El merengue ha jugado un rol estelar y protagónico en tres de las elecciones presidenciales dominicanas celebradas entre mayo del 2000 y julio del 2020. Han representado un gran ahorro económico en publicidad a los partidos que asumieron el género en sus campañas.
El primer pitazo brotó en la contienda del año 2000 cuando el entonces candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Hipólito Mejía, se enfrentó a Danilo Medina, postulado por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Como recordarán, en ese proceso surgió un merengue de mambo que ocupó la atención del pueblo: “¡Ay, qué olla!”, con letra, música, arreglo musical e interpretación de Nelson Mendoza, mejor conocido como Nelson de la Olla. Esta pieza la asumieron las caravanas perredeístas, marchas, mano a mano y spots televisivos, pues su temática expresaba la percepción de una situación económica que podría interpretarse como muy mala, por lo que también lo asumió una gran parte de la población dominicana.
Cuatro años más tarde, pese al PLD y su candidato del año 2004, Leonel Fernández, contar con una atractiva publicidad gráfica y vídeos bien producidos, el mayor impacto de su campaña correspondió a otro merengue. Nos referimos al tema “E’ pa’ fuera que van”, de la autoría y composición de Ismael Olmos y arreglo musical del pianista Hendry Zarzuela y el saxofonista Marcos Carreras, e interpretado por este último.
Cabe destacar que este merengue de Olmos le fue presentado inicialmente a la Dirección del PLD y ésta lo ignoró. El tema se convirtió en éxito cuando el DJ de una patana donde sonaba la música de este partido lo ponía insistentemente. Su impacto fue de tal magnitud que inmediatamente se convirtió en lema e himno de campaña.

Dieciséis años después, el merengue vuelve a ser protagonista de una campaña, al registrar en este 2020 un avasallante impacto popular el tema titulado “Se van”, con letra, música e interpretación de Johnny Ventura y arreglo musical de Henry Jiménez, destacado músico y arreglista egresado de Berklee College, en Boston, Massachusetts, Estados Unidos.
Para nadie es secreto que tanto la publicidad del PRM como la del PLD y otras organizaciones políticas que concurrieron a las elecciones presidenciales y congresuales del 2020 adolecieron de buena creatividad que generara empatía con los electores.
Pese al auge de la música urbana y la inversión que se hizo en el concurso “Cántale a Gonzalo” (donde se gastaron 3 millones 500 mil pesos para el 1er, el 2do y el 3er lugar), el mismo terminó siendo como gastar tiros en garzas, porque ninguna de las canciones ganadoras en el citado concurso fue un éxito. Todo lo contrario, ni los propios peledeístas las asumieron y, peor aún, terminaron sin ni siquiera conocerlas.
Quedó demostrado que -no obstante, la escasa existencia, en términos de grabaciones e interpretaciones de nuevos talentos en el género merengue- el mismo sigue siendo el más bailable y protagonista de campañas presidenciales.
sp-am


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