JOLA anuncia el estreno de su sencillo «El Candidato»

SANTO DOMINGO.- El proyecto musical JOLA del reconocido baterista Joel Lazala, anunció el estreno de su sencillo «El candidato», tema que señala con un poco de humor  la realidad política que vivimos cada cuatro años.
 
«El candidato, es una gran verdad» dice su autor, Joel Lazala, quien entiende que la música es y será siempre el reflejo de lo que vivimos, de las penurias y alegrías que como pueblo enfrentamos, y de la situación social de cada país.
 
Su primer concierto en el pasado mes de mayo en Cinema Café fue todo un éxito, y desde ya se prepara para un segundo evento, donde otras bandas dominicanas estarán con JOLA en el stage.
 
El sencillo «El Candidato» se estrenará de forma simultanea en varias emisoras del país el próximo 15 de junio, y estará disponible para descarga en www.soundcloud.com una vez estrenado.

SDE: Peledeístas ofrecen misa por triunfo electoral

SANTO DOMINGO.- La presidenta del Senado, Cristina Lizardo, ofreció este domingo una misa de acción de gracia por el triunfo electoral del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el municipio Santo Domingo Este y la provincia Santo Domingo.

«Hay que dar gracias a Dios por todo, para que nos de la fortaleza, la seguridad necesaria y la capacidad de perdón, ya que es la mejor manera de vivir con paz interior», expresó.

Asimismo, agradeció de manera muy especial a los ciudadanos que «de manera democrática» eligieron a sus representantes, reafirmaron a los candidatos a diputado e hicieron posible la presentación nueva de hombres y mujeres comprometidos.gg

«Hoy, tenemos la asistencia del diputado, pero elegido alcalde del municipio Santo Domingo Este, Alfredo Martinez, y la vice alcaldesa Jacinta Estevez, pero también ganamos en Santo Domingo Norte, Santo Domingo Oeste, Los Alcarrizos, Pedro Brand, así como varios distritos municipales y en los lugares donde no ganamos la diferencia fue por muy pocos votos y supimos aceptar que donde no ganamos, no ganamos», indicó.

La misa fue realizada en la parroquia Inmaculada Concepción, ubicada en la urbanización Italia, y fue oficiada por el padre Fray Aristides.

gf

jt/am

Debilidad sindical en República Dominicana (1 de 2)

 

A propósito de la debilidad institucional dominicana, cabe llamar a la atención a todo ciudadano que ejerce un puesto laboral, pues la mayor parte de los sectores trabajadores organizados están faltos de defensa en sus garantías de derechos, tanto es el caso para los empleados públicos como privados.

Al parecer los dirigentes tradicionales de los sindicatos no han sabido o no han querido cumplir su rol, más bien, en estos momentos, se siente una burocracia ineficiente por parte de quienes dirigen estos  organismos: sindicatos, federaciones y confederaciones; dejando desprotegidos a los trabajadores afiliados, por falta de organización que los represente colectivamente frente a sus empleadores, que muchas ocasiones olvidan la condición humana de sus empleados.

Tanto el derecho internacional como Nuestra  Constitución  en sus  Artículos: 41.- “Prohibición de la esclavitud. Se prohíben en todas sus formas, la esclavitud, la servidumbre, la trata y el tráfico de personas.

Artículo 47.- Libertad de asociación. Toda persona tiene derecho de asociarse con fines lícitos, de conformidad con la ley.

Articulo 48.- Libertad de reunión. Toda persona tiene el derecho de reunirse, sin permiso previo, con fines lícitos y pacíficos, de conformidad con la ley.”

Sin embargo, estos derechos no son aplicados ni ejercido con la esencia correspondiente ni por los empleadores ni por los empleados. Lo que nos deja claro el vacío de organización en nuestras empresas y en las instituciones públicas por parte de los trabajadores para defender y garantizar sus derechos, haciendo débil el sistema laboral dominicano y por ende los derechos ciudadanos.

Para ilustrar mejor el tema quiero citar algunas respuestas de Central General de Trabajadores, (CGT) y que todo trabajador debe conocer:

“¿Qué es el derecho a sindicalización?

Es el derecho que tienen los trabajadores del sector privado y de las empresas del Estado, el constituir, sin autorización previa las organizaciones sindicales que estimen conveniente, con la sola condición de sujetarse a la ley y a sus estatutos.

¿Quiénes son titulares?

Son titulares del derecho de sindicación los trabajadores del sector privado y de las empresas del Estado, cualquiera sea su naturaleza jurídica, que cumplan con los requisitos que establecen la ley y sus respectivos estatutos.

¿Qué derecho tienen los sindicatos?

Tienen, entre otros, el derecho de constituir, afiliarse y desafiliarse a federaciones, confederaciones, centrales sindicales. Asimismo, tiene derecho a representar a los afiliados en los procesos de negociación colectiva, suscribir los instrumentos colectivos de trabajo, velar por su cumplimiento y hacer valer los derechos que de ellos deriven. Propender al mejoramiento de sistemas de prevención de riesgos de accidentes del trabajo, promover la educación de sus afiliados.

¿Qué rol corresponde a la Inspección del Trabajo?

La Inspección del Trabajo deberá denunciar al tribunal competente, los hechos que estimen constitutivos de prácticas antisindicales o desleales de los cuales tome conocimiento, y acompañará a dicha denuncia, el informe de fiscalización correspondiente. Los hecho constatados de que dé cuenta dicho informe, constituirán presunción legal de veracidad. Asimismo, la Inspección del Trabajo podrá hacerse parte en el juicio que por esta causa se entable.”

El sindicalismo en República Dominicana urge de un rescate pos reivindicar los derechos laborales, es válido recodar el símbolo de la lucha sindical en el país y el más grande de todos los tiempos, Mauricio Báez, pues, su ejemplo de valentía y patriotismo nos mueve a la reflexión en momentos de ausencia para quien represente su digno legado, lo que nos hace lamentar.

Dios les bendiga hoy y siempre.
jpm

Validez del conteo manual

 

 

En ocasión de estas elecciones nacionales y del desorden mayúsculo que estas han constituido,  los Partidos de oposición válidamente han reclamado a la Junta Central Electoral, a través de sus candidatos, en razón de que esta ha informado graciosamente al país,  que ella concluyó el cómputo del cien por ciento (100%) de los votos emitidos en las elecciones del 15 de mayo de 2016, en el Nivel Presidencial y que la misma, mediante la Resolución No. 69-2016 del 5 de mayo de 2016, atendiendo a lo establecido en la Ley Electoral No. 275-97 ordenó el escrutinio manual del cien por ciento (100%) de los votos emitidos en el Nivel Presidencial cuyo resultado debía ser contrastado con el escrutinio electrónico,  precisando,  que una vez comparados ambos resultados, si se presentaren diferencias, prevalecerían los resultados del acta del conteo manual.

La JCE ratificó el  Procedimiento de Escrutinio de Colegios Electorales del 12 de mayo de 2016, por lo que el levantamiento del conteo manual como elemento esencial del proceso de escrutinio quedó establecido como una regla fundamental del proceso electoral,  al cual todos y cada uno de los funcionarios de los colegios electorales, debían ceñirse.

Numerosos delegados y/o representantes de los Partidos, Alianzas y Coaliciones que sustentaron las candidaturas presidenciales,  han  informadopúblicamente que en la mayoría de los Colegios Electorales se produjo una negativa a proceder con el escrutinio manual y el levantamiento del Acta correspondiente que permitiera el cotejo de los votos, con el acta generada por el escrutinio electrónico.

Ante estos desagradables hechos, entendemos que es una obligación ineludible de la JCE informar  al público votante o no, el contenido de las actas de escrutinio manual que han tenido en cuenta como base para otorgar cómputos presidenciales que sirvan a su vez de base para proclamar electos al Presidente y Vicepresidente de la República Dominicana.

La nación entera sabe que los candidatos opositores, desde antes de las elecciones del 15 de mayo plantearon tanto ante la opinión pública, como directamente en visita que hicieron a la sede de la JCE, lo crucial que era para la diafanidad de los comicios que quedara claramente establecido en el nivel presidencial y en los otros niveles de elección,  las Actas de escrutinio manual que certificarán que los votos emitidos por el pueblo dominicano en las urnas fueron efectivamente contados como manda la ley, en presencia de los delegados de todos los partidos participantes y principalmente frente a los obligados como lo es la JCE por mandato de  la Ley,  a celebrar unas elecciones diáfanas y transparentes, sin trampas, ni trasiego de votos, ni compras de votos, ni demás artes o habilidades.

En esas condiciones,  todos los  votantes dominicanos esperan de la JCE la entrega a los candidatos opositores, de las copias certificadas  del  cien por ciento (100%) de las Actas de escrutinio manual que sirven de base y sustento a los cómputos y boletines publicados hasta la fecha por ese organismo,  sobre las votaciones de las elecciones del 15 de mayo del año 2016.

Si la JCE no obtempera a estos requerimientos, lamentablemente se podría concluir que efectivamente hubo un sorpresivo atraco electoral,  lo cual traería como necesaria consecuencia,  un litigio de proporciones inconmensurables, porque la oposición no puede permanecer callada e indiferente ante estos antidemocráticos comportamientos.  ¡Hoy, dominicanos,  hace falta sangre tipo Duarte!

manuel.berges@claro.net.do

jpm

Los usos actuales de Pedro Henríquez Ureña 

 

Una cantidad de críticos, filósofos, historiadores, profesores, políticos y “saltarines” improvisados del momento, utilizan el nombre de Pedro Henríquez Ureña para buscar respaldo académico, lugar y notoriedad, no tanto científica o lingüístico-filológica, sino importancia social, prestigio, “roce ganancioso” y formas de acceder a un nivel en la escalera del poder, ya sea político, diplomático o universitario. Usar al maestro dominicano para adquirir prestigio yrepresentatividad profesional dentro de las humanidades liberales es ya una “cultura” dentro y fuera del país.

 

De ahí que el profesor dominicano residente en Canadá Néstor E. Rodríguez, autor del brevísimo artículo titulado “Revisita de la obra menos conocida de Pedro Henríquez Ureña”(publicado en Acento (24-5-2016)), se refiera a las lagunas, límites y encuadres negativos que han cercado al humanista dominicano producto de los errores, que más bien han surgido de los enfoques deterministas de una historiografía cultural, lingüística y literaria con los límites que conocemos y que trataremos en su momento.

 

Pedro Henríquez Ureña
Pedro Henríquez Ureña

La obra lingüística de Pedro Henríquez Ureña que se constituyó entre México y Argentina con breves y ligeros momentos entre Santo Domingo y Cuba es, ciertamente compleja, pero no la más compleja ni tampoco la menos conocida. Nuestro filólogo y lingüista visitó muchas fuentes filológicas y lingüísticas (españolas, germánicas, inglesas, italianas y otras),queriendo encontrar detalles lexicales, lexicográficos, fonéticos, sintácticos, métricos e históricos de suma importancia para sus estudios críticos, culturales y literarios, pero sobre todo orientados a la hispanística y a la romanística del momento.

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Sin embargo, no es cierto como se ha afirmado en diversas ocasiones, que la obra lingüística de Pedro Henríquez Ureña es la menos conocida; su vocación propiamente lingüística va más allá del conocido libro El español en Santo Domingo, publicado por primera vez en la Biblioteca de Dialectología hispanoamericana en 1940 como volumen 5 de dicha Colección; y la compilación publicada por Juan Carlos Ghiano titulada Observaciones sobre el Español de América y otros estudios filológicos (Academia Argentina de Letras, Buenos Aires, 1997). La obra cubre muchos aspectos que ayudan a entender la perspectiva lingüística y filológica de Pedro Henríquez Ureña.

 

Se conocen tesis, artículos (polémicos y críticos), sobre la obra lingüística de Pedro Henríquez Ureña, pero lamentablemente muchos son de difícil acceso, pues las revistas, publicaciones y propuestas de investigaciones direccionales no están fácilmente “a la mano” y hay que buscar mucho en ediciones, archivos, colecciones, índices que muchas veces, aunque existen referencias, no se encuentran fácilmente, en anales, libros, revistas o publicaciones en los estantes de bibliotecas de universidades locales, extranjeras, y, por lo mismo, escritos desconocidos por articulistas como el catedrático de la Universidad de Toronto-Canadá.

 

Cuando un “pretendido” crítico o profesor de nivel 1 y 2 de cualquier universidad, centro de estudios o institución académica superior se quiere acercar a un fenómeno como el analizado y sobre todo espinoso tema lingüístico en Pedro Henríquez Ureña,  debe hacerlo acompañado con herramientas serias de trabajo, con la debida prudencia y un cuerpo de informaciones y publicaciones verificadas dentro de un tipo de tradición de estudios.  El creer que la obra de Pedro Henríquez Ureña es inconmovible o que sus juicios son de autoridad es lo que da lugar a confusiones e inobservancia científica, y, en su caso particular lingüístico-filológicas.

 

Así pues, el rigor en la producción de ideas lingüísticas o la publicación de tema lingüístico en PHU, necesita de una formación direccional, es decir, de un conocimiento hasta cierto punto especializado en dicha región de estudio.  Pero un crítico o divulgador que no posea esta formación debe acercarse con humildad, tacto y prudencia, esto es, con lo que caracterizó al maestro de América en su intercontacto con lingüístas y filólogos españoles, germanos, franceses, colombianos, mexicanos y argentinos entre otros.

PREPOTENCIA

La falsa “superioridad” por no decir la prepotencia y arrogancia que destila el articulillo del referido profesor, es un síntoma evidente de un ejemplar desconocimiento de la obra lingüística y filológica del maestro dominicano, toda vez que dicho profesor no ha hurgado más que de forma superficial en el archivo fundamental de PHU, debido a su poca familiaridad con la obra en cuestión.  Analizar desde perspectivas “colonizadoras” la obra del maestro dominicano, desconociendo el aporte lingüístico que han hecho estudiosos dominicanos en tal sentido, pone en duda el conocimiento que pueda tener dicho profesor  de un área, una región de la obra de Pedro Henríquez Ureña apoyada en la lingüística, la filología, el estudio cualificado y estratificado del idioma español.

 

Pero como el llamado catedrático de la Universidad de Toronto no maneja muy bien los estudios dominicanos sobre nuestro humanista, ni mucho menos el aporte del mismo a la historia del español en América, sugiere que nuestro lingüista y filólogo no solo es racista, sino también nacionalista,hecho este que va más allá del posible “cientificismo” de su obra. Pero  todo esto se debe a que quiere otorgarle valor y publicitarla obra de un académico dominicano que ha escrito un libro (desconocido en nuestro medio), sobre PHU y al mismo tiempo afirmar que la obra lingüística de Pedro Henríquez Ureña es la menos estudiada. Lo que hace visible un desconocimiento sobre la doxa analítica de los trabajos de Pedro Henríquez Ureña y de su huella filológica incidente en los jóvenes lingüistas y estudiosos de nuestro humanista a lo largo y ancho de todo el continente.

 

Es importante, al momento de emitir pareceres no debidamente controlados sobre el tema lingüístico en  Pedro Henríquez Ureña, ser prudente y someter una opinión contrastada, cardinalmente comparada y empíricamente verificada para no cometer errores lamentables, debido a una carencia de información y conocimiento especializado al respecto.

 

El tipo de juicio sobre la obra lingüística de Pedro Henríquez Ureña debe empezar no solo por las hipótesis, algunas débiles, del maestro, sino también por obras didácticas que como El libro del idioma; lectura, gramática, composición, vocabulario escrito en colaboración con Narciso Binayan para fines de docencia, sobre todo de 5to. y 6to. grados en las escuelas de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y otras provincias argentinas, publicado por Editorial Kapeluz (Buenos Aires) en 1928, alcanzando trece ediciones y cuatro re-impresiones, debe ser un punto a tener en cuenta desde la pedagogía de la lengua y de la práctica desarrollada en torno al idioma español.

 

Esta etapa, junto con los dos volúmenes de su Gramática Castellana escrita en colaboración con Amado Alonso, así como otros manuales de castellano donde colaboró como orientador pedagógico del idioma español en Argentina, debe ser estudiada junto a su etapa de superintendente de Educación en el país a comienzos de la década del treinta (1931) hasta 1933, cuando presentó excusa para un viaje familiar y partió para no volver a pisar su país de origen.

 

El historiador Orlando Inoa ha documentado esta etapa en su obra Pedro Henríquez Ureña en Santo Domingo (2002), donde arroja datos significativos sobre toda esta etapa y sobre su escasa producción intelectual.  Pero numerosos intelectuales dominicanos han observado el problema de la lengua, la lingüística y la filología en Pedro Henríquez Ureña. De manera que la relación lengua-cultura y lengua-historia conforman un nivel de estudio en la etapa argentina del maestro dominicano, donde fue notoria su influencia junto al lingüista y estilista Amado Alonso.

 

Entendemos que en los estudios y ensayos lingüísticos de PHU se destaca visiblemente la influencia española y filológica germánica, pero también, la metodología que influyó en él y en los maestros españoles, esto es la de W. Meyer Lübke y sus RomanischesEtymologischesWörterbuch (Vol. III) publicado en Heidelberg en 1935.

 

Las 1204 páginas de este monumental volumen influyeron en los fundadores del Instituto de Filología de la Universidad de Buenos Aires y contribuyeron a desarrollar proyectos lingüísticos y filológicos en la Biblioteca de Dialectología hispanoamericana siendo su director Amado Alonso.

 

El tomo Y, publicado en 1940 fue justamente El español en Santo Domingo. Pero es precisamente su autor PHU quien presenta una especie de autocrítica cuando dice:

 

“Mi tesis principal es que al español de Santo Domingo lo caracteriza su aire antiguo, que en ocasiones llega al arcaísmo.  Para demostrarlo he reunido ejemplos –muy fáciles de encontrar- de palabras, giros, frases proverbiales y refranes.   Parte de este material está francamente anticuado; otra parte –la mayor- no lo está, pero de todo él puede asegurarse que va quedando arrinconado poco a poco en la marcha de la lengua”. (Op.cit. Explicación, p.7).

 

El maestro dominicano subraya que:

 

“En suma: gran número de expresiones tradicionales que corren normalmente en Santo Domingo no se encuentran, aquí y allá, aisladas y sueltas. Cada una de esas expresiones si se toma por sí sola, existe en tal o cual lugar; pero ninguna región conserva tantas como Santo Domingo.” (ibídem.Op.cit).

 

Todo en la misma Explicación, Henríquez Ureña, admite que el libro El español en Santo Domingo no es un libro fenoménico sobre una lengua, sino más bien, un aporte para su estudio:

 

“Para quienes lean libros que reflejen las hablas campesinas de Santo Domingo, incluso el Diccionario de Criollismos de Brito, podrá parecer, a primera vista, ilusorio el cuadro que presento: aquellos libros dan la impresión –meramente visual- de que el idioma está muy alterado e impuro (sic). Pero no hay tal: el motivo de la impresión es ortográfico.  Si en el Diccionario de Brito, por ejemplo, se restaura la d suprimida en la terminación -ado, y la r o la l vocalizadas en i (fenómeno que es de todo el país), inmediatamente desaparece la mayor parte de la extrañeza del vocabulario: abaidonao no es más que abandonado (a través de abaldonado), aicojolao no es más que alcoholado…” (Op. cit. pp. 7-8).

 

LO IMPORTANTE

Lo importante para los estudios lingüísticos de PHU, es su aporte a la discusión en torno al español no sólo de Santo Domingo, sino también  de América.  El contacto con una lingüística y una filología románicas demuestra que nuestro estudioso estuvo ligado a toda una bibliografía respaldada por estudios areales muy bien definidos para aquel momento. (Ver, pp. 9-28).

 

De ahí que lo que reporta y aporta el Volumen de Obras completas (2003),  sobre los Estudios lingüísticos y filológicos de PHU es un cuerpo textual significativo y coherenciado por una escogencia valiosa en el contexto dominicano y hasta continental.  Las 267 páginas de este volumen conforman una visión organizada de un aporte que, aún inconcluso, reúne el gran conjunto de los estudios lingüísticos, filológicos, literarios, sociológicos, filosóficos y morales de nuestro investigador y humanista.

JPM

SJM: Familias menonitas aislan a sus hijos para que no se «contaminen»

SANTO DOMINGO.- Familias menonitas de la comunidad Ranchito, en San Juan de la Maguana, impiden a sus hijos menores todo contacto fuera de su mundo para que no «contaminen» su espiritu con personas ajenas a sus creencias.

Esos niños y jóvenes están condenados a vivir aislados, ya que tampoco interactuan con personas ajenas a sus creencias.

La única opción que tienen es visitar la iglesia y el Colegio Menonita Quisqueya, donde se les inculca la doctrina de su secta con un método de enseñanza que los mismos estudiantes que han salido lo califican como deficiente, porque no les enseñan la historia patria, y en matemáticas aprenden las cuatro operaciones básicas y algunos quebrados.

Personas de Ranchito entrevistados por el periódico Listín Diario expresaron preocupación por las reglas que ha impuesto la Iglesia Menonita Conservadora en su comunidad, ya que se trata de una zona habitada por familias humildes y la única esperanza que tienen es que sus hijos alcancen una carrera universitaria para romper el círculo de pobreza heredado.

El psiquiatra Secundino Palacios consideró que la Procuraduría General de la República y los Ministerios de Educación, Salud y Fuerzas Armadas tienen que intervenir Ranchito y otras comunidades en las que se hayan radicado los menonitas conservadores, porque «a esos niños y jóvenes se les están violando los derechos que por ley les corresponden disfrutar».

“Esa religión viola casi todos los derechos humanos, viola los derechos de los niños y viola la Constitución dominicana”, expresó.

jt/am

Conferencias de Seccionales y el PLD que queremos

 
A raíz de todo el accidentado proceso –antidemocrático y al dedazo- que se dio, antes de las elecciones nacionales y de ultramar, en casi todos los partidos políticos, creemos que se impone –desde esas organizaciones- hacer un ejercicio-levantamiento evaluativo y de redefinición sobre el papel de los partidos políticos y el rol de sus cúpulas. Tal ecuación-desafío, sin duda alguna, nos pondrá en la disyuntiva-pertinencia de examinar y auscultar sobre qué es lo que está en crisis: ¿El sistema político-jurídico actual? ¿Los partidos políticos? ¿O, simplemente, sus jerarquías?
 
Muy probablemente, haya mucho de las tres variables, pero, esta vez –o como siempre-, prefiero cargar el dado a la partidocracia y, específicamente, a sus jerarquías (llámense Comité Político, Comisión Ejecutiva o, Directorio Ejecutivo, etc.), pues no hay discusión de que ellas, por delegación implícita o estatuaria, a demás de realizar el día a día de los partidos políticos, también son responsables de marcar el derrotero y, en cierta forma, de darle contenido político-ideológico al accionar de un determinado partido político. 
 
De modo pues, que, en la práctica, un partido será lo que su ejecutivo o jerarquía, de Congreso en Congreso, decida y haga. Y tal prerrogativa, si no es asumida y entendida a la luz de la línea política previamente acordada –siempre en consulta- y en acatamiento orgánico-institucional a sus estatutos y garantía de  democracia interna, se traduce en el ejercicio -político-ejecutivo- de un monopolio jerárquico antidemocrático y en franca negación de lo que debería ser un partido político, que viene a ser, habidas cuentas, la única explicación válida a la falta de ejercicio de primarias o convenciones internas y la perpetuidad -casi inamovible-vitalicia- de unas jerarquías que, con subterfugios baladíes –en los partidos políticos-, se niegan a refrendarse en elecciones libérrimas internas.
 
Por esa suplantación, pero más que ello, por conveniencia política-electoral-coyuntural, no ha habido voluntad política –en los partidos políticos y sus líderes decisorios- para evacuar la Ley de Partidos Políticos ni la reforma a la Ley Electoral vigente, sencillamente, porque cada vez que un determinado partido político –y todos, sin excepción, han incurrido en lo mismo- tiene mayoría parlamentaria la engaveta o la hace naufragar en el guiño o voluntad de un líder, o no pocas veces, en lo intrascendente de que las primaria o convenciones deberían realizarse en fechas simultaneas o diferidas, o que si se llevan a cabo con padrones abiertos o cerrados…
 
Pero además, en nuestra partidocracia desapareció aquel prototipo de dirigente político que era capaz de elevarse, sin renunciar a los principios doctrinarios-ideológicos (¿habrán?) de su partido o, a su adhesión a una determinada tendencia o grupo, para abogar por una ley, por una reforma, o tan simple, por un llamado al debido respeto a la democracia interna mil veces vulnerada a través de tratativas de grupos, de bolsones de crisis provocadas, o de ambiciones políticas desmedidas. No, cuando eso sucede (que un dirigente se pronuncie sobre tal o cual asunto) hoy día, es, simplemente, como una pose o como una forma de insultar la inteligencia de la gente, pues, generalmente, quien lo hace es, curiosamente, el actor político -o uno de ellos- responsable o corresponsable de que tal o cual iniciativa –en pro del avance institucional del país- no se haya materializado.
 
En definitiva, en nuestro país, hoy más que nunca, hace falta fomentar e impulsar una genuina cultura democrática que empiece desde las escuelas, los partidos políticos, los poderes públicos, las instituciones privadas y las asociaciones de todas índoles, para desterrar y mandar al zafacón de la historia el monopolio partidario de las jerarquías en los partidos políticos, el nepotismo, el no hacer pertenencia de los puestos públicos y de las instituciones; y sobre todo, fomentar una cultura de retiro digno y por ley, para garantizar el relevo y el paso –ordenado y por méritos calificados- a las nuevas generaciones.
 
Pero, ¿cuál es el PLD que queremos –digo, si queremos gobernar, democráticamente,  hasta el 2044-?
 
En mi caso, aspiro a un PLD democrático y propositivo. Que lleve la delantera en materia de decisión y voluntad política, para llevar a cabo la aprobación de la Ley de Partidos Políticos y la reforma a la Ley Electoral. Pero además, las iniciativas –pendientes- en materia de reformas constitucionales y reformas al ordenamiento judicial y electoral, y la creación de dos figuras de impostergable necesidad nacional: a) un zar independiente anti-corrupción; y b) un Procurador General independiente.
 
Ello así, y en lo que concierne a los partidos políticos, porque sin Ley de Partidos Políticos y sin reforma a la Ley Electoral, cada vez se hará más difícil y desigual aspirar en esos “aparatos”, pues sin estos parámetros y contenciones jurídicas y de ley, esas organizaciones seguirán siendo presas-monopolios de sus jerarquías, de las filtraciones –que ya existen-, en sus filas, de vulgares delincuentes, o de la voluntad omnímoda –mas allá de lo prudente y aceptable-, de algún “líder” o de algún “caudillo ilustrado” porque no olvidemos que Joaquín Balaguer fue declarado Padre de la Democracia.
 
De modo que, en el PLD que visualizo y al que aspiro, está claro que: 1) Hay que abogar y empujar, primero, por la aprobación de la Ley de Partidos Políticos y la reforma a la Ley Electoral; 2) Luego, demandar y exigir la realización de un debate -plural y participativo- en el plano nacional  y de las seccionales sobre el partido que queremos (a propósito, le damos la bienvenida, también, a la propuesta de un pleno de dirigentes que han adelantado algunos compañeros, en New York); y 3) la convocatoria a un Congreso Extraordinario –para el año 2017 o 2018- a los fines de resolutar sobre democracia interna, primarias y la necesaria reingeniería del partido, eso sí, a partir de un liderazgo renovado, dinámico, democrático y sumamente apegado a lo institucional-estatutario.
 
Lo planteo porque, en mi opinión, dejar todo para el año 2020 –tal y como el acuerdo de los 15 puntos lo acordó- sería jugar a una ruleta rusa, o peor aún, pretender perpetuar una inmovilidad dirigencial partidaria que, más que bien, nos hará entrar en crisis irreversible con el agravante, incluso, de rupturas irreconciliables, pues aunque se niegue –y de cara al 2020- la lucha y correlación de fuerzas, en el PLD, ya empezó.
 
Y eso, es un mal augurio…, digo, si es que no estoy equivocado. ¿O me equivoco, compañeros: Franklin, Peralta o Fadul? Por solo por mencionar a tres…
jpm

DM tiene un nuevo reto con la sociedad dominicana

 

Cuando se hacen promesas y compromisos se adquieren obligaciones que hay que satisfacer, por tal razón el reto que tiene el Señor Presidente Lic. Danilo Medina a partir del 16 de agosto del presente año es muy grande, comparado al cuatrienio pasado, si tomamos en cuenta las perspectivas que tiene el pueblo dominicano, el Partido de la Liberación Dominicana, PLD, Latino Americana y el Mundo.

La nación dominicana tiene mucha esperanza de que buena parte de sus necesidades serán satisfechas en el periodo a iniciarse en agosto próximo.

Es un presidente que trabaja los siete días de la semana y cumple con sus promesas, además de ser uno de los pocos presidentes que durante cuatro años consecutivos se mantuvo en el ranking mundial de presidentes por encima de los 80% puntos porcentuales en todas las encuestas nacionales y extranjeras, llegando a cifras records entre presidentes para América Latina incluyendo a Estados Unidos y Canadá, le espera un reto muy grande en la República Dominicana, para mantener o superar su propio porcentaje.

La grandeza del Presidente Danilo Medina, esta sobre la meditación, el estudio, vivencia y trabajo en secuencia, en equipo tal como le enseño el líder, mentor y guía el Profesor Juan Bosch; siendo un discípulo maduro y comprometido con la obra y legado de nuestro líder.

Si es cierto que el reto es muy grande, mayor es su voluntad y el deseo de servir, es la vocación del recién reelecto Presidente Lic. Danilo Medina, a partir del 16 de agosto.

Señor Presidente se habla en las Naciones Unidas, en la OEA, en América Latina y el mundo de un antes y un después en sus ejecutorias en el presente milenio en la República Dominicana, usted ha dado cátedra de estadista, hasta el extremo que gobernantes de otras naciones lo visitan para consultarlo o en busca de orientaciones.

Ahora estamos en la hora cero Señor Presidente de un segundo mandato suyo, debe focalizarse en hacer un gobierno que marque la diferencia en todos los aspectos presente y futuro del país, poniendo en ejecución los ideales del fundador de nuestra nacionalidad Juan Pablo Duarte, y las enseñanza de su maestro y amigo Prof. Juan Bosch, “hacer lo que nunca se ha hecho”.

Señor Presidente Danilo Medina, como discípulos estamos seguro de que usted va honrar su memoria ejecutando en este nuevo periodo de gobierno los cambios sociales por los cuales el profesor Bosch lucho toda su vida.

Usted cuenta con el apoyo del pueblo con un 62%, el más grande que presidente alguno haya alcanzado en elecciones libres y democráticas, el pueblo espera mucho de usted en salud, seguridad social, seguridad ciudadana, un sistema judicial que recupere la credibilidad del pueblo en general, vivienda, mejoramiento del sistema de educación, trabajos, bajar la canasta familiar a las amas de casas, dinamizar el campo con los campesinos, distribución justa y lucha contra la pobreza.

Yo tengo la fe y la esperanza en mi presidente DM; Viva la República Dominicana!!!

jpm

Finanzas, regulación y control

 

Antes, durante y después de las elecciones nacionales la situación financiera de la República Dominicana es verdaderamente preocupante ya que los registros financieros estaban, están y seguirán en franco deterioro de seguirse con el mismo estilo de administración que hasta ahora se aplica.

No ha sido una ni dos las veces que se han escrito cuartillas y cuartillas acerca de la  situación negativa de las finanzas dominicanas pero siempre se busca la forma de decir lo contrario.

La mejor forma de enfrentar una enfermedad es cuando el paciente acepta la misma y procura buscar y aplicar los antídotos más apropiados para mejorar o sanar la misma.

Cifras preliminares dan cuenta de que la deuda pública dominicana consolidada sobrepasa la barrera de los US$37,000 millones, el pago de intereses representa más de RD$27.00 por cada peso de ingreso tributario, los gastos corrientes son exorbitantes, los gastos de capital sobrepasan lo programado para todo el año.

Al compararse los gastos devengados frente a los ingresos percibidos arroja un  déficit para los primeros cinco meses del presente año de unos RD$53,000 millones cuando para todo el año 2016 se estimó un déficit de RD$75,000 millones o el 2.3% del Producto Interno Bruto, lo que quiere decir la tendencia del país es  terminar el año con un déficit por encima de los RD$100,000 millones.

Si, son cifras preliminares o poco precisas a la luz de la realidad ya que no obstante el país disponer de una ley de transparencia de las informaciones públicas,  las mismas se ocultan cuando deben ser del dominio público ya que el dinero recaudado por el gobierno proviene del pueblo trabajador que merece que se le informe al centavo o de forma pormenorizada el uso que se le da al dinero que con mucha lucha logra producir.

Dinero que un grupo, vive bien, lo usufrutua sin consideración. Ahora se comenta que el Gobierno requerirá de unos US$1,500 millones adicionales en préstamos para poder hacer frente a un déficit fiscal superior al estimado para el 2016 (RD$75,000 millones).

Se repite una y otra vez la necesidad de celebrar, tal como expresa el documento de la Estrategia Nacional de Desarrollo 2010-2030 (END), un pacto fiscal para elevar la presión tributaria que según expertos ronda el 14% del Producto Interno Bruto (PIB).

Pero hasta que no se organice la casa, las finanzas andarán manga por hombro o simplemente sin ningún control, y así, no puede ser.

Se debe hacer un alto en el camino, amueblar bien la casa, disciplinarla, planificarla, organizarla, cambiar de camino, variar el estilo de vida que hasta ahora se aplica, de lo contrario todos los esfuerzos que se hagan será en vano.

Se llenaran las páginas de los periódicos, se informará en la radio, la televisión y en las redes en torno a lo que hay que hacer pero hasta que no haya intenciones sanas o de buena voluntad, se regularice y controle el quehacer administrativo dominicano todo quedará en simples palabras que se las llevara el viento.

Lo tratado en las presentes reflexiones no es nada nuevo, como también se enseña en las aulas universitarias a los estudiantes que deben seguir las recomendaciones de los expertos acerca del manejo de las finanzas personales, empresariales y públicas para que el dinero sea bien administrado pero algunos seres humanos de malos sentimientos prefieren manejarse sin control, sin regulación, como Pedro por su casa, sin rendir cuentas.

Se prefiere el caos, la improvisación, la desorganización, las aguas turbulentas, el rio revuelto, a cambio de una administración que planifique, organice, coordine, dirija, controle, evalué y retroalimente.

La presente generación de jóvenes tiene un gran compromiso ante su país que es la de tratar de cambiar este estado de cosa, institucionalizar el país, donde se respeten las leyes, donde se regulen y se controlen las acciones de quienes tienen la encomienda de administrar recursos.

La legislación dominicana contendrá todo tipo de leyes bien elaboradas, sopesadas,  pero ¿para qué? si no se cumplen. Es tiempo perdido seguir con el mismo cuento de hacer y hacer pero no se predica con el ejemplo.

Muchos se benefician del desorden, de la anarquía, entonces para que celebrar un pacto fiscal, un pacto eléctrico y aprobar una ley de partidos sin no se van a respetar.

Como no todo está perdido ya que lo último que se pierde es la esperanza, se invita a las fuerzas vivas de la nación dominicana que contribuyan a cambiar la forma de pensar del dominicano.

Se debe desarrollar una cruzada para que desde el nivel de la educación básica o primaria se eduque al  dominicano sobre la forma honesta de administrar el dinero personal, familiar y público, para que haya menos personas adultas dadas a la vida fácil, al robo, corrupción a servirse de los recursos ajenos.

Se percibe que el pueblo está agotado, hastiado de lo mismo y que en cambio se ha dado por vencido sumándose a los que detentan el poder de forma malsana y de que no hay causa por la cual se debe luchar porque todo está perdido.

No, lo anterior es una actitud derrotista, sin esperanza, sin norte. Recuérdese que siempre hay luz al final del túnel la cual se debe buscar a como dé lugar.

¿Por qué no desmontar toda esta falsa, porque no empoderarse y hacer los cambios que demanda la sociedad dominicana con tanta urgencia que de no aplicarse  a la vida dominicana el país peligra con languidecer y perder lo poco que queda de confianza en sus instituciones.

Son muchos los gastos innecesarios que hoy se erogan y siguen en aumento. Hay gastos en sueldos, honorarios, prebendas, publicidad, comunicaciones que se originaron en la pasada campaña electoral de parte del oficialismo y que hoy se pretende mantener no obstante haber pasado las elecciones nacionales y que los mismos aumentan el déficit fiscal.

Ante todo estos desmanes deben levantarse las voces más honestas y de buena voluntad y seguir hacia adelante sin escatimar esfuerzos y someter a la obediencia, a la disciplina, a la planificación, a la efectiva administración de los recursos del país a los acostumbrados a robarse el erario.

Finanzas sin regulación, supervisión o control es el mejor caldo de cultivo para el robo y el fracaso de un país de gente buena que madruga para lograr sus objetivos, metas, cumplir su misión, llevar una vida más llevadera llena de felicidad y prosperidad.       felix.felixsantana.santanagarc@gmail.com

jpm

La vida sigue igual

 

Escribir, concientizar, denunciar, hacer cadenas humanas y todo lo demás, no surte efecto de inmediato.
El proceso de maduración y de abusos los pueblos lo reciben de varias maneras.
Trujillo duró 30 años, Balaguer otros más y la élite de un partido que compra a todos, y que tiene todo el dinero del mundo, les asegura, según ellos, que duraran hasta el 2044 en las mieles del poder, pero no, si lo dejamos.

No podemos desmoralizarnos, recuerdo que, en 1973, el PLD no era nada y solo circunstancialmente, un caudillo prefirió a un mulato profesor y no al negro orador y así subieron los morados del PLD para no dejarse caer y se mantuvieron por el error de un calvo que quiso re postularse 2 veces.

Todo seguirá igual, después del 18 y por eso leo mis libros y me consuelo. Mira esto: Thomas Paine escribió: “El gobierno, aun en su mejor forma, no deja de ser un mal necesario; en su peor forma, es algo realmente intolerable.” Paine entendía que la esencia del gobierno es la coerción. Sin embargo, necesitamos el gobierno y sus coercitivos poderes para proteger nuestros derechos naturales a la vida, libertad, y propiedad.

La protección de esos derechos es la función moral y legitima del gobierno en una sociedad libre.

Pero como Thomas Jefferson advirtió: “El progreso natural de las cosas es que los gobiernos invadan más terreno, mientras se pierde la libertad de sus ciudadanos. “Jefferson tenía razón.
Hoy día al dominicano común por leyes impuestas de Congreso mayoritario a favor de un partido en poder, le arrebatan el 50% de sus ingresos.
El trabajador siempre ha sido obligado a pertenecer a los sindicatos controlados por el gobierno, votar por el partido que controla el sindicato.

Las empresas, entre impuestos, seguro social, itebis, reparto de utilidades, mordidas, inflaciones, costo de seguridad, no les queda remanente para seguir operando y expandirse.

Además, hay muy pocas cosas que una persona puede hacer que no esté regulada por algún acuerdo gubernamental, sea al iniciar una nueva empresa, manejar un automóvil, importar, exportar, contratar los servicios de un jardinero, una recamarera, y muchas otras actividades diarias que solían ser consideradas privadas y personales.

Es muy fácil el culpar a los políticos por el crecimiento de nuestro opresivo gobierno.

No hay duda que merecen parte de la culpa por no haber sido estadistas, por no haber respetado nuestra constitución y, sobre todo, por haber saqueado las arcas de los gobiernos.

Sin embargo, la mayor parte de esa culpa pertenece a los dominicanos que queremos todo dado y es hora de aceptarla.

Los políticos hacen lo que nosotros les pedimos a través de elegirlos.

Hemos permitido a los políticos “operar” cuando nos han prometido expropiar lo que pertenece a algunos dominicanos para dárselo a otros que no les pertenece.

O los elegimos para dar privilegios a ciertos ciudadanos que se les niegan a otros.

Los programas de asistencia social son un buen ejemplo.

El gobierno, a través de impuestos, arrebata el fruto del trabajo de muchos dominicanos para dárselo a otros. Pero hay muchos otros ejemplos: los subsidios a diferentes actividades económicas, apoyos especiales para el campo que tanto gritan nuestros “luchadores sociales,” los rescates de los bancos cuando, por su ineptitud, se meten en problemas, los rescates de los ahorradores estafados por léperos profesionales, los borrones y cuentas nuevas de las deudas de los ejidatarios etc., etc.

Está comprobado que más de la mitad del presupuesto tradicionalmente es aplicado a este tipo de programas que, sin lugar a dudas, llenan las características de robo legalizado—puesto que ese no es dinero del gobierno, es nuestro.

Después tenemos los privilegios especiales: El gobierno le dice a un agricultor que puede sembrar, pero permite importaciones si el costo al criollo por fuerza mayor se le va de la mano.

A unos les da agua y a otros no. Hay una serie de actividades que están exentas de impuestos, pero no todas.

Le dice a un grupo especial que deberán recibir tarjeta solidaria, bono luz, gas, etc. etc., pero el resto de los dominicanos, que no están en esa situación, definida por el gobierno, serán discriminados al quedar fuera del programa.

Un candidato que hiciera su lema de campaña el votar para que se autoricen los gastos solamente implícitos en la constitución, estaría firmando su suicidio político.

Los dominicanos tradicionalmente hemos elegido a demagogos a quien no les importa las consecuencias de sus brillantes ideas a largo plazo y, al estar tan “preocupados por los pobres», no les importa confeccionar un presupuesto suicida, sin darse cuenta de que simplemente están generalizando la pobreza.

Pero no importa, los políticos saben que pueden continuar en la senda del manoteo y no pasa nada. Ellos saben que en R.D. no existe una sociedad civil vigorosa y comprometida.
Saben que el dominicano no se templa a lo heroico, ni lo imita, ni lo ejemplifica, pues sigue siendo prisionero de la historia.
Y la historia sigue repitiéndose.

El dominicano dice que es patriotero. Quema pólvora que produce ruido y luces para suplir gallardamente la ausencia de esa luz interior donde cualquier otro hombre pudiese ver el camino del cambio y orden como quería Manolo Tavares Justo, pero de esos hombres ya no hay.

Dominicano es patriotero, si, de banderita en la solapa, de brindis y cofradías, se vanagloria recordando alguna batalla que un antepasado suyo desarrollo hace años, como Luperón y Caamaño.

Que el otro luche, yo me escondo y salgo cuando pase todo, pues yo en mi comodidad, no soy capaz de ofrecer el gran sacrificio que la patria reclama.

Decidámonos a dejar de ser alguien que teje y reteje el hilo de su vida, con un inexpugnable enanismo espiritual.

Regreso a mi país, desde hoy, en la Capital, a morir luchando, aunque no tenga medios para defenderme y lanzarme al ruedo, pero como un soldado iré a pelear para recordarle a los jefecitos, todas las promesas.
Y en medio de este remolino post electoral, y de compras de consciencia, la vida sigue igual, hasta un día.

jpm