Escuchar artículo
Ninguna democracia funciona eficazmente si el jefe del mayor partido de oposición hace mutis.
Desde que asumió la presidencia Luis Abinader, su antecesor Danilo Medina ha respondido con un silencio inconmovible al huracán de gravísimas denuncias de corrupción contra su más íntimo entorno familiar, hermanos, cuñados, jefe de seguridad y otros.
Defiendo la gran obra de gobierno de ambos presidentes del PLD, quienes tras salir del poder han visto disminuir su estatura como estadistas, Leonel por angurria de una divisiva cuarta presidencia y Danilo por el vendaval de imputaciones en curso en la justicia.
El domingo, en su primera actividad política desde agosto del 2020, dijo que “mucha gente creyó que el PLD estaba muerto; no estaba muerto, estaba de parranda”. ¡¿De parranda!? Es una desafortunada declaración de Medina, en un país zarandeado por el mortífero COVID y sus efectos económicos.
Habría bastado decir, como también dijo, que “tal vez nos merecimos salir del poder” y “espero que sean sólo unas vacaciones de cuatro años”. Eso de “parrandear” fue terrible desatino…
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Condenan a 15 años prisión a traficantes migrantes haitianos
Advierte sobre presión por aumento estudiantes haitianos
La ONU alerta sobre expansión de la cruenta violencia en Haití
Rusia lanza oleada de ataques sobre Kiev, la capital de Ucrania
Qatar e Irán discuten plan para un corredor y desminar Ormuz
VENEZUELA: Asamblea avanza reforma tras acuerdo oposición
COLOMBIA: Ejército mata ocho miembros disidencias de FARC
Haitiano indocumentado hiere a machetazos militar RD en Mao
Se reactiva fuego Valle Nuevo, 70 brigadistas tratan sofocarlo
Gobierno refuerza seguridad tras masacre 40 muertos Haití


