Recientemente, la organización Amnistía Internacional dio a conocer un comunicado diciendo: desde el gobierno del Lic. Luis Abinader Corona, presidente de la República Dominicana, se estarían violando los derechos humanos de personas de nacionalidad haitiana con status migratorio irregular, como también las mujeres embarazadas, niños y dominicanos de descendencia haitiana.
Amnistía Internacional es una dependencia y títere a la vez de La ONU, la cual quiere que República Dominicana resuelva sí o si la situación haitiana en nuestro territorio, lo cual es imposible de cualquier forma en que se mire.
Esta organización sabe perfectamente que el presidente Abinader es el presidente de República Dominicana, no de Haití, y que el juró defender la Constitución y las leyes de nuestra nación dominicana, contra viento y marea. Al menos así debe ser.
Pero desde el mismo momento en que Luis Abinader tomó las riendas del país, parece más un gobernador o un muchacho de «mandao» que presidente de una nación libre e independiente. Ha nombrado, y los tiene todavía en el tren gubernamental, a un grupo de enemigos declarados de la dominicanidad como son: Roberto Álvarez, Ceara Hatton, Wilfredo Lozano, Pavel Isa, Miosotis Rivas, Milagros Germán, Mayra Jiménez y demás yerbas aromáticas.
En estos casi 4 años de gobierno, los discursos, alocuciones y arengas del mandatario acerca del problema haitiano han sido los mismos («No habrá solución Dominicana a la problemática haitiana»); pero una cosa dice Abinader al mundo y al pueblo dominicano, y en la práctica, hace otra completamente distinta.
Contradicciones
Por ejemplo: en una alocución en la UASD, el presidente dejó entender claramente que está en contra de la sentencia 168-13, hasta el colmo de llamarnos bárbaros. Hemos oído también al presidente decir que su apoyo a la ONU es incondicional, o sea él le sirve mas a la ONU que al pueblo dominicano.
Seguimos viendo como las parturientas haitianas siguen llegando, cómo las ONGS compran terrenos en República Dominicana y hacen casas para haitianos ilegales con el fin de que vivan aqui con todo pago.
Hasta el momento ninguna constructora, hacendado o gente que fomenta la inmigración ilegal de haitianos han sido llevados a la justicia; haitianos que han cometidos los crímenes más horrendos contra nuestra gente el gobierno no ha movido un solo dedo para atrapar a esos criminales, pero si le dan un pellizco a un haitiano sale el gobierno entero, más el FBI y la CIA buscando los culpables; nuestros niños los están excluyendo de nuestras escuelas porque los haitianitos son los nuevos dueños.
Y a nuestras parturientas, bueno, que den a luz en el suelo o que vayan a una clínica cara a parir porque las camas son para las haitianas. El motoconcho, la construcción, los trabajos en el campo son de ellos; los nuevos peloteros en el futuro serán haitianos; están en nuestros cuerpos castrenses y nuestras iglesias estan dejando el cristianismo por el vudu; solo falta que les entreguemos el Congreso y el Palacio Nacional también.
En conclusión, aquí no se le violan los derechos humanos a los haitianos sino todo lo contrario; el gobierno de Luis Abinader viola los derechos humanos de quien votó por él, quien más sino el pueblo dominicano.
«Nuestro apoyo a la ONU es incondicional». Luis Abinader –


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