Muere hombre de 70 años al caer en cañada municipio SDN

SANTO DOMINGO.- Un hombre de 70 años falleció cuando intentaba destapar una cañada en el barrio El Manguito del municipio Santo Domingo Norte.

La víctima es Manuel Matos, quien se desplazaba hacia el desagüe sin tapa ubicado sobre la cañada para facilitar el paso del agua acumulada, cuando resbaló y cayó en su interior.

Su cuerpo fue recuperado próximo al río Ozama, tras ser arrastrado por la corriente.

Los residentes en el sector denunciaron que la tragedia pudo haberse evitado, ya que las tapas de la cañada fueron retiradas hace meses durante labores de limpieza coordinadas por las autoridades municipales, pero nunca fueron repuestas, a pesar de los constantes reclamos de la comunidad.

Ante la falta de respuesta, los comunitarios habían intentado fabricar una tapa provisional, aunque aún no estaba lista al momento del accidente.

Dijeron que por las lluvias el lodo tapó el hueco y Matos no lo vio y cayó.

an/am

 

Seranthony Domínguez brilla en triunfo Blue Jays ante Dodgers

TORONTO.- Con una ofensiva despiadada, los Toronto Blue Jays amansaron a los favoritos Los Angeles Dodgers con marcador de 11-4, en el Juego 1 de la Serie Mundial, al mejor en siete partidos.

Con tres jonrones, uno de ellos histórico con la casa llena, y 14 inatrapables en total, los locales dejaron sin opciones a los vigentes campeones del Clásico de Otoño, que no gozaron de una buena apertura de Blake Snell y debieron acudir a su maltrecho bullpen que sufrió con el poder de Toronto.

El partido se decidió en la sexta entrada cuando los Azulejos marcaron nueve veces, gracias fundamentalmente al cuadrangular con las bases llenas del emergenteAddison Barger. Esta fue la entrada con mayor anotación en la historia de los Blue Jays en postemporada.

De acuerdo con ESPN Research, las 9 carreras permitidas en la sexta entrada por Dodgers, iguala su mayor cantidad permitida en un inning de postemporada en la historia de la franquicia (fue en la segunda entrada del Juego 4 de la ALCS de 1985 contra los Cardinals, también concedieron 9 carreras).

El relevista Seranthony Domínguez obtuvo el crédito por la victoria, mientras que Blake Snell cargó con la derrota.

of-am

Agricultura informa de daños y comunidades incomunicadas

Santo Domingo, 25 oct (EFE).- El Ministerio de Agricultura informó  que, a causa de las lluvias provocadas por la tormenta Melissa, se han producido daños en parcelas de Peravia, que permanecian incomunicadas debido a la crecida de los ríos Ocoa y Nizao, y destacó que otros puntos del territorio nacional estaban aislados.

En San José de Ocoa, la comunidad El Pinal estaba totalmente aislada debido a los daños ocasionados en los caminos vecinales, indicó el ministerio en un comunicado.

De igual manera, la comunidad de Manaclar, en Baní, demarcación «altamente productiva en café, granjas avícolas y porcinas», se encontraba incomunicada por el deslizamiento de tierras en una montaña.

Además, en la provincia de San Cristóbal, se informó de daños menores a la producción, mientras que en las provincias de San Juan, Barahona y Pedernales no se han registrado deterioros relevantes en granjas avícolas, ganado ni producción agrícola.

Fresa de Sabaneta en caudal máximo 

El viceministro de Producción y Mercadeo del Ministerio de Agricultura, Eulalio Ramírez, visitó este viernes zonas de alto riesgo y parte de la presa de Sabaneta, que se encuentra en su caudal máximo.

«Actualmente (la presa) está vertiendo agua por el hoyo de Virola a razón de 13 milímetros por segundo, además de los 10 milímetros que se extraen mediante las turbinas para fines de generación e irrigación», indicó el ministerio.

Ramírez señaló que «hasta ahora, las aguas acumuladas no representan peligro para la producción alimentaria, ya que solo se han registrado lluvias abundantes en el sur; en la región del Cibao y el norte, los aguaceros han sido escasos».

Agricultura indicó, además, que como parte de las medidas preventivas, brigadas regionales del ministerio han realizado limpieza de bermas, canales de riego y apertura de los principales cauces de irrigación en zonas agrícolas, con el objetivo de evitar daños durante el paso del fenómeno. EFE

pma

Fedojudo anuncia Panam cadete y Open del Caribe de Judo

SANTO DOMINGO. El presidente de la Federación Dominicana de Judo (Fedojudo), Gilberto García, informó la celebración en el país de la Copa Panamericana Cadete y el Open del Caribe de Judo los días 1 y 2 de noviembre en la Base Aérea de San Isidro.

García manifestó que se trabaja en la organización de los eventos de judo, en los cuales tomarán parte delegaciones de 15 países.

El dirigente deportivo indicó que la Copa Panamericana Cadete de Judo está incluida dentro de los eventos a tomar en cuenta para la clasificación a los Juegos Olímpicos de la Juventud que tendrá lugar en el 2026 en Dakar.

El presidente de la Fedojudo agradeció al Mayor General Piloto Floreal Suárez Martínez, comandante de la Fuerza Aérea de República Dominicana, por dar las facilidades para la celebración de los citados eventos en la Base Aérea de San Isidro.

“Ambos torneos apuntan a llevarse a cabo con gran éxito. Todos los equipos de la federación están trabajando en sus respectivas áreas”, señaló el titular de la Fedojudo.

La ceremonia de inauguración se llevará a cabo el día sábado 1 de noviembre, a las 3:00 de la tarde, mientras que las competencias preliminares se realizarán desde las 9:00 de la mañana, y las finales a partir de las 4:00 de la tarde.

Entre las personalidades que han sido invitadas para la apertura del torneo se encuentran el presidente del COD, el ingeniero Garibaldy Bautista; el ministro de Deporte Kelvin Cruz, y Alberto Rodríguez, director ejecutivo del Instituto Nacional de Educación Física (INEFI); Luis Mejía, presidente de Centro Caribe Sports; Felipe Vicini, titular de Creso, y José P. Monegro, presidente comité organizador Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, así como instituciones que siempre han dado el apoyo a la Fedojudo.

El Open del Caribe de Judo se realizará el domingo 2 de noviembre, en el mismo escenario.

of-am

Colombia: Dominicano 41 años muere en accidente de tránsito

Un accidente de tránsito cobró la vida de Manuel Emilio de Jesús Cocco Rodríguez, un dominicano de 41 años que se desplazaba en motocicleta por la vía que conecta a los municipios de Barrancas y Fonseca, en el sur de La Guajira.

El hecho ocurrió cuando el extranjero chocó contra un camión que transportaba materiales de construcción.

De acuerdo con versiones preliminares, el vehículo de carga frenó de manera repentina y una varilla de hierro se desprendió, atravesando la garganta del motociclista. Testigos intentaron auxiliarlo de inmediato y lo trasladaron al hospital Nuestra Señora del Pilar, donde los médicos evidenciaron la gravedad de la herida.

El esfuerzo médico fue en vano

Debido a su delicado estado, Cocco Rodríguez fue remitido a un centro asistencial de mayor complejidad en San Juan del Cesar, pero sufrió un paro cardiorrespiratorio durante el traslado. Los paramédicos lo ingresaron de urgencia al hospital San Agustín de Fonseca, donde intentaron reanimarlo sin éxito.

Tras confirmarse su deceso, el cuerpo fue trasladado a Medicina Legal para los procedimientos forenses de rigor.

Las autoridades adelantan las investigaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias del trágico siniestro.

Abinader supervisa distribución miles de raciones alimenticias

Santo Domingo, 25 oct (Prensa Latina) El presidente dominicano, Luis Abinader, supervisó el empaque de miles de raciones de alimentos crudos destinadas a las provincias y comunidades afectadas por el paso de la tormenta tropical Melissa, informaron fuentes oficiales.
Durante el recorrido en la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (Dasac), antiguo Plan Social, el mandatario comprobó el proceso de selección y empaque de productos básicos como arroz, aceite, azúcar, leche, habichuelas, sardinas, coditos, avena y café, que serán distribuidos entre las familias damnificadas.
También observó la preparación de otros artículos de asistencia, como frazadas, mosquiteros y enseres del hogar, para apoyar a los afectados.
Más temprano se informó que serán utilizados drones para hacer llegar kits de alimentos a zonas incomunicadas por deslizamientos de tierra, derrumbes de puentes o crecidas de ríos.
Además, los Comedores Económicos continuarán distribuyendo alimentos cocidos a través de sus cocinas móviles.
Abinader recorrió los almacenes del Dasac y destacó el trabajo de cientos de colaboradores que, de manera ininterrumpida, empacan las raciones para garantizar una respuesta rápida y efectiva a las comunidades más impactadas.
El Centro de Operaciones de Emergencias mantiene la alerta roja (máximo nivel de riesgo) en el Distrito Nacional y las provincias de Santo Domingo, Monte Plata, San Pedro de Macorís, La Romana, Barahona, San Cristóbal, San José de Ocoa, San Juan, Azua, Peravia y Pedernales.
Permanecen en alerta amarilla (nivel intermedio) las provincias de Hato Mayor, El Seibo, Samaná, La Altagracia, Monseñor Nouel, Sánchez Ramírez, La Vega, Elías Piña, Independencia, Bahoruco y Montecristi.
Mientras, María Trinidad Sánchez, Santiago y Duarte se mantienen en alerta verde.
oda/mpv

La realidad hídrica que el turismo no puede ignorar

Por Víctor Garrido Peralta

Si el turismo dominicano fuera un cuerpo humano, Bávaro–Punta Cana sería su corazón: bombea más del 60 % de las divisas turísticas y sostiene buena parte del crecimiento económico nacional.
Pero ese corazón late con agua salobre y drenajes rotos.
Hemos levantado un emporio de lujo sobre cimientos de arena, y esos cimientos —el agua, el saneamiento y la salud pública— se están desmoronando en silencio.

La ilusión de la abundancia

Durante tres décadas, Bávaro–Verón–Punta Cana ha sido el motor del turismo nacional.
Las cifras son elocuentes: más de 8 millones de visitantes anuales, ingresos que superan los US$10,000 millones y más de 350,000 empleos directos e indirectos.
Sin embargo, la inversión pública estructural no acompaña ese éxito.

El Estado recauda impuestos, tasas aeroportuarias y contribuciones fiscales millonarias, pero destina menos del 1 % del presupuesto nacional a infraestructuras básicas en la zona.
Es como un árbol que da frutos de oro mientras el jardinero cobra la cosecha, pero se niega a regarlo.

El agua que huele a azufre

En pleno siglo XXI, el principal polo turístico del Caribe no cuenta con un acueducto regional ni con plantas de tratamiento públicas funcionales.
El 90 % del suministro proviene de pozos tubulares privados, muchos perforados en áreas costeras donde el agua dulce se mezcla con la intrusión salina del mar.

Los estudios del INAPA y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra confirman concentraciones elevadas de cloruros y sulfatos en Verón y Cabeza de Toro.
El resultado: agua salobre, con olor a ácido sulfhídrico, el mismo gas que libera el sargazo al descomponerse.

No se trata de una incomodidad estética: es un riesgo sanitario real.
Esa agua, usada sin sistemas de filtrado, se asocia a un incremento de afecciones gastrointestinales, dermatitis, alergias y enfermedades parasitarias.
Un destino que se vende como paraíso no puede depender de agua que enferma a quienes lo sostienen.

María, empleada de limpieza en un resort de lujo, se ducha cada mañana con agua que le irrita la piel.
Sus hijos sufren gastroenteritis recurrentes.
Pero cuando llega al trabajo, sirve agua cristalina importada a turistas que pagan US$500 por noche.
Ese es el contrasentido de Bávaro: abundancia para quien visita, escasez para quien sostiene.

La peligrosa autogestión

Ante la ausencia del Estado, la población improvisa soluciones.
Familias y negocios agregan cloro industrial, tabletas de cal o productos sin control técnico a sus cisternas y tinacos, creando un cóctel químico sin supervisión sanitaria.

El Ministerio de Salud Pública carece de personal suficiente para inspeccionar la calidad del agua doméstica o los sistemas de tratamiento de hoteles medianos.
En términos simples: nadie sabe con certeza qué bebemos ni qué se vierte al subsuelo.

Y esto no es menor.
Para una economía que depende de su imagen de calidad y seguridad, la negligencia sanitaria es un lujo que no podemos permitirnos.

El costo invisible de la improvisación

La falta de infraestructura pública no solo enferma a la población: encarece la operación turística.
Los hoteles gastan entre US$2 y US$5 millones anuales en plantas de tratamiento privadas, desalinizadoras y sistemas de filtrado.
Ese costo se traslada al precio final, restando competitividad internacional al destino.

Mientras tanto, países como Costa Rica y Panamá, con infraestructura estatal robusta, atraen turismo premium con costos operativos 30 % menores.
La ausencia del Estado no es solo un problema social: es una desventaja económica estructural.

Cuando llueve, el paraíso se ahoga

La otra cara del colapso hídrico es el drenaje pluvial inexistente.
Cada aguacero convierte las avenidas de Verón, Friusa y Macao en ríos temporales.
Sin sistemas de canalización ni infraestructura de absorción, las aguas arrastran desechos, contaminan los pozos y degradan el pavimento que los municipios reparan una y otra vez sin planificación técnica.

Mientras tanto, el sector privado construye sus propias redes internas y plantas de tratamiento, creando un mosaico de soluciones desiguales y costosas.
El Estado, que debería coordinar una respuesta integral, actúa como espectador de un caos que él mismo permitió.

Un desequilibrio fiscal que erosiona el futuro

En treinta años, el turismo ha generado al Estado más de US$40,000 millones en divisas directas (Banco Central, 2024).
Según la DIGEPRES y el Ministerio de Economía, la inversión pública en infraestructura hídrica en Bávaro no supera los US$800 millones, menos del 2 % de lo generado.

La paradoja es obscena y moralmente insostenible: el país con la economía más dinámica del Caribe no garantiza agua potable ni saneamiento a la comunidad que lo alimenta.
El crecimiento turístico sin infraestructura pública es como construir un hotel de cinco estrellas sobre una cisterna contaminada.

¿Por qué otros países sí pueden?

La crisis hídrica de Bávaro no es inevitable: es el resultado de decisiones políticas.
Costa Rica destina 1.7 % del PIB a saneamiento y acueductos turísticos;
Uruguay, 1.6 %;
Panamá, 1.4 %.
República Dominicana: apenas 0.8 %.

La diferencia no es solo contable: ellos invierten para sostener su reputación internacional, nosotros la hipotecamos con cada gota contaminada que sale de un grifo en Verón.

Lo que urge: una transfusión de infraestructura

El Este no necesita promesas: necesita agua limpia y planificación estatal.

1. Acueducto regional inmediato
Red pública moderna que elimine la dependencia de pozos salinos.
Costo estimado: US$350–450 millones.
Financiamiento mixto público–privado con supervisión del BID y el Banco Mundial.
Plazo: 24–36 meses.

2. Plantas de tratamiento centralizadas
Integrar sistemas existentes y elevar estándares de vertido.
Inversión: US$120–180 millones.
Normas: ISO 14001, estándares EPA.

3. Drenaje pluvial sostenible
Sistemas de captación, canalización y filtrado.
Prioridad: Verón, Friusa, Macao.
Costo: US$80–100 millones.

4. Control sanitario y educación ciudadana
Unidad permanente de inspección del agua y campañas de manejo seguro de químicos en cisternas y piscinas.

5. Transparencia presupuestaria
Publicar trimestralmente la ejecución de obras hídricas en portales públicos de acceso ciudadano.

El riesgo que nadie calcula

En la era de TripAdvisor, TikTok e Instagram, un brote de gastroenteritis o un video viral de agua salobre puede destruir en días lo que tardamos décadas en construir.
Cancún perdió US$2,300 millones en turismo tras la crisis del sargazo mal manejada (2018–2019).
Bávaro–Punta Cana no está inmune.

La reputación turística es un activo frágil: se construye lentamente y se destruye en un viral.
La pregunta no es si podemos permitirnos invertir en agua limpia.
La pregunta es: ¿podemos permitirnos no hacerlo?

Diagnóstico final

El turismo dominicano no colapsará por falta de visitantes, sino por falta de agua limpia y voluntad política.
Treinta años de bonanza turística nos dieron la oportunidad de construir infraestructura de primer mundo.
En lugar de eso, construimos resorts de lujo sobre pozos contaminados.

Un país que vive del turismo no puede tratar la infraestructura sanitaria como un apéndice opcional.
Bávaro y Punta Cana han sostenido la economía nacional durante tres décadas.
Ha llegado el momento de que el Estado devuelva, con inversión real y responsabilidad política, lo que ha recibido en impuestos y prestigio.

Porque si no garantizamos agua potable hoy, mañana el paraíso no solo olerá a azufre: estará vacío.

jpm-am

La canasta familiar no se abarata con discursos

Por Rafael Ramírez Medina

El costo de la canasta básica continúa aumentando y la población lo siente en el supermercado, en el colmado, en la farmacia y en cada gasto cotidiano. Mientras las cifras oficiales hablan de una inflación controlada, la realidad doméstica demuestra lo contrario, el dinero rinde menos y la presión llega silenciosamente por la vía del consumo esencial.

Esa distancia entre la estadística y la experiencia diaria es la primera señal de que el problema ya no es externo, sino interno.

Durante años se ha señalado como culpables a los mercados internacionales, los fletes, el petróleo o la guerra en Europa; sin embargo, lo que más incide hoy en el bolsillo del dominicano proviene de la estructura del gasto público y su manejo.

Cuando el Estado destina recursos a usos improductivos, el espacio fiscal se reduce, la economía pierde eficiencia y las familias terminan pagando las consecuencias en el precio de los alimentos y los servicios.

La clase media, especialmente, es la más afectada. Es la que cumple con sus impuestos, no recibe subsidios y no goza de privilegios, pero soporta el peso del gasto gubernamental ineficiente.

Cada peso innecesario que se consume en la administración pública se traduce en un peso adicional que se traslada a la economía real, impactando la logística, la energía y los costos de comercialización.

Existen gastos que no aportan desarrollo ni bienestar social, pero que se han normalizado dentro del aparato público, pensiones privilegiadas sin mérito laboral, tarjetas oficiales para consumos personales bajo la categoría de “representación”, vehículos de alta gama asignados a funcionarios y funcionaritos con combustible y mantenimiento pagados por el Estado. Son ejemplos claros de recursos desviados de la vocación productiva.

A ello se suma la ineficiencia crónica del sistema eléctrico, que cada año consume miles de millones sin resolver pérdidas técnicas ni administrativas. Ese agujero financiero se cubre con impuestos, endeudamiento y gastos recurrentes, trasladando su costo final al consumidor.

Mientras más dinero se destina a sostener ineficiencias, menos se invierte en generar competitividad y abaratar la canasta familiar.

Este conjunto de “gastos inorgánicos” actúa como un impuesto silencioso que erosiona el poder adquisitivo. Si se reorientara siquiera una fracción de esos recursos hacia sectores con impacto directo en costos básicos, el resultado sería una reducción real en el precio final de los alimentos. El ahorro no saldría del ciudadano, saldría del propio Estado gastando mejor.

La solución

La solución, por tanto, no pasa por aumentar impuestos ni por crear nuevas cargas tributarias, sino por ordenar. Ordenar el gasto público, limitar privilegios y priorizar la inversión productiva es el camino más directo y efectivo para aliviar el costo de vida. Los países que han logrado reducir su inflación doméstica no lo hicieron con discursos, sino con gestión.

Una política de austeridad selectiva y responsable no consiste en recortar lo social, sino en recortar lo superfluo. Significa defender la transparencia del gasto, fortalecer la disciplina administrativa y colocar los recursos donde verdaderamente multiplican bienestar, energía eficiente, logística nacional más barata y agricultura local más competitiva.

El país no avanza solo con buenas intenciones; avanza con un equipo que acompañe esas intenciones con hechos. Hoy Sr. presidente, usted necesita a su lado funcionarios que trabajen, no que aplaudan; que digan la verdad, no lo que conviene políticamente; que gestionen con eficiencia y no vivan del privilegio.

Un gobierno se fortalece cuando está rodeado de servidores públicos que entienden que el cargo es una responsabilidad, no una recompensa.

Usted solo no puede cargar con todo el peso del Estado, y es tiempo de separar a quienes sirven del pueblo de quienes se sirven del cargo. Reducir la presión sobre la canasta familiar comienza con austeridad y honestidad en la administración.

Si se administra con austeridad inteligente, si se corta el gasto innecesario y se orientan los recursos a la eficiencia productiva, la reducción de la canasta familiar será una consecuencia natural, no una promesa.

La economía del hogar se protege cuando el Estado predica con el ejemplo y entiende que cada peso público debe tener retorno social, no privilegio administrativo.

jpm-am

La experiencia se nutre de los fracasos

1.-Del tropiezo al aprendizaje: el fracaso como maestro

En mis andares por el mundo empresarial, fueron los fracasos—los tropezones inevitables del camino—los que me enseñaron las verdades más duras. Aprendí, a fuerza de golpes, que en los negocios no hay amigos ni familias. Lo que parecía certeza se desvanecía en incertidumbre, y esa incertidumbre se alimentaba de traiciones, fracasos comerciales y demandas temerarias, incoadas por supuestos abogados de “prestigio”.

En el mundo empresarial, los fracasos no son accidentes: son revelaciones. Aprendí que la confianza mal depositada, la falta de previsión legal y la ingenuidad emocional pueden costar caro. La traición de socios, las demandas temerarias y los negocios fallidos no solo me dejaron cicatrices, sino también una brújula.

Fue esa incertidumbre—esa niebla espesa de no saber qué vendrá—la que me empujó a estudiar Derecho. No por vocación inicial, sino por necesidad de defensa, de comprensión, de autonomía. Hoy sé que cada caída fue una clase magistral. Por eso afirmo: la experiencia se nutre de los fracasos.

2. La traición como catalizador de lucidez

En los negocios, descubrí que los vínculos afectivos no garantizan lealtad. Amigos y familiares pueden convertirse en adversarios cuando el dinero entra en juego. Esta revelación, dolorosa pero clarificadora, me enseñó que la ética empresarial exige distancia crítica, contratos claros y una mirada jurídica. El Derecho no solo me dio herramientas, sino también perspectiva: aprendí a leer las intenciones detrás de las palabras, a anticipar conflictos, a blindar decisiones. El fracaso me enseñó a pensar como abogado antes de actuar como empresario.

3. La experiencia como antídoto contra la improvisación política

Mi reflexión se entrelaza con el artículo de Gedeón Santos, quien advierte que gobernar sin experiencia es jugar con fuego en tiempos de incertidumbre. En su texto, Santos describe la curva de aprendizaje presidencial como un proceso inevitable, pero costoso.

La inexperiencia política, como la empresarial, puede llevar a decisiones impulsivas, a errores de juicio, a pérdidas irreparables. Así como yo aprendí a blindarme tras los tropiezos, el país necesita líderes que hayan tropezado, aprendido y madurado. La novedad sin experiencia es seductora, pero peligrosa. La experiencia, aunque nacida del dolor, es el único escudo confiable ante la incertidumbre.

Fue esa acumulación de golpes la que me llevó a estudiar Derecho, no por ambición, sino por necesidad. Porque cuando uno ha sido traicionado, demandado y despojado, no queda más que buscar herramientas para entender, defenderse y prevenir. Por acuñó sin titubeos la frase: “la experiencia se nutre de los fracasos”.

Esta reflexión nace al calor del artículo publicado en la página de opinión del Listín Diario, el 15 de octubre, por el Lic. Gedeón Santos, titulado: “El valor de la experiencia en tiempos de incertidumbre”. En él, Santos deja entrever una verdad que comparto desde la vivencia: los políticos sin experiencia no pueden gobernar un país. La improvisación en el poder, como en los negocios, cuesta caro. Y en tiempos inciertos, la experiencia no es un lujo: es una necesidad.

Conclusión: La inexperiencia no es inocente

La experiencia no se improvisa. Se forja en el fuego del fracaso, en la lucha contra la incertidumbre, en el aprendizaje que deja la caída. Por eso, la sociedad debe estar alerta: los políticos sin experiencia no son simplemente novatos, son riesgos latentes. En tiempos convulsos, no podemos darnos el lujo de entregar el timón del Estado a quienes aún no han navegado tormentas como estadista. La inexperiencia en el poder no es una etapa: es una amenaza.

Como ciudadanos, debemos exigir más que carisma o promesas. Debemos exigir trayectoria, resiliencia, y la sabiduría que solo da el fracaso enfrentado con dignidad. Porque gobernar no es aprender sobre la marcha; es saber antes de actuar. Y en ese saber, la experiencia es el único antídoto contra la improvisación.

jpm-am 

Del ciudadano soberano a la partidocracia

Análisis: Un sistema de cúpulas partidarias y la omisión de la Junta Central Electoral (JCE) han vaciado de contenido el derecho constitucional del ciudadano a decidir.

La arquitectura constitucional del Estado moderno se basa en un principio fundamental: el ciudadano es el auténtico socio, dueño y accionista de la estructura estatal. La norma jurídica le confiere el ejercicio único e indelegable del monopolio de la soberanía, que se materializa en la potestad de decidir: elegir y ser electo.

Esta es la tesis constitucional (el de jure), consagrada en nuestra Carta Magna. Sin embargo, este principio fundamental choca frontalmente con una antítesis fáctica: la consolidación de una «partidocracia» y el despojo sistemático de esa potestad soberana.

La degeneración del sistema

Es crucial entender que la «partidocracia» no es un sistema saludable de partidos políticos, sino su degeneración. Se trata de un sistema cerrado, piramidal y excluyente donde las cúpulas partidarias han secuestrado la voluntad ciudadana, priorizando el interés propio por encima del bien común.

En esta realidad (el de facto), el ciudadano, legalmente soberano, es reducido a un súbdito pasivo cuya participación se limita a validar decisiones ya tomadas por una minoría.

El doble mecanismo del despojo

Este secuestro de la soberanía no es accidental; se ejecuta a través de dos mecanismos complementarios: la acción de las cúpulas y la omisión del órgano garante.

1. La anulación por estatutos

Primero, la anulación estatutaria. Si bien la Ley de Partidos reconoce la potestad del ciudadano de organizarse, las cúpulas anulan este derecho en la práctica. Lo hacen mediante estatutos internos que establecen una jerarquía decisional vertical.

Estos estatutos, en clara contravención de la norma jurídica superior (la Constitución y las propias leyes), despojan al militante de base del ejercicio único del monopolio de decidir. Crean filtros, estructuras y barreras que aseguran que solo la élite partidaria controle la potestad de elegir (nominar) y ser electo (nominado).

2. La falla del órgano garante (la JCE)

Aquí es donde la estructura del despojo se consolida. La Ley Electoral, en su artículo 14, numeral 1, asigna explícitamente a la Junta Central Electoral (JCE) y a los partidos la tarea de: «Organizar, fiscalizar y supervisar… el proceso interno para la escogencia de candidatos…».

Sin embargo, la JCE, actuando en aparente contubernio o por omisión negligente, no fiscaliza, no supervisa ni obliga a las cúpulas de los partidos a alinear sus estatutos antidemocráticos a la Constitución.

Siendo el ciudadano el ente rector y central del sistema decisional constitucional, y la JCE la entidad garantista de ese derecho, resulta inexcusable que esta última no haya ejercido su autoridad para forzar el cumplimiento de la norma.

La enfermedad más allá del síntoma

El resultado de esta distorsión estructural genera las patologías sociales que corroen la confianza pública: corrupción rampante, inequidad, pobreza persistente y anomia social.

Como bien identifica la «Escuela Filosófica Políticas Públicas», el error común es centrarse en estos efectos. El problema no es solo la corrupción (el síntoma), sino el mecanismo que la permite: el secuestro de la soberanía ciudadana (la enfermedad).

El colapso que se observa (sea del partido de gobierno o del sistema en general) no es meramente político o económico; es, fundamentalmente, ético y moral. Los síntomas más graves son la «abulia» (apatía y desinterés cívico) y el «sepulcro de la esperanza», que indican la ruptura total del pacto social y la pérdida de fe en lo colectivo.

La urgencia de una refundación paradigmática

El diagnóstico es claro: existe una contradicción insostenible entre el de jure (el ciudadano soberano) y el de facto (el ciudadano súbdito de la partidocracia).

Por tanto, cualquier solución real no puede ser un simple reemplazo de actores o un cambio de cúpulas. Se requiere una refundación paradigmática.

El objetivo debe ser desmantelar este sistema piramidal y excluyente, obligando (a través de la JCE o de la acción ciudadana) a que los estatutos partidarios se subordinen a la Constitución.

Solo devolviendo al ciudadano el ejercicio único, real y efectivo del monopolio de la soberanía, se podrá cerrar la brecha entre la tesis constitucional y la antítesis fáctica, y construir un verdadero Estado de derecho ciudadano.

jpm-am