Por: Juan Colón
Santo Domingo, Rep. Dom._Ante el horror de tantas violencias me muerdo la rabia hasta el alma. Oh, dulce Crisálida, cuando sale al amor te vuelve mariposa.
La violencia se ha enredado en la sociedad con el cuerpo ensangrado de todos los odios. ¿Cuándo se nos perdió el mundo que esperábamos? ¿Desde cuándo la fuerza es la única razón?Yo Anhelaba el día que las palabras; dulces, agrias, la del débil sin voz, si no llevaran al pan, al menos explosionaran en canciones.
Que todo corazón tuviera mil puertas, todas las puertas, donde entren los sueños melancólicos del hambriento.¿Cuándo se nos ancló el país posible?
Había una vez ¿o sólo lo soñé? que era posible andar por los ladrillos del alba quitándole el cansancio a la ternura. Hay tantos cielos sin inaugural en los ojos del niño limpia vidrios.
Ya sólo vemos estrellas en el éter.Despreciamos la geografía de unas manos callosas, nada como una flauta para abrir los caminos y el silencio de la noche cuando habla de amor.
Después de todo no cabe la ternura en una moneda, pero el ser humano tiene en sí: la lluvia de las grandes pasiones, las monedas de las gracias, la flor de la beatitud.
Me alegro que no podamos matar las estrellas.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Comité Olímpico Internacional elogia organización de los JCC
Feria Expo Moca 2026 impulsa comercio y producción en Cibao
El optimismo unipolar sustituido por un escenario de fragmentación
La ficción del consenso
Asistencia masiva marca inicio Centroamericanos y del Caribe
Softbol estrenará nueva regla sobre salida adelantada en JCC
Soberanía en conflicto: grieta entre SD y Managua
Mets ponen Juan Soto en lista de lesionados por distensión
La curva del poder: entre el enamoramiento y la decepción
Los accidentes de tránsito: desenfrenada pandemia


