POR MARÍA NICAURY UREÑA
Si bien es cierto que el título universitario no ha de cumplir la única función de colgarse en la pared, es el único uso que muchos le dan. En la República Dominicana es común observar profesionales que no están ejerciendo la carrera a la que le han dedicado largos años, grandes esfuerzos y altas sumas de dinero.
¿A qué se podría deber esta situación? Los factores son varios, entre ellos; la falta eminente de oportunidad y puestos de trabajo. A pesar de que un profesional tiene mayores posibilidades de conseguir empleo, una certificación universitaria no le garantiza obtener o mantener el mismo. A esto hay que agregarle que dos terceras partes de jóvenes en edad de trabajar están desempleados o atrapados en empleos de baja calidad según el informe de tendencias mundiales de empleo juvenil. En el año 2015 existía un estimado de más de 15% de desempleo, cifras que han incrementado en los últimos tres años.
Privación de apoyo; Muchos se ven en la obligación de desistir de sus sueños por la inexistencia de soporte por parte de quienes le rodean, con frases típicas como: “Eso no es para ti” “Esa Carrera aquí no deja” “Vas a morir de hambre en eso” “ponte a hacer otra cosa”, provocando desmotivación en el interesado.
Decepción y falta de interés en perseguir lo deseado; Cuanto obtener lo que se quiere se torna difícil, muchos deciden “Tirar la toalla” al primer intento. En el transcurso del periodo académico existen jóvenes que terminan decepcionándose de las carreras que cursan, por cuestiones sociales o personales y al finalizar la universidad, se inclinan en desarrollar una diferente actividad o carrera, otros sin muchos esfuerzos, esperan que las oportunidades le toquen a la puerta.
Pero, ¿Es necesario ejercer? Todos los graduados de las diferentes facultades universitarias no son ajenos al gran esfuerzo invertido, por esa razón merecen que los conocimientos adquiridos se conviertan en ganancias, sin embargo, no se debe juzgar a aquellos que realizan una distinta labor a la de su profesión. Hay muchos profesionales obteniendo lo que tanto anhelan como estabilidad económica, buen trato y felicidad realizando una ocupación distinta a la de sus estudios.
Es cierto que la difícil situación del país y la carencia de sustento, como se ha explicado, son algunas de las principales razones por la que muchos se ven obligados a realizar “El trabajo que aparezca” mientras se llega a ejercer, pero esto no debe de convertirse en una justificación para no intentarlo, hay muchos que con las mismas condiciones logran sacarles provecho a sus estudios exitosamente. Es inaceptable darse por vencido sin haber luchado. Las oportunidades no solo llegan, se crean y se persiguen.
Preocúpese en ganar conocimientos, no únicamente certificados, procure que sus acciones hablen de sus capacidades y no espere tener un título en sus manos o un anillo en su dedo para hacer lo que tanto anhela y demostrarle al mundo sus habilidades.
JPM


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