En nuestro país la capacidad de exageración no tiene límites. Como para muestra vale un botón fundamentaré la apreciación en un mito farandulero. Diva, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, se usa como sinónimo de diosa o “divina”, para exaltar el talento especial de una voz femenina.
Por eso, en el ámbito operático se suele llamar así a las grandes cantantes líricas, a aquellas voces en cualquier registro, grave o agudo, especialmente en este último, que muestren incomparable talento para alcanzar los más altos niveles artísticos.
A María Callas se le llamaba Diva, como también solía decirse de Renata Tebaldi, Anna Moffo, Rosa Poncelli, Monserrat Caballé y muchas otras que deslumbraron los escenarios con sus timbres de extraordinaria belleza.
En el ámbito de la televisión y la farándula nacional no se necesitan de esas cualidades excepcionales para ser una diva, pero hay en ese mundo del entretenimiento más divas que las que nunca han existido en los escenarios líricos a nivel mundial, incluso con una categoría especial, la de “mega diva”, que ni Onassis se atrevió a otorgarle a la Callas, en sus mejores momentos juntos en el Cristina, el yate que la alejó del mundo donde se le amó como tal vez a ninguna otra de su generación.
Las “mega divas” nuestras se cuentan por montones, como los ramilletes de un limoncillo, ya sea que canten, no importa el género, amenicen bailes o cumpleaños, lean noticias por televisión o tengan incomparables figuras de magnitud tal que poco importe cómo se conduzcan en las tareas que se les asignen.
Me pareció siempre que el calificativo no resalta el talento de muchas de ellas, porque de alguna manera se centra la atención sobre el aspecto físico, lo cual a mi juicio es tremendamente injusto, porque muchas de esas “mega divas” superan con su talento y consagración la superficialidad del sobrenombre que no les hace honor alguno.
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
La Gran Parada Dominicana del Bronx celebrará 37 aniversario
Lecciones del Mundial 2026 (OPINION)
El miedo al «cuartito» (OPINION)
La guerra de egos que hace perder las campañas políticas (OPINION)
MIAMI: Consulado RD suscribe convenio con 150 becas para posgrados
EU: Salvador Holguín será Padrino de Honor en Parada Dominicana
Golf View 2026 será celebrado el 7 y de agosto en Punta Cana
El chulo, especie peligrosa (OPINION)
Juramentan dominicano como comisionado Vivienda de Paterson
Terremotos dobles: un fenómeno vivido por RD


