La falsa crisis del coronavirus en RD (OPINION)

imagen
El autor es investigador científico. Reside en Alemania.

Escuchar artículo

El primero de marzo del 2020 se reportó oficialmente el primer contagio en Rep. Dominicana, del novel coronavirus SARS-CoV-2, el cual había sido inicialmente identificado en Wuhan, China, a finales de diciembre del 2019.

Desde un principio, la estrategia del Estado Dominicano ha perseguido la exageración de la peligrosidad del virus, para generar un injustificado estado de pánico en la población y lograr el otorgamiento y la renovación de estados de excepción, que permiten transgredir a mansalva los derechos fundamentales del pueblo dominicano, y a la vez el manejo de fondos públicos con insuficiente transparencia. La peligrosidad se ha exagerado, por ejemplo, (i) ignorando los contagios asintomáticos o muy leves, y (ii) achacando al COVID muertes que pudieron ser causadas por otras condiciones médicas co-actuantes.

Una gran cantidad de contagios resultan en casos leves o asintomáticos, que en su mayoría nunca llegan a ser registrados en las estadísticas oficiales, pues los afectados no se sienten enfermos, y por ende nunca llegan a tomar las pruebas que confirman la enfermedad. Al dividir el número de fallecidos entre el número de casos confirmados se obtiene una idea exagerada de la mortalidad. Se debería dividir dicho número entre el número total de infectados (incluyendo los casos asintomáticos y leves) para así obtener la tasa de mortalidad por infección, que proporciona una mejor idea de la peligrosidad del virus. 

Para estimar el número total de contagios se hacen estudios especiales, como los de seroprevalencia.

Otra manera de exagerar el peligro es achacar al virus todas las muertes de personas que al momento de morir estaban positivas al virus, aunque esas personas estuvieran aquejadas de otras condiciones médicas graves que pudieron haberles costado la vida. Por ejemplo, si una persona afectada del COVID muere a causa de un infarto, no necesariamente significa que el virus causó el infarto.

Pero en la práctica muertes como esas casi siempre son achacadas al virus. Los CDC de Estados Unidos han determinado que en aproximadamente un 95% de los fallecimientos atribuidos al COVID el fallecido tenía co-morbilidades de importancia (en promedio 4), o sea, que solo en un cinco por ciento de las muertes se está razonablemente seguro que fue este coronavirus el causante real del deceso.

El profesor Ioannidis de la prestigiosísima Universidad Stanford de California, EE.UU. estimó que el 99.95% de las personas menores de 70 años de edad sobrevive una infección del novel coronavirus (o sea, solo 5 de cada diez mil infectados menores de 70 años perecen). Éademás estimó que el 99.9973% de los infectados menores de 20 años sobrevive, o sea, que solo fallecen 27 de cada MILLÓN de infectados menores de 20 años. Además, por cada cien mil infectados en las edades de 20-29, 30-39, 40-49, 50-59 y 60-69 años mueren, respectivamente, 14, 31, 82, 270 y 590 personas 

El mismo profesor Ioannidis estimó en otro estudio la mortalidad promedio mundial incluyendo a todas las edades y todas las infecciones resultando ser 15 de cada 10,000 infectados, en promedio, o sea que el 99.85% de todos los contagiados sobrevive.

Por tanto, la mortalidad de este coronavirus es muy similar a la de la «gripe fuerte» o influenza, que ronda uno por mil (o sea 99.9% la sobrevive, que es solo un poquito más que el porcentaje correspondiente al COVID).

Sin embargo, en caso de rebrotes de gripe o influenza el estado dominicano nunca ha tomado la clase de medidas draconianas que ha tomado bajo el pretexto del COVID.

Además en República Dominicana el COVID NO ha estado ni cerca de ser la principal causa de muertes. De hecho, según el portal World Life Expectancyel COVID es la OCTAVA causa de muerte en RD, si consideramos a las diversas formas de cáncer, cómo una sola enfermedad.

 En el mismo tiempo en que al COVID le han achacado algo más de 4 mil muertes, ha habido unas 25 mil muertes por infarto (6 veces más que por el COVID), casi 14 mil muertes por los cánceres (más del triple que por el COVID), más de 11 mil muertes por derrame cerebral (casi 3 veces más que por el COVID), más de 5 mil muertes en accidentes de tránsito, y más muertes por diabetes, por influenza/neumonía y por HIV/SIDA que por COVID. Además, las enfermedades renales han causado casi el mismo número de muertes que el COVID.

Cabe igualmente destacar que a nivel regional, a RD le ha ido bastante bien, en comparación a muchos otros países. Según el reconocido portal Our World in Data, al 15 de noviembre del 2021, en Perú, el país al que le ha ido peor en la región, las muertes por millón de habitantes rondan seis mil, mientras que, en Brasil, el segundo peor país por esta medida, llegan casi a tres mil. El promedio de Sudamérica ronda 2,700 muertes por millón, mientras que el de Norteamérica roza 2,000. Por su parte, la República Dominicana ni siquiera llega a las 400 muertes por millón de habitantes.

Compártelo en tus redes:
0 0 votos
Article Rating
guest
21 Comments
Nuevos
Viejos Mas votados
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios