Al fin se ha reunido la comisión del Senado encargada de estudiar el proyecto de ley que autorizaría una modificación a la Constitución, a fin de facilitar la repostulación del presidente Danilo Medina para un nuevo período. Siete de los nueve comisionados votaron en favor de que la propuesta sea sometida a la sala de sesiones.
No se sabe cuándo será conocido por el pleno de senadores.
Parece que aún queda esperanza de un acuerdo entre los dos líderes del PLD (Partido de la Liberación Dominicana) para buscar una salida a la tirante confrontación que se lleva a cabo en ese partido, originada en la pretensión reeleccionista del presidente Danilo Medina.
El Senado ha querido llevar el proceso con mesura. Crear una comisión especial, con gente de ambos bandos, es prueba de ello. Lo ratifica la parsimonia para presentar el informe al pleno. El senador Julio César Valentín, decidido opositor a la reelección, consideró que ese hecho brindará «tiempo para meditar y no apresurar».
De aprobarse la reforma a la Constitución, no sólo sería una victoria para el presidente Medina, sino más que eso, una horrenda derrota para Leonel Fernández, presidente del PLD y ex presidente de la República. Por igual, si fracasara el intento de modificación, como parece, más que triunfo para Fernández, significaría fracaso para Medina.
Los fanáticos de la reelección creen que el Presidente no puede perder. También deben presumir que no puede ahogarse aunque se tirara a un río revuelto. Los adeptos de la continuidad de Medina aseguran porfiadamente que será aprobada la reforma constitucional. Sin empacho, declaran que ya los legisladores adversos están siendo comprados.
Tanto Medina como Fernández perdieron la capacidad de aceptar derrotas en esta contienda. Se trata de un duelo a muerte. Y uno de los dos morirá políticamente, si no es que ambos. Alterar la Ley Fundamental para satisfacer las aspiraciones del grupo del entorno presidencial no es sensato ni decente.
La arrogancia de Fernández frente a Medina en otro momento atiza el fuego del momento que le ha tocado vivir. “El Estado me venció”, dijo una vez el actual gobernante frente a la cicuta que le hizo beber Fernández. Al pie de su Olimpo, el ex gobernante espera ver caer el proyecto de ley que buscaría autorizar la reforma.
Quien venza, vencerá a medias, pues todo indica que no podrá contar con el respaldo y la complacencia del otro. La zanja entre ambos está muy profunda. Conviene a la democracia que el PLD salga del gobierno. Lo que nadie esperaba es que esto ocurriera con heridas tan tan profundas y tan poco cicatrizantes.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Actos religiosos en memoria periodista Hansel Díaz Mattews
Fondos de pensiones: Las AFP deciden dónde invertir recursos
JCE suspende prohibición de publicar encuestas fuera plazo
Abinader y Asfura desarrollarán agenda oficial de dos días en RD
Tribunal recesa hasta el 4 de septiembre juicio caso Jet Set
Apresan a decenas de personas por delitos en el norte de la RD
PN dispone cambios en áreas operativas e investigativas
Miles de haitianos huyen de Kenscoff tras cruento ataque
En RD dejan iguales precios de 5 combustibles, bajan 2 y suben 2
ECUADOR: Un tribunal declara culpable a expresidente Moreno

