Un Fisnoro, es aquel que usa un lenguaje supuestamente elegante, con palabras rebuscadas y altisonantes, e incluso se cree que es el que mejor y más bonito habla y se auto-define como el único que puede conceptualizar y organizar ideas y estructurarlas adecuadamente. Como sus cualidades son ficticias, fraudulentas e inventadas acude a mentes e ideas ajenas para ilustrar sus supuestos saberes, convirtiéndose en un gemelo del Copión. En Rep.Dominicana hay un Fisnoro muy conocido.
En cambio, un Copión es una persona que, por sus limitaciones intelectuales, tiene que acudir a las ideas de los otros y vive copiando de los demás. Incluso, hasta es capaz de graduarse de una determinada profesión copiando parcial o imparcialmente de otros trabajos parecidos o similares al que El pretende hacer. Es lo que se llama en buen lenguaje dominicano un “chuflai”. En Rep. Dominicana hay un Copión bien conocido.
Qué es un chuflai?
En la década de los 70s y los 80s vendían en los colmados dominicanos un folclórico dulce envuelto en un papel que supuestamente contenía un premio dentro. La gente lo compraba con la sana intención de comérselo y, sobre todo con la intención de salir premiado.
Que ocurría?
Usted lo destapaba y salía doblemente engañado. El dulce era frágil y muy poco y el premio nunca aparecía.
Eso tienen de común el Fisnoro y el Copión. Los dos son “chuflais”.
A que viene esto?
Usted no lo va a creer, pero en una Media Isla, la cual por la valentía, la reciedumbre, la sana determinación y por los borbotones de sangre derramada por sus héroes y heroínas se ha convertido hoy en República Dominicana, en ese país han gobernado a sus anchas y usando sus profundas y atesoradas cualidades un Fisnoro y un Copión.
¿Es posible que un Fisnoro y un Copión puedan ser presidentes de un país habitado por seres humanos con un mínimo de inteleligencia y dirigido por líderes, algunos de los cuales hasta han sido formados en exigentes y famosas academias internacionales?
Pueden ustedes creer que ese Fisnoro y ese Copión se han llevado a sus bolsillos y a los bolsillos de sus bandas mafiosas más de US$15,000.000,000 (quince mil millones de dólares) en unos pocos años y han sumido a más del 80% de la población en la pobreza y en la indigencia?
Será posible que un liderazgo sano, con una población sana pueda tolerar la existencia de estos dos personajes y su accionar clara y ostensiblemente mafioso?
Un pueblo supuestamente cristiano (el Evangelio rechaza a los Fisnoros y a los Copiones ) y con una vocación supuestamente democrática (la verdadera democracia detesta al Fisnoro y saca de circulación al Copión), ese pueblo con esas condiciones, puede tolerar que estos personajes sean sus líderes y que le roben descaradamente sus recursos?
Por qué somos tan pasivos e indolentes frente a las diabólicas afrentas del Fisnoro y el Copion? Es propio, es común, es justo que a un destripador de su pueblo y de sus instituciones lo conviertan en héroe?
Lo digo con firmeza y lo pregunto con rabia, ¿qué le espera a un pueblo que le aguanta perversidades a personajes funestos como éstos y no crea sus mecanismos de resistencia a sus depravaciones?
Merecerá ese pueblo el mismo espacio que YA ha sido reservado para el Fisnoro y el Copión en el infierno?
Preguntas que buscan respuestas……….


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Presidente entrega 1,000 títulos de propiedad en Los Frailes, SDE
Abinader exhorta a los padres dominicanos proteger familias
República Dominicana obtiene cinco medallas en los JCC 2026
Migración detiene a 1,290 indocumentados y deporta 983
Colombia, Cuba y México ganan oro Juegos Centroamericanos
EEUU e Israel, genocidas contra palestinos y cubanos (1 de 2)
El brote de ébola en RD Congo deja ya más de 1.300 muertos
Ucrania acusa a Rusia facilitar a Irán satélites para atacar a EEUU
El PRD propone medidas ante nuevo arancel 12.5% de EE. UU.
Ejército intercepta 49 haitianos indocumentados en Esperanza


