva, parte de Gascue, San Carlos y Villa Francisca.

A partir de ese momento y al iniciarse negociaciones en busca de una solución al conflicto, elenfoque de la revolución cambiaría el énfasis de lo militar a lo político, sin descuidar las defensasante eventuales incursiones de las tropas del CEFA o de las americanas, como sucediera con las últimas los días 15 y 16 de junio del 65.

LOS COMANDOS

Los comandos, surgidos desde los primeros días de manera espontánea e informal como una conjunción operativa de militares constitucionalistas, activistas políticos y gente llana que se sumó a la causa, se convirtieron en las unidades de combate básicas del movimiento, supervisadas por el comando central de las FFAA “rebeldes”.

Fue una forma de multiplicar efectivos hábiles, ante la desventaja del aislamiento, las bajas ocasionadas por la Operación Limpieza, sumadas al apoyo logístico y el reequipamiento que los interventores dieron a las fuerzas “leales”.

Una parte de la población flotante de combatientes de los barrios altos que lograron evadir el cerco se reagrupó en “Ciudad Nueva”, alimentando así el número de efectivos que debían defender este último reducto de la resistencia armada. Ahora no sólo frente a los militares de San Isidro, sino también ante la formidable fuerza desplegada por Estados Unidos, so capa de “salvar vidas y evitar una Segunda Cuba”.

Los comandos tenían una composición variopinta. Incluían unidades altamente politizadas con predominio de cuadros político-militares del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, el Movimiento Popular Dominicano y el Partido Socialista Popular, como señeramente fueron los que operaron en la José Gabriel García (Juan Miguel Román, Fafa Taveras, Fidelio Despradel), la Escuela Argentina (Cayetano Rodríguez, Breno Brenes, Otto Morales) y San Lázaro (Manolo “el Gallego” González, Tony Isa Conde, Justino José del Orbe).

Algunos menos ideologizados encabezados por líderes carismáticos como los legendarios comandantes Pichirilo, Barahona y Jaime Cruz. Otros caracterizados por una mezcla de militares regulares y gente llana de los barrios y oriundos de provincias, unidos por la circunstancia de la lucha armada, pro reposición de Bosch y la Constitución del 63.

En San Carlos, donde existieron varios comandos y avanzadas, los oficiales Núñez Noguera y Jesús de la Rosa desempeñaron funciones de dirección. Al igual lo hicieron Emilio Herasme Peña, José Campos Chestaro, Jaime Cruz, José Rosado, Tato García, incorporando a jóvenes como mi compañero de infancia Lipe Collado, una de las memorias lúcidas de la Guerra de Abril.

En esta amplia gama, también los hubo formados por haitianos solidarios acantonados en el Centro Sirio Libanés frente al Parque Independencia, promovidos por el legionario francés veterano de Indochina y Argelia, luchador contra Duvalier, mi amigo André de la Rivière, integrado a los hombres rana y muerto en acciones de guerra el 15 de junio.

René Theodore, quien alcanzaría la jefatura del Partido Comunista de Haití, era uno de esos combatientes. Un joven luminoso radicado en el país desde 1958 junto a su familia –cuyo padre fue mi profesor de francés en el Liceo Juan Pablo Duarte-, compañero del grupo cultural Arte y Liberación que capitaneaba Silvano Lora e integrado al Comando B-3, el poeta Jacques Viau Renaud, fue uno de los mártires más sentidos por nuestra generación. Cantada su epopeya por los poetas Juan José Ayuso y Antonio Lockward Artiles.

Los socialcristianos tuvieron una presencia destacada en tareas defensivas a través de Andrés Lockward, Rafaelito Martínez, Romeo Llinás, Llía Valverde, Chico Córdova, Henry Molina, Miguel Cocco, entre profesionales, sindicalistas y dirigentes estudiantiles, como lo resaltara recientemente en Hoy el amigo Teófilo Quico Tabar. Agregando así otra dimensión al papel jugado en el plano diplomático por Antonio Rosario, Caonabo Javier Castillo y José Gómez Cerda.

Organizados en función territorial, los dos roles fundamentales de su estructura de mando eran los de comandante y subcomandante, que como regla general de aplicación laxa se trataba de cubrir en dupla con oficiales militares activos o en retiro y civiles con entrenamiento político-militar.

En algunos comandos –aquellos más ideologizados- existía una suerte de comisario político que se ocupaba de aprovechar los períodos de receso bélico para velar por la formación política de los combatientes y promover algunos debates democráticos entre los combatientes.

Recuerdo haber asistido a una sesión nocturna en el comando que operaba en la Del Monte y Tejada casi Abreu, en pleno corazón de San Carlos, en la cual se suscitó una encendida discusión acerca del curso de las negociaciones que se llevaban a cabo en el Edificio Copello con la Comisión de la OEA.

Oficiales como el célebre comandante Montes Arache –cabeza del cuerpo de hombres rana que jugó un papel singular en las operaciones de la guerra-, Lachapelle Díaz, Núñez Noguera, Lora Fernández y el propio Caamaño, ejercieron su autoridad directa –a veces cuestionada en ocasión de conflictos internos que se agudizaban al prolongarse las negociaciones con la Comisión de la OEA- para mantener el orden en la zona.

El buen amigo José Noboa Garnes, fue factor clave en los entrenamientos a civiles enrolados de repente en los menesteres de la guerra, en las academias que funcionaron en la Zona.

LOS BARRIOS

Moreno señala que a mediados de mayo ya estaban operando alrededor de 120 unidadesintegradas por unos 4 mil civiles. “A pesar de que estuve en íntimo contacto también con otroscomandos -Poasi, Pedro Mena, Lido, Barahona, Pedro Cadena y Luperón-, después de cuatro mesesde interacción diaria me familiaricé más con San Miguel y San Lázaro”, escogidos para el trabajo de observación participante.

Ambos representaban dos tipos básicos de organización, aunque no los únicos. Uno, San Miguel,se estableció dentro de la estructura informal del barrio, mientras que el otro, San Lázaro, se fundósobre la base de una organización política formal (el PSP).

Los dos barrios compartían similitudes socioeconómicas –una configuración de clase media baja con bolsones de marginalidad en el sector del Jobo Bonito-, los mismos problemas de abasto de comida, medicamentos, ropa, así como de seguridad de sus habitantes.

Los migueletes exhibían un claro sentido de orgullo y pertenencia, más acentuado que sus vecinos de San Lázaro. Sin embargo, la composición de los miembros de ambos comandos tenía diferencias significativas. En San Miguel predominaban los muchachos del barrio, “el tigueraje” como le llama Moreno, combinado con un contingente de jóvenes procedentes del barrio de origen del primer comandante que tuvo la unidad, un oficial íntegro, idealista y considerado en su trato con los 60 miembros del comando.

Aunque recibían alimentos procurados por el padre Moreno, la escasez acentuaba la tendencia a los robos y saqueos de establecimientos comerciales aledaños, una conducta censurada por este oficial, quien fuera depuesto por sus subalternos en una asamblea mientras se hallaba diligenciando comida y medicinas.

Reprendidos sus miembros por el correcto oficial Lachapelle Díaz, un nuevo comandante de procedencia policial se hizo cargo. Ahora más autoritario en el ejercicio de la autoridad y más laxo en la moralidad.

San Lázaro en cambio –un comando que conocí- tuvo su origen en otro que había organizadoManolo González, el Gallego, y otros miembros del buró militar del Partido Socialista Popular (PSP)como Tony Isa Conde y Justino del Orbe, integrado por militantes de ese pequeño partido.

A fin de preservarse en caso de que la ciudad cayera en manos de sus adversarios  -según refiere Moreno quien mantuvo relación directa con González e Isa Conde-, se configuró este comando más heterogéneo aunque no tanto como para perder la identidad política PSP.

Cachorro Erickson y Norberto Roca fueron sucesivamente los comandantes y el Gallego el subcomandante, elogiado por Moreno por su disciplina, seriedad y liderazgo. Su esposa Clara Tejera Pol y Altagracia del Orbe se encargarían de la cocina para alimentar a unos 60 miembros.

Moreno documenta la muerte de mi ex compañero de colegio Oscar Santana, dirigente del 14 de Junio, al realizar tareas de persecución de los robos nocturnos que se verificaban en el área del Mercado Modelo por parte de miembros de otros comandos. La entrega del responsable principal del crimen a las autoridades, en la que intervinieron el padre Marrero y él. Y el destino final del autor de ese hecho, a manos del comando militar central del 14 de Junio. Tras la guerra, vendría la cacería.

jpm

Trujillo: efecto tardío de la Restauración

La Segunda República fue gestada por la Guerra Restauradora en 1863. De no haber colapsado, probablemente no se habría producido la intervención norteamericana de 1916, sin la cual, las condiciones que posibilitaron el surgimiento de Trujillo tampoco se habrían dado.  La relación secuencial que entrelaza los tres eventos valida el título.  Ahora bien, ¿tienen acaso aquellos sucesos, remotos en apariencia, alguna conexión con la realidad actual? Si aceptamos que la dictadura trujillista condicionó el nacimiento del partido blanco del que se desprendió el morado, queda demostrado que sí. Los silogismos pudieran sorprender, pero sus premisas son válidas y las conclusiones categóricas. Por tanto, pensar que los efectos del fracaso de la anexión terminaron siglo y medio atrás con la victoria militar de los restauradores, sería desconocer la naturaleza dialéctica de los fenómenos sociales en virtud de la cual estos mismos se convierten en causa de nuevos acontecimientos.

EL AUTOR es economista y ensayista. Reside en Santo Domingo
EL AUTOR es economista y ensayista. Reside en Santo Domingo

Los gobiernos de la Segunda República pueden verse como engendros de partos dolorosos paridos a lo largo de medio siglo. Salvo honrosas excepciones, casi todos nacieron con una malformación congénita que decretó su muerte en 1916. Ingobernabilidad y despropósitos fueron sus resultados más notorios. Así lo evidencian el fusilamiento de su primer Presidente, el intento de anexión a EUA y la formal cesión de los territorios ocupados por Haití. La dictadura y asesinato de Lilís, es solo otro de múltiples ejemplos. El fraudulento empréstito Harmont concertado tres años después de concluir la Guerra Restauradora, fue el traspié que condicionó la entrega de las aduanas a EUA y la referida ocupación de esa potencia. Trujillo fue un parto natural de esa intervención, y por consiguiente sus raíces originarias anclan forzosamente en la inconsistencia de propósitos y falta de cohesión de quienes por medio siglo capitalizaron políticamente el resultado ganancioso del Grito de Capotillo.

El triunfo de los restauradores se produjo en el plano militar, pero la derrota que los sucesivos gobiernos que encabezaron sufrieron en el terreno político y social le hizo un daño irreparable a la República. Reconquistar la soberanía no garantizó la recreación simultánea de un ambiente favorecedor de la independencia económica, la paz y la felicidad ciudadana. De haber alcanzado su gestión gubernativa la altura de su éxito militar, probablemente Trujillo no habría exhibido su bicornio de dictador, al menos por tanto tiempo; el estadio de desarrollo estaría en todos los órdenes mucho más avanzado que el actual. Esto así, porque el modelo trujillista sumó al rezago acumulado a su inicio, los efectos negativos de una economía virtualmente monopolizada que debilitó las energías creativas y constriñó el proceso de movilidad de las clases sociales. En esa circunstancia de amordazamiento hallan su valor histórico genuino las frustradas expediciones de Cayo Confites y de Constanza, Maimón y Estero Hondo; se eternizan las Mirabal y refulge el 30 de Mayo como hito luminoso.

Siendo Trujillo el último eslabón de la cadena de eventos concatenados a la Restauración, con su desaparición en 1961 es cuando cesan definitivamente los efectos causados por el revés de la anexión en 1865. Ese año marcó el punto de partida de un infecundo y tormentoso zigzaguear de la sociedad dominicana que terminó un siglo después con la Revolución de Abril de 1965. Con ésta se dio el salto histórico que despabiló la conciencia nacional y generó el punto de inflexión positivo en la curva de evolución política, económica y social de la República.

 

Fallece sacerdote José Antonio Esquivel

SANTO DOMINGO.- Falleció este sábado el sacerdote cubano José Antonio Esquivel Barrenechea, cura, por más de 20 años, de la Parroquia Universitaria Santísima Trinidad, del ensanche La Julia.

Esquivel Barrenechea llegó a la República Dominicana hace más de cuarenta años y ejerció un amplio ministerio de fe en la Compañía de Jesús.

El deceso del padre Esquivel ocurrió a las 6:00 de la mañana de este sábado, a consecuencia de una enfermedad con la que luchaba desde hace años, según una nota publicada en el periódico Hoy.

Su muerte se dio a conocer por medio de un mensaje en Twitter, que fue confirmado por la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED).

jt/am

Hatuey opina no se necesita referendo

SANTO DOMINGO. El presidente del Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), Hatuey De Camps, opinó que no es necesario un referendo aprobatorio para reformar la Constitución y restablecer la reelección presidencial consecutiva.

Sin embargo, dijo que si él fuera el presidente Danilo Medina propiciaría ese procedimiento jurídico, para someter la reelección al voto  voto popular.

“En mi criterio no se requiere referéndum, ahora bien, si yo soy Danilo, que no lo soy por supuesto, él es el presidente, y con los poderes que él tiene, le meto un referéndum también, y ya”, expresó.

El líder del PRSD recordó que es antireelecionista, pero que en esta ocasión no “la hará el juego” al expresidente Leonel Fernández, que se opone a la repostulación del actual mandatario.

Estimó que el daño que ha hecho el ex presidente Fernández al país “no tiene parangón”, por lo que a su entender ya comienza a cosechar frutos de su actitud dentro de su propio partido.

Abogó por un frente de partidos opositores para los comicios del 2016.

De Camps habló con periodistas en el cementerio Cristo Redentor, donde depositó una ofrenda floral ante la tumba de José Francisco Peña Gómez, por el 50 aniversario de la Guerra de Abril de 1965.

Fuente: DIARIO LIBRE

Ex Procurador advierte que el Presidente podría caer en “concupiscencia constitucional”

SANTO DOMINGO, República Dominicana.-  El ex procurador general de la República, Víctor Céspedes Martínez, consideró que el presidente Danilo Medina no puede convertirse en un violador de la Constitución del país al tratar de que ésta sea modificada para aprovecharse de ella.

Dijo que el jefe de Estado juró sobre la Carta Magna cumplir lo que ella establece en su  artículo 124, en el sentido de que no puede estar más de cuatro años en el cargo.

Entrevistado en el programa de televisión “Tras las Huellas”, que produce el el periodista José Cuevas por Santo Domingo TV, expuso que para llevar a cabo un proceso de reforma a la Constitución el Mandatario “tendría que hacer operaciones que dentro de la realidad política y del país están  revestidas de acciones fraudulentas”.

Céspedas, quien fuera procurador durante el gobierno de Hipólito Mejía (2000-2004) aseguró que todas estas acciones se convierten en delito penal y en este caso particular  se le llama”. “concupiscencia constitucional

Manifestó que un hombre de la categoría de Danilo no puede jugar con la Constitución de la República y mucho menos exponerse a que su futuro sea manchado.

“Cuando Danilo Medina juró dijo que él se iba adherir al precepto constitucional, por lo que está compelido a cumplir con el mandato que establece la Constitución dominicana”, manifestó.

sp-am