A finales del siglo XIX y principios del XX, los eminentes sociólogos europeos Gaetano Mosca, Vilfredo Pareto y Robert Michels, desarrollaron sus famosas teorías sobre la circulación de las élites, las cuales en lo referente a nuestros partidos conservan una sorprendente actualidad.
En su obra Los partidos políticos, el sociólogo alemán Robert Michels sostiene, a propósito de su reconocida tesis sobre “la ley de hierro de la oligarquía”, la existencia de una tendencia de los partidos políticos a burocratizarse autoritariamente, no obstante la retórica democratizadora que muestren frente a la opinión pública.
La referida tesis fue explicada por Michels de la siguiente manera: “La organización es la que da origen al dominio de los elegidos sobre los electores, de los mandatarios sobre los mandantes, de los delegados sobre los delegadores. Quien dice organización, dice oligarquía”.
Como consecuencia de esta burocratización, los ciudadanos que llegan a alcanzar los principales puestos de dirección de los partidos políticos, los conservan, indefinidamente, mediante la utilización de diversas maniobras antidemocráticas.
Precisamente, esto es lo que ha venido ocurriendo, desde hace más de 50 años, a lo interno de nuestros partidos. Las élites dirigentes se mantienen, a toda costa, aferradas a sus cargos, por lo que cuando un miembro de un partido llega a la cúpula de un organismo de dirección, se eterniza en él y únicamente llega a ser sustituido cuando fallece.
Frente a esta cruda realidad, para generar la movilidad mínima de las élites, sin afectar a los antiguos dirigentes, los partidos han preferido inclinarse por ampliar las matriculas de sus órganos de dirección.
Motivado en el propósito de preservar los cargos de dirección, sin tener que someterse al escrutinio de los militantes y simpatizantes de los partidos, los presidentes y secretarios generales nunca cumplen con su obligación de convocar a elecciones dentro de los plazos establecidos en los estatutos.
Por esta razón, es imprescindible que todo lo concerniente a la convocatoria de las primarias, asambleas y convenciones, que tengan por objeto la escogencia de los directivos de los partidos, sea contemplado en la Ley de Partidos.
Con el propósito de evitar que las convocatorias para las elecciones internas sean demoradas, sin ninguna consecuencia, o que los mandatos de los organismos partidarios sean extendidos arbitrariamente, debe establecerse, en la Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas, el período constitucional de cuatro años como tiempo máximo para elegir a los directivos partidarios.
Sin embargo, lo más importante es que, por mandato de la Ley de Partidos, la escogencia de los directivos se haga, estrictamente, en las fechas indicadas en los estatutos, y que en caso contrario, la Junta Central Electoral (JCE) declare el cese automático del mandato correspondiente a los directivos vencidos.
Finalmente, para garantizar la eficacia de la norma en lo relativo a la renovación de los partidos, es conveniente que las convocatorias de los procesos de escogencia de los cargos de dirección sean realizadas, en cada partido, por un comité o consejo electoral, designado por la convención o asamblea para el período siguiente, bajo la fiscalización de la Junta Central Electoral, la cual deberá velar por el cumplimiento de dicha convocatoria en la fecha fijada por los estatutos.
Aunque entre las cincuenta ciudades latinoamericanas consideradas como las más violentas del mundo no figura ninguna de Republica Dominicana, la población parece tener la percepción de que aquí prevalece un irrespirable ambiente de delincuencia y criminalidad.
El índice de homicidios por cada cien mil habitantes es muchas veces superior en Brasilia, Sao Paulo, Caracas, Ciudad de México, San Salvador, Ciudad de Guatemala, Tegucigalpa, Bogotá y Lima, pero es claro que los dominicanos no están conforme con lo que consideran precario estado de inseguridad ciudadana.
Casi el 90% de la población latinoamericana vive en zonas urbanas, donde se multiplicas los barrios pobres o favelas, al punto que 11 millones de personas viven en condiciones precarias sin accesos adecuados a servicios básicos como agua potable, electricidad, salud, escuelas y empleos.
La gran metrópolis del continente es mayor la desigualdad social y económica, lo que la convierte en principal causa de la violencia y delincuencia, un flagelo que se desborda en ciudades grandes de Brasil, México y Venezuela, también en pequeñas como las de El salvador, Honduras y Guatemala.
Consuelo de muchos es consuelo de tontos, pero es oportuno resaltar que el nivel de delincuencia y criminalidad en República Dominicana es significativamente menor que en la mayoría de los países de Latinoamérica, aunque aquí preocupa y alarma la frecuencia de los atracos, asaltos y homicidios.
En el ranking del Foro Económico Mundial sobre las diez ciudades latinoamericana con mayor porcentaje de homicidios por cada cien mil habitantes, figura en segundo lugar, con 188, la diminuta isla caribeña de Saint Kitts and Neivis, detrás de San Salvador, que la encabeza, con 132.
En España operan 450 bandas de delincuentes, en Venezuela se mencionan a las diez más peligrosas, en Brasil se cuentan por centenares, en Centroamérica las bandas se han extendido a Washington y al oeste de Estados Unidos, en México operan los más terribles grupos mafiosos, lo mismo que en Colombia y Perú. Aquí no estamos a esos niveles de delincuencia y criminalidad.
No se objeta el envío de militares para patrullar en las calles junto a la Policía, pero debería entenderse que esos operativos sirven solo para contener un tipo de hemorragia o brote delincuencial, porque para erradicarlo o al mínimo, se requiere de políticas públicas integrales que ayuden a estrechar la desigualdad social y económica.
En el portafolio de lucha contra la delincuencia tiene que incluirse temas como reforma fiscal, capacitación y entrenamiento laboral, educación, salud, vivienda, agua potable, electricidad, generación de empleo, democratización del crédito, promoción de las pymes, la cultura y el deporte.
A riesgo de que los gusarapos se alboroten en el estanque de la infamia, hay que resaltar que ninguna ciudad de Republica Dominicana figura en la lista de las más violentas de América Latino, aunque se reconoce que la delincuencia preocupa a la ciudadanía.
SANTO DOMINGO.- La aprobación de buenas leyes de partidos y del régimen electoral sería una conveniente oportunidad para comenzar a superar algunos vicios de la vida política dominicana y crear un clima más adecuado para estimular la inversión nacional y extranjera, impulsar el desarrollo económico y reducir el desempleo.
El planteamiento fue hecho por Luis Abinader, candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en las pasadas elecciones, quien expuso que es hora de crear una nueva cultura política en el país.
«Esas son importantes razones para que toda la sociedad se empodere de la reforma política e institucional que representan los proyectos de leyes del Régimen Electoral y de Partidos pendientes de consenso», dijo.
Abinader, quien viaja a Miami a participar en los primeros días de esta semana en un encuentro de análisis de diferentes experiencias políticas con otros dirigentes latinoamericanos, sostuvo que ojalá el especial período de reflexión cristiana a que invita la Semana Santa, inspire a la superación de las diferencias que persisten, y construir el consenso social y político necesarios para la aprobación de las referidas leyes.
Afirmó que la aprobación de un nuevo marco de acción que democratice, modernice y haga más transparente y adecuada la actividad interna y la acción pública de los partidos políticos, constituirá un gran aporte a la vida institucional del país.
Y por igual, agregó, la vigencia de un régimen electoral que haga justos y diáfanos los certámenes electorales contribuirá a corregir muchos de los defectos que acusa el comportamiento de la gestión pública en el gobierno central, en el congreso, los ayuntamientos y demás instituciones del estado.
A su vez, amplió, mejorar la acción política hará una contribución de especial importancia en la reducción y control de la corrupción e impunidad en la gestión pública, al tiempo que tendrá un significativo impacto en la disminución de las actividades de la delincuencia y el crimen organizado.
San Juan, 8 abr (EFEUSA).- El Departamento de Hacienda de Puerto Rico ha devuelto a unos 31.000 contribuyentes, 15,5 millones de dólares en reintegros cuando queda una semana para que acabe la presentación de declaraciones sobre la renta correspondientes a 2016.
Así lo anunciaron hoy el gobernador de la isla, Ricardo Rosselló, y el secretario del departamento, Raúl Maldonado, en el transcurso de una visita realizada en el centro comercial de Las Américas al Centro de Orientación y Preparación de Planillas.
El gobernador dijo que si los ciudadanos son responsables presentando su declaración a tiempo «el gobierno también debe serlo enviando los reintegros a tiempo» e hizo un llamamiento para que presenten las planillas antes de diez días cuando acaba el plazo.
Maldonado, por su parte, indicó que hasta el momento se han recibido 466.474 declaraciones, lo que supone un incremento de 12.265 en relación al año pasado a la misma altura.
«Exhortamos a los contribuyentes a presentar su planilla antes del 18 de abril», agregó.
Tanto el centro de planillas de Plaza Las Américas como los centros ubicados en Plaza Carolina, Plaza del Caribe en Ponce, Mayagüez Mall y The Outlet Mall en Canóvanas ofrecerán servicio, así como los centros de Aguadilla, Barceloneta, Caguas y Guaynabo. EFEUSA
Miguel Vargas Maldonado, Canciller del país, no por méritos sino por acuerdos politiqueros, rechazó la lucha ciudadana contra la corrupción y la impunidad, alegando que el tema de ODEBRECHT le hace daño a República Dominicana, según recoge en su edición digital el Listín Diario.
Usar el cuco del daño al país no es más que un vulgar recurso para proteger a los corruptos y auto protegerse del escarnio y la condena pública.
Lo que le hace daño a República Dominicana es contar con funcionarios públicos como la mayor parte de los ministros que conforman el gobierno que encabeza Danilo Medina, corruptos como el que más.
Es obstaculizar la inversión extranjera al contar con funcionarios a distintos niveles que violando la ley piden coimas para poder abrir caminos a nuevas inversiones.
Daña al país, además, la proliferación de robos, asaltos, asesinatos y otros tipos de crímenes violentos, que nos colocan entre los países del mundo con mayor nivel de inseguridad ciudadana.
Son casos como el asesinato de dos comunicadores en San Pedro de Macorís, en medio del robo por parte de políticos, empresarios y militares de millones de tareas de tierra del CEA, lo que espantan a cualquier ser humano y pueden ahuyentar a turistas extranjeros de visitar al país.
Si algo le hace daño a nuestro país es que gobiernos como los del PLD-PRD nos colocan a nivel mundial como uno de los países con mayor nivel de corrupción.
Ahora, el amor a la Patria se mide a partir de cuan activo sea el ciudadano en la defensa del erario público y el patrimonio nacional, por tanto combatir la ODEBRECHT y la corrupción, a la vez que reclamar fin a la impunidad, es tan patriótico como patriótico fue el 28 de abril de 1965 enfrentar la invasión de EE.UU. a nuestra Nación.
A partir de esto último todos sabemos dónde queda ubicado el actual Canciller dominicano, anti-tesis del Canciller de la Dignidad de 1965, Dr. Jottin Cury.
Los legisladores de la oposición abandonaron en pleno el Congreso Nacional en protesta por el atentado criminal que casi le cuesta la vida al senador por la provincia de Pedernales, profesor Pablo Rafael Casimiro Castro, perpetrado la noche del jueves 4 de mayo de 1967 por dos desconocidos a bordo de una motocicleta tipo Vespa italiana, que lanzaron una bomba incendiaria hacia el interior del jeep que conducía, en el momento en que se disponía a estacionarlo en un tramo de la calle Padre Billini del sector Ciudad Nueva de la Capital.
El retiro de los congresistas del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), se produjo durante las sesiones realizadas por la Cámara de Diputados y el Senado de la República en la mañana y la tarde del martes 9 de mayo, luego de que sus voceros, doctor Jottín Cury y licenciado Secundino Gil Morales, expresaran su condena al ataque terrorista, atribuyendo a sectores oficialistas la paternidad de un plan siniestro con el fin de eliminar a opositores al gobierno.
Pablo Rafael Casimiro Castro.
Cury, representante del Distrito Nacional y líder de la minoría parlamentaria, fue el primero en hablar en el hemiciclo de los diputados, anunciando que los legisladores de su bancada se apartarían de sus curules hasta tanto el gobierno del presidente Joaquín Balaguer pusiese coto al crimen desenfrenado. Su discurso fue seguido por decenas de inquietos expectadores, en su mayoría simpatizantes de la oposición, sentados en las graderías destinadas al público, quienes lo ovacionaron cálidamente y entonaron el himno nacional en el instante en que los legisladores se pusieron de pies para salir del hemiciclo. Eso fue una manifestación entusiasta de apoyo a su acción sin precedentes.
A su salida, el congresista opositor consideró inadmisible y caprichosa una advertencia intimidatoria hecha por el presidente Balaguer sobre el tema de una eventual convocatoria de los suplentes de los congresistas para suplir sus ausencias temporales, según expresó el jefe del Estado, interpretando los artículos 19 y 20 de la Constitución de la República.
Cury señaló que esa amenaza no podía materializarse, porque ningún texto sustantivo o adjetivo impedía que uno o más legisladores se ausentaran por el tiempo que creyeren pertinente, sobre todo si esa ausencia estaba determinada por altos y nobles propósitos; e ilustró que la Carta Magna era muda en ese sentido y por tanto, ni el Presidente de la República, ni nadie, podía suplir arbitrariamente el silencio de la ley, especialmente dictada por una autoridad superior como la Asamblea Nacional.
Casimiro a Panama.
El legislador puso énfasis en refutar la forma sugerida por Balaguer para solucionar en última instancia la ausencia congresional dispuesta por la oposición, y argumentó que los artículos citados se referían a los casos en que ocurriesen vacantes, pero no preveían las ausencias temporales de los congresistas que fueron electos por el pueblo; y señaló que como parte mayoritaria de ese pueblo, los electores afiliados al PRD estaban exigiendo a sus legisladores el retiro temporal de ambas cámaras, para dar tiempo a que Balaguer y los senadores y diputados oficialistas escuchasen la voz de la sensatez y la cordura y se decidiesen a gobernar con justicia, ajenos a pasiones infecundas.
Más tarde se produjo el retiro de los senadores, en una ceremonia parecida donde su vocero, el senador por La Romana, don Cundo Gil, reiteró con energía la denuncia sobre un plan existente dirigido a perseguir y dar muerte a los críticos constantes del régimen de Balaguer. Previamente fue difundido un documento aprobado por el comité ejecutivo nacional del PRD, donde se indicaba que el retiro de los legisladores de esa entidad sería provisional, hasta tanto se restablecieran las garantías constitucionales; advirtiendo que a diez meses de haber asumido el poder el doctor Joaquín Balaguer, pocas personas dudaban de que su régimen fuese ya una sangrienta burla constitucional, debido a que en ese tiempo se habían producido centenares de crímenes y desapariciones de sus adversarios.
El escrito también apuntaba que el grupo que acompañaba a Balaguer en el mando público estaba conformado por una mayoría de mentalidad regresiva, para quien “el continuismo era norma petrificada por viejos hábitos políticos y la oposición democrática era un estorbo insufrible, cuya liquidación se avenía con sus arbitrarios propósitos de mando sin freno, a la usanza de prácticas no superadas todavía”; y ponía de ejemplo no sólo el atentado sufrido por el senador Casimiro Castro, sino otros hechos recientes no menos dramáticos, como la golpiza de que había sido objeto el diputado perredeísta de esa misma demarcación, Américo Pérez Mercedes, por parte del raso Carlos Alcántara, del Ejército Nacional, quien intentó asesinarlo, luego de una discusión que sostuvieron en el municipio de Oviedo; salvando la vida milagrosamente, gracias a la oportuna intervención del sargento Jesús María Vásquez, quien sin embargo, fue luego deconsiderado al hacérsele un traslado inexplicable.
En similar situación estuvo la diputada Miriam Abréu de Minguijón, representante del PRD por la provincia de La Vega, quien el 17 de marzo de 1967 fue maltratada y vejada con palabras groseras por un raso policial que la acusó de comunista y amenazó con apresarla, en retaliación por una crítica que ella emitiera contra la figura del exjefe de la Policía, general Belisario Peguero Guerrero, en el momento en que iban dentro de un carro público que se dirigía hacia la ciudad olímpica.
Casimiro Castro.
Según el referido escrito, la impunidad del crimen cotidiano y la soberbia oficial ante los angustiosos reclamos de justicia, probaban que el pánico era método de sujeción empleado contra quienes no se hallaban inscritos en el partido oficialista; y que contrariamente a lo expresado por el presidente Balaguer, las fuerzas del terror y la muerte se agitaban en institutos armados cuya dirección, responsabilidad y control reglamentaba el artículo 55 de la Constitución; observando que los odios de la Guerra de abril de 1965, tantas veces esgrimidos en discursos presidenciales como excusa al crimen político, soplaban principalmente desde esferas colocadas en posiciones ventajosas, frente a las cuales se estrellaban las esperanzas del castigo corrector.
El documento del partido blanco seguía diciendo que el Congreso Nacional le había brindado a los legisladores de esa organización la inestimable experiencia de casi un año de labores, y que en ambas cámaras, la mayoría congresional oficialista, con excepción escasa de uno que otro legislador, actuaba como débil aditamento del Poder Ejecutivo, impidiéndole a la minoría parlamentaria la concreción de un trabajo legislativo productivo, ya que uno y otro hemiciclo eran cajas de resonancia donde la voz de mando de Balaguer y sus cercanos colaboradores encontraban eco real, “por temor a actuar con arreglo a su conciencia dentro de un poder del Estado nominalmente independiente”.
Asimismo, los legisladores indicaron que la farsa constitucional era aún mucho más amplia, pero confesaron que hubo un momento en el que llegaron a creer -en un arrebato de ingenuidad- que se respetarían los derechos de los representantes de medio millón de electores dominicanos; pero que lamentablemente no había sido así, como se había evidenciado en la bala homicida, en la bomba incendiaria y en los hechos y palabras ultrajantes que tendían a alcanzar a los firmantes de dicho documento, aunque no así a los reformistas; pues ninguno de ellos era víctima del terror ni objeto de tratamiento bochornoso, siendo la oposición quien aportaba las víctimas.
Los firmantes del escrito fueron los legisladores Secundino Gil Morales, Jottin Cury, Ambiorix Díaz Estrella, Víctor Manuel Báez González, Miguel Soto, Arístides Victoria José, Enmanuel Espinal, Noel Suberví Espinosa, William Ney Novas, Máximo Lovatón Pittaluga, Renato Arias, Rubén Suro, Francisco Guerrero, Luis Vargas, Eliseo Romeo Pérez, Gilberto Martínez, Manuel Joaquín Morales, Miriam Abreu de Minguijón, Frank Dezueza Fleury, Hipócrates Saint-Amand, Honorato Mauriz, Eliseo Pérez Hernández, Julio González Ortiz,Tomás Sánchez Pérez, Carlos Manuel Ríos, Reynoso, José Joaquín Ramírez, Barón Atilio Suero Cedeño, Manuel Joaquín Vargas y Américo Pérez Mercedes.
¿QUIEN ERA CASIMIRO ?
El profesor Pablo Rafael Casimiro Castro comienza a destacarse tras el golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963, que derrocó el gobierno Constitucional de Juan Bosch y el PRD, teniendo una reconocida participación junto a José Francisco Peña Gómez y José Rafael Molina Ureña en la promoción sin tregua -en la clandestinidad- de las actividades conspirativas que dieron origen a la Revolución Constitucionalista de 1965. Luego fue electo Senador de la República en las elecciones del 1ro. de julio de 1966.
Era hijo del matrimonio formado por el obrero Félix Antonio Casimiro y la lavandera Ana Luisa Castro, de la provincia de Santiago; y nació en esa demarcación el 29 de junio de 1933. Siendo muy joven se desempeñó como maestro de escuela, manteniéndose en esa función hasta que se vincula a la actividad política como un simple militante en los actos públicos de la Comisión de la Libertad, integrada por Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón A. Castillo, desde su llegada al país el 5 de julio de 1961, para pactar con el presidente Balaguer y el general Ramfis Trujillo, jefe militar de la Base Aérea de San Isidro, el propiciamiento de un estado democrático donde pudiese operar un partido de oposición al régimen de turno, instalándose entonces el partido de la bandera blanca y el jacho prendío en la casa No. 15 de la calle El Conde de la Capital.
Casimiro se inscribió en esa colectividad política, logrando muy pronto ascender de la mano de Miolán, quien en su condición de secretario general del partido, lo incorporó al staff de analistas en el programa radial “Tribuna Democrática”. Luego, cuando se produce el retorno de Juan Bosch del exilio y se le escoge como el candidato presidencial perredeísta, éste le brinda la oportunidad de ser parte del equipo de contacto con la zona Sur del país; de manera que el 26 de octubre de 1962, junto al licenciado Eduardo Stormy Reynoso Sicard, viajan a las provincias de Pedernales, Barahona, Independencia y Bahoruco, con el encargo de persuadir a los dirigentes locales para que apoyasen la idea de realizar una nueva convención nacional del partido, que resolviese el problema planteado por la cuestionada escogencia del señor Buenaventura Sánchez Féliz como candidato vicepresidencial, o compañero de boleta del líder político.
Desde ese momento el país comienza a conocer a Casimiro, a valorar su destacada actuación como organizador partidario y dirigente humilde, pero muy solidario con la militancia de su partido. Es aclamado como un gran líder regional y tercera figura del PRD, después de Bosch y Peña Gómez, por su acción legislativa en defensa de los pobres y por su infatigable presencia como expositor vibrante, cuya voz insobornable trasciende en el Congreso en su condición de titán de la libertad que forja una vida de leyenda y martirio.
El ataque al senador Casimiro la noche del jueves 4 de mayo de 1967 generó un movimiento de opinión pública inusual. Él narraría tiempo después que fue atacado en el momento en que intentaba desmontarse de un jeep Willy, placa 46514, propiedad del comité municipal del PRD en Pedernales, en la calle Padre Billini de la Capital, con la intención de visitar -como era su costumbre- la vivienda de la familia Prandy.
Según dijo, provenía del sector de San Carlos, que era el área de su residencia; pues vivía en la calle Imbert próximo a la avenida 30 de marzo. Había estado hasta las 8:10 de la noche en el colmado Argüelles, compartiendo algunos minutos entre amigos, y de ahí se dirigió hacia Ciudad Nueva, donde llegó al rato, parqueando su vehículo casi en la esquina Pina, frente a la casa No. 100 de la calle Padre Billini.
Indicó que cuando se disponía a abrir la puerta del jeep, no pudo hacerlo, pues sintió que un objeto había penetrado por la ventanilla izquierda; el cual se estrelló en el vidrio delantero, generando de inmediato el incendio. Era la bomba incendiaria de fosforo blanco que le fue lanzada desde una motocicleta tipo Vespa que llevaba a bordo dos hombres con camisas azul y crema, quienes emprendieron la fuga en marcha acelerada.
Casimiro no supo más de sí, pues entró en un estado de inconsciencia, aunque se enteraría después que había sido auxiliado por la joven abogada Yocasta Prandy, quien al observar que su cuerpo había sido alcanzado por las llamas, le puso encima una manta y tapó sus ojos y sus orejas con una toalla, tratando de que no fuesen afectados por el fuego. Con la ayuda de los vecinos ella lo sacó del jeep, procediendo a llevarlo junto a su compañero Manuel Matos Ferreras hacia al hospital Padre Billini, donde les dieron los primeros auxilios, para luego ser ambos trasladados a la clínica Doctor Abel González.
Un tercer afectado fue el señor William Henry, quien tuvo quemaduras más ligeras, que se las trataría de modo independiente.
FOSFORO BLANCO
El fósforo blanco es una sustancia química de gran poder inflamable y le produjo quemaduras en más del 40 por ciento de la superficie cutánea de su cuerpo, y casi lo mismo pasó con su compadre Matos Ferreras, quien presentaba un cuadro clínico similar.
De acuerdo al general Enrique Pérez, ministro de las Fuerzas Armadas de entonces, ese fósforo blanco no había estado almacenado en los institutos castrenses, ya que en sus arsenales no se encontraba esa sustancia; pero consideró muy posible que la misma hubiese entrado al país con las tropas estadounidenses que nos invadieron durante la guerra civil de 1965; señalando que muchos de esos pertrechos -traídos por los norteamericanos- habían sido robados. Él calificó el atentado de “barbaridad” y condenó “a esos malvados terroristas” que cometieron el hecho criminal.
En la Clínica Doctor Abel González los dos pacientes quemados fueron atendidos por un equipo médico encabezado por el doctor Roberto Augusto Sánchez Sanlley, que definió su estado de salud de pronóstico reservado, debido a la severa quemazón de sus cuerpos, que en el caso de Casimiro se veía más afectado en su rostro, además de que tenía una ligera lesión en el ojo derecho, que no pudo evitarse pese al esfuerzo que hiciera la abogada Prandy en cubrir su cara en el instante del fuego.
En la mañana del día siguiente se anunciaron las diligencias que se hacían para trasladar al senador Casimiro Castro y su compadre Matos Ferreras a un hospital especializado de Texas, ya que el equipo médico era de opinión que debían ser atendidos en un centro de salud con tecnología médica más avanzada, donde se les garantizase la esterilidad que necesitaban; y luego de una conversación con sus familiares y la dirigencia del PRD, se convino en transportarlos hacia la Zona del Canal de Panamá, en un avión Hércules C-130, de la Fuerza Aérea norteamericana, con personal médico y equipos de emergencia, que los conducirían el hospital militar Gorgas, donde serían internados.
Casimiro Castro había sido un persistente crítico de la política norteamericana en el país, pero sin embargo ese avión que lo llevaría a un mejor lugar para su sanación, había sido conseguido por la gentil diligencia de la legación diplomática de los Estados Unidos, aunque hubo también participación personal de Balaguer, quien se preocupó en «acelerar el tratamiento del legislador y su curación de las lesiones que sufrió en el deplorable atentado de que fue víctima».
El 24 de mayo de 1967 el bloque de legisladores del PRD supeditó su retorno a las cámaras legislativas a que el presidente Balaguer propiciare un mínimo de garantías ciudadanas, basadas en la eliminación del terrorismo y el castigo ejemplarizante de los culpables, y los principales líderes del Congreso realizaron diligencias para reunir a los congresistas opositores con el presidente Balaguer, quien recibió con beneplácito a una comisión encabezada por el senador Lovatón Pittaluga y se comprometió a tomar tres medidas esenciales para la creación de un clima de convivencia democrática y para el funcionamiento en las Cámaras de una oposición verdaderamente constructiva”.
Esas medidas fueron, a saber: 1) Creación de un clima de absolutas garantías democráticas para toda la ciudadanía, partidos políticos y organizaciones sindicales; 2) Garantías para las emisoras radiales del país, para que se permitiera a los partidos democráticos y a las organizaciones sindicales utilizar espacios para sus programas, sin que esto conllevara ninguna clase de presión contra las empresas que alquilaran esos servicios; y 3) Garantizar para los militares constitucionalistas una efectiva reintegración en los cuerpos armados.
Balaguer, además de acceder a los tres puntos esenciales, expresó la conveniencia de que no se interrumpiera el diálogo entre el gobierno y la oposición y que se tomaran las medidas que fueran de lugar para que el Presidente de la República sea directamente informado de todo lo que afectara, en perjuicio de cualquiera de los partidos de oposición, el libre ejercicio de los derechos políticos inherentes al ciudadano dominicano.
Esa era la única forma que visualizaban los líderes de frenar un poco la represión y la barbarie terrorista que venía afectando a los dirigentes democráticos ubicados en la oposición al gobierno, para quienes era un verdadero riesgo transitar las calles de noche, ya que se exponían a ser agarrados “asando batatas”.
Ejemplo de ello fue lo ocurrido con Ramón Emilio Mejía del Castillo (Comandante Pichirilo), quien fue asesinado en el primer mes de gobierno del presidente Balaguer (específicamente el 12 de agosto de 1966 en la zona intramuros de la ciudad de Santo Domingo), y lo que pasó el 17 de enero con la misteriosa desaparición de Guido Gil, luego de haber estado preso en la ciudad de La Romana; o la increíble muerte del militante catorcista Orlando Mazara, el 9 de febrero de 1967, según se dijo abatido por tropas del Ejército en la loma La Arabia de San José de Ocoa. Esa oleada terrorista alcanzó además en poco tiempo a otros dirigentes como Roberto Basilio Perdomo, William Jiménez, Luis de Peña y Roberto Nivar.
RETORNO DE LOS LEGISLADORES
El viernes 26 de mayo la prensa dio cuenta del retorno de los legisladores del PRD al Congreso, confiados en la palabra del presidente de la República de que se cumplirían las garantías mínimas exigidas por ellos, aunque esa decisión encontró resistencia entre algunos congresistas, como contaría el diputado altamireño doctor Luis Vargas, representante de la provincia de Puerto Plata, quien ofreció una rueda de prensa para desmentir su supuesta vacilación en el caso; pues la revista Ahora había divulgado la especie de que éste había recibido una oferta del gobierno para viajar a Washington, lo que fue en realidad un ofrecimiento que le hizo el líder de su bloque Jottin Cury, quien lo llamó por teléfono para hablarle de ese viaje y preguntarle si quería aceptarlo.
El diputado Vargas habló abudantemente de la resistencia interna a la reincorporación de los legisladores a sus curules, pero sobre todo de la carta que envió a la revista Ahora con la correspondiente aclaración a los conceptos erróneos emitidos; señalando que él nunca flaqueó mientras se mantuvo la protesta que motivó que su bloque parlamentario abandonara el Congreso; e indicó que siempre había sido enérgico en su manera de ser, un hombre de invariable conducta, que nunca había declinado ni siquiera por el hecho de ser hijo de un influyente hacendado altamireño llamado don Chano Vargas, muy amigo de Balaguer y reconocido dirigente reformista, quien no había podido convencerlo de que no fuera perredeísta.
Se debe recordar que inmediatamente los legisladores opositores regresaron a sus curules, se produjo una calurosa manifestación de cordialidad entre reformistas y perredeístas en los pasillos y oficinas del edificio congresual, con muchos abrazos, apretones de manos y chistes sobre lo acontecido. En primero en hacer su arribo al palacio congresional fue el diputado Tancredo Duluc, del Distrito Nacional, quien expresó que la palabra del presidente Balaguer había quedado empeñada frente a la concesión del bloque de volver al Congreso.
Luego llegó el diputado por la provincia Peravia, Eliseo Romeo Pérez, quien expresó que fue sensata la decisión adoptada por su bloque ante las promesas hechas por el presidente de la República., agregando que ahora estaba en juego la palabra del presidente Balaguer de hacer cumplir las medidas que sometió el bloque opositor como condicionantes del regreso al Congreso.
La reintegración de los legisladores oposicionistas puso fin a una actitud de rebeldía mantenida durante 18 días, a raíz del atentado sufrido por el senador Pablo Rafael Casimiro Castro. La opinión generalizada entre los congresistas reintegrados era que la situación del país había mejorado un poco con el aminoramiento de los actos terroristas, aunque no habían desaparecido completamente las causas que dieron lugar a la protesta.
El armador Isaiah Thomas encestó 32 puntos y repartió seis asistencias para conducir a Boston Celtics a una victoria 121-114 sobre Charlotte Hornets.
El dominicano Al Horford agregó 16 puntos con siete asistencias. Jae Crowder y Avery Bradley sumaron 15 tantos cada uno.
El forward Kelly Olynyk también fue pieza clave en la victoria con 13 tantos y 11 rebotes.
Nicolas Batum lideró la ofensiva de los Hornets al anotar 31 puntos con ocho rebotes. Kemba Walker coló 23 con ocho asistencias y Jeremy Lamb se tuvo que conformar con 17 tantos.
Los Cavs (51-28) tienen pendientes un par de partidos de visitante contra Atlanta y Miami antes de cerrar en casa ante Toronto. Los Celtics (51-29) deben disputar un par de partidos más, contra Brooklyn Nets y Milwaukee Bucks, conjunto a cuales podría no tener ningún tipo de problema para vencerlos.
SAO PAULO.- El presidente de Brasil, Michel Temer, aseguró en una entrevista publicada hoy por el diario Folha de Sao Paulo que el juicio por supuestas irregularidades en la campaña electoral de 2014 que puede anular su mandato “desestabiliza” al país.
“Desestabiliza siempre. Es un asunto negativo”, recalcó el mandatario, en referencia al juicio sobre el supuesto fraude en la campaña electoral que llevó al poder en 2014 a Dilma Rousseff y a él como su vicepresidente.
El juicio se tramita en el Tribunal Superior Electoral, que esta misma semana decidió aplazar el proceso a pedido de la defensa de Rousseff, que solicitó que sean escuchados nuevos testigos y un plazo mayor para presentar sus alegatos finales.
En caso de una sentencia condenatoria, el proceso contempla la posibilidad de numerosas apelaciones ante la propia corte electoral primero y frente el Supremo después, y establece que mientras estén en curso Temer permanecería en el poder.
Solo en el caso que no prosperen las apelaciones y se llegue a una sentencia firme, Temer sería despojado de su cargo y el Congreso debería realizar una elección indirecta para escoger a quien concluiría el actual período presidencial.
El jefe de Estado, quien se encuentra en el poder desde la destitución de Rousseff, el pasado 31 de agosto, espera que su mandato no sea anulado y por eso, dice, no piensa sobre el hecho de presentarse a unas eventuales elecciones indirectas.
El presidente volvió hoy a desvincular su campaña de la de Rousseff y reiteró que todas las contribuciones que recibió su formación, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), mientras estuvo al frente de la sigla fueron “oficiales”.
Cuestionado sobre su relación con el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Gilmar Mendes, -uno de los miembros que juzgará la anulación de su mandato-, Temer dijo que es una persona vinculada “por razones profesionales” y negó un “conflicto de intereses”.
“Él tomará una decisión con base en aquello que imagina y piensa en la buena interpretación del derecho y de las pruebas”, señaló Temer, quien en los últimos meses ha participado en cenas privadas con Mendes, uno de los jueces más influyentes del país.
El jefe de Estado también evaluó su gestión y considero que no “cometió ningún error” en sus cerca de 11 meses al frente del Ejecutivo, a donde llegó en mayo del año pasado, cuando Rousseff fue separada temporalmente de su cargo por el Senado, que la destituyó en agosto.
“Creo que no cometí ningún error. Sólo tuve aciertos. Y aciertos derivados de mucho coraje, con toda la franqueza. Y más que coraje, osadía”, destacó.
El mandatario descartó una candidatura para su reelección en los comicios de 2018, pero precisó que es un “ejercicio de futurología que no conviene ser hecho ahora”.
La fragata rusa Amirante Grigoróvich, equipada con misiles teledirigidos, está en camino a la costa de Siria tras el bombardeo de Estados Unidos contra el régimen de Bashar Al Assad en represalia por el ataque químico en el norte del país que mató a más de 80 personas.
El buque de guerra ruso ha sido desplegado desde el Mar Negro, donde desempeñaba entrenamientos con naves turcas en la ciudad rusa de Novorossiisk, para dirigirse a la Base Naval rusa en el puerto sirio de Tartús, según el periódico británico Independent.r Al Assad la noche del jueves.
El ataque de Estados Unidos a una base aérea siria el pasado viernes siria sigue generando críticas dentro de Rusia, aliado del presidente sirio Bachar al Asad. La portavoz de la cancillería rusa, María Zajárova, ha acusado al presidente estadounidense, Donald Trump, de seguir una estrategia no en Oriente Próximo, sino para imponerse a sus oponentes en Washington.
El ataque “no tiene nada que ver con la política de Washington en Oriente Próximo, no es parte de una estrategia ni de un plan.
Se trata de imponerse en condiciones de una descarnada lucha política interna en Estados Unidos”, ha subrayado Zajárova en una entrevista a la televisión estatal rusa. “Es parte de una lucha de grupos de elite política y militar, que se han enzarzado en una pelea a vida o muerte”, ha agregado la diplomática.