Si Manny Ramírez jugaría beisbol otra vez, lo haría dándose la gran vida y los Fighting Dogs de Kochi están dispuestos a dársela.
El ex toletero de Grandes Ligas llegó en enero pasado a un acuerdo para jugar con los Fighting Dogs de la liga japonesa independiente Shikoku Island y hace unas horas se hicieron públicos los términos del arreglo, el cual incluye sushi ilimitado para el pelotero dominicano, quien tampoco tiene que ir a las sesiones de práctica si no lo desea.
Ramírez podrá comer todo el sushi que desee en una suite de hotel cuando la novena salga de gira, además de que tendrá un auto Mercedes-Benz con chofer personal.
El dominicano de 44 años, cuya contratación fue anunciada en enero, jugó para los Rhinos de Taiwán en 2013, con quienes bateó para .352 con ocho cuadrangulares y 43 carreras impulsadas.
Ramírez terminó su carrera de 19 temporadas en Grandes Ligas con promedio de bateo de .312, 555 jonrones y 1,831 remolcadas. Fue elegido 12 veces al Juego de Estrellas y ayudó a los Medias Rojas de Boston a ganar la Serie Mundial en 2004 y 2007, los primeros campeonatos de la franquicia desde 1918.
En 2009, cuando jugaba con los Dodgers de Los Ángeles, fue suspendido 50 juegos por uso de sustancias prohibidas.
La liga independiente de Shikoku Island, la isla más pequeña de Japón, está formada por cuatro equipos.
of-am


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