Frontera en disputa

imagen
El autor es economista, Reside en Punta Cana.

Escuchar artículo

POR RAFAEL RAMIREZ MEDINA

El proyecto de instalar puertos secos en la frontera dominicana ha desatado un debate vital sobre el futuro del desarrollo regional. Mientras el Gobierno lo presenta como la solución definitiva para formalizar el comercio binacional y cerrar brechas al contrabando, los actores locales lo observan con profunda inquietud.

La infraestructura, valorada en cientos de millones, busca atraer inversión privada y modernizar la logística nacional. Sin embargo, el choque entre visiones económicas opuestas exige una mirada mucho más crítica.

Para el Estado, estos nodos logísticos son piezas maestras de una estrategia que busca dinamizar provincias históricamente postergadas.

Al centralizar la inspección y el almacenamiento, se pretende elevar los estándares de seguridad y eficiencia en nuestras exportaciones. Está tecnificacion es, en teoría, un paso necesario para que República Dominicana optimice su intercambio con su segundo socio comercial.

No obstante, la eficiencia macroeconómica no siempre se traduce en bienestar inmediato para quienes habitan el terreno.

Amenaza

Por el otro lado, comerciantes y autoridades de Dajabon , jimani y otras zonas fronterizas alzan su voz contra lo que consideran una amenaza existencial.

Más de cuatro mil familias dependen del intercambio tradicional, una dinámica forjada durante generaciones «a mano pelada» y sin grandes privilegios. El temor generalizado es que la megainfraestructura desplace a los pequeños negocios, concentrando el capital en manos de pocos empresarios.

Para ellos, el progreso no debería implicar el abandono de su sustento histórico.

El conflicto revela una brecha preocupante entre el diseño de políticas públicas desde Santo Domingo y la realidad operativa en la línea divisoria. Los críticos señalan que, si el objetivo es el desarrollo, el Gobierno debería empezar por nivelar las condiciones para todos los sectores.

Marginar a los comerciantes locales no solo es una injusticia económica, sino también un riesgo social latente. Un desarrollo que excluye a su base local corre el peligro de generar más pobreza que prosperidad.

Es imperativo cuestionar si el esquema propuesto bajo el Decreto 166-26 contempla salvaguardas reales para los pequeños y medianos emprendedores fronterizos.

¿Es posible integrar la modernidad aduanera sin sacrificar el tejido social que ha sostenido a estas comunidades? La centralización puede traer orden, pero el orden no debe ser sinónimo de monopolización comercial. La modernización requiere, ante todo, un pacto que incluya a quienes han mantenido la frontera viva por décadas.

La solución probablemente no reside en elegir entre el puerto seco o el comercio tradicional, sino en construir un modelo intermedio y equilibrado. Se requieren políticas que garanticen la participación local, permitiendo que los comerciantes fronterizos se inserten en la nueva cadena de valor.

El Estado debe actuar no como un juez que impone, sino como un facilitador que integra a todos los actores económicos. Solo así la inversión se sentirá como una victoria compartida.

En conclusión, el éxito de la frontera dominicana dependerá de su capacidad para reconciliar sus aspiraciones comerciales con su identidad social. La modernización es necesaria, pero no a cualquier costo ni ignorando las voces que, durante años, han sostenido la economía regional.

Es momento de transformar la disputa actual en una mesa de diálogo constructivo y vinculante. El futuro de nuestra frontera no puede escribirse excluyendo a quienes le han dado forma a través de tanto esfuerzo.

jpm-am

Compártelo en tus redes:
ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.
0 0 votos
Article Rating
guest
3 Comments
Nuevos
Viejos Mas votados
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios
ENIGMA
ENIGMA
19 dias hace

NUESTRO SEGUNDO SOCIO YA NO ES HAITI ES CHINA Y VEO BIEN AYUDAR E INCENTIVAR EL COMERCIO QUE CRE.A RIQUEZAS Y AYUDAR A LOS HAITIANOS QUE SI REALMENTE NECESITEMOS PERO CON MUCHO TACTO Y SOLO DANDOLES PERMISOS TEMPORALES COMO HACIA BALAGUER, TERMINO LA OBRA, ZAFRA, O COSECHA Y DEBE SER LLEVADO A HAITÍ, CON RESPETO YA QUE AL HOMBRE DE TRABAJO SIN IMPORTAR SI ES O NO HAITIANO SE LE RESPETA PERO DE MODO QUE NO TERMINEMOS PERDIENDO LA PATRIA.

ollines
ollines
20 dias hace

una pena que el dominicano quiera vivir de la misera de haiti en vez de invertir para vender a otros paises del mundo ..me da un verdadero ASCO

ELKE
ELKE
21 dias hace

SR. NO TRATE DE OCULTAR EL SON CON UN DEDO ESTO ES Pra facilitar el trasiego de drogra, digame ud. que hace un puerto en pedernales, donde ni gente vive luego de la apertura del puerto se han triplicado el trasiego de droga en esa provincia que nunca antes fue mencionada en eso, ESTO ES UNA IMPOSICION DEL NARCOTRAFICO AL PRM HECHA EN LA REUNION DEL 20 DE JUNIO EN UN HOTEL DE PUERTO PLATA PROPIEDAD DE UN FUNCIONARIO DEL PRM SINO QUE HABLE MICKY