SANTO DOMINGO.- Con excelencia en sus recursos técnicos, sobre todo, vestuario,
decorado y música, un notable despliegue de talentos en danza, canto y
actuación, «Oliver» es toda una experiencia
lúdica y artística.
El huérfano londinense
de 1850 es una versión profesional
digna que hace justicia al empeño en el
género escénico más complejo. Se presenta este fin de semana en el Teatro Nacional. El musical de
Lionel Bart, que recrea la aleccionadora historia del huérfano en el Londres
oscuro y aristocrático, estableció, a partir de lo que logra la
academia Joy and Music de
Elizabeth Sánchez, la reiteración de que no hay
géneros inaccesibles a la creatividad de productores y artistas en el
país.
La historia, basada en
la novela de Charles Dickens Oliver Twist, supone un éxito artístico de
producción local y representa la continuidad de un proceso de relevos de
talentos en un género tan integral y
difícil como éste.
El musical es más que
las casi dos horas en que finalmente se resume: ensayos agotadores, lecturas de
mesa, selección de elencos, búsqueda de patrocinio, coordinación con las salas,
resistencia a todo valladar: así de intrincado resulta. ss-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Debido a guerra Irán, RD pagará US$90 millones más en petróleo
El laboratorio político rumbo al 2028
Juan Soto sale del lineup de los Mets de NY por enfermedad
Espigas al viento
Dominicano Otto López lidera las Grandes Ligas con 69 hits
ETED estructura nueva fase para viabilizar la inversión privada
Cap Cana se consolida como destino para la pesca deportiva
Leonel acusa PRM de priorizar política sobre interés nacional
Los Knicks ponen en la cuerda floja a los Cavs en finales NBA
Psiquiatra advierte feminicidios reflejan “violencia sistémica”
