Hay posiciones encontradas entre Juristas sobre el referendo y la reforma

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Hay posiciones encontradas entre juristas respecto a si existe o no la nececidad de convocar a un referendo aprobatorio antes de una reforma a la Constitución de la República.

Los juristas Rafael Luciano Pichardo, Namphi Rodríguez y Fredy Angel Castro advirtieron este lunes que la inobservancia de una ley orgánica de convocatoria a la Asamblea Nacional y de un referendo aprobatorio representaría una “quiebra del procedimiento constitucional”.  Sin embargo,  los también abogados Cristóbal Rodríguez y Olivo Rodríguez Huertas aclararon que la Constitución  no es una ley orgánica sino especial, sui-géneris y transitoria, por lo que no es necesario el referendo.

Es necesario cumplir con procedimiento

Al participar en un panel en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Pichardo, Rodríguez y Castro dijeron que que es obligatorio cumplir con el procedimiento de mayoría calificada y referendo para poder modificar el modelo de presidencialismo constitucional.

Criticaron la pertinencia de la reforma en los actuales momentos y deploraron que la “ambición del liderazgo de gobierno esté llevando a la sociedad dominicana a un debate que es propio del siglo XIX”.

Luciano Pichardo, ex vicepresidente de la Suprema Corte de Justicia, dijo que el referendo aprobatorio del artículo 272 de la Constitución es un “filtro” que garantiza la democracia participativa y legitima el proceso de reforma.

“Por qué queremos atropellar el referendo si existe en Francia y existe en España, no podemos reducir la Constitución a las conveniencias del momento del grupito que se quiere reelegir, tenemos que empezar a crear y a proteger la Carta Sustantiva”, dijo.

Adujo que igualmente se necesita de una ley orgánica para convocar la Asamblea Nacional Revisora y atribuyó las posiciones encontradas que hay sobre el tema a “una campaña de mentiras” que procuran convencer la sociedad dominicana de la necesidad de la reforma.

Namphi Rodríguez, presidente de la Fundación y Derecho, expuso que la muestra más evidente de que se requiere una ley orgánica para convocar la Asamblea es que un solo congresista no activa la iniciativa de ley reformadora, sino que se requiere de un tercio de los miembros de las cámaras legislativas.

“La iniciativa de ley ordinaria se activa con un solo diputado o senador, mientras que en esta se requiere un número determinado porque la Constitución ha querido protegerse mediante ley orgánica de improvisaciones”, agregó.

Dijo que el carácter procesal de la ley de convocatoria es tan obvio que la misma regula los límites de la Asamblea Nacional al momento de abocarse a conocer la enmienda.

Castro, politólogo y vicedecano de Derecho de la UASD, corroboró ambas posiciones y dijo que una reforma para reintroducir la reelección en las actuales circunstancias violaría principios sustanciales como la supremacía constitucional, la participación ciudadana y la alternancia.

“La reforma es improcedente de la manera como se ha planteado, prescindiendo de todas las garantías que el mismo procedimiento constitucional establece”, concluyó.

Descartan violación institucionalidad

En tanto que Cristóbal Rodríguez y Olivo Rodríguez Huertas descartaron que la aprobación  del proyecto de reforma de la Constitución  viole la  institucionalidad  u otro precepto constitucional, porque no es una ley orgánica sino especial, sui-géneris y transitoria.

Señalaron que las leyes orgánicas son las que regulan algo y  tienen un carácter  permanente y que en este caso se trata una legislación con una vigencia temporal, no regulatoria.

A su juicio, la reforma, como está prevista, no amerita de un referendo aprobatorio, pues basta con que sea conocida y refrendada por la Asamblea Nacional.

Explicaron que el artículo 67 de la Constitucional especifica que sólo podría hacerse la reforma que la propia Carta Magna indica y con el procedimiento que ella misma establece.

Cristóbal Rodríguez.
Cristóbal Rodríguez.
Olivo Rodríguez Huertas.
Olivo Rodríguez Huertas.

Estudiantes haitianos se quejan por cobro y otras medidas de la RD

SANTO DOMINGO.- Haitianos que cursan carreras universitarias en la República Dominicana exigieron a la Embajada de su país en esta Capital que gestione ante la Cancillería dominicana la eliminación del cobro mensual de RD$2,500. que le hacen autoridades migratorias, a pesar de ellos  tener visado de estudiantes.

Los extranjeros, en su mayoría jóvenes, permanecieron más de tres horas frente a la sede diplomática haitiana con  pancartas sobre sus reclamos.  Allí entregaron una carta al Embajador de Haití, Daniel Supplice, en la que expresan que están obligados a salir del territorio dominicano todos los meses, porque así se lo exigen las autoridades locales.  Por este motivo, dijeron, deben además erogar además mensualmente entre dos mil y tres mil pesos, por gastos de transporte.

« Esto quiere decir que todos los estudiantes haitianos en la República Dominicana, además de los gastos ordinarios para matrícula universitaria, alquiler de vivienda, alimentación y transporte, tenemos que disponer de esa cantidad de dinero mensual, lo que consume nuestros menguados presupuestos », dicen.

Señalan que en cualquier país del mundo el visado para estudiantes contempla la permanencia en el país emisor por lapsos más prolongados que los de las visas de turismo o de comercio,  porque los periodos académicos universitarios, en sus periodos más breves, duran cuatro o seis meses.

Solicitan que el Embajador Supplice  gestione que el visado a estudiantes sea de  por lo menos seis meses, que es como están concebidos los períodos académicos en la República Dominicana y que se les libere «de la costosa y complicada obligación de salir del territorio dominicano todos los meses ».

Agregan que, adicionalmente, cada vez que ellos renuevan sus  pasaportes en las secciones consulares haitianas establecidas en territorio dominicano, tienen que pagar  2,500 pesos a las autoridades aduanales dominicanas.

Dicen que reconocen el derecho soberano que tiene la República Dominicana a establecer los impuestos que entienda conveniente, pero ese pago debe ser exonerado a los estudiantes que no devengan ingresos y están en proceso de formación profesional.

También solicitaron al Embajador que gestione ante las autoridades dominicanas la agilización de los procesos para la expedición de visas de estudiantes, ya  que muchos jóvenes de nuevo ingreso pierden sus primeros cuatrimestres o semestres, porque luego de depositar todos los documentos requeridos en los consulados dominicanos en Haití, éstos demoran más de cuatro meses en emitir el visado.

Piden que ellos no sean despojados por las autoridades fronterizas dominicanas de sus pasaportes, lo cual ocurre todos los meses cuando cruzan la frontera para cumplir con la disposición administrativa que los obliga a salir del territorio dominicano cada 30 días.  Denunciaron que en algunos  casos han tenido que pagar hasta 16,000 pesos para recuperar dicho documento.

La comunicación está firmada por cientos de estudiantes matriculados en distintas universidades dominicanas,  quienes señalan que han venido a la República Dominicana a formarse profesionalmente, con el interés de regresar a su país a contribuir con el desarrollo del pueblo haitiano, y que aquí están dedicados a sus estudios, alejados de cualquier actividad que vulnere las leyes y costumbres de los dominicanos.

sp-am

 

Cancillería reúne universitarios para fortalecer política exterior

Santo Domingo, 11 may (EFE).- El ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Navarro, invitó hoy a los rectores de las distintas universidades del país a que integren a sus academias al proceso en marcha de la nueva política exterior que encamina el presidente Danilo Medina, en el entendido de que el conocimiento técnico y científico que se genera puede resultar clave en la eficiencia y fortalecimiento de la diplomacia dominicana.

Navarro formuló la sugerencia al encabezar una reunión de trabajo con los rectores de universidades que conforman la Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU), celebrada en la Cancillería, acompañado del rector del Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (Inesdyc), embajador Reynaldo Espinal.

Explicó, en nota de prensa, que una alianza estratégica técnico-científico entre la Cancillería y las universidades podría ayudar a elevar el nivel de formación y capacitación del personal que se desempeña en las funciones diplomáticas en el país y en el exterior.

El funcionario destacó que la Cancillería realiza ingentes esfuerzos por vincularse como ente de servicio con todos los sectores de la sociedad civil, como es el caso de las universidades, consciente del importante rol que puede desempeñar en la eficiencia de la nueva política exterior.

Precisó que las universidades pudieran coadyuvar de manera más efectiva con el recién creado mecanismo de la diplomacia urbana incluida en la nueva política exterior, en el propósito de fortalecer la cooperación horizontal en los 155 municipios del país a través del trabajo de las alcaldías con vinculación directa con la Cancillería.

Dijo que a través de las universidades se pudieran desarrollar cursos de capacitación técnica-profesional a los funcionarios de las alcaldías, e incluso desarrollar una plataforma de formación a distancia.

«Debemos ser honestos y decir que ciertamente este ministerio no se ha envuelto históricamente con la realidad nacional, lo que no le ha permitido desarrollar una eficiente política de defensa y, al mismo tiempo, detectar a tiempo las vulnerabilidades que enfrenta, entre otros obstáculos», refirió.

Asimismo, Navarro llamó a los rectores a vincularse con el proceso de consulta que desarrolla la Cancillería para la formulación de un Plan Nacional de Derechos Humanos, un mecanismo que se debió aplicar en el país desde hace 22 años.

«Propongo un espacio de reflexión con todas las universidades en materia de derechos humanos, pues la intención del presidente Danilo Medina es hacer este plan lo más legítimo posible y que sea la expresión de toda la sociedad dominicana», subrayó.

Al encuentro asistieron los rectores Ramón Alfredo de la Cruz, (PUCMM), Radhamés Mejía (UNAPEC), Alberto Ramírez Cabral (UFHEC), Rafael Marion-Landais (UNICDA), Miguel Fiallo Cabral (UNPHU), José Altagracia Hazim Torres (UCE), Rolando Guzmán (INTEC), Julio Amado Castaños (UNIBE), Benito Ferreiras (ISA), monseñor Fausto Ramón Mejía Vallejo (UCNE) y Julio Martín Castillo Mejía (UCATECI).

Asimismo, Esteban Tiburcio Gómez (ITECO), José Nicolás Almánzar (UTE), Ángel Hernández (UAPA), Cecilio Espinal (UCATEBA), Julio Sánchez Maríñez (ISFODOSU), general Valerio Antonio García Reyes (INSUDE), Marcos Villamán (IGLOBAL), y Reynaldo R. Espinal (INESDYC).

cancilleria rectores

De la expectación a la especulación lógica

 
Todavía -y tal vez pasen años- no logro entender cómo diablo, los peledeístas, salimos de una zona de confort y predominio político-electoral -según las últimas encuestas-, para entrar -¿o nos entraron?- en otra de confrontación y rebeldía interna. Eso, solo en la “escuela política” del PRD podría tener una explicación (¿?). Pero en la Bosch (1973), como que no cabe o, al menos resulta cuesta arriba siquiera imaginarlo.
 
Y el bollo en que nos hemos metido -o que nos metieron-  es tremenda vaina, pues en medios de tantos dimes y diretes, estrategia y contra-estrategia; pero sobre todo, de desacato,  ya no sabemos a quién creerle ni de qué lado está la lógica política. Vale decir, el beneficio y la inteligencia de sacrificar tanto capital político-electoral.
 
Para peor: no tenemos árbitros, pues la jerarquía, en pleno, se desbandó: unos, para donde Leonel Fernández (que ya no tiene la varita mágica -2004-2012- ), y otros, para donde Danilo Medina. Y en medio del zafarrancho Melanio Paredes plantea que se convoque al Convidado de Piedra (el CC). Pero ahí, mi querido compañero (y usted lo sabe), dedazo mató a morocota hace mucho rato. Además, para qué más demostración-exhibición de dedocracia.
 
Y lo de convocar a las bases (de Felucho Jiménez), todavía es peor, pues equivaldría a abrir la compuerta de una represa en pleno huracán. Pero además, “lo que está quieto, se deja quieto”, ¿o no?
 
Sin embargo, y si quisiéramos ver, aunque sea someramente, el meollo orgánico-anti-democrático del PLD, nada más gráfico como decir que por muchos años -desde el 2005- no ha había elecciones universales refrendarías (sin hablar de otra chichigua en banda: la relación: partido-gobierno), esto es, que su cúpula y demás dirigentes (nacionales y de seccionales) han estado inamovibles -cuasi fosilizados- desde entonces (y que solo para calmar y subsanar el asunto, simplemente y a la luz del VIII Congreso, se amplió el Convidado de Piedra -y por supuesto, también el sanedrín jerárquico- que, de paso, solo se convoca para cumplir con la liturgia estatutaria). Y eso, solo se tolera y se aguanta cuando un partido está en el poder. De lo contrario, las reglas se cambian o viene la insubordinación “de los sargentos”. Y esto último, como sabemos, solo se da si se pierde el poder. Para entonces -y si sucediera-, no quisiera estar en el pellejo de algunos…
 
Entre guerra mediática, lucha de poder y la idea de un tercero
 
Y mientras más se prolongan estos fuegos artifíciales internos y la lucha por el poder -en todos los frentes- se encrudece y radicaliza, mucho más se acrecienta la idea de un tercero en el PLD, a menos que, se “haga la luz” y el sentido lógico-practico de la política se imponga  -“…en política se hace lo que conviene…”-  y decrete lo que está a la vista (el altísimo posicionamiento del Presidente) y que la oposición política-electoral no quiere -a Danilo Medina  como candidato en el 2016- con argumentos suizos.
 
Quizá era necesario que se llegara a esta coyuntura del proceso, pues, por mucho tiempo, cierta franja del PLD se creyó el cuento-simulación de ciertos actores políticos-mediáticos -dizque “hacedores de opinión pública”- que en componendas con cierta “sociedad civil” arrimaban hombros y que ahora,  a un año de las elecciones y vista la posibilidad de una repostulación del Presidente Medina, toman distancia y comienzan a exhibir su verdadero rostro político-electoral: el de oposición.
 
El plan piloto o muñeco-marketing de convención del PRM y su posterior sobredimensión mediática-periodística, es la prueba más fehaciente de que ese proyecto presidencial más que la expresión de una intención-voluntad política de partido -o de convergencia de partidos- tras el poder, es una estrategia mediática-empresarial que va, de forma directa y por primera vez, tras el poder político. No nos engañemos.
 
Y como armadores teóricos-mediáticos-intelectuales  de ese proyecto (mediático-empresarial) viene operado unas “pléyades” de actores político-mediáticos variopintos cuya razón de ser, opinar y sentir -otrora furibundos anti-bochista- es Leonel Fernández y el PLD (o dígase más ampliamente, su comité político en pleno). Tal unificación-conflagración mediática-intelectual es la suma inquina-aversión de una parte de una generación política-ideológica-contestataria que Balaguer malogró (porque a lo más brillantes, auténticos, puros y revolucionarios de esa generación -y que merecían mejor suerte-, los desaparecieron o asesinaron), que el PRD cooptó-amamantó (78-86), que el PLD, en parte, asimiló (1978-2011); pero que jamás le perdona aquel Frente Patriótico (1996) ni muchos menos el relevo político-electoral y de liderazgo que ha encarnado desde la desaparición de los grades caudillos que hegemonizaron la vida política-electoral del país post-dictadura trujillista: Balaguer, Bosch y Peña-Gómez. Es esa suma-historia de odios, frustraciones y derrotas políticas-electorales -¡seis al hilo!-, la justificación política-generacional que los anima y los unifica en torno a un proyecto presidencial que saben no es de factura política-partidaria de partido, sino de factura oligárquica-empresarial. Para ellos -para esa claque o ‘camada’ intelectual-, tal vez ello signifique la otra vía de hacer “acumulación origina” o tardía rápida, ya en el ocaso de sus vidas. Nada criticable, si al igual que los políticos tradicionales de partido, se pusiesen al frente y dieran la cara (en otras palabras, pagaran el precio y el descrédito de su verdadero rol: el de político activo-partidario 24/7). Pero no. Seguirán agazapados (en sus puestos de ‘gerentes’ de oligopolios periodísticos, de censores periodísticos-estratégicos en algunos medios impresos y de “consultores” de sectores fácticos), fingiendo independencia y haciendo dizque “Opinión Pública”. ¡Farsantes!
 
En consecuencia, toca al PLD, a Danilo Medina y a Leonel Fernández abrir los ojos –sobre todo, no perder de vista la latente amenaza supranacional que pende sobre nuestra soberanía (regenteada-dirigida por gendarmerías internacionales, agencias extrajeras, fundaciones y centros de poder hemisférico, libelos periodísticos y Ongs financiadas)-, resolver adentro -con apego a lo institucional-; y sin pérdida de tiempo, rearmar el Bloque Progresista. De lo contrario, aquella vieja, premonitoria y pegajosa consigna nuestra (¡e pa’ fuera que van! -2004- ) nos caerá como anillo al dedo.
 
 Pero aún, creo yo, estamos a tiempo. Piénsenlo…

Aun recuerdo al doctor Peña Gómez

 

A  17 años de su sentida partida, con mezcla de tristeza y dolor, aun recuerdo al Dr. José Francisco Peña Gómez. Nos parece que fue ayer que, trabajando en su comando de campaña para llevarlo como síndico del Distrito Nacional (98-2002) y estando en la provincia Bahoruco acompañando a los candidatos y candidatas del Partido Revolucionario Dominicano, el  pueblo dominicano y las redes de noticias internacionales conocían la infausta noticia del fallecimiento del Dr. José Francisco Peña Gómez.

El líder de muchos dominicanos vino a la luz un 6 de marzo de 1937, que, como los poetas nació, creció y voló hasta el cielo a ocupar el lugar que Dios le había reservado. Hoy, mezclando dolor y tristeza muchos recordamos su amor y desprendimiento.

El vuelo de Peña nos dejó un sabor amargo en nuestras gargantas y un dolor que aun nos embarga, porque perdimos al maestro y guía  y dejamos de oler el perfume de la rosa blanca que por años sin términos adornó el jardín del Partido Revolucionario Dominicano.

A Peña, en el recordatorio de su 17 años de partida, le damos gracias por enseñar hacer política sin odio ni rencores. Gracias, porque a pesar del escarnio al que fue sometido, supo mantener encendida, hasta la hora de su partida, la antorcha de la dignidad, el amor y del perdón.

Para muchos Peña seguirá siendo el líder eterno, el mentor de las masas irredentas y el guía más grande que ha producido la historia de la República Dominicana.

Peña será por siempre nuestro estandarte, el del corazón puro, el que nunca sintió animadversión, quien con su ejemplo enseñó a soportar con tesón y estoicismo el látigo inmisericorde de sus adversarios.

Hoy recordamos aquellos discursos que nos hacían vibrar de emociones y esa oración suya, que días antes de su partida dejó impresa con todo el amor que le caracterizó: “Mis enemigos pueden contar conmigo, porque yo los perdono”…

En este nuevo aniversario de su muerte física seguimos aferrados al amigo sincero y leal; al generoso y solidario; al artista y poeta y al símbolo del futuro de un gobierno que algún día servirá a los dominicanos. A pesar de lo accidentada que fue su vida, Peña nos dejó como legado su testimonio, su valor y decisión, como muestras fehacientes de que vale la pena vivir.

Sabemos del drama que padeció y de los rigores del dolor que sufrió, cuando su familia muy pobre, se vio obligada a huir en 1937 de la persecución de las bestias trujillistas que habían propiciado una hecatombe humana en el país.

Los auténticos  revolucionarios jamás olvidaremos sus enseñanzas, a pesar de que traidores, sin juicio y sin corazón están conspirando contra la salud de su partido.

 

¡Algo más que periodistas!

 
Si hay algún nudo gordiano que atasca a nuestra sociedad, es “el amiguismo o camaradería”  de periodistas que se supone deben mantenerse al margen de complicidades y suspicacias con empresarios, militares de alto rango, funcionarios y potenciales candidatos a la Presidencia de la República. 
 
Esta relación nefasta y contaminante, hace a los periodistas co-rresponsables y participes indirectos de las injusticias sociales infligidas por  gobiernos que han hecho del pueblo dominicano, lo que les ha venido en ganas.
 
La celebrada alianza entre periodistas, connotados empresarios, militares y activistas políticos de diversas parcelas, no es nada nuevo. Es una actitud consuetudinaria y sempiterna que desde hace un tiempo ostentan periodistas que, sorprendentemente, propalan esas relaciones como si fuera un  galardón o una meta a seguir.
 
No se trata de que  los comunicadores se conviertan en anacoretas o ermitaños, pero más que simples cabilderos deben comportarse como profesionales, cuyo objetivo principal debe ser inspirar confianza en quienes brindan su servicio profesional. Sépase que socializar dista mucho de estas nocivas prácticas.
 
Así como en ciertas ocasiones un miembro de la Policía Nacional no conoce a nadie; asimismo, ningún funcionario o ente gubernativo es amigo desinteresado de un periodista; aún aquellos que conocemos desde hace tiempo. Además, es bien sabido en los corrillos periodísticos sobre  algunos periodistas que han sido asesinados, por  imprudentes “coqueteos”.
 
Es común oír decir a algunos comunicadores que fulano de tal “es mi amigo; mi hermano” (no parece tratarse de un periodista), como si esa relación no afectara su ejercicio profesional. Estas expresiones delatan ciertas complicidades que en nada benefician a un periodista que, en pleno ejercicio, se precie de prudente, sobrio y disciplinado.
 
Un periodista que se ufana de su amistad con funcionarios gubernamentales, no es confiable ni creíble. Esa relación es nefanda  al igual  a como cuando un periodista se especializa en una fuente u organismo gubernamental, e intimida en exceso con los titulares de turno. Lo más correcto sería cultivar buenas relaciones con las secretarias, auxiliares o asistentes, y emplearse en lo meramente investigativo del periodismo.
 
Deberían asumirse expeditas medidas que normen el ejercicio periodístico. Sin embargo, sería mucho pedir el que con la anomia del sector y la misma no institucionalidad de quienes están llamados a corregir esos entuertos, como el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), en el caso de los colegiados, se demande la revisión de esa flaqueza profesional.
 
Ciertamente, cuando los periodistas incurren en algo más que relaciones profesionales con representativos del oficialismo, persiste una competencia desleal con respecto a los demás colegas. ¿Son relacionistas públicos o periodistas?
 
Además, provoca el que sus pares, al margen de esos amarres, tengan que esforzarse más como profesionales. Sobre todo cuando-, no sabemos si  esa urgencia ha mermado-se está detrás del ansiado “palo periodístico”. Cuando no; se incurre en actos deshonestos que salpican a todo el tinglado periodístico.
 
En consecuencia, se eclipsa lo que debiera ser un justo equilibrio profesional y no sé es más periodista cuando se alardea de tener amigos enquistados en el poder. Más cuando esto condiciona los juicios críticos a funcionarios que hayan incurrido en actos de corrupción.
 
Ningún profesional de la comunicación, cual que sea su discurso, debe sentirse reivindicado moralmente por intimidar con empresarios, militares de alto rango ni funcionario alguno de ningún gobierno.  Lamentablemente, éstos, contrario a sus colegas que mantienen una posición  firme; alejados de esas relaciones “privilegiadas”, siempre  presentan un desdoblado perfil como profesionales. Lograrán confundir a todo el mundo, menos  a los colegas que sí saben de sus dobleces en el ejercicio periodístico.

Lo más necesario es la unidad del PLD


El doloroso ritual, o protocolo tradicional que se sigue durante nueve días cuando se muere algún pariente, amarga experiencia a la que nadie ha escapado, se repetirá ¡igualita!, a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana con la situación que se ha creado con el intento de modificar el artículo 124 de la Constitución de la República para permitir una repostulación del presidente Danilo Medina en las elecciones del próximo año.

Todos debemos recordar que el primer día del velatorio hay mucho dolor, llantos, condolencias, solidaridad.

El segundo día hay que sepultar al muerto, es la ley de la vida, no se puede dejar en la casa hasta descomponerse. El tercer día se reciben amigos, parientes familiares y otros que no pudieron o no supieron a tiempo la infausta noticia.

El cuarto día, ya los deudos están pensando en el trabajo, y desde allí los llaman o algún amigo o pariente le insta a la realidad. Al quinto día los familiares van entendiendo, reflexionando que la vida debe continuar, que todos somos hijos de la muerte.

El sexto día comienza a integrarse a sus deberes cotidianos, ver televisión, escuchar una que otra historia del vecindario o la sociedad. Llega el séptimo día, los deudos se levantan y acudan a las tiendas a comprar ropa blanca, negra u oscura para el novenario. Cuando amanece el octavo día, sube la nostalgia humana normal, porque se trata del día previo al último recuerdo del ser querido que partiera, se produce un recogimiento espontáneo, se reinicia la congoja.

Llegamos a las nueve días, (el último del recuerdo), es dolor es igual o mayor que el día del velatorio, porque familiares, parientes y amigos que no pudieron llegar al primero, se guardaron para cumplir con el noveno y están presentes para dar el pésame, y esto reproduce el dolor…..pero llego la hora de la despedida, todo concluye en forma natural y normal.

Esto es precisamente lo que sucederá con los resultados con la no aprobación de la reforma a la Carta Magna, para el bien y la unidad de la familia peledeísta, ese es el escenario que habrá de producirse.

Leonel Fernández se convertirá en el candidato triunfador del proceso interno del PLD, y ganará los comicios generales en mayo del próximo año en la primera vuelta, con más del 52% de los votos.

En todo esto, como es costumbre y debe esperarse, habrá quienes hagan “bembitas”, inconforme los primeros días, hasta el novenario. Que será la proclamación del candidato y la selección de los equipos de campaña, y por ende el reagrupamiento y unidad del PLD, porque nadie puede jugar a la derrota yéndose a la oposición, porque entonces se producirían consecuencias difíciles.

Comienzan a enviar mensajes, acercarse al candidato o sus allegados; ofrecen apoyo económico y finalmente terminan entendiendo que es más seguro que se quede alguien de la casa, que otro de la acera del frente. Partiendo que nadie, por más bien que haga las cosas, sale blindado del gobierno, cuando se desea se haya por donde pellizcar, aunque no existan elementos.

Unificarán sus esfuerzos a la agenda del candidato, además, de que muchos de estos serán candidatos a senadores, diputados, síndicos o regidores y las elecciones son juntas, y quien se queda fuera de este carril, corre el riesgo de ser pulverizado por las patas de los caballos.

A pesar de las cosas que han venido sucediendo, no hay condiciones para sacar al PLD del poder. Porque estos vientos nunca llegarán a tempestades, y este partido en peores condiciones, ha hecho las cosas mejor.

Por el bien de todo el país, lo más necesario es la unidad del PLD, porque es lo mejor con que cuenta esta sociedad para llevar las tareas del gobierno.

mbritomartinez@gmail.com

Una oposición reactiva y sin inteligencia política

No ha habido forma de que la reaccionaria oposición se unifique, a los fines de desplazar al PLD del poder, quienes con su vocación de poder aspiran al uni-partidismo.

Tras varias derrotas continuas tanto a nivel municipal, legislativo y presidencial, la así llamada oposición, no ha logrado aprender la lección. Como resultado tenemos un grupo disperso de partidos débiles desde el punto de vista del liderazgo, a nivel organizacional y estructural. Pareciera que se han acostumbrando a perder. Podemos pensar que les gusta perder.

La oposición es el hazme reír de la “Fundación Inmoralidad y Subdesarrollo» a quienes sin darse cuenta ha reducido -casi casi- a la nada «echándoles» a pelear entre ellos, con varias artimañas, prestándole votos en sus convenciones internas (según quien les convenía más como contrincante) y demás diabluras.

Como consecuencia de haberse prestado al aberrante juego -traicionándose entre si-, asumiendo que comían con su dama, ahora ninguno tiene la humildad de perdonar al otro -por prestarse al juego divisionista-.

¿Quién no recuerda a Guido Gómez en su visita expresa a la Basílica de Higuey para coincidir y conversar con su amigo “Lío-nel” Fernández previo a una convención? ¿O solo asistió para darle la paz?

Después de eso es entendible su actitud poco constructiva, a veces medio irracional en sus posiciones, que no permiten un dialogo inteligente en pro del bien mayor. ¿Por qué si antes iba a la Basílica “a perdonar” a sus contrarios por qué no se reconcilia con los de su partido y/o juega un rol activo en la unificación de toda la oposición? –repito de toda la oposición-

¿Quien no sabe por qué Judas terminó suicidándose? ¿Tiene la oposición el mismo impulso suicida? -como resultado de sus malas acciones entre ellos-

Mientras no se sinceren entre ellos no lograrán ponerse de acuerdo corriendo el riesgo de pasar todos al olvido, dando pie a la tendencia política imperante en Latinoamérica, en la que cualquier «outsider» llega y se adueña de sus seguidores, aprovecha la brecha y se cuela logrando el poder.

Sí bien es cierto que el Presidente Medina, viene gobernando bien, dentro de sus limitaciones, tratando de complacer a todos, y que ha salvado un poco la memoria del profesor Juan Bosch y la promesa de gobierno, éste no podrá gobernar eternamente, como en cambio ha pretendido el más grande de los farsantes de la política dominicana, que llegó al poder gracias a la chepa política, en un momento en que esa misma oposición pasaba por un proceso similar de división –y que siempre les ha caracterizado, visto que sus líderes han sido personas de mentalidad muchas veces reaccionaria, provocando el temor y el miedo de una clase conservadora y que anteriormente era dominante-.

Me encanta observar las lecciones del liderazgo de la política internacional, que como en el caso de las recientes elecciones en Inglaterra y ante la aplastante victoria del centro-derechista David Cameron (heredero de Margaret Thatcher) su contrincante el socialista Ed Miliband, asume la derrota de manera honrosa afirmando: «La responsabilidad del resultado (negativo) es solo mía y es tiempo de que alguien más guíe el partido Laborista».

Vemos que saben retirarse con honorabilidad, dando paso a lo nuevo a lo interno de sus partidos sin propiciar la división, lo cual permite redefinir sus estrategias, discursos y oferta a la población que les vota. Obviamente acá la dignidad es casi una cultura, además de un valor moral.

En nuestro país seguir al frente de un partido perdedor parece que llena de orgullo, visto que nuestros políticos se matan por estar al frente de manera interminable, como cualquier caudillo.

En nuestro patio la conciencia política de los supuestos líderes no evoluciona. Pareciera que todo lo saben, y hasta llegan a convencerse a si mismos y a unos cuantos a su alrededor, pero pierden y pierden elecciones, lo que confirma que el concepto de liderazgo está muy mal entendido.

Nuestra débil democracia (controlada) permite ésta estupidez ya crónica en casi toda la clase política. Después de todo la población que está en capacidad de usar al menos el 50 por ciento de su cerebro parece no tener el nivel de conciencia crítica para exigir el debido cambio.

En fin pareciera que nadie piensa en el bienestar de la mayoría, que nadie tiene un verdadero plan de desarrolloeconómico y social para el país –todo es ambición personal-, por tanto no existen o no encuentran puntos coincidentes dentro de la débil y dividida oposición. Algo paradójico a todo principio lógico de la política que se supone debería sumar y aportar.

Lo duda que muchos tienen es si un grupo de partidos en la oposición (que aglomeran cerca del  50% o más de la población) no pueden ponerse de acuerdo entre ellos, actuando como muchachos de primaria ¿Qué posibilidad de llegar al poder tienen? ¿Podrían gobernar eficientemente un país y sacarlo del derrotero en el cual lo ha metido el ultimo de los farsantes?

La oposición es oposición por que pierde más veces que lo que gana, debido a la falta de inteligencia, falta de estrategia, falta de coordinación logística, falta de conocimiento de los principios y cualidades del liderazgo, debido a que critican más que lo que proponen, debido a un vacío de propuestas positivas, esenciales y creíbles,debido a una cierta ausencia de buena voluntad de querer hacer el bien. Debido a la falta de comprensión de las cosas más elementales para guiar un país hacia un nuevo estado de bienestar socio-económico de su gente.

LO QUE NO VEMOS YA SE SABE

En vez de hacer cambios democráticos en los reglamentos de sus partidos, que beneficien a sus dirigentes, prefieren y caen en el fallo de hacerlo en la constitución del país, perjudicando a todos según les convenga.

Un caso interesante de esa contradicción que estamos siendo testigos es que Fernández, se opone rabiosamente a la reelección, pero desearía volver por cuarta ocasión, en vez de darle paso a líderes emergentes de su partido.

Una vergüenza de la política Nacional de los últimos 20 años es precisamente el show que viene dando el Presidente del PLD, quien además posee y preside una fundación –pantalla- que supuestamente promueve, cuando le conviene,  algunos valores democráticos, pero en realidad es un fiel practicante de “La Democracia Controlada” es decir un modelo de gobierno de dictadura adaptada a los tiempos de hoy.

Recientemente hemos visto a los miembros del comité Político de ese partido llamar la atención de su presidente para que se honrre lo acordado en su última reunión: El mandato de dar paso a la reelección.

Lo peor es que como parte del show, pretende continuar boicoteando y chantajeado al presidente de la República, exigiéndole a cambio de darle paso a la reelección, la inamovilidad de las altas cortes (para asegurar impunidad a la demo-corru-cracia instaurada), poner ex convictos en el CP, privilegios varios para todos sus familiares, tener la mayoría en el congreso, exigiendo 20 senadores y demás absurdas exigencias, que no se ven pero que ya se saben.

Con todo ese show una vez más queda evidenciado y demostrado:

Que «Lío-nel» es un irrespetuoso de las decisiones del máximo organismo de su partido, y de toda norma que indique civilidad; al apoyar e incitar la rebelión de sus seguidores en el senado, en contra de lo acordado en el CP.

Que es “un chivo sin ley” que usa la predica la democracia (controlada) a conveniencia suya y no del entero sistema, el cual pretende mantener secuestrado -mientras vida tenga- igual que todos los caudillos atrasados y mal intencionados, que usan el concepto de «el poder» de manera torcida y aberrante según aprendieron de la desfasada y antigua escuela, criminal por demás, que manda a usar cualquier medio para alcanzar sus mezquinos fines y para cubrir toda la podredumbre a su alrededor.

Que ignora todo aquello que significa el bienestar común de una sociedad, de un pueblo, aparte de que nunca ha producido nada por si mismo que beneficie a las y los dominicanos.

Tal vez ya es el momento de aprender de los errores del pasado, de reconocerlos, de hablar con sinceridad y elevar el debate, de pensar en el bienestar socio económico de la mayoría (no el particular) entonces tal vez toda la oposición pueda ponerse de acuerdo para formar una verdadera y ganadora gran alianza nacional -de toda la oposición- para desplazar a los de la Fundación Inmoralidad y Subdesarrollo.

Debemos decir las cosas como son, como la vemos, pues en la coyuntura actual no es inteligente andar con rodeos, debemos sanear la política Dominicana 

wandyramirez@gmail.com

 

Cogiendo fuego por las cuatro esquinas

 

 

Hace muchos años que los dominicanos enarbolamos la frase de que este país un día iba a coger candela por las cuatro esquinas, en alusión a cualquier revuelta popular que se produjera en la nación.

Como si fuera un presagio para otros males, esa expresión popular se está haciendo realidad con los fuegos forestales que se están originando casi en cada rincón del país.

Esos fuegos por la forma y los lugares que se producen, llaman a muchas personas a pensar que son intencionados, que los mismos de surgen de manera eventual, sino mas bien por manos criminales.

Es pregonado sin cansancio alguno, que la única solución para controlar los futuros fuegos forestales, es hacer descender a todas las personas que se dedican al conuquismo y al pastoreo de animales en las montañas.

Estas personas son las culpables de la mayoría de los fuegos que se producen en nuestras cordilleras montañosas, debido a que el fuego para ellas es el mejor aliado para limpiar de maleza sus conucos.

Se especula también, que ahora existe la modalidad de incendiar bosques para luego solicitar la tala de los arboles quemados en aprovechamiento de la madera chamuscada.

Creo que no es detrás de madera chamuscada que se originan esos incendios forestales, sino más bien detrás del suelo para ser utilizado con fines agropecuarios, sin importarle que se destruyan miles de arboles.

Uno se pregunta ¿Acaso valen mas los quintalitos de habichuela, maíz y guandules que se obtienen en las montañas que el agua de los ríos? Los ríos se están secando precisamente por el cultivo de esos productos.

Mientras el país coge candela por las cuatro esquinas, la única acción que hace el Ministerio de Medio Ambiente es sofocar cada conato de incendio que aparecen en las montañas.

Y como el único papel de bombero forestal que está jugando el ministro Bauta Rojas, pues lo tendrán ocupado por muchos tiempos, pues no bien sus brigadas sofocan un fuego, en horas le producen otro.

El pobre ministro de medio ambiente, está perdiendo mas de la cuenta su cabellera, por la presión y preocupación al tener que enfrentar tantos fuegos casi al mismo tiempo.

Todo por no contar con severas leyes que sancionen duramente a las personas que están destruyendo los pocos bosques que nos quedan, porque sin un buen respaldo legal y militar, no habrá ministro que funcione bien.

Un exceso de democracia como se vive en este país es demasiado malo para poder establecer ciertas medidas y controles que puedan salvaguardar la seguridad ciudadana, y esos fuegos la están poniendo en peligro.

La ciudadanía en estos momentos esta padeciendo los rigores de la escases de agua, no tanto por la sequía, sino mas bien por la tala indiscriminada de arboles en las montañas.

Aquí tenemos grandes reservorios de agua llamados presas, que muy bien podrían soportar una sequía de varios meses si los ríos que las alimentan estuvieran recibiendo buenos caudales de las montañas.

¿Cómo pueden recibir buenos caudales de agua, si las montañas se están quedando sin arboles? Después que pasa la temporada de lluvia nuestros ríos merman sus caudales por la ausencia de arboles en las montañas.

Por esa razón, por ese fatal daño que se le está haciendo a nuestra nación, sugiero una combinación de dictadura con democracia, en aras de que se detengan para siempre el conuquismo devorador de montañas en nuestro país.

Que a este gobierno no lo detengan los pronunciamientos de organismos locales o extranjeros en torno a violación de derechos humanos, si se le aplicaran duras medidas a los destructores de nuestros bosques.

Que se saquen a punta de fusil y ametralladora, a todo aquel que suba a una montaña a ejercer la practica del conuquismo, hay que hacerlo descender a como de lugar.

Bajarlo de las montañas con sus animales y sus corotos a las tierras llanas en donde puedan laborar sin la necesidad de seguir prendiendo el país por las cuatro esquinas. 

La orfandad de los dominicanos

 

Nuestra sociedad enferma padece males peores que la enfermedad misma, estamos viviendo fuera del orden concebido, las garantías consignadas en nuestra constitución son letras muertas y frías, cada quien debe proveerse sus propias seguridades en todos los aspectos de la vida que llevamos, y los que no, que se lancen al abismo.  El brillo de nuestra endeble democracia  es solo un barniz precario,  que se va renovando en cada matadero electoral celebrado. Así andamos, deslucidos en valores verdaderos, desinflados de moral.

Esta hora de cubrir faltas propias y ajenas nos tiene enloqueciendo, como si fueran zapatos viejos son utilizadas nuestras instituciones sociales, por supuesto no se salvan del sicote que le impregnan los pies enfermos y sarnosos de quienes las usan para cabalgar sus propios trillos. Estamos asistiendo a la muerte de la libertad, los malos se imponen en todo, de repente hemos despertado en un país de horror, gobierna el que más malo sea.

El pueblo es un mendigo, sin el techo protector de su ley fundamental, la bandera dominicana es un trapo viejo, la veneración que producen los sagrados arcanos de nuestra simbología nacional solo se pueden organizar en logias secretas, se ha convertido en ofensa rendirle pleitesía a los hechos gloriosos escrito con la sangre preciosa de  una estirpe iluminada, que nos reveló el saber del espíritu con el martirio de sus vidas.

¿Quién rescatará a este pueblo peregrino? De algo estoy seguro, no serán nuestros políticos, ni los empresarios, mucho menos los mercaderes de Cristo convertidos al negocio de la fe y la manipulación infame de sus predicaciones y sermones. Guíennos los ángeles de la eternidad, muéstrennos los misterios ocultos que configuran esta espantosa realidad.  

Una hoja seca sometida a los embates de las tempestades han hecho trizas toda la buena voluntad de los desesperados. Que nos sonría el dolor y la pena, el hastió y la desesperanza, pero que nunca nos falte padre y madre que nos den su calor, la ternura de unas manos santas, de un amigo que nos preste su compañía, porque si que estamos solos, completamente solos, se han caído las caretas de los rostros de pretendidos benefactores, mostrando sus feas caras.

Encorvados en el camino, cerramos nuestros ojos y nos abandonamos a la nada para que alguien aunque desde muy lejos escuche nuestro vagido desesperado; conmuévanse reinos del firmamento, ayúdennos a salir de todo esto, necesito llegar a mi hogar, saber que no estoy perdido, que alguna morada de paz nos espera.