La dejadez que atrapa y devora al país es como una huelga de cerebros caídos. Alienados vamos por el día hasta que concluye y empieza el otro y lo mismo hasta quién sabe y nada nos sacude.
En ese tren en el que vamos montados, a veces a empellones, como el metro en hora pico, nos absorbe el trabajo y las horas gastadas frente a las pantallas para olvidar que de la labor lo que más queda es el cansancio que hasta nos impide convivir con los hijos, preciso por los que trabajamos los que sí tenemos. Paradoja.
Agotados, entramos a la casa, que a veces ya no es hogar y nos molesta que nuestra prole acuda a hablarnos de su jornada, a plantearnos una situación que requiere nuestra orientación. Les gritamos y hasta golpeamos.
Es la descarga de la rabia, de la impotencia ante un jefe que humilla, un empleo de baja remuneración, el abuso de poder, una canasta familiar cada vez más incosteable. Es La revancha, como en el cuento de James Joyce.
Qué absurdo que en tantas ocasiones, un empleo, preciso la vía de conseguir lo mejor al alcance para los trocitos del alma, como define mi madre a los hijos, sea el motivo que nos lleve a agredirlos.
Ocurre porque estamos bajo un sistema de inequidad, de desigualdad que hunde a los más vulnerables en un círculo demasiado cerrado, que termina por ahogarlos, por dejarlos sin escuelas, sin clubes sociales, sin espacios de recreación y concluye en matarles el alma, en insenbilizarlos y apocarlos.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Presentan obra sobre 40 años de pensamiento económico RD
Libertad de expresión y responsabilidad digital
Ya están a la venta entradas para inauguración de JCC 2026
ITLA promueve el liderazgo femenino en las áreas steam
Arrestan dominicano por venta fentanilo en edificio del Bronx
Capturan en RD dos requeridos por tribunales NY y Connecticut
La bondad sin estrategia es una condena para la diáspora (OPINION)
Tribunal RD ordena JCE pagar más US$906,000 a empresa EU
Opinión: A Dios rogando y con el mazo dando
El hastío dominicano al sonido de las cacerolas (OPINION)


