“En las escuelas no se enseña violencia”
Sectores que han intentado atribuir a la escuela la violencia que se escenifica en sus alrededores, han motivado al Ministerio de Educación y a las asociaciones Dominicana de Profesores y de Padres, Madres, Tutores y Amigos de la Escuela a aclarar que no es en los centros educativos sino en el entorno social donde se origina y desarrollan las actitudes violentas que exhiben algunos escolares, generalmente a la salida de aulas.
El intento de responsabilizar a las escuelas del problema proviene de la campaña catastrofista de políticos de oposición empeñados en propagar que todo anda mal en el país y culpar al gobierno de todo lo negativo que ocurre o pueda ocurrir.
A ese litoral político, que durante 20 años en el gobierno no resolvieron ni uno sólo de los problemas nacionales, no le importan si las carencias son estructurales, de fondo, ni si las implicaciones y soluciones de las situaciones requieren abordaje y tratamiento más profundos.
Como dice el epígrafe de este artículo, que es una afirmación de las asociaciones profesorales y de padres y amigos de la escuela, en las aulas no se enseña violencia y por el contrario se trabaja en el crecimiento de los estudiantes.
Entre las innovaciones en el año escolar vigente el Minerd ha puesto en vigencia un Código de Ética, que manda al personal docente y administrativo cumplir las normas establecidas en los recintos y también un Código de Convivencia, que ordena las relaciones entre profesores y estudiantes, para evitar incidentes que alteren el adecuado proceder de unos y otros.
Los profesores y los padres y amigos responsabilizan a las familias de la violencia estudiantil, pero a su vez las familias se desenvuelven en un entorno que es el social, el de la sociedad, y a su vez nuestra sociedad habita en un mundo cada vez más violento.
Recientemente en una carta a su directora un lector de El País, advertía que en sus largos años como pediatra, en España, nunca había visto los niveles de violencia que exhiben los niños en estos tiempos.
La música urbana, tan de moda en todo el mundo, tiene sonidos e imágenes en los que se escuchan o exhiben armas y disparos, en uno de los subgéneros los oficiantes muestran movimientos obscenos y otras expresiones de violencia.
He citado en otras ocasiones que la forma en que los dominicanos guiamos nuestros automóviles es excesivamente desafiante, violenta y que en cada esquina se abre paso quien demuestra ser más temerario, o temeraria, porque empezaron atropellando los patanistas, los guagüeros, taxistas y motoristas, pero ya hasta la más encopetada jovencita de clase media o moderna ejecutiva te tira su vehículo arriba, como “a ver si te atreves a meterte”.
En el caso dominicano la tendencia a la violencia viene de los tiempos de Concho, Primo, pero algunos especialistas afirman que la proclividad luce más desacatada después de las secuelas del COVID y sus largos encerramientos y limitaciones.
Ojalá que quienes hacemos opinión e informamos a la gente nos dejemos arrastrar por demagogos frustrados y aportemos a una mejor edificación popular sobre el tema.
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Hoy es el Día Mundial de las Ballenas y los Delfines
Paseo de los medallistas, la nueva atracción del COJPD
RD comparte experiencia con Chile en producción agrícola
Movimiento Izquierda Unida reúne 600 niños campamento
La mujer, el poder y la confianza
P. RICO: Otorgan fianza $5,000 a dominicana detenida por ICE
PUERTO RICO: CBP detiene a 37 migrantes de RD y otros países
Cuando el plan de retorno se vuelve recuerdo (OPINION)
EU, Perú y RD exigen 6 meses vigencia pasaporte para ingresar
LIDOM perdió el rumbo correcto (OPINION)


