La triste historia de nuestro sistema de partidos va más allá de las falencias que vemos día a día. La falta de democracia en nuestras organizaciones partidarias, va desde autoridades impuestas por las cúpulas, hasta la imposición de los candidatos a cargos electivos. Es increíble e indecente, cómo los mismos que nos oponemos a estas aberraciones, terminamos apoyándolas directa o indirectamente, por lo que es más fácil para «los dueños de los partidos», seguir adelante y no cambiar de método pues les da resultado.
Hace más de dos décadas y al día de hoy estamos escuchando, el debate para la aprobación de la Ley de Partidos, la cual ha estado estancada por las diferencias entre las cúpulas de nuestros partidos, que una cosa son en oposición y otra en el gobierno.
Tan esperada ley, que para mí no resolverá nada, sin la existencia de un sistema electoral que implique una reforma integral con la aprobación de un código electoral,mediante un compromiso serio de nuestra clase política, donde podamos reinventar los partidos y democratizar sus decisiones.
Hoy estamos ante un dilema: Primarias abiertas o cerradas. Nos encontramos con un gran obstáculo , las primarias abiertas, las cuales, de ser aprobada por nuestros legisladores, echarán por el suelo como pesado fardo, no solo la democracia a lo interno de los partidos, sino también el propio sistema de partidos.
No entendemos cómo gente que se dice civilizadas e inteligentes, no pueda entender algo tan simple, nos referimos a la identidad, que hace a alguien pertenecer a una comunidad determinada. ¿Cómo se puede pretender, que una persona no identificada con los valores y principios de una organización pueda ejercer el derecho a ser elector de la misma? ¿A dónde irá a parar el sentido de pertenencia? Así, se estará contribuyendo al invento neoliberal de «la muerte de las ideologías». Seguro que los gurúes de la llamada postmodernidad pueden estar complacidos con sus alumnos dominicanos.
Imponer a los partidos por su debilidad institucional, las primarias abiertas, por los problemas que tienen estas instituciones y por sus propias debilidades intrínsecas, esto vendría a posicionar más el crimen organizado, a los narcotraficantes y a los corruptos, pues impondrán sus candidatos, ya no solo en toda la estructura de gobierno, legisladores y de los ayuntamientos; sino también las autoridades de los partidos.
Nuestra democracia ya no soporta más desigualdad, la carrera política para nosotros debe vivir más allá del clientelismo político, de seguir este camino nuestro sistema de partidos colapsará, los problemas sociales se incrementarán, las organizaciones con cabezas de las malas artes entregarán nuestra patria al caos y a la anarquía, las consecuencias de esto será un daño irreparable a nuestra ya deficiente democracia, aún estamos a tiempo de rectificar, buscar un entendimiento que traiga paz a nuestro país. Lo necesitamos por el bien de nuestro sistema democrático, definitivamente: Imponer las primarias abiertas, es cerrar las puertas a la democracia real.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Empresa Vietnam gana en la RD licitación en telecomunicaciones
Presidente ratifica Valdez Albizu y Clarissa de la Rocha en el BC
OMS avisa epidemia de ébola «no está aún bajo control»
Trump asegura Corea del Norte posee 57 armas nucleares poder
La ONU ve «inaceptables» las sanciones de EEUU contra el TPI
Tribunal ordena fusionar casos contra Guerrero y Calderón
LIBANO: Casi 4.350 personas han muerto por ofensiva Israel
Cancelan visas a más 600 que viajaron a EEUU para dar a luz
Piden a EU restablecer veto a azúcar RD por trabajo forzoso
El Central Romana niega haya trabajo forzoso en sus campos










